DIOS ESCUCHA.

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Tu y yo vivimos en un mundo ruidoso. Conseguir la atención de alguien no es una tarea facil.  Pero cuando alguien es diligente para hacer a un lado todo lo demás para poder escucharnos claramente, es un privilegio. ¡Realmente un raro privilegio!

Tu puedes hablar con Dios porque Dios sabe escuchar. Tu voz importa en los cielos.

El te toma muy en serio. No tienes que temer ser ignorado. Incluso cuando tartamudeas y tus palabras no impresionarían a nadie, si le impresionan a Dios.

El te escucha.

Con atención.

Con cuidado.

Tu oración en la tierra activa el poder de Dios desde el cielo.

La Biblia dice:

“Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”.

Mateo 6:10

Tus oraciones son honradas como joyas preciosas.

Tu tal vez no puedas entender todo el misterio de la oración. No hace falta. Pero una cosa es muy clara: Las acciones desde el cielo comienzan cuando alguien ora en la tierra.

¡Qué maravilloso pensamiento”

De ” The Great House of God” Max Lucado.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

Link hacia el sitio original haz click aquí.

 DIOS ESCUCHA

EL CHISME Y SU PODER ANIQUILADOR.

COMPLETA PAZ

Cuando te encuentras en medio de una reunión o un desayuno con amistades, y se empieza a comentar un chisme, tengo 4 recomendaciones para enfrentar la situación:

1. Escucha y no digas nada.

2. Cambia sutilmente de tema.

3. Dí algo positivo de la persona en cuestión.

4. Retírate con discreción.

No es recomendable:

1. Participar como un “Chismoso activo”.

2. Tampoco es ético participar como “Chismoso pasivo”. ( La personas que dice: – mmm, si yo hablara…)

3. No te retires indignado. No vale la pena dañar nuestras amistades por un chisme.

Opiniones del Dr. Cesar Lozano en el Programa “HOY”.

Lunes 8 de Abril 2013.

Checa la frase matona del día y todas las demás haciendo click aquí:

FRASES MATONAS DE CESAR LOZANO.

ORACION DE UNA MADRE.

“Yo busqué…

pero definitivamente no encontré ningún manual de instrucciones anexo a mis hijos cuando nacieron.

Y no me ha llegado ningún manual por correo tampoco.

Señor, enséñame a ser una buena madre;

a corregirlos sin menosprecio,

a ayudarles sin hacerlos inútiles,

a escucharlos sin burlar o criticar,

a estrecharlos, sin asfixiarlos

y a amarlos sin límite como Tu me amas”.

                                                             de Susan L. Lenzkes

                                        Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.