TODO LLEGA A SU TIEMPO.

Tenía 16 años… Wow! Gran año aquel… música, amigos, campamentos de verano, mucho que estudiar en la preparatoria… definitivamente días ricos y ocupados. Tenia una amiga muy especial. Ella y yo compartíamos el gusto por la música. Pasábamos las tardes tocando y cantando. La guitarra, el piano, mandolina,  flauta, claves, maracas o lo que tuviéramos…