NUNCA TE ABANDONARÉ.

CORAZÓN DESGARRADO.

Por Mayra Gris de Luna.

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“Israelitas

¡yo no puedo abandonarlos!

¡No sería capaz de hacerlo!

Mi gran amor por ustedes

no me lo permite

Oseas 11:8

(Traducción al lenguaje actual)

 

Dios es bueno. Es un Dios de amor. Un padre cuyo amor por sus hijos es perfecto.

Hijos inconformes le olvidaron en el desierto construyendo otro dios con sus propias manos, pero no por ello los abandonó. “No sería capaz de hacerlo”.

Israelitas ignorantes gritaron: -“¡Crucifícale! sedientos de Su sangre. Él la derramó voluntariamente. No abandonó su mision. “No sería capaz de hacerlo”.

Los siglos pasan y la historia se repite. Un hijo desobediente que adultera por aquí, una hija piadosa que siente que puede juzgar a los demás por allá; la chica que dice mentiras, el joven que no quiere perdonar a su padre. Dios los mira con el corazón desgarrado, mientras sigue, sigue y sigue amando.

Tu tampoco escapas de Su perfecto amor.

También a ti en todo tiempo con amor te ve el Señor.

Y no hay nada tan malo que pudieras cometer,

que con ello puedas tú Su gran amor perder.

Cuando la culpa nuble tu razón,

y el temor inunde tu corazón

puedes con seguridad, recibir Su sanidad.

Podrás entristecerlo, mas jamás podrás perderlo.

¿Rechazarte? No, no, no, Él no sería capaz de hacerlo.

 

Copiado del libro: TALI, 365 gotas de rocío para chicas.TALI 365 gotas de rocio para chicas, Ediciones Las Américas

 Autoras:

Keila Ochoa,

Margie Hord,

Mayra Gris,

Yuri Flores.

Ediciones Las Américas.

 

UN AMOR QUE NUNCA FALLA.

“El amor nunca deja de ser” 1 Corintios 13:8

Un amor que nunca falla. Difícil de imaginar, ¿no lo crees?

¿Algún amor humano te ha fallado alguna vez? Supongo que tu respuesta podría ser: -“Si, mas veces de las que me gustaría admitir”.

1 Corintios 13:8 promete que “el amor nunca falla”, el amor jamás se extingue, el amor nunca deja de ser. El tipo del amor de Dios.

Tengo la sensación de que muchos estamos sedientos de éste tipo de amor.

Aquellos que debieron haberte amado, no lo hicieron.

Aquellos que podrían haberte amado, no lo hicieron.

No acudieron cuando estabas en el hospital.

Te abandonaron ante el altar.

Te dejaron con una cama vacía.

Te dejaron con un corazón roto.

Te dejaron con una pregunta: -“¿Alguien puede amarme?

Escucha la respuesta del cielo: Dios te ama con un amor que nunca falla.

Un amor que nunca se extingue. Un amor que nunca dejará de ser.

Te ama de una manera personal. Te ama de una manera poderosa, apasionada.

Dios te ama con amor incondicional.

Y Su amor, si tu lo permites, puede llenarte.

Ven, si estás sediento de éste amor, y bébelo profundamente.

 

Autor: Max Lucado.

Del libro:”Come Thirsty”

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

 

UN AMOR QUE NUNCA FALLA

¿QUIÉN SE INTERESA EN TI?

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 ¿QUIÉN SE INTERESA EN TI?

Las empresas están interesadas en ti como consumidor.

Los bancos se interesan en ti como inversionista.

Los políticos están interesados en ti como votante.

Los investigadores se interesan en ti como una estadística.

Los médicos están interesados en ti como paciente.

Los abogados están interesados en ti como cliente.

Las organizaciones están interesados en ti como miembro.

 Pero Dios está interesado en ti como persona.

Una persona que El hizo a su imagen.

Su precioso hijo a quien El ama.

«Con amor eterno te he amado;
    por eso te sigo con fidelidad”.

Jeremías 31:3

Nueva Versión Internacional de La Santa Biblia.

  Roy Lessin

¿ESTÁ LLENA TU TAZA?

Todos tenemos inseguridades; aún las personas aparentemente más confiadas que conozcamos. Hay inseguridades que podemos experimentar como desafíos ocasionales. Un hueco en nuestra vida que alberga necesidades insatisfechas, nos puede brindar sentimientos de inseguridad. Esta necesidad puede llegar a ser tan grande que ésta inseguridad puede convertirse en pánico permanente.  Nos quita la paz. El temor o el sentimiento de no ser amado es probablemente la mayor fuente de inseguridad que las personas podemos experimentar.

                                             “De todo hombre se espera lealtad”

 Proverbios 19:22ª NVI

Hay una profunda necesidad en el ser humano de ser amado y no ser traicionado, existe en el alma el deseo de lealtad. Y cuando ésta es quebrantada, experimentamos inseguridad. Cada uno de nosotros anhela un amor absolutamente leal; un amor incondicional, invariable, radical, demostrativo, más amplio que el horizonte, más profundo que el mar. También sería lindo que ese amor fuera sano y liberador en lugar de ser asfixiante.

La búsqueda de ese amor perfecto y leal en otra persona que no sea Dios, no solo es infructuosa sino dolorosamente decepcionante y destructiva. Nuestros corazones no estarán sanos hasta que hayan sido satisfechos por el único amor totalmente sano que existe: el amor de Dios.

“Ningún amor del corazón natural está seguro a menos que el corazón humano haya sido primeramente satisfecho por Dios”. Oswald Chambers.

No está mal que pensemos que necesitamos desesperadamente ser amados. Es así. Lo incorrecto es pensar que podemos hacer que alguien nos ame de la manera en que necesitamos ser amados.

Hay personas que han oído las devastadoras palabras: “Ya no te amo”. Otras quizás no escucharon las palabras pero han experimentado ese sentimiento. Y eso produce temor. En el transcurso de la vida perderemos, a causa de la muerte o de las circunstancias, a personas que realmente nos amaron. Pero por más valioso y profundo que haya sido su amor, no era inquebrantable, no era perfecto. Pasó a otro. Cambió. Murió. Dejó recuerdos hermosos… pero dejó un hueco. Solamente el amor de Dios siempre es leal. “El amor nunca deja de ser” se refiere al amor ágape de Dios, dado a nosotros.

(1 Corintios 13:8).

Cada uno de nosotros tiene sus propias necesidades insatisfechas, y las llevamos todo el día de un lado al otro como una taza vacía. De una manera o de otra, extendemos esa taza vacía a las personas que están en nuestras vidas y les decimos:”Por favor, ¿puede alguien llenar esto? ¡Aunque sea una cucharada ayudará!”

Buscamos “llenar nuestras tazas” por medio de la aprobación, la afirmación, el control, el éxito o la satisfacción inmediata.

Buscamos llenar nuestra taza en los lugares equivocados, con las personas equivocadas. ¿Qué te parece el siguiente versículo para llenar tu taza?

“Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable y yo te amé;

Daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida”

Isaías 43:4

¡Cómo se desintegra cualquier pesado yugo cuando, al despertar en la mañana, llevamos nuestros corazones, mentes y almas, y todas nuestras “necesidades” al gran especialista en almas y le ofrecemos nuestras tazas vacías y le pedimos que las llene con Él mismo!

No hay persona más agradable para tener cerca de nosotros que aquella cuya taza ha sido llenada por el Señor Jesucristo. Él es el único que nunca se deja abrumar por la profundidad y dimensión de nuestras necesidades. Imagine cuán diferentes serían nuestros días, si a primera hora de la mañana Cristo llenara nuestras tazas. En el transcurso del día, toda otra cosa que alguien pudiera ofrecer, simplemente se derramaría porque nuestra taza ya estaba llena. Entenderíamos lo que quiso decir Pablo en Colosenses 2:10: “Vosotros estáis COMPLETOS EN ÉL”

Es solamente a través de la oración que la paz nos inunda:

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y LA PAZ DE DIOS, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

Filipenses 4:6-7

Modificado y adaptado del texto original de Beth Moore: “Viva Libre”