“NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA”

Por Mayra Gris de Luna.

Si nos acercamos mucho a un telar, podremos ver muy de cerca las puntadas y el color de los hilos, pero para apreciar la figura que se está tejiendo tendremos que alejarnos un poco.

Algo parecido ocurre en mi vida, cuando en mi presente no puedo entender por qué pasan las cosas, pero al transcurrir del tiempo, y mirar hacia atrás, veo con claridad la obra de Dios en mi vida.

Quiero platicarte una de mis vivencias para que cuando te ocurra algo que no es agradable o que no entiendes por qué el Señor permite que te pase, recuerdes lo que dice Romanos 8:28a:

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”.

Por razones del trabajo de mi esposo, estuvimos una temporada en Barcelona. Uno de esos días fuimos a conocer la Villa Olímpica y caminamos a la orilla de la playa. Estacionamos el carro enfrente de un gran letrero con una letra “E” de “Estacionamiento”.

Cuando terminamos nuestro paseo y regresamos, encontramos el letrero, pero no nuestro carro. Primero pensamos que tal vez nos habíamos equivocado de lugar y lo buscamos a lo largo de la calle, pero nada. Empezamos a pensar en la posibilidad de que nos lo hubieran robado.

Estábamos ahí parados cuando llegó un señor que tenía un puesto de revistas en la esquina y nos había estado observando. Nos dijo que nos habíamos estacionado en un lugar prohibido. Vimos bien y debajo de la “E” había unas letras pequeñas que decían en catalán: “sólo para médicos del Hospital del Mar”. Volteamos hacia enfrente y ahí estaba el gran “Hospital del Mar”.

El señor nos dijo que se habían llevado el carro a la delegación de Tránsito, y que seguramente habrían dejado un papel pegado al piso con la notificación y los datos. Efectivamente, había un papel amarillo con la información. Buscamos el lugar, pagamos la multa y recuperamos el carro. No fue nada agradable el tiempo perdido en eso ni pagar la multa, pero nos sentimos agradecidos porque el carro no había sido robado.

Días después, fuimos a caminar a las Ramblas, y entramos a un estacionamiento. Con una bebé de 6 meses, bajamos la carriola, la pañalera, la bolsa, la cámara, las chamarras, y bueno, nos hacíamos bolas con tanta cosa. Así que cuando bajé a la bebé y la puse en la carriola olvidé abrocharle el cinturón de la carriola. Siempre tenía cuidado de abrochar el cinturón de seguridad de la carriola porque mi bebé era muy inquieta, pero así como una “ley de Murphy”, solo bastaron unos segundos de descuido para que la bebé se cayera de la carriola y se pegara en la cabeza con el piso de cemento. La bebé empezó a llorar. El golpe si había sido fuerte y pronto le empezó a salir un moretón. Nosotros estábamos tan asustados que sólo recuerdo que el señor del estacionamiento nos dijo: -“lo indicado es que la lleven al “Hospital del Mar”, ¿saben donde está?” ¡qué si sabíamos! ¡sabíamos hasta donde uno no debe estacionarse si va al Hospital del Mar!

Llevamos a la bebé ahí, resultó ser un muy buen hospital, nos atendieron de maravilla, le sacaron radiografía de la cabeza a la bebé y la tuvieron un tiempo en observación. Las enfermeras le llamaban “Muñequita piel canela”.(De ahí el nombre del blog PIEL CANELA). La bebé recibió la atención oportuna, y nosotros regresamos tranquilos al hotel.

Ahora que miro hacia atras ésta experiencia, agradezco a Dios porque siempre ha puesto personas cerca que nos ayudan. También porque El se encargó de que supiéramos con exactitud dónde estaba el Hospital del Mar para cuando lo necesitáramos.

Creo que Dios tiene cuidado de nosotros y que nada ocurre sin que El lo permita.

Detalles como ese han fortalecido mi convicción de que aún cuando nos ocurran cosas que no son tan agradables, Dios las usará para nuestro bien.

Tengo una amiga que por alguna razón bajó de un camión en Israel una cuadra antes de que éste explotara sin que ella supiera que ésto sucedería. Se de personas que tuvieron algún contratiempo para llegar temprano a las Torres Gemelas el 11/11.

¿Se poncha una llanta? ¿Se acabó la gasolina? ¿Se fué el camión? Dí ¡Gracias Señor!, probablemente te está protegiendo. “No hay mal que por bien no venga” para los que amamos a Dios.

¿Recuerdas algún evento desafortunado en el pasado que Dios lo usó para tu bien?

“EL MISTERIO DEL HUEVO”.

Por Mayra Gris de Luna.

Mis pensamientos una mañana cualquiera hace varios años:

-“Memo (mi esposo) sale de viaje mañana, así que más vale que empiece a preparar su maleta”.

Jalo una silla para subirme en ella y alcanzar la parte más alta del closet de nuestra recámara.

-“O esto está muy alto o yo muy chaparrita porque aún con la silla me es difícil alcanzar la maleta. A ver… (Me asomo a la parte alta del closet)

¿Por dónde anda la maleta?… mmm… pero… ¿qué es esto?… ¿un huevo? (muy asombrada lo tomé en mis manos)

-“¿Qué hace un huevo aquí? Es muy extraño. Danna (de tres años) aunque es muy tremenda, no alcanzaría y mucho menos Alisson (de uno).

(Me bajo de la silla)

He aquí el misterio del caso del huevo en el closet.

¿Qué pensarías tu “mi querido Watson”?

Teoría #1: Teníamos una gallina viviendo en el clóset y no lo sabíamos.

Teoría # 2: Me levanté sonámbula a media noche y fui a la cocina por un huevo y lo guardé allí por si algún día en un futuro lejano (como en el 2012 por ejemplo) pudiera haber escasez por la gripe aviar y el precio subiría tanto que guardarlo podría ser una buena inversión.

Teoria#3: O como en las novelas de Agatha Christie, el culpable siempre es el mayordomo, la señora que me ayudaba con la limpieza lo puso allí por alguna razón que yo llamo: BRUJERÍA.

En realidad la tercera teoría fue lo primero que me vino a la mente. Nadie más tenía acceso a nuestra recámara.

Cuando mi mamá era muy jovencita pudo conocer algo dentro del espiritismo, y me contaba que pudo ver con sus propios ojos como usaban el huevo. Después de algún procedimiento o alguna limpia, se rompía el huevo; en ocasiones tenía alfileres adentro, en ocasiones lo rompían en un vaso de agua y el contenido se veía turbio comparado al lado de otro huevo normal o salía negro. Tal vez no lo hubiera creído si no es porque mi mamá me lo contó porque lo vio.

Así que mi segundo pensamiento fue ir a romper el huevo para ver que tenía dentro. Pero fue una idea que deseché inmediatamente.

Tomé unos minutos para pensar en todo esto. Siempre he estado muy alerta y muy consciente de la guerra espiritual que existe. Sé que existe Dios, y sé que existe el mal. También  he tenido la fuerte convicción de que Dios está con nosotros y nos protege y aún manda a sus ángeles para cuidarnos.

Pensé en nuestra familia. Todo estaba bien. En días anteriores mi nena mayor había tenido pesadillas, no sabía si tendría que ver con esto o simplemente comió muchas papas fritas en el Mc Donald´s 🙂

Rápidamente hice una “evaluación” de cómo andábamos en INTEGRIDAD. Sé que es básica para recibir la bendición y protección de Dios. Recuerdo que mi conclusión fue que aunque no éramos perfectos, estábamos en paz con Dios, buscándole, sirviéndole, confesando nuestras ofensas. Hice una breve oración y fui a tirar el huevo al bote de basura de la cocina. Tenía tanto que hacer en aquellos días que no volví a recordarlo hasta hoy.

No sé si fue una coincidencia, pero la señora de la limpieza nunca regresó. Días después, haciendo yo el aseo, encontré un “envoltorio” en un bote que había junto a la lavadora de la zotehuela. En su interior tenía cabello, y la fotografía de un joven que no conocíamos. Para mí es un caso resuelto. Sigo pensando que mi Teoría #3 es la más acertada.

Por aquellos días había tomado un curso en la iglesia, con mi amada amiga y hermana Katty Gray acerca de “Cómo amar efectivamente a los hijos”. Ella me obsequió una tarjeta que decía:

La oración eficaz del justo puede mucho.

Santiago 5:16b

SANTIAGO.

 Traía una ilustración de un papá orando hincado al lado de la camita de su pequeño niño dormido. Podía verse al fondo un ventanal semiabierto y en el fondo, el ángel de Dios son sus brazos extendidos protegiendo la entrada de una silueta de un ángel de color negro simbolizando al maligno.

Tenía por costumbre leer la Biblia ilustrada para niños por las noches y orar con mis hijas, pero recuerdo que en aquellos días regresaba más tarde cuando ya estaban dormidas y, recordando aquella tarjeta, y sobre todo el versículo, oraba por mis hijas y por mi esposo. El mensaje de la cita bíblica es claro, pero mi mente ve “en negritas” la palabra “JUSTO”. Esta palabra sobresale de entre las demás recordándome que la condición es la integridad.

Podemos tener muy claro que existe una guerra espiritual, queremos estar lo más alejados de todo lo que se relacione con ello. Sabemos del ocultismo, la brujería, el culto a la Santa Muerte, el espiritismo, etc. y nunca se nos ocurriría pensar que aún cuando no nos demos cuenta, en la seguridad e intimidad de nuestro hogar pudiéramos recibir algún ataque.

Sin embargo, no tenemos nada que temer si procuramos una vida íntegra y de oración. Podemos vivir confiados en la protección de Dios.

Estemos alertas recordando las palabras de 1 Pedro 5:8

 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo,

 como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

( Nota: Si crees estar siendo atacado mas agresivamente busca una iglesia y habla con sus líderes. En esos casos se necesita ayuda.)

¿Te mantienes alerta y viviendo en integridad?

¿Tienes alguna otra “Teoria” sobre el misterio del huevo? 🙂