Destinatario: yo

Si pudiera enviarme una carta a mi yo del pasado, la chica de mi juventud, le escribiría las cosas que hoy sé y que entonces no sabía: “Eres hermosa, aunque no lo creas; hay quienes valoran tu amistad, aunque a veces pienses lo contrario. No tengas temor del futuro, todo va a estar bien. No te distraigas ni entristezcas buscando al amor de tu vida, llegará cuando menos lo esperes. Ten paciencia. Dios te tiene preparado al mejor. Dedícate al estudio, a la lectura. Toma clases de pintura. Escribe mucho. Cuida tu salud y has ejercicio. Perfecciona tu inglés, lo vas a necesitar. Pasa tiempo con tus padres y cuídalos, no durarán mucho tiempo. Ama mucho a tus hermanos. Desarrolla tus dones y talentos lo más que puedas, sigue poniendo a Dios en primer lugar. Déjame decirte que aquello de “Deléitate en Jesús y Él te concederá las peticiones de tu corazón” es verdad, se cumplió letra por letra. ¡Animo “niña bonita”!