MARIA, UNA MUJER DIGNA DE IMITAR.

Por Mayra Gris de Luna.

Estuvo de moda, entre los jóvenes creyentes, usar una pulsera con las iniciales de las palabras en inglés  ¿Qué haría Jesús en mi lugar?. Se pretendía que ésta pulsera sirviera como un recordatorio en los momentos apropiados. No se si es por ser mujer, o sentirme tan “humana”, que a lo largo de mi vida, son más las ocasiones en las que me he preguntado ¿Qué hubiera hecho María en mi lugar?

Me hago la pregunta porque realmente ésta mujer ha impactado mi vida como mujer, como madre y como sierva. La mujer que fué escogida por Dios, para ser la madre de Jesúcristo, posee notables características:

MARIA, UNA MUJER FUERTE  Y FIEL.

En lo personal, me impresiona su carácter. Su fortaleza. Su entereza. Cuando Dios la eligió no se enfocó solamente a sus nueve meses de embarazo. 

En su omnisciencia, Dios conocía lo que la madre de Su hijo necesitaba para prepararlo para su dura misión en la tierra, sabía lo que María tendría que soportar al ver a su hijo tratado como un criminal, atormetado, azotado inhumanamente, ensangrentado, crucificado, y muerto, llevando sobre si el pecado de toda la humanidad.¡Qué madre podría soportarlo! ¡Qué madre podría preparar a su hijo para tal misión!

“Estaban junto a la cruz de Jesús su madre…” Juan 19:25 

María había  amado a  su hijo ya  por 33  años.  Probablemente ya viuda, su vida se centraba en su hijo y Salvador. Y ahí estaba, fiel, al pié de la cruz. Ella no le negó. Permaneció cerca. “Guardando en su corazón” todo el dolor que esto le significara.

Tenía que haber sido fuerte.

Hechos 1: 6-14  narra la ascensión de Cristo. El verso 14 dice: “Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos”.

No se si María pudo ver a su hijo alejarse en el cielo hasta perderlo de vista en aquel día, pero lo que si sabemos es que perseveraba en la oración.

Se refugiaba en el “Poderoso” como ella le llamaba.

Tenía que haber sido fiel.

 *MARIA, UNA MUJER SENSIBLE 

 “Y SU MADRE GUARDABA TODAS ESTAS COSAS EN SU CORAZÓN”

Lucas 2:51

Estas palabras se refieren a María cuando ella y José andaban buscando a Jesús y después de tres días lo encontraron en el templo dialogando con los doctores de la ley. Cualquier mujer en esa situación estaría llorando desesperada y la reacción al encontrar al hijo perdido sería reprochar, regañar, llorar, gritar, darle un “jalón de orejas”, o algo así, pero la reacción de María fue “guardar todas estas cosas en su corazón”. Ella era apacible, ella era sensible. Con este adjetivo sensible no me refiero a la manera en que nos ponemos en nuestros “días difíciles” sino al hecho de enfocar su atención y sus sentidos a las cosas que pasaban con Jesús, meditándolas en su corazón, aunque tal vez no las comprendía del todo.

Tengo un alhajero musical que perteneció a mi mamá, a veces lo saco, le doy cuerda y saco objetos que le pertenecieron y la recuerdo mientras escucho la música.

Es un momento especial.

Todas nosotras hemos recibido bendiciones especiales del Señor, algunas de estas han sido realmente grandiosas en su momento, y con el paso del tiempo las olvidamos. Estas bendiciones hay que guardarlas en nuestro corazón así como María. Y de vez en cuando podemos “abrir nuestro alhajero” y recordarlas. Y tal vez habrá cosas que entendamos con el tiempo.

*MARIA, UNA MUJER DISPUESTA

.          “ENTONCES  MARIA  DIJO: HE AQUÍ LA SIERVA DEL SEÑOR, HÁGASE CONMIGO CONFORME A TU PALABRA”.

(Lucas 1:38)

Aunque lo que se le anunciaba  a  María era  un privilegio, no era algo fácil de enfrentar, pero ella, aún siendo tan jovencita, contestó con convicción, y se refirió a si misma como “Sierva”.

El servir al Señor es un privilegio como el concedido a María, el servir al Señor no siempre es fácil así como no fue fácil para ella ser la madre del Señor, pero lo importante es nuestra DISPOSICIÓN, NUESTRA ACTITUD DE SIERVAS.

Nuestra vida sería diferente, si cada mañana nos presentáramos  ante el Señor con estas palabras: “He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a Tu palabra”

*MARIA: UNA MUJER DE ALABANZA

            Lucas 1:46-55  A ésta porción se le conoce como el “Cántico de María” o “Magnificat” por ser esa la primera palabra en su versión en latín. Son palabras de alabanza y exaltación.

Esta canción provenía de un corazón desbordante, provenía de su alma, de su espíritu, de dentro de su ser.

Las primeras palabras son: “ENGRANDECE MI ALMA AL SEÑOR”. María fue una mujer que engrandeció al Señor con su alma.

¿Te has preguntado cómo puede tu alma engrandecer al Señor?… ¡Piénsalo!

En  ésta Navidad y siempre,  quisiera ser como ella, una mujer fuerte  y fiel, una mujer sensible y dispuesta a servir, una mujer que engrandezca al Señor con su alma.

                                            Maria: una mujer digna de imitar.

MI EXITO.

     Me encanta la “definición” de éxito en ésta canción de Mario Pintor.

Anexo el link para el video.

“Me preguntan por ahí

 que por qué no logro el éxito

 que es el traje del campeón

la ropa de posición

y el atuendo del dinero.

El traje me voy a hacer

con otras medidas de éxito

el sastre ha de perdonar,

sólo le pido hilvanar

los trozos que iré poniendo.

Coro:
Cada vez que tengo fe, tengo éxito.

Si perdono en vez de odiar, tengo éxito.

Y si llego a tropezar,

y me vuelvo a levantar

tengo éxito.

Si me acepto como soy tengo éxito

cada vez que pienso en Dios

tengo éxito.

Y si un ‘gracias’ escuché

del hermano que ayudé

para mí no cabe duda

el que canta se los jura

es la forma de lograr

mi éxito.

Algo más debo agregar que también lo llamo éxito

el poderles entregar lo mejor de mi cantar

lo que soy y lo que pienso.

Coro:
Cada vez que tengo fe tengo éxito.

Si perdono en vez de odiar tengo éxito.

Y si llego a tropezar y me vuelvo a levantar
tengo éxito.

Si me acepto como soy tengo éxito.

Cada vez que pienso en Dios tengo éxito.

Y si un ‘gracias’ escuché del hermano que ayudé

para mí no cabe duda

el que canta se los jura

es la forma de lograr mi éxito.

PRÍNCIPE Y MENDIGO.

Por Mayra Gris de Luna.

O´farril, Balderrama y Montoto son apellidos de familias prominentes en mi ciudad. Llegaron a Puebla alrededor de 1930, siendo poseedores incluso de titulos nobiliarios dentro de la monarquía española. Se pueden ver éstos apellidos en las grandes agencias automotrices, en las placas conmemorativas de algunos monumentos en la ciudad y en los periódicos. Pero no fué allí donde conocí éstos apellidos. Desde muy pequeñita los escuchaba de labios de mi mamá ya que éran su familia. Padre, tíos, abuelos.  Mi mamá fué una hija no reconocida, y aunque en algunas ocasiones mi abuelo nos visitaba cuando yo éra pequeña, mi mamá portaba orgullosamente el apellido Montiel.

Así que mi acta de nacimiento dice que me apellido Gris Montiel, aunque mi sangre es Gris Balderrama y desde que me casé, soy Gris de Luna y espero que así sea por lo que me resta de vida. 🙂

Afortunadamente mi mamá conoció del amor de Dios desde muy jovencita. Y la lectura de la Biblia le dió mucha seguridad personal en cuanto a su identidad. Y aunque seguramente tuvo heridas en su corazón en su infancia al no crecer al lado de su verdadero padre, ni llevar su apellido, Dios sanó su corazón, porque ella siempre decía que la Biblia decía que éramos linaje real y ése era el que realmente importaba.

1 Pedro 2:9-10 

 El pueblo de Dios

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

10 vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

Así que en el pueblo de Dios, Su misericorida nos constituye en principes y princesas. 🙂

La historia de MEFIBOSET, narrada en la Biblia, es especialmente cercana a mi corazón en éste sentido. Cuando estemos en el cielo, voy a darle un largo abrazo.

Mefiboset fué hijo de Jonatán, nieto del gran Rey Saúl. Cierto dia, cuando Mefiboset tenía  5 años, escuchó mucho movimiento en palacio; las tropas enemigas lograron penetrar y mataron a su padre y a su abuelo. Su nodriza, pensando en protegerlo, lo cargó y lo sacó corriendo del palacio. Desafortunadamente, la nodriza tropezó y el pequeño principe cayó al suelo fracturandose los dos pies. Sus pies no sanaron bien y  quedó lisiado para toda su vida.

Mefiboset quedó huérfano, de abuelo, de padre y de tíos, quedó despojado de sus tierras y bienes, de todos los privilegios del palacio, de su salud, y para evitar ser asesinado por los enemigos de su familia, creció y vivió refugiado en una ciudad extranjera lejos de Jerusalén llamada LODEBAR.

LODEBAR, significa tierra árida, hostil y seca, donde no crece el pasto, ni produce fruto la tierra. Era un lugar inhóspito donde se refugiaban los mendigos, los endeudados, los despojados, los perseguidos, los abusados, los golpeados por la vida; que cayeron en desgracia porque alguien en algún descuido los dejó caer.

Pasado el tiempo, llegó el Rey David al trono. Un día David se estaba acordando de Jonatán, su amigo. La Biblia dice que sus almas estaban ligadas.  Hacía varios años que Jonatán había muerto en una batalla. David y Jonatán habían hecho un pacto, habían acordado cuidar de las familias el uno del otro.
David no sabía si había alguien de la familia de Jonatán que todavía vivía. David 
quería cuidar de la familia de Jonatán. 
Así que mandó llamar a Siba. Siba había sido siervo del Rey Saúl. Siba le dijo a David que vivía un hijo de Jonatán llamado Mefiboset, pero que estaba tullido de los dos pies.

David mandó traer a Mefiboset. ¿Cómo se sentiría Mefiboset, cuando estando todo tullido, en ese horrible lugar, alguien llega y le dice “el rey te llama”?

¿Imaginas cómo se sentiría al llegar al palacio,  su antiguo hogar?

Cuando llegó Mefiboset ante la presencia del Rey David,  se arrodilló y le dijo: “¿Quién es tu siervo para que mires a un perro muerto como yo? ¡Cómo se sentiría Mefiboset acerca de si mismo, para expresarse así de su persona!

David le dijo que le restituiría todo lo que era de su abuelo. También le dijo 
que siempre iba a comer en su mesa. 
Mefiboset no podía creer la bondad y generosidad del rey David. En esos días cuando
un rey nuevo llegaba al poder la mayoría de las veces mataba a los familiares del rey
anterior. Hacían esto para asegurar que  nadie de la familia del rey anterior pudiera heredar el trono. También el hecho de estar tullido de ambos pies era otra razón por la cual el Rey David hubiera podido haber ignorado a Mefiboset. En esos tiempos las personas discapacitadas eran menospreciadas. Pero  David sabía que Mefiboset era una persona especial a quien Dios había creado. David sabía que tenía guardar su promesa a Jonatán. 
A partir de aquel día, Mefiboset vivió como el principe que era y comió  siempre en la mesa del Rey.

Los Mefiboset de nuestros tiempos: Son las personas que padecen incapacidad, enfermedad, quienes han sido victimas del descuido de otros, quienes han sido profundamente heridos y los resentimientos y frustraciones les han impedido caminar de forma normal en la vida.

Nos transformamos en Mefiboset, cuyo nombre significa “el que lleva verguenza en si mismo”, cuando no queremos ser expuestos ante los demás y nos refugiamos en nuestra “Lodebar”, que significa no palabras, no comunicación, porque el dolor nos lleva al silencio, a la soledad, al sufrimiento, al temor, a la inseguridad y a la desconfianza. A vernos a nosotros mismos como “un perro muerto”.

Nos identificamos con Mefiboset cuando nos ocultamos detrás del silencio, de la agresividad de un espíritu crítico, de una enfermedad crónica, de una depresión, de algúna adicción, de la droga o el alcohol.

Sin embargo, Dios no nos olvida. Y yo te digo hoy lo que escuchó Mefiboset aquel día: “El Rey te llama”. 

“Yo estoy a la puerta y llamo; si alguien oye Mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.

Apocalipsis 3:20

¡No vivamos mas como mendigos, cuando somos Principes y podemos sentarnos a la mesa del Rey!

Acude ante Su llamado, entrégale tu corazón, El puede sanar nuestro corazón y restituir nuestra vida. Podemos hacer una sencilla oración con nuestras propias palabras, y por fé saber que El nos ha escuchado, y nos ha convertido en linaje real.

Aunque mi mamá padeció carencias en su infancia aun teniendo derecho a vivir en la opulencia, como Mefiboset, se sentará a la mesa del Rey por la eternidad.

¿Te identificas o te has identificado en algún momento de tu vida con Mefiboset?

¿Cómo te hace sentir el ser linaje real y poder sentarte a la mesa del Rey algun dia?

                                                                        *  *  *

He aquí el relato tal cual en la Biblia.

2 Samuel 9:1-13 (Versión Reina-Valera 1960)

Bondad de David hacia Mefi-boset

Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?

Y había un siervo de la casa de Saúl, que se llamaba Siba, al cual llamaron para que viniese a David. Y el rey le dijo: ¿Eres tú Siba? Y él respondió: Tu siervo.

El rey le dijo: ¿No ha quedado nadie de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia de Dios? Y Siba respondió al rey: Aún ha quedado un hijo de Jonatán, lisiado de los pies.

Entonces el rey le preguntó: ¿Dónde está? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en casa de Maquir hijo de Amiel, en Lodebar.

Entonces envió el rey David, y le trajo de la casa de Maquir hijo de Amiel, de Lodebar.

Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo.

Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.

Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?

Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.

10 Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos.

11 Y respondió Siba al rey: Conforme a todo lo que ha mandado mi señor el rey a su siervo, así lo hará tu siervo. Mefi-boset, dijo el rey, comerá a mi mesa, como uno de los hijos del rey.

12 Y tenía Mefi-boset un hijo pequeño, que se llamaba Micaía. Y toda la familia de la casa de Siba eran siervos de Mefi-boset.

13 Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.

¿QUÉ ES ÉL?

La sociedad pone “etiquetas” a las personas. Quiere encasillar a la gente clasificándola dentro de cierto tipo de categorías que le resultan cómodas. D.H. Lawrence demuestra lo insensato que resulta este proceso de clasificación en su poema: ¿Qué es él?

– ¿Qué es él?

– Un hombre, por supuesto.

Si, pero, ¿qué hace?

– Vive y es un hombre.

Oh, por supuesto! Pero debe trabajar. Tiene una ocupación de alguna especie.

¿Por qué?

– Porque obviamente no pertenece a las clases acomodadas.

No lo sé. Pero tiene mucho tiempo. Y hace unas sillas muy bonitas.

– ¡Ahí está entonces! Es ebanista.

– ¡No, no!

– En todo caso, carpintero y ensamblador.

No, en absoluto.

– Pero, si tú lo dijiste.

¿Qué dije yo?

Que hacía sillas y que era carpintero y ebanista.

– Yo dije que hacía sillas pero no dije que fuera carpintero.

– Muy bien, entonces es un aficionado.

– ¡Quizá! ¿Dirías tú que un tordo es un flautista profesional o un aficionado?

– Yo diría que es un pájaro simplemente.

– Y yo digo que es sólo un hombre.

– ¡Está bien! Siempre te ha gustado hacer juegos de palabras.

MI ORACIÓN MATUTINA.

"Dios, este es un día nuevo.
Renuevo mi compromiso en seguir el trabajo que me has encomendado, 
en lo que edificas tu iglesia en este mundo.
Nuevamente estoy maravillado de que me hayas incluido 
en esta tarea que aviva y transforma al mundo.
Hoy con gozo te ofrezco:
MI AMOR
MI CORAZÓN
MIS TALENTOS
MI ENERGÍA
MI CREATIVIDAD
MI FIDELIDAD
MIS RECURSOS
Y MI GRATITUD
Me comprometo completamente al trabajo que me has asignado 
en la edificación de tu iglesia para que prevalezca en este mundo.
Y lo haré hoy. 
Te daré lo mejor.
Te lo mereces. 
Tu iglesia lo merece. 
ES LA ESPERANZA DEL MUNDO"

Firma _______________   Fecha ________________

Esta es una oración de compromiso incluída en el manual de la 
CUMBRE GLOBAL DE LIDERAZGO 2012, DE WILLOW CREEK,  
como parte de la Conferencia 
"La esperanza del mundo" Por Bill Hybels. 

SÉ COMO EL “AMARANTO”.

alegria

Por Mayra Gris de Luna.

De niña mi mamá solía comprarnos unos cuadritos de cereal muy ricos que conocíamos como “alegrías”. Todavía los venden, también en forma de círculo o a granel. Su sabor es dulce y crujiente y se le considera uno de los más nutritivos dulces típicos mexicanos. Se elabora con amaranto, que es  una planta que se cultiva en México desde la época prehispánica. Era tan importante como el maíz y el frijol. Se consumía como cereal, y la producción del grano estuvo en su máximo apogeo durante los períodos maya y azteca. La situación cambió cuando llegaron los españoles que prohibieron su cultivo y su consumo por considerarla “pagana”. Casi lograron erradicarla. Algunos estudiosos sostienen que se trató de una estrategia militar para mantener a la población débil y conquistarla más fácilmente, pues el amaranto era un alimento de guerreros.

La palabra “amaranto” significa “planta que no se marchita”. Las flores del amaranto después de cortadas duran mucho tiempo y no pierden el color, asumen un aspecto más bonito que cuando están vivas, razón por la cual era utilizada antiguamente para adornar las tumbas y simbolizaba la inmortalidad.  Escuché el santoral en la radio el día en que se festejaba a las personas que llevaran el nombre de “Amaranto” o “Amaranta”, que como nombre significa “el que no decae”. Me quedé pensando en su significado. Hay personas que experimentamos altas y bajas emocionales en nuestro fervor espiritual, en nuestra productividad o en nuestra energía. Siempre estamos luchando por no decaer. Quisiéramos ir siempre en línea ascendente o por lo menos conservar siempre la estabilidad y el equilibrio. Quisiéramos ser “el que no decae”;  quisiéramos  ser siempre “alegría”.

Existen varios factores que nos pueden quitar nuestra estabilidad y nuestra alegría. Podemos clasificarlas dentro de tres aspectos: las cosas, las circunstancias y las personas. Si lo permitimos, estos tres ladrones del gozo nos pueden hacer decaer.

Cosas. A María se le  hace tarde para un compromiso importante, pero no encuentra las llaves de su auto. Las busca por todas partes pero la manecilla del reloj avanza con rapidez. Ella se pone nerviosa, se enoja  pensando que alguna persona las cambió de lugar, o pudo haberlas tomado. Se enoja aún consigo misma por no haberlas dejado en su lugar. Sube, baja, va y viene con todo y sus zapatillas sonando por toda la casa. Quiere llorar de frustración pero se aguanta para no arruinar su maquillaje.  Casi sin percatarse, ha perdido la calma, la alegría y el bienestar. Un objeto robó su gozo.

Circunstancias. En la fila de “aclaraciones” del banco, José toma su turno para aclarar su estado de cuenta. La fila es larga y el tiempo pasa excediendo su límite de paciencia. Empieza a desesperarse y observa que los que atienden están platicando y la fila avanza muy lentamente. Después de una hora, nota que una persona que acaba de llegar entra para preguntar algo y empiezan a atenderle antes que a él. En pocos segundos, su propósito de no perder la paciencia se esfuma. Está enojado. Las circunstancias le robaron su gozo.

Personas. Le han diagnosticado cáncer al papá de María. La noticia es demasiado fuerte para ella. No sabe qué es más difícil, si ver el sufrimiento de su padre, o saber que pronto morirá. Cada día que pasa, ella siente como una carga, una pena moral que la desgasta. Una persona le ha hecho decaer.

Todos estamos expuestos a éste tipo de situaciones. Pero podemos escoger nuestras batallas. Cuando detectamos la pérdida del equilibrio, ayuda mucho analizar qué es lo que lo provoca. ¿Será un objeto, una situación o una persona?

Podemos decidir que un objeto como unas llaves no va a tener potestad sobre nosotros. Podemos analizar qué circunstancias deben ser importantes para nosotros y cuales son hechos pasajeros sin trascendencia por los que no vale la pena alterarse. Habrá tiempos difíciles también. Los relacionados con la gente que amamos. Es cuando necesitamos la fortaleza del Consolador.

El Salmo 7:1 dice: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará”. Nuestras raíces deben estar bien afianzadas a Aquel que es el agua viva. Una mente nutrida diariamente con la palabra de Dios puede ser fuerte y estar entrenada para enfrentar la adversidad. Sólo la ayuda sobrenatural de Dios puede lograr que tu fe y tu ánimo nunca decaigan. Podemos defender nuestro gozo. Esperando  en Dios podemos recibir nuevas fuerzas, volar con poder como el águila y aún correr sin fatigarnos.

¡Que podamos ser como la flor de amaranto, que no se marchita, que nunca decae y aún con el paso del tiempo, luce en todo su esplendor!

Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas;

volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán,

    caminarán y no se cansarán.

Isaías 40:31 (NVI)

 BELLA FLOR

 

LA PELÍCULA DE TU VIDA. De César Lozano.

Tomado de: “Destellos”, de César Lozano

Editorial Aguilar.

Hace algunos días, después de disfrutar una película en el cine, y algo inspirado por la trama de la misma, llegué a la conclusión de que la vida de cada uno es como una película.

El argumento, el guión, lo construimos según el estilo que cada quién adopta.

Podemos hacer un drama, una comedia, un documental histórico, cine de aventura, terror o romance. También podemos escoger la clasificación: A, digna de ser vista por toda la familia; B para adolescentes y adultos, o de plano C, para adultos con amplio criterio, y no hablo de otras clasificaciones porque entonces ya sólo sería accesible a muy pocos espectadores.

¿Quién es el actor o la actriz principal en la película de tu vida? En la mía, yo. Estoy seguro de que en tu película eres el o la protagonista. En la película de mi vida, por ejemplo, las primeras actrices son mi esposa y mi hija; los primeros actores son mi hijo y mi padre. Hay muchos actores de reparto: mis hermanos, mis mejores amigos, mis compañeros de trabajo. Hay actores invitados, que en algunas secuencias tuvieron un papel importante, aunque temporal.

¡Claro que en mi película también hay villanos! Si no fuera así, imagínate qué aburrida. Los antagonistas tienen la misión de hacernos la vida difícil, de ponernos piedras en el camino, de hacer hasta lo imposible para que fracasemos, pero también son quienes dan ritmo y acción a la historia. En toda película siempre habrá un villano: ¡hasta las de Disney los tienen”

Desde luego hay películas con mala producción, cuyo reparto está formado por actores sin ambición, que hacen de su película un producto mediocre, actores que no desempeñan bien su papel, o que prefieren no actuar por temor a fracasar en la vida; no se arriesgan, no escogen bien el argumento, y se conforman con ser del montón.

Cada quien es libre de elegir el argumento y el personaje que desempeñará en su película, el tipo de producción y la clasificación que le corresponde. ¿Cómo es la película de tu vida? Revisemos algunos géneros, elige tu favorito.

Drama.

Transcurre en un mar de lágrimas, el protagonista es agobiada por las preocupaciones que, la mayoría de las veces, no tienen razón de existir. Piensa que nadie lo quiere, que vive entre villanos que sólo buscan generarle sufrimiento. Experimenta vívidamente enfermedades que no padece, carece de ánimo, de sueños, de proyectos. Se queja interminablemente de todo y de todos. Vive un “dramón” permanente, hora tras hora, día tras día.

Comedia.

El protagonista no se toma la vida muy en serio. La trama está llena de buenos momentos generados por la actitud optimista del personaje, que imprime un toque de buen humor a todo lo que hace. El resto del reparto, y los espectadores, ven al personaje con simpatía. Sabe reír y hace que los demás rían, motiva a que los demás sean felices y hagan mejor lo que emprendan.

Romance.

El protagonista es equilibrado y congruente en todos los aspectos de su vida. La historia se desarrolla en un ambiente romántico que da cabida a una actriz principal. Todo gira en torno al amor de pareja. El personaje vive y respira inspirado por los seres que ama: esposa, novia, padres, hijos, hermanos, amigos y compañeros de trabajo. Eso le da interés a la historia, y los personajes son más felices conforme avanzan las secuencias.

Aventura.

Para protagonizar una película de aventura se necesita ser un actor intrépido que no teme a los retos sino que, por el contrario, los acepta y sabe salir airoso de todas las dificultades y peligros. Eso es lo que se necesita para hacer de la vida una gran aventura; maravillosa porque en cada situación el personaje encontrará la salida, luchará por conseguir lo que desea, se esforzará para alcanzar sus metas, derrotará a los villanos que lo enfrenten disfrazados de vicios, porque en síntesis, es un triunfador.

Terror.

No elijas este tipo de guión, ni cono protagonista ni como reparto. Cuando tu mente se sienta tentada por un libreto plagado de situaciones que causen terror, ¡recházalo! No actúes, a nadie le gustaré verte. El terror, ya sea físico o psicológico, es terrible. Ser sometido o someter a alguien a situaciones desagradables y de violencia es vivir el tormento de un infierno. El maltrato, ya sea de palabra o de hechos, ocasiona ansiedad, miedo, tristeza y es denigrante para quien lo ejerce y depresivo para quien lo sufre. Definitivamente, un libreto así solo tiene un lugar: la basura.

Documental histórico.

En ese tipo de película la vida del protagonista se sustenta de los éxitos pasados. Vive añorando etapas de su vida que si en un tiempo le fueron venturosas, no regresarán; ya pasaron. Prefiere vivir atado al pasado en lugar de vivir el presente, el ahora. Se aferra al recuerdo de quienes se fueron para no volver. Son personajes que no avanzan, la historia transcurre lenta, sin ritmo.

También es posible que la película de nuestra vida guarde un sano equilibrio: drama, comedia, romance, aventura, quizá algo de terror sufrido, o de documental por permanecer     atados al pasado; lo importante es lograr que nuestra película sea aceptable, buena, ¡digna de ser nominada a los premios de la Academia! También es necesario lograr que se mantenga en clasificación “A”. Que puedan verla tu familia, hijos, hermanos, amigos, ¡Todos! sin cortes, censura o mutilaciones. Por ello elige con cuidado el argumento. Como protagonistas de la historia, nos corresponde elegir el guión que nos permita desempeñar un papel decoroso, brillante, una actuación digna del “Oscar”, de la admiración de nuestra familia y de los espectadores; es decir de nuestros semejantes.

Actúa en esta maravillosa película de tu vida de tal forma que al final de los días el público te ovacione de pie.

¡ÁNIMO! ¡CÁMARA! ¡ACCIÓN!