Archivo por meses: mayo 2020

¿Quién tiene el trono y la corona?

Por Mayra Gris De Luna.©

El Autocuidado es una de las lecciones más importantes que estamos aprendiendo como humanidad quienes vivimos la pandemia por el SARS-COV2.

A finales del año 2019, un nuevo virus letal del tipo coronavirus empezó a enfermar a personas. El virus se identifica como SARS-COV2 por sus siglas en inglés: «Severe Acute Respiratory Syndrome» traducido como coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave. La enfermedad se llama coronavirus-19 o COVID-19, para abreviar. Es por ello que escuchamos que le llaman “la” COVID. Es “la” enfermedad que ha sometido al mundo, el virus con corona que parece reinar sobre la humanidad. Nuestra vida práctica se ha tornado “coronacéntrica”. Ésta realidad nos ha forzado a calcular nuestras decisiones, movimientos y acciones en base a la letalidad del virus que pareciera tener sometidas nuestras vidas desde su trono. Nos preguntamos por qué Dios ha permitido tal situación. La fe de muchos flaquea cuando las oraciones de las personas pareciera que no fueron suficientes para librarlas de la muerte.

Vamos aprendiendo poco a poco que éste tipo de virus es implacable con los ancianos, los asmáticos y los enfermos crónicos de las enfermedades respiratorias. Es como si a éste grupo de riesgo les hubiera salido el mensaje fatal en su galleta de la suerte. Pero hay otros grupos de personas, quienes pagaremos caro el haber descuidado tanto nuestra salud con sobrepeso e hipertensión. Por otro lado están los saludables y los jóvenes que cometieron algún error higiénico caminando por las calles, en el supermercado o el camión. Los casos que mas se lamentan y entristecen: los de médicos, enfermeras y cuidadores de enfermos. Los héroes que han dado su vida cumpliendo con su vocación.

He comprendido que Dios quiere que yo tome la responsabilidad de mi cuidado personal. Es la parte que me toca. Hay otra parte que no puedo controlar, esa la dejaré a Dios.
Ahora mi “óptica” de la enfermedad ha cambiado y ha tomado un nuevo sentido para mi. Yo lo leo así:

C uidado
O pcional de la
V ida que
I ncluye
D isciplina.

S oy
A uto
R esponsable
S obre mi
C uidado.
O bservar mi
V ida es cosa de
2 (Dios y yo).

Nunca como hoy, las consecuencias de nuestras decisiones han sido tan evidentes y contundentes.
Hay que tomar decisiones importantes como cuidar nuestra alimentación, peso, presión arterial y alergias. También decisiones que parecieran simples como lavarnos las manos constantemente, no tocarnos la cara, usar cubrebocas y ponernos gel. Son decisiones opcionales, que requieren disciplina y que vale la pena tomar: es la parte que nos toca para salvaguardar nuestra vida. La otra parte, depende de Dios, el que está sentado en el trono. La corona todavía le pertenece.

Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.
Apocalipsis 5:13

img_7462

Sé TÚ.

51A8A463-2A20-46E1-90C7-3C26C4797C6EPor Mayra Gris De Luna.

Para ser TÚ, Dios hizo la combinación perfecta. Él tenía alguien en mente cuando te creó. Te equipó con todo lo que necesitas para cumplir con un propósito único y especial en este mundo.
Todos los pasteles llevan harina, huevos, bicarbonato y azúcar y aún así no son iguales. Tienen ingredientes que los distinguen y diferencian entre sí. Algo parecido sucede con las personas. Tu misión es diferente de la de los demás. Posees otras cualidades y fortalezas. Por ello, no te compares. Nunca te subestimes. No compitas con otros, solo con tu propia persona. Corre tu propia carrera.
Cuando te sientas afectado por el brillo de otra persona, ora por ella. Es el antídoto perfecto contra la envidia. Es un hábito que no solo te hará sentir mejor, sino que te hará una mejor versión de ti. Te puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que eres una persona simplemente ¡Fantástica!

La Bendición más grande.

LA BENDICIÓN MÁS GRANDE.

Por Mayra Gris De Luna.

La bendición más grande para un bebé: dormir en los brazos de su madre.


La bendición más grande para un niño después de un largo día de escuela: regresar a casa de la mano de mamá.


La bendición más grande para una jovencita enamorada: el consejo de mamá envuelto en un abrazo.


La bendición más grande para un joven desesperanzado en un día lluvioso: el calorcito de una conversación con mamá mientras ella le sirve una sopita caliente.


La bendición más grande para una persona madura es poder disfrutar de una amena conversación con su madre degustando la taza del mejor café del mundo: el que ella prepara.


La bendición más grande de un hombre son sus hijos, fruto del amor a la mujer que los dió a luz.


La bendición más grande de una mujer: ser “Madre”.

¨La Moms¨, durante la cuarentena por COVID19, Mayo 10, 2020.