MI VIAJE EN EL TREN.

EL TREN DE LA VIDA

Por Mayra Gris de Luna.

Un día me di cuenta de que iba en el tren… el tren de la vida.

Yo no pedí subir, pero ocurrió. ¡Qué afortunada! A fin de cuentas ¡qué “suerte” he tenido de nacer!

¿Suerte? ¿Destino? O algo mejor que eso: propósito, diseño, predestinación divina.

Nuestra presencia aquí tiene más que ver con eternidad y significado. Tiene que ver con “El Alfa y La Omega”: el camino, la verdad… la vida.

No ha sido un viaje corto, y espero que sea muy largo. Ha durado lo suficiente para disfrutar lo mejor de la vida: el amor, la familia, las personas. Un sin fin de ellas me han acompañado en mi viaje  y me han proporcionado agradable compañía. A su vez, yo les he acompañado a ellos deseando que mi presencia no les haya sido molesta. Hemos compartido lugares de incomparable belleza. Aunque todos hemos tenido que pasar durante el recorrido por parajes desolados y áridos. Horas interminables de desesperación. Túneles obscuros de aprendizaje y desesperanza.

En mi vagón viaja conmigo mi familia: mi esposo y mis hijas. En tiempos pasados me acompañaron mis papás y mis abuelos. Pero les tocó bajar cuando cumplieron su misión. Ellos llegaron a su estación. Su asiento vacío me llena de recuerdos sobre su presencia en nuestras vidas. Compartimos  con ellos felices momentos y  varios lugares que nos dejaron valiosas enseñanzas. Muchas de ellas hoy nos han sido útiles para aprovechar mejor nuestro propio viaje. Les extraño, pero se que algún día me reuniré con ellos cuando me toque bajar. Cuando cumpla el propósito que Dios tiene para mi.

En otros vagones viajan mis tíos y otros familiares, también amigos y otros conocidos. En ocasiones nos encontramos y nos visitamos. Aunque debo reconocer que hay temporadas en que cada quien se enfoca tanto en su itinerario que nos llegamos a distanciar. Pero cuando nos encontramos, qué divertidos momentos hemos podido compartir. Cada persona me ha brindado algo para enriquecer mi estancia. Una estancia plena de aventuras y recuerdos.

Todos vamos bajando del tren de la vida cuando nos toca llegar a nuestro destino. No sabemos cuando, pero nos toca bajar cuando es el momento, para nunca volver a subir. Es un viaje sin retorno. El boleto es sólo de ida. Por ello atesoro cada momento del recorrido. Cada segundo con mi esposo. Cada hora con mis hijas, cada amanecer y cada flor.

Cada uno de mis días en el viaje es un hermoso regalo de Dios lleno de nuevas sorpresas y misericordias.

Viajo en paz porque tengo todo preparado para cuando mi viaje termine. No quiero bajar todavía pero estoy lista. No podré llevar nada conmigo mas que mi historia.

En el tren de la vida nadie pidió subir, pero nadie se quiere bajar.

¡Feliz viaje!

“Vivamos de tal manera, que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío deje lindos recuerdos a quienes continúen viajando en el tren de la vida”

* Existen pensamientos de diferentes autores sobre “El tren de la vida”. 

   Esta es mi versión. 

  Para ver la versión de César Lozano haz click aquí.

HOMBRE Y DIOS A LA VEZ.

 JESÚS DIOS-HOMBRE

Cristo, hombre y Dios a la vez. Colosenses 2:9 dice:

“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.

Jesús no fué un hombre semejante a Dios, ni un Dios semejante a un hombre. El éra Dios-Hombre. ¿Qué podemos hacer con tal persona? Una cosa es cierta, no podemos ignorarlo.

El es la persona más importante que ha vivido. ¿Destituírlo? No podemos. ¿Resistirlo? Igualmente difícil.

¿No necesitamos a un Dios-Hombre Salvador. Un sólo “Dios- Jesús”, podría hacernos pero no entendernos. Un solamente “hombre- Jesús”, podría amarnos pero nunca salvarnos. Pero ¿un Jesús Dios y Hombre? Lo suficientemente cercano como para tocarle. Lo suficientemente fuerte para confiar en El. Un Salvador irresistiblemente encontrado por millones de almas.

Como dice el Apóstol Pablo en Filipenses 3:8, nada se compara  al “incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor.”

El Hombre y Dios a la vez.

Autor: Max Lucado.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

Link hacia el sitio original: haz click aquí.

MAX LUCADO.
Max Lucado.

UN AMOR QUE NUNCA FALLA.

“El amor nunca deja de ser” 1 Corintios 13:8

Un amor que nunca falla. Difícil de imaginar, ¿no lo crees?

¿Algún amor humano te ha fallado alguna vez? Supongo que tu respuesta podría ser: -“Si, mas veces de las que me gustaría admitir”.

1 Corintios 13:8 promete que “el amor nunca falla”, el amor jamás se extingue, el amor nunca deja de ser. El tipo del amor de Dios.

Tengo la sensación de que muchos estamos sedientos de éste tipo de amor.

Aquellos que debieron haberte amado, no lo hicieron.

Aquellos que podrían haberte amado, no lo hicieron.

No acudieron cuando estabas en el hospital.

Te abandonaron ante el altar.

Te dejaron con una cama vacía.

Te dejaron con un corazón roto.

Te dejaron con una pregunta: -“¿Alguien puede amarme?

Escucha la respuesta del cielo: Dios te ama con un amor que nunca falla.

Un amor que nunca se extingue. Un amor que nunca dejará de ser.

Te ama de una manera personal. Te ama de una manera poderosa, apasionada.

Dios te ama con amor incondicional.

Y Su amor, si tu lo permites, puede llenarte.

Ven, si estás sediento de éste amor, y bébelo profundamente.

 

Autor: Max Lucado.

Del libro:”Come Thirsty”

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

 

UN AMOR QUE NUNCA FALLA

LECCIONES DE UNA TAZA DE CAFÉ.

LECCIONES DE UNA TAZA DE CAFÉ.

Por Mayra Gris de Luna.

Muchos de los momentos más agradables que hemos disfrutado como familia en el último año han sido charlando en la sobremesa  a la vez que paladeamos una buena taza de café capuchino.

Por tal motivo, recientemente mi esposo y yo decidimos adquirir una máquina para poder prepararlo en casa. En el camino para lograr nuestro objetivo, descubrimos que no era algo tan sencillo para nosotros, pues tuvimos que aprender algunas cosas sobre el tema.

Las máquinas de café expreso son un invento italiano ya que el “cappuccino” es una bebida italiana, pero existen una gran variedad de tipos y marcas en el mercado. La diferencia más notable entre ellas es la presión que son capaces de forzar a través del café.

Nos dimos a la tarea de investigar literatura y obtener información por medio de videos tutoriales de diestros “baristas” que son los expertos en bebidas basadas en café.

Durante nuestro proceso de aprender  y practicar, he pasado el tiempo suficiente en el “mundo del café” como para no poder evitar aplicar los conceptos a la vida práctica. Cada vez que preparo una taza me convenzo más de que la vida es como una buena taza de café.

EL PROCESO.  En un prestigiado café, una taza nunca es preparada con café instantáneo. Una buena taza es producto de un largo proceso. Es cosechado, tostado, y aún mezclado con café de otras regiones del mundo para mejorar su sabor. Es sometido a presión por la máquina para extraer su mejor aroma y sabor. Lleva un tiempo colocarlo en el filtro, y presionarlo calculadamente hasta por una segunda vez. La leche debe ser espumada con paciencia y cuidado. Hay quienes son capaces de hacer lindas figuras con la espuma, y finalmente hay que agregar los complementos deseados como cocoa, canela y endulzante.

La Biblia dice que Dios nos va perfeccionando para la obra del ministerio (Efesios 4:12). Nuestro perfeccionamiento también es un proceso. Recuerdo que mi papá siempre me repetía una frase: “Si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Me enfatizaba que el progreso y el éxito en la vida no sería ni fácil ni rápido. Estudiar una carrera exige varios años de disciplina, conocer a una persona para llegar a comprometerse con ella y finalmente casarse puede ser un protocolo que exija paciencia. Los embarazos duran 9 meses. Subir de nivel en el organigrama de una empresa u organización se logra paso a paso, esforzándose día con día. Lograr cambios en nuestro carácter, aprender paciencia, dominar nuestra lengua para controlar un espíritu crítico… todo ello, es también un proceso.

LA PRESIÓN.

Las máquinas son capaces de proporcionar en promedio 15 “bares” de presión al café para extraer lo mejor de él. Su mejor esencia y su mejor aroma. Muchas veces la vida nos sorprende al darnos cuenta de la fortaleza que experimentamos en las pruebas. Debemos tener cuidado de que cuando estemos bajo presión, las situaciones hagan aflorar lo mejor de nosotros para que nuestro aroma sea agradable a Dios. La presión es necesaria para lograrlo. Las presiones nos templan, nos enseñan, nos equilibran y nos forman.

EL EQUILIBRIO.

“La taza perfecta” de cappuccino debe tener las proporciones correctas: 1/3 de café expreso, 1/3 de leche calentada y texturizada al vapor y 1/3 de leche espumada.

Así también es importante procurarnos una vida equilibrada. Los excesos no son buenos. Las consecuencias tarde o temprano afloran cuando algo nos falta también.

Las aflicciones le dan “sabor” a nuestra vida. Las tormentas nos hacen disfrutar de la calma.

Nada nos brinda tanta salud interior como el ser equilibrados emocionalmente. Obtener la capacidad de controlar nuestras emociones antes de que ellas nos controlen a nosotros.

EL TIEMPO.

Aún cuando en lugares como “Starbucks”, “Italian Coffee” y lugares similares pueden servirte un “cappuccino “relativamente pronto,  una buena taza no se prepara en un minuto. Hay un tiempo para cada cosa. Se recomienda molerlo al momento ya que con el tiempo el café perderá su aroma. Para el café expreso se recomienda una molienda de 25 a 30 segundos. Entre más fina sea la molienda, más concentrado será el sabor. Habrá que espumar la leche el tiempo necesario para elevar su temperatura aproximadamente a los 70 grados centígrados. Hay un tipo de termómetro especial para ubicarlo dentro de la taza. Aun cuando se requiere un servicio rápido siempre hay tiempo para que el experto en el “Arte del Latte”, agregando un poco de cocoa,  pueda decorar  con la espuma: hojas, flores, corazones y aun rostros. Verdaderas obras de arte, así como lo puede ser una vida donde “Todo tiene su tiempo” como dice el Predicador en Eclesiastés “Todo es hermoso en su tiempo”. (3:11)

“Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. (3.1)

¡Qué importante es hacer cada cosa en el tiempo correcto! Es un ingrediente indispensable para actuar de manera asertiva. Me impresiona como el simple hecho de invertir el orden de las cosas puede traer consecuencias nefastas. La adolescente que cuando es tiempo de estudiar sale embarazada y cuando es tiempo de educar a su hijo quiere estudiar…  En la noche, a la hora en que debemos dormir queremos ver televisión y en la mañana cuando es hora de despertar queremos dormir…

Y en contraste, así como nos resulta placentero contemplar una obra de arte en una taza de café, qué edificante resulta una vida que ha sabido esperar, que ha tenido paciencia, así como también ha tenido la asertividad suficiente para actuar decididamente en el momento requerido.

Ahora que ya te he compartido mis pensamientos al preparar una simple taza de café:

¿Te ofrezco un capuchino?

Algunas frases:

“El café debe ser caliente como el infierno, negro como el diablo, puro como un ángel y dulce como el amor” Charles Maurice de Taleyrand.

“El café es la bebida que te pone a dormir cuando no la tomas” Alphonse Allais.

“Si no hay café para todos, no habrá para nadie” “Ché” Guevara

“El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café y de la inocencia sonriente del cacao” Anónimo

“Se cambia más fácilmente de religión que de café”. Georges Coureline

“La dueña de la casa debe preocuparse de que el café resulte óptimo, y el dueño de que los vinos sean de primera calidad” Anónimo

“El café, néctar de dioses, ha de ser para ser bueno, ardiente como tus ojos, negro como tus cabellos, tan puro como tu alma, tan dulce como tus besos”

“Y juro por mi que solo fui por un café, pero te vi” Ricardo Arjona

“Un matemático es una máquina para transformar café en teoremas”. Paul Erdos.

“¿Será el clima que hiela la piel o es tu presencia en mi pensar?, ¿Será este sabor la textura del café o es lo amargo de tu recuerdo?. Santiago Pérez Alfaro.

“Ni amigo reconciliado, ni café recalentado”. Anónimo

“Café cocido, café perdido”

“No te haré más tibio el frío ni más dulce el café con leche pero piensa en mí, muchacha, piensa en mí.”. Joan Manuel Serrat

“Con una taza de café, y beso de chocolate te llevaré al extremo”

“Claro que el café es un veneno lento, hace cuarenta años que lo bebo”. Voltaire

“Un sorbo baña los espíritus deprimidos y los eleva más allá de los sueños más sublimes”. John Milton

“Si fuera mujer, usaría el café como perfume” John Van Druten

“Si no fuera por el café, no tendría ni la más mínima personalidad”. David Letterman

“Si no existieran los cafés, muchas cosas jamás habrían sido hechas, dichas, ni pensadas”. Heimito Von Donderer.

LECCIONES DE UNA TAZA DE CAFÉ

¿QUÉ ME SORPRENDE AHORA QUE ME HE CONVERTIDO EN MAMÁ?

Mayra y Jonathan

¿Qué me sorprende ahora que me he convertido en “Mamá”?

Yo misma.

Mi carácter e impaciencia.

Cuán cansada me siento.

Cuanto amo a mi bebé.

Que un bebé puede ocupar mi día entero.

Que aún cuando amo a mis hijos, hay días en que no me agradan.

La manera en que el ser mamá hace aflorar lo mejor y lo peor de mi.

Algunas cosas que les digo a mis hijos que nunca creí que diría.

Que nunca podré usar el baño solo para mi otra vez.

Cuantas veces una nariz necesita ser limpiada.

Que un pequeño de dos años puede poner a un adulto a orar de rodillas más pronto que con cualquier otra cosa.

Cuanto he empezado a preocuparme por los gérmenes, el humo de cigarro, los extraños, los accidentes automovilísticos y….

Que por primera vez comprendo realmente a mi Mamá.

Que puedo amar a mi segundo hijo… o al tercero… lo mismo que al primero.

¡Cuán maravilloso es ser llamada “Mamá”!.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

Obtenido de: “What Every Mom Needs”.
Elisa Morgan & Carol Kuykendall

ME he convertido en mamá!

Zondervan Publishing House

MAMÁ, ¿QUÉ ES LO QUE MÁS NECESITAS? Poema.

Mama, ¿Qué necesitas?

Mamá, ¿Qué es lo que más necesitas?

Un chequeo médico.

Para saber que estoy bien.

Para saber que soy una buena madre.

Aceptación.

Animo.

Apoyo.

Tiempo.

Pasar tiempo con mi esposo.

Descanso.

Tiempo a solas.

Tiempo con Dios.

Paciencia.

Más energía.

Una pausa.

Una siesta.

Ayuda doméstica.

Una secretaria.

Una niñera.

Una máquina lavaplatos que se recargue sola y funcione a control remoto.

Vacaciones.

Conversación adulta.

Amigas.

Una mejor amiga.

Alguien que comprenda como me siento.

Para saber que ser mamá es importante.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.
Obtenido de: “What Every Mom Needs”
Elisa Morgan & Carol Kuykendall
1995 MOPS Internacional, Inc
Zondervan Publishing House.

RISA EN LAS PAREDES. Poema.

 

Paso por muchas casas de camino a la mía.

Algunas son bonitas, otras caras, algunas atraen.

Pero mi corazón siempre da un vuelco

cuando doy vuelta en el camino

y veo mi casa frente a la colina.

Supongo que estoy especialmente orgulloso de la casa

y la forma en que se ve,

porque yo mismo dibujé los planos.

Comenzó siendo suficientemente grande para nosotros,

incluso tenía un estudio

donde ahora residen dos adolescentes.

Y tenía una habitación para huéspedes;

ahora mi niña y nueve muñecas

son sus huéspedes permanentes.

Tenía una habitación pequeña;

Peg había pensado que podría ser su cuarto de costura.

Pero dos chicos columpiándose en la puerta

han reclamado el cuarto para ellos.

Así que realmente en éste momento

no se ve como si tuviera mucho de arquitecto.

Pero será muy grande de nuevo

uno por uno, mis hijos se irán.

Al trabajo,

a la universidad,

al servicio,

a sus propias casas.

Y luego habrá espacio;

un cuarto de huéspedes,

un estudio,

y un cuarto de costura

solo para nosotros dos.

Pero no estará vacio.

Cada rincón, cada cuarto,

cada tarde en la mesa del café

se llenará con recuerdos.

Recuerdos de días de campo,

fiestas de cumpleaños, navidades,

pijamadas, veranos,

fogatas, inviernos,

Recuerdos de piecitos descalzos,

de las vacaciones, las conversaciones,

ojos negros, graduaciones,

sus primeras citas,

partidos, argumentos,

lavando los platos, bicicletas,

perros, paseos en barco,

llegar a casa de las vacaciones,

comidas, conejos,

y otras mil cosas de quienes después de ser dos,

llegaron a ser cinco.

Entonces Peg y yo,

nos sentaremos quietamente frente al fuego de la chimenea,

y escucharemos la risa en las paredes.

Original de Bob Benson.

“LAUGTHER IN THE WALLS”.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

RISA EN LAS PAREDES

MIS PALABRAS “MÁGICAS”.

 

Por Mayra Gris de Luna.

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.

Hebreos 4:12

Intranquilidad, sospecha, inquietud, temor, miedo, fobia, pánico, terror… diferentes niveles de la misma emoción…temor en sus diversas modalidades… y las he sentido todas.

¿Recuerdas tus primeros miedos?

¿Los míos? Muchos…

Miedos de niña…

Aún siento la mirada de aquella araña moviendo sus largas patas justo en el techo arriba de mi cama, los perros callejeros ladrando cerca de la puerta de la tienda. Recuerdo que mi abuelita me llevó al cine a ver una película de “Las momias de Guanajuato” y yo terminé escondida debajo del asiento. Días más tarde, rumbo a Guadalajara, pasamos un par de días a Guanajuato y ¡oh no!, mis papás deciden visitar el museo de las momias. Aquella noche en el hotel ha sido una de las más largas…

Miedos de joven…

Juventud, el divino tesoro lleno de vida, energía, ilusión, valentía, vigor… será por eso que no recuerdo temores. Uno siente que tiene al mundo en las manos.

Pero, ya recuerdo… tenía 18 años… en una camilla rumbo a la sala de operaciones cuando me quitaron las amígdalas, mis piernas empezaron a temblar. Me percato de ello y trato de controlar el movimiento pero no puedo, parece que el darme cuenta de ello hace que temblara más… instintivamente empiezo en mi mente a repetir las palabras del Salmo 23: “Jehová es mi pastor… nada me faltará…” llegamos al quirófano, y todavía me da tiempo de observar a los lados las bandejas con instrumental, grandes pinzas de varias formas y tamaños hacen que me percate de nuevo del temblorcito… así que continúo: “aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno porque Tú estás conmigo…”

Miedos de mujer…

Disfrutando mi Baby Shower de mi primera bebé, compartí con las demás mujeres mi alegría y gratitud por el embarazo y también el temor que me infundía pensar en el momento del parto. Una sabia mujer, mi amiga Janis Bears, a quien respeto y quiero mucho compartió conmigo las palabras del Salmo 56:3

“En el día que temo, yo en Ti confío”.

En los días siguientes, cada vez que sentía temor, repetía: “en el día que temo, yo en Ti confío”, y el resultado parecía mágico, el temor se fue tornando en confianza.

Sin confianza no hay gozo y sin gozo no hay paz.

Así fue como el Salmo 56:3 se convirtió en mi “Bibidi Babidi Bú” * . Como una  varita mágica, al momento de pronunciar las palabras,  penetraban en mi alma, en mi espíritu, en mis coyunturas y mis huesos, hasta inundar mis pensamientos de paz.

Y ya sé que cuando la paz llega a habitar en nuestra mente no llega sola. Trae un invitado inseparable: el gozo; y como el  “Ábrete Sésamo” *  abría las puertas de un lugar mágico y secreto lleno de riquezas; el gozo,  la paz y el amor se van multiplicando como un halo de chispas brillantes, en paciencia, benignidad, fe, mansedumbre, y templanza, llenando mi mente, mi corazón, mi ser entero, mi vida, y hasta mi casa.

¿Magía? No.  Es la obra del Espíritu Santo, el Consolador que mora en nosotros, quien produce el fruto.

No es magia, sino algo más extraordinario y sobrenatural el hecho de que la Palabra de Dios es viva, no son sólo palabras. No es un conjuro. Es la palabra de Dios. Santa e inspirada. Poderosa y eficaz.

Casi no podía recordar temores de mi juventud, pero ahora podría hacer una larga lista de los que rondan mi mente a veces.

Temor a la enfermedad, a la soledad, a la incapacidad física, a la vejez, a la falta de provisión, al porvenir de mis hijas, al dolor, a la muerte…

Así como Mary Poppins cantaba “Supercalifragilisticoespialidoso” * y el panorama lucía mejor y más divertido, yo repito mi Salmo 56:3 y en un abrir y cerrar de ojos, como “Mi bella genio” *, el temor simplemente… ¡se va!

EN EL DIA QUE TEMO YO EN TI CONFIO