Tiempo de pareja.

DSC03377.JPG

Por Mayra Gris de Luna.

Una característica que tienen los matrimonios  saludables es que tienen cuidado de agendar un “tiempo de pareja” semanal. “Todo tiene su tiempo”, decía el predicador en Eclesiastés. Esto aplica también para el amor.

Espalda con espalda. Así como los mosqueteros se cuidaban entre si enfrentando al enemigo, hay tiempos en los cuales luchamos juntos ante la adversidad y los problemas. Espalda con espalda nos protegemos y hacemos frente a nuestra vida cotidiana. Sin embargo, espalda con espalda no podemos vernos.

Hombro con hombro nos apoyamos, compartimos nuestras cargas desempeñando el rol que nos corresponde con entusiasmo y compañerismo. Hombro con hombro podemos salir a caminar o reímos mirando una película. Podemos tener así un buen tiempo, pero hombro con hombro, ambos miramos al frente.

Ojo a Ojo. Es cuando cara a cara, podemos vernos. Con una mirada nos asomamos a su alma. Una charla en un café, un beso en la intimidad, una contemplación prolongada o un vistazo breve, pero mirándole a los ojos. Ese es el tiempo de pareja más efectivo. Porque nos comunicamos. Siempre comunicamos; aún sin palabras, pero que mejor cuando las hay. Cuando se da el milagro del diálogo y comunicamos amor, respeto, admiración, reconocimiento, aceptación y deseo. También se vale expresar lo que nos inquieta, lo que nos agobia, nuestros sueños y expectativas. Katherine Pancol dice “Para saber si las personas son felices o desgraciadas hay que mirarlas siempre a los ojos”.

¿Cuándo fue la última vez que tuviste éste tiempo de pareja? Agéndalo ahora mismo.

“Tus ojos son como palomas”.

Cantares 1:15b

*Artículo publicado por Alianza Revista

en su edición Octubre-Noviembre, 2015.