USTEDES, JÓVENES DE HOY

 DIOS CONOCE TU NOMBRE

Querido joven:

                           La vida te abre sus puertas y te ofrece regalos inimaginables, regalos que te mereces; sólo ábrele tus brazos de par en par, porque aunque es inevitable que te dé momentos difíciles, también es inevitable que te dé momentos gloriosos.

                           No tengas miedo de los tiempos difíciles, acuérdate que pasan, y cuando lleguen déjalos estar, aprende la lección que te traen, envuélvete en su misterio para que encudentres el tesoro que albergan en lo profundo.

                           Recuerda siempre cuánto vales, que eres luminoso y sabio y que tus errores no te hacen menos valioso, sólo te avisan que hay cambios que hacer, lecciones que aprender y decisiones que tomar. Lo que realmente eres es sólo luz y perfección; lo demás son cáscaras, nubarrones que tapan tu luz, los cuales es posible remover para dejar salir esa luz.

                         No creas a los demás cuando escuchas decir que “los jóvenes de ahora están mal”. Ustedes, jóvenes de hoy, ¡son maravillosos!

                         Cada generación de adultos critica a los jóvenes y supone que “en sus tiempos todo era mejor”. Los padres de esos mismos adultos les decían lo mismo, y lo mismo los abuelos a sus padres. Es la famosa “brecha generacional” que impulsa a los adultos a descalificar a los jóvenes.

                         Ustedes, jóvenes de hoy, tienen fuertes retos que vencer, y todo el potencial para hacerlo.

Copiado y adaptado del el libro “Todo pasa… y esto también pasará”

Autora: Martha Alicia Chávez.

Random House Mondadori S.A. de C.V.