LAS MUJERES EN LA VIDA DE LAS MUJERES.

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Por Mayra Gris de Luna.

Hace unos días tuve la bendición de disfrutar uno de los mejores momentos que he tenido en mucho tiempo. ¿El motivo? Reunirnos para celebrar el día de la amistad. Tal vez no te parezca nada especial. ¿Quienes asistieron? Eso es lo especial para mi: Tias, primas, sobrinas, las hijas de mis primas, y hasta los bebes de las hijas de mis primas!

Alrededor de veinte mujeres, con muchas historias en común compartimos amena charla y risas. Disfruté su presencia. Hasta una tía vino desde Guadalajara para la reunión. También disfruté los consejos, las bromas, y claro que también un exquisito desayuno. Nos tomamos fotos, cargué a mi sobrinito de unos cuantos meses, y concertamos la cita para la próxima reunión con la familia completa. Y la espero con ilusión.

¿Por qué son tan especiales éstas reuniones familiares?

Son familia, estamos en casa, podemos ser como somos, bajar la guardia y no tener que impresionar a nadie. Estamos seguros.

A pesar de nuestras imperfecciones, nos aceptamos y nos amamos. Tenemos recuerdos comunes. Hasta nos parecemos físicamente.

Doy gracias a Dios por éstas mujeres que forman parte de mi vida y de mi historia. Todas y cada una de ellas son especiales para mi. He aprendido mucho de ellas y he recibido bendición de Dios a lo largo de los años por medio de ellas. Y me hicieron recordar una composición que encontré hace tiempo. No conozco el nombre de la autora, pero hago mías sus palabras y las comparto animándote a hacer un tiempo en tu agenda para las mujeres de tu vida.

Una mujer estaba sentada en un sofá, tomando té helado con su madre.
Mientras hablaban de la vida, el matrimonio, las responsabilidades y las obligaciones de la edad adulta, la madre hizo sonar los cubos de hielo en su vaso fuertemente y luego miro fijamente a su hija.

“Nunca te olvides de tus hermanas” le advirtió, dando vueltas a las hojas de té en el fondo de su vaso. “Ellas se volverán cada vez más importantes con el paso del tiempo. No importa cuánto ames a tu esposo, no importa cuánto ames a los hijos que tengas, vas a necesitarlas.

Recuerda salir con ellas siempre, hacer cosas con ellas siempre. Recuerda que cuando hablo de tus Hermanas me refiero a TODAS las mujeres… tus amigas, tus hijas, y todas las otras mujeres que estén ligadas a ti. Las vas a necesitar. Las mujeres siempre las necesitamos.

Ella escuchó a su madre. Mantuvo contacto con sus Hermanas y cada vez tuvo más amigas con el paso de los años. Conforme estos fueron pasando, uno tras otro, ella fue entendiendo, gradualmente, a lo que su madre se refería.
Conforme el tiempo y la naturaleza presentan sus cambios y sus misterios en la vida de una mujer, tus verdaderas Hermanas siempre permanecen.

Después de mis 40 años de vivir en este mundo, esto es lo que he aprendido:
El tiempo pasa.
La vida ocurre.
Las distancias separan.
Los hijos crecen.
Los trabajos van y vienen.
La pasión disminuye.
Los hombres no siempre hacen
lo que se supone que deberían hacer.
El corazón se rompe.
Los padres mueren.
Los colegas olvidan los favores recibidos.
Las carreras o profesiones llegan a su fin. 

PERO………

Tus Hermanas siempre están ahí, no importa cuánto tiempo ni cuantas millas haya entre ustedes.

Una amiga nunca está demasiado lejos para llegar a ella cuando la necesitas.

Cuando tienes que caminar por un valle solitario y tengas que hacerlo por ti misma, las mujeres de tu vida, estarán alrededor del valle, alentándote, orando por ti, empujándote, interviniendo por ti, y esperándote con los brazos abiertos al final del camino. Algunas veces, incluso romperán las reglas y caminarán a tu lado … O te llevarán cargada.

Amigas, hijas, abuelas, madres, hermanas, suegras, nueras, cuñadas, nietas, tías, primas, sobrinas: son una bendición en la vida!
Cada día, seguimos necesitándolas.

Pásale este mensaje a todas las mujeres que contribuyen a darle significado a tu vida.
Yo acabo de hacerlo. 

Querido Dios:

La persona que ahora lee esto es bella, fuerte, y la quiero.

Ayúdala a vivir su vida al máximo.

Por favor, promuévela y haz que ella sobrepase incluso sus propias expectativas.

Ayúdala para que brille en los sitios más oscuros.

Protégela en cualquier momento, levántala encima de todo cuando ella lo necesite más, y déjale saber cuando ella camine contigo.. Ella siempre estará segura a Tu lado. 

Amén.