ESTOY CONTIGO.

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo;

Y si por los ríos, no te anegarán.

Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel,  SOY TU SALVADOR”

ISAÍAS 43:2-3

¡Qué promesa más poderosa y alentadora!  El ha prometido estar contigo en las dificultades de la vida. Se refiere a éstas pruebas inicialmente como “aguas”. Luego habla acerca de “rios”, sin duda un tipo de prueba mayor. Aún ahí sigue prometiendo que no nos pasará nada. Sin duda hay adversidades en la vida que pueden ser devastadoras como el fuego, sigue subiendo el nivel de dificultad,  pero incluso ahí, la promesa es que El es quien nos salva.

Aún contando con promesas como ésta, muchas veces no sentimos la presencia de Dios en nuestra vida TODO EL TIEMPO, cada segundo, cada día. Prueba de ésto es la presencia de temores en nuestras vidas. Si pudieramos constatar con nuestra vista Su presencia en situaciones de temor, éste desaparecería. Nos es difícil simplemente CREER que El está con nosotros siempre porque El así lo prometió.

Un día, cuando Jesús se acercó caminando sobre el mar en medio de una tormenta al barco en el cual estaban sus discipulos, El dijo: “¡Tengan ánimo! ¡No tengan miedo!”. Pero la tormenta siguió hasta que El entró en el barco. De ésta narración podemos aprender que Su presencia es lo que nos anima, pero la tormenta tal vez no se aquiete de inmediato. Tal vez El quiere que disfrutemos Su presencia, Su protección y Su ayuda en medio de las tormentas.

¿Está tu vida en  aguas mansas o en aguas turbulentas o en ríos de dificultades? El está contigo.

 ¿Está tu vida siendo probada por fuego? El es tu Salvador.

 Es probable que nunca aprendamos a disfrutar de nuestras tormentas, pero si podemos aprender a disfrutar la presencia de Dios en medio de ellas.