CAMBIARÁS AUNQUE NO QUIERAS.

CAMBIARAS AUNQUE NO QUIERAS

Por Mayra Gris de Luna.

Iniciando el año iniciamos metas, proyectos y cambios. Hay cosas que hemos decidido cambiar. Lo normal y saludable es querer mejorar.

Hay cambios que deberíamos hacer y tal vez ni siquiera nos hemos dado cuenta como para intentarlos. Hay cambios que nos gustaría hacer, y vemos pasar año tras año sin lograr un cambio significativo en lo deseado.

Hay áreas que cambiarán en ti aún cuando ni te lo propongas. Somos seres vivos y no permanecemos estáticos. Nuestro cuerpo cambia, nuestros órganos internos también. Nuestra mente se va modificando ante lo que vamos viviendo y experimentando.

–        CAMBIAS EN TU ASPECTO FÍSICO. Si comparas una fotografía de Enero de éste año con otra de Enero del año pasado, observarás algunos cambios. Tal vez en algunos aspectos el cambio ha sido para bien. Puede ser que no. Podemos controlar y modificar algunos cambios físicos teniendo hábitos saludables como hacer ejercicio, tener una dieta sana, dormir bien, tomar vitaminas, etc. En éste sentido, podrías lograr cambios para mejorar y comparar tu fotografía el Enero próximo, si empiezas ahora a tomar acciones para lograrlo.

–        CAMBIAS EN TU ASPECTO FISIOLÓGICO. Tu cuerpo obedece a los cambios que dicta tu edad física. Obedece a tus hormonas. Así, una preciosa niña el año pasado, se convierte en una hermosa adolescente al año siguiente. Una feliz mujer en la plenitud, empieza a sentirse melancólica al notar sus primeras arrugas en el rostro. Tal vez podrías lograr que órganos internos como el corazón, los riñones y el hígado no se deterioren de manera significativa en éste año, e incluso funcionen mejor el próximo Enero si llevas a cabo un plan de acción para lograrlo.

–        CAMBIAS EN TU ASPECTO PSICOLÓGICO. La información que tu mente reciba y la manera en que la procesas hará cambios en tu personalidad. No eres la misma persona que hace un año. Has mejorado en muchas cosas. Tal vez en otras deberías lograr CAMBIOS INTENCIONALES que mejoren tu carácter y como consecuencia de ello tu relación con los demás. Definitivamente serás una persona diferente el próximo Enero de cómo eres ahora. De ti depende que los cambios te hagan una persona mejor.

–        CAMBIAN TUS RELACIONES. Las relaciones en general no son estáticas tampoco. Se fortalecen o se deterioran. Debemos cultivarlas y nutrirlas para hacerlas más bonitas y mejores. No solo la relación con nuestra pareja, hijos, familia o amigos; también nuestra relación con Dios va cambiando. Que el próximo año le conozcamos más. Platiquemos más con Dios. Leamos la Biblia para escucharle más. Que amemos como a El le gusta:

 “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.”

Lucas 10:27

Es mejor elegir cambiar de una manera decidida, planificada y controlada.  Es la única manera de que el cambio sea para bien, porque si lo dejas al tiempo y sin control,  éste cambio más bien puede convertirse en un DETERIORO de tu persona.

¿Controlarás en la medida de lo posible los cambios en ti en éste año?

CAMBIARAS AUNQUE NO QUIERAS

EL CAMBIO ES UNA DECISIÓN.

Por Mayra Gris de Luna.

Es tiempo de fin de cursos, graduaciones y elecciones, tiempo de evaluar y re-evaluar, decidir, en una palabra, es tiempo de cambios.

El cambio implica que las personas y las organizaciones hagan las cosas de manera diferente. Hemos escuchado frecuentemente la frase “Si haces lo mismo, obtendras los mismos resultados, para obtener resultados diferentes, tendras que hacer cosas diferentes”. Sin embargo, aunque pareciera fácil, no siempre lo es. ¿Por qué? porque aunque no se puede generalizar, si existe una tendencia en las personas a resistirse al cambio.Con frecuencia los cambios generan tensión, incomodidad, trabajo extra. La perspectiva en sí de tener que aprender algo nuevo, genera lo que se llama “ansiedad de aprendizaje”.

Al estar en contacto con diversas organizaciones, he podido ver algunos equipos de liderazgo ávidos por aprender, y cambiar para mejorar. Indudablemente son las organizaciones que han obtenido mejores resultados en menor tiempo. También hay  líderes que dicen “siempre lo hemos hecho de ésta manera”. Otros piensan que ellos y su organización son perfectos y no tienen nada que mejorar.  ¡Y en verdad están convencidos de ello! Sin embargo,  sus resultados dejan mucho que desear.

¿Por qué la gente se resiste al cambio?

1. Siente amenazados sus intereses personales. Es una reacción para proteger su poder, o influencia en el grupo, su posición o prestigio.

2. Incertidumbre. Es natural sentir temor ante lo desconocido. Cuando no se tiene suficiente información o preparación con respecto a lo que significa el cambio, existe mucha incertidumbre con respecto a la propia capacidad personal, especificamente en cuanto a  incorporar nuevas habilidades o destrezas. Es posible que una propuesta de cambio tenga mejor aceptación si incluye medidas de previsión para ayudar a las personas a aprender las nuevas habilidades que les demandará el cambio. Esto puede proporcionar seguridad psicológica para enfrentar el proceso.

3. Falta de confianza en que el cambio se pueda lograr. Tener una actitud pesimista. Esto sucede sobre todo cuando los cambios que se proponen son radicales. También cuando ha habido antecedentes de fracaso.

4. Falta de convicción de que el cambio es necesario. Conformismo. Falta de visión. El no conocer otros sistemas mejores, no reconocer a otras organizaciones mejores, ígnorar cómo se vive en países con mejores condiciones de vida y como funcionan sus organizaciones.

5. Desconfianza en el líder o grupo de líderes. Tiene que existir confianza en que el lider es capaz de manejar las posibles consecuencias del cambio. Confianza es la palabra clave.

6. Amenaza a los valores éticos personales. Cualquier cambio que ponga en riesgo los valores de una persona, despertará en ella sentimientos de rechazo al cambio y al lider.

7. Temor a ser manipulado. Cuando las personas perciben el cambio como un intento de controlarlos, se resistirán al mismo. Hay sistemas autoritarios, aún en organizaciones eclesiásticas que usan la Biblia fuera de contexto para manipular a las personas.

8. Por “flojera”, desidia, procastinación. Desde los cambios a nivel personal, cambios que sabemos que tenemos que hacer pero no los hacemos. Hasta cambios que implican mas trabajo para los líderes de la organización.  “Si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Todo cambio demanda trabajo.

El cambio es una decisión. Como toda decisión, uno tiene que analizarla, procesarla, “digerirla”, pensarla, pero una decisión no está tomada hasta que llega la fase de actuar. El momento en que pasa de ser una propuesta a ser acción, movimiento, verbo, realidad.

¿Puedo observar en mi alguna de éstas 8 actitudes?

¿Qué tengo que decidirme a cambiar?

Basado en conceptos de Robert Lussier.