¿Quién tiene el trono y la corona?

Por Mayra Gris De Luna.©

El Autocuidado es una de las lecciones más importantes que estamos aprendiendo como humanidad quienes vivimos la pandemia por el SARS-COV2.

A finales del año 2019, un nuevo virus letal del tipo coronavirus empezó a enfermar a personas. El virus se identifica como SARS-COV2 por sus siglas en inglés: «Severe Acute Respiratory Syndrome» traducido como coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave. La enfermedad se llama coronavirus-19 o COVID-19, para abreviar. Es por ello que escuchamos que le llaman “la” COVID. Es “la” enfermedad que ha sometido al mundo, el virus con corona que parece reinar sobre la humanidad. Nuestra vida práctica se ha tornado “coronacéntrica”. Ésta realidad nos ha forzado a calcular nuestras decisiones, movimientos y acciones en base a la letalidad del virus que pareciera tener sometidas nuestras vidas desde su trono. Nos preguntamos por qué Dios ha permitido tal situación. La fe de muchos flaquea cuando las oraciones de las personas pareciera que no fueron suficientes para librarlas de la muerte.

Vamos aprendiendo poco a poco que éste tipo de virus es implacable con los ancianos, los asmáticos y los enfermos crónicos de las enfermedades respiratorias. Es como si a éste grupo de riesgo les hubiera salido el mensaje fatal en su galleta de la suerte. Pero hay otros grupos de personas, quienes pagaremos caro el haber descuidado tanto nuestra salud con sobrepeso e hipertensión. Por otro lado están los saludables y los jóvenes que cometieron algún error higiénico caminando por las calles, en el supermercado o el camión. Los casos que mas se lamentan y entristecen: los de médicos, enfermeras y cuidadores de enfermos. Los héroes que han dado su vida cumpliendo con su vocación.

He comprendido que Dios quiere que yo tome la responsabilidad de mi cuidado personal. Es la parte que me toca. Hay otra parte que no puedo controlar, esa la dejaré a Dios.
Ahora mi “óptica” de la enfermedad ha cambiado y ha tomado un nuevo sentido para mi. Yo lo leo así:

C uidado
O pcional de la
V ida que
I ncluye
D isciplina.

S oy
A uto
R esponsable
S obre mi
C uidado.
O bservar mi
V ida es cosa de
2 (Dios y yo).

Nunca como hoy, las consecuencias de nuestras decisiones han sido tan evidentes y contundentes.
Hay que tomar decisiones importantes como cuidar nuestra alimentación, peso, presión arterial y alergias. También decisiones que parecieran simples como lavarnos las manos constantemente, no tocarnos la cara, usar cubrebocas y ponernos gel. Son decisiones opcionales, que requieren disciplina y que vale la pena tomar: es la parte que nos toca para salvaguardar nuestra vida. La otra parte, depende de Dios, el que está sentado en el trono. La corona todavía le pertenece.

Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.
Apocalipsis 5:13

img_7462

LO QUE HACE UNA MAMÁ. (ACRÓSTICO)

Por Mayra Gris de Luna.

En el mes de las Madres, podemos recordar mediante un acróstico, algunas de las tantas cosas que hacen. Una mamá:

MOTIVA. En cierto sentido, las mamás son las mejores “porristas” de sus hijos. Personajes célebres en la historia fueron grandes hombres cuyas madres creyeron en su potencial aún a temprana edad. A la madre de Tomás Alba Edison, los profesores le dijeron que su hijo no era capaz para permanecer en la escuela, ella le enseñó en su casa y años mas tarde Edison desarrollaría innumerables inventos al servicio de la humanidad. Una mamá motiva a su hijo a alcanzar su máximo potencial.

AMA.- El amor de una madre es incondicional, una madre siempre ama a su hijo “a pesar de” como sea su hijo, aun “a pesar” de que el comportamiento de su hijo no sea el mejor. Dicen que el amor materno es como un círculo: no tiene principio ni fin. En ese aspecto  el amor de una madre se parece al amor de Dios por nosotros, solo que el amor de Dios es perfecto.

DISCIPINA.- Una madre que ama a su hijo, le disciplina. Le educa, le pone límites. Para que una mamá pueda enseñar a su hijo la disciplina, ella misma tiene que ser una persona disciplinada. Hay una frase que dice: “Lo que eres en tu casa es lo que realmente eres”.  Una Madre modela con su vida comunicando principios a los que le rodean.» Los niños tienen más necesidad de modelos que de críticos» dice una frase . Uno de los mejores regalos que una mamá puede dar a sus hijos es un buen ejemplo.

RIE.- Una mamá que ríe es una mamá feliz y una mamá que hace feliz a su familia. Uno de los recuerdos más hermosos que uno puede tener, son los momentos alegres con los padres, en la sobremesa, en la intimidad del hogar, en los juegos. Mucho de la atmósfera que se respira en el hogar es determinado por el humor de mamá. Nadie quiere estar en casa cuando la mamá está enojada. “Lo que el sol es para las flores, las sonrisas son para la humanidad”.

ENSEÑA.- Uno de los mandatos bíblicos para los padres es instruir al niño en los caminos de Dios, y así, aún cuando fueren viejos nunca se apartarán de ese camino. La mamá es como una maestra de tiempo completo. ¿Quién enseña al niño la existencia de Dios? ¿Quién le enseña a juntar sus manitas y hacer una oración? Generalmente lo hace la mamá. Quien cada noche, antes de dormir a sus hijos abre su Biblia, y relata las grandes verdades de Dios.

“Cuando Eva fue llevada ante Adán, la llamó Eva, que quiere decir, madre de toda la humanidad. No la llamó esposa, sino solo madre, madre de toda criatura viviente. En esto consiste la gloria y el adorno más precioso de una mujer” –Martín Lutero.

 ++++++

«UNA MAMÁ BIEN EQUIPADA».  del blog gris de luna EN LA CABAÑA

 

A %d blogueros les gusta esto: