MÁX-IMAS de Max Lucado.

Ora siempre. De ser necesario, usa palabras.

Sacrilegio es sentir culpa por los pecados perdonados.

Dios olvida el pasado. Imítalo.

Por la avaricia a menudo me he lamentado. Por la generosidad… nunca.

Nunca te pierdas la oportunidad de leer una historia a un niño.

Persigue el perdón, no la inocencia.

Sé doblemente amable con las personas que te traen la comida o estacionan tu automóvil.

Al comprar un obsequio para tu esposa, lo práctico puede resultar más caro que lo extravagante.

No le pidas a Dios que haga lo que tu quieras. Pídele que haga lo correcto.

No fueron los clavos los que fijaron a Dios a una cruz. Fue amor.

Te darás por vencido con respecto a ti antes de que lo haga Dios.

Reconoce la respuesta a la oración cuando la veas y no te des por vencido cuando no.

La adulación es deshonestidad elegante.

El corazón correcto con el credo errado es mejor que el credo correcto con el corazón errado.

Tratamos a otros del modo que percibimos que nos trata Dios.

A veces lo más piadoso que podemos hacer es tomarnos un día de descanso.

La fe en el futuro engendra poder en el presente.

Nadie es inútil para Dios. Nadie.

El conflicto es inevitable, pero el combate es opcional.

Nunca perdonarás a nadie más de lo que Dios ya te ha perdonado.

Alcanza el éxito en lo que tiene importancia.

Lamentarás haber abierto la boca. Pocas veces lamentarás haberla mantenido cerrada.

Ver el pecado sin la gracia produce desesperanza. Ver la gracia sin el pecado produce arrogancia. Verlos juntos produce conversión.

La fe es la firmeza del alma que le aporta osadía a los sueños.

Dios no tiene reloj.

Nunca subestimes un gesto de afecto.

Cuando Jesús se fué al hogar, dejó abierta la puerta de entrada.

Y para resumir todo:

En cuanto puedas, salda tus deudas.

Mientras puedas, brinda el beneficio de la duda.

Tanto como puedas, agradece. Él ya nos ha dado más de lo que nos merecemos.

Máximas de Max Lucado.

Tomado de: “Cuando Dios susurra tu nombre”

Max Lucado, Grupo Nelson.

¿CUAL ES TU LEMA?

LEMA DE LA LIGA METODISTA DE JOVENES E INTERMEDIOS

Si escuchas las palabras “Todos para uno y uno para todos” seguramente pensarás en “Los tres mosqueteros”, tal vez se te antoje una Coca Cola bien fría si escuchas la frase “La chispa de la vida” o habrás recordado a Kalimán diciendo “El que domina la mente lo domina todo” ante una provocativa rebanada de pastel de chocolate o qué se yo, seguramente deben existir otras tentaciones 🙂 .

Los “lemas”, las “frases”, los “slogans”, son declaraciones simples, concisas, que de una manera impactante y original dejan un mensaje difícil de olvidar. Generalmente entre más cortos sean, se adhieren mas fácilmente a nuestra memoria, queramos o no.

La palabra “eslogan” viene del ingles “slogan” que proviene a su vez del escocés “sluagh-ghairm”, que significa “GRITO DE GUERRA”.

De ahí que un lema puede brindar tal motivación como la que necesitaría un guerrero para salir a la batalla. Lo primero que se me vino a la mente cuando leía esto son aquellas palabras para los guerreros en la película “Gladiador”:”Lo que haces en la vida tiene su eco en la eternidad”. ¡Definitivamente motivante!

Conservo un franco francés con el noble lema de la Revolución Francesa: “Libertad, Igualdad, Fraternidad“.

Uno de los más conocidos slogans del mundo por ser tan corto y efectivo, es el de la compañía “Nike”: “Just do it!” (¡Simplemente hazlo!) que ha sido usado aún más en conferencias motivacionales que con fines publicitarios de la marca.

Bill Hybels, autor, conferencista y mejor conocido por su “Cumbre global de liderazgo”, recomienda usar frases cortas, o slogans para resumir una meta o un proyecto y motivarnos en el camino. Me dí cuenta de cuán efectivo es esto, cuando vi cuánto me habían afectado de una manera positiva por supuesto, algunas frases que escuché desde mi niñez.

El lema del Instituto Mexicano Madero, que fue mi escuela por 15 años dice: “LA MEJOR CULTURA, PARA EL MEJOR SERVICIO”. Para quienes lo escuchamos tantas veces la conciencia de que necesitábamos estar lo mejor preparados para dar un mejor servicio a nuestro país, a nuestra familia, a Dios, fue lo que nos motivó y nos sigue motivando a prepararnos constantemente. Sabíamos que teníamos que aprender de todo lo que pudiéramos según nuestras posibilidades. Así que en la escuela, además de las materias de rigor,  nos enseñaban mecanografía, carpintería,mecánica,  inglés, música, cocina, manualidades, comicidad, teatro,… algunos de los compañeros aprendieron hasta Taxidermia que era uno de los tantos talleres que teníamos!

Hace unos meses, en la escuela le pidieron a una de mis hijas llevar algún objeto antiguo que tuvieran. Lo más antiguo que encontré fue un pin de la Liga Metodista de Jóvenes que perteneció a mi mamá cuando participaba como joven en esta organización. Tiene una frase grabada que dice: “ELEVÁOS Y ELEVAD TODO POR CRISTO”. Es el lema de la organización hasta hoy. El haber tenido este lema en su juventud, motivó a mi mamá a enseñármelo y explicármelo en mi adolescencia. Confieso que hasta hace poco, solo había puesto énfasis en la primera parte. Pero recientemente he comprendido que nuestra misión no está completa hasta hacer crecer a los demás. Por Cristo, tengo que elevarme, pero elevar también a mis hijas, a mis amigas, a mi organización, a mi ciudad, en una palabra: TODO.

Podemos identificar la misión de las personas por sus célebres frases. Así, la misión de procurar el bien de todos de Benito Juárez se nos hace evidente con la suya de “El respeto al derecho ajeno es la paz”. O la pasión de Pablo con su “Para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”.

¿Sabes cuál es tu misión? ¿Tienes un lema? Seguramente hay quien no tiene solo uno, tal vez tenga varios.

El saber quién soy y para que estoy aquí me ha llevado  a escoger el Salmo 138:8 como mi lema. Estas palabras son mi motivación y mi “grito de guerra” para hacer lo que hago:

“EL SEÑOR CUMPLIRÁ SU PROPÓSITO EN MI”

Salmo 138:8

“hasta la vista Baby!”

DOLAR: “EN DIOS NOSOTROS CONFIAMOS”