“FELICES FIESTAS” EN FAMILIA

Navidad en familia 

Por Mayra Gris de Luna.

Llegó Diciembre y junto con él llegaron los desayunos navideños, convivios con las amigas o del trabajo del esposo, la Navidad y la Cena de Año Nuevo. Las fiestas se prolongan hasta la Rosca de Reyes e incluso la “Tamaliza”. Para muchos, pasar tiempo con la familia política e incluso con los familiares consanguíneos sin contrariarse es un enorme reto. Mi familia política es muy grande y frecuentemente las celebraciones se hacen en nuestra casa. He aprendido a disfrutarlas haciéndome los siguientes recordatorios que espero también sean de utilidad para quienes les corresponde ser anfitrionas en éstas fechas.

  • Otorga el regalo de la aceptación. Unos días antes de la reunión, con los ojos de tu mente, visualiza a cada miembro de tu familia sanguínea o política y aún si no son parientes sino amistades que sabes que estarán ahí. Teniendo la imagen mental de esa persona, repite la frase: “te acepto tal como eres”. Algunas familias tienen un tío enojón, otras una prima “perfecta” y perfeccionista o un amigo “emo”. Las familias tenemos de todo, trata de entender la historia particular de cada quien y todo lo que le ha llevado a ser como es. Las familias perfectas no existen.
  • Busca el lado brillante de las personas. Un fuerte defecto puede opacar las cualidades de una persona. Enfócate en ellas, no en sus defectos.

 

  • Prepárate. En la medida de lo posible, ten todo preparado. Ten lista con anticipación la ropa que usarás, todos tus accesorios y tu calzado. Procura que cada miembro de la familia, tus hijos  y esposo escojan con tiempo la ropa que usarán y tengan limpio, planchado y en un lugar definido todo lo que necesitarán. Ten claro el menú y de preferencia, ofrece platillos que ya has preparado antes. No improvises en la cocina. Planea tus decoraciones. Evita al máximo ponerte en situaciones estresantes.

 

  • No siempre tienes que externar tu opinión de todos los temas. Habrá otros foros y oportunidades mejores que una fiesta familiar para poder debatir sobre temas delicados. Religión, Fut ball y política, son temas que apasionan a las personas, evítalos.

 

  • Abre tu mente a la posibilidad de que otros tengan la razón aun cuando su punto de vista sea diferente al tuyo. No siempre es necesario demostrar que tenemos la razón o que ya sabemos todo. No te sientas obligada a impartir una lección de vida cada vez que des tu opinión sobre algún tema. Otorga mentalmente a las personas tu permiso para tomar decisiones diferentes a las tuyas.

 

  • No hagas caso de chismes, no los solapes ni los repitas. No creas todo lo que te dicen. Aun cuando algún familiar no desea mentir o difamar, su percepción puede ser distinta de lo real. No te predispongas nunca en contra de una persona solo porque alguien te habló mal de ella.

 

  • La regla de oro. Trata a tus invitados como te gustaría que te trataran a ti o a tus hijos. Sé simple y piensa que las personas son más importantes que las cosas aun cuando inevitablemente la casa se ensucie o se llegue a romper algún adorno valioso para ti.

 

  • Perdona y sé humilde. Como dice una canción “lo que pasó pasó y queda en el pasado, lo que se fue se fue y hay que olvidarlo”.

 

  • Recuerda que uno de los regalos que puedes dar a tu esposo e hijos es amar a su familia.
  • Decide disfrutarlo.

¡Felices fiestas en familia!