EL DÍA EN QUE ESTUVE “TÉCNICAMENTE MUERTA”.

Por Mayra Gris de Luna.
¿Me creerías si te digo que alguna vez, por algunos segundos, estuve lo que yo llamo “técnicamente muerta? Permiteme platicar lo que sucedió, para tratar de explicarme mejor:

Me encontraba en la sala de operaciones del hospital. Me estaban practicando una operación cesárea. Era una cirugía programada con mi doctor de confianza, quien me había atendido ya en un procedimiento similar dos años antes, sin ninguna complicación. Así que yo prácticamente “disfrutaba” la experiencia. Me sentía contenta, me sentía confiada, y ahí me encontraba en el quirófano. A mi derecha trabajaba mi Doctor, a mi cabecera el anestesiólogo, algunas enfermeras iban y venían haciendo lo suyo. El doctor acostumbraba poner música suave y de cuando en cuando bromeaba para mantener el ambiente relajado. Realmente disfrutaba su trabajo. Casi cerca del momento en que sacarían a la bebé, todos nos percatamos de que el inadvertido sonido “ti”… “ti”…”ti”… del aparato que monitoreába mi corazón cambió a “tiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii”. Instintivamente el doctor  puso las dos manos en alto suspendiendo súbitamente su actividad. En un segundo todos se paralizaron a la expectativa de las instrucciones del doctor. Fue algo muy inesperado para mi, pero alcancé a preguntarme -“¿qué pasa?, ¿ya estoy muerta?, no siento dolor”. “Tal vez en un momento mi espíritu dejará mi cuerpo” Casi podía ver con los ojos de mi imaginación cómo mi espíritu se iba elevando,  viendo mi  cuerpo  y a todos alrededor.

Una de las enfermeras a mi izquierda le mostró al doctor que el dispositivo que se encontraba fijado a mi dedo o a mi muñeca, no se en realidad donde, se había zafado y me había desconectado del aparato. El doctor, con actitud severa, ordenó a la enfermera colocarlo de nuevo. Seguramente pasó un gran susto. Inmediatamente se empezó a escuchar de nuevo mi latido “ti”, “ti”, “ti”, “ti” pero esta vez latiendo muuuy rápido. Yo también me asusté. 🙂

He vivido trece años a partir de aquel día. Pero aquel incidente me mostró lo inesperado que puede ser la muerte. En realidad puede llegar en cualquier momento, incluso en las temporadas “rosas” de nuestra vida en que todo va de maravilla y nos encontramos cumpliendo nuestros sueños. Algunos años después de aquello mi mamá falleció inesperadamente. Después mi cuñado en la plenitud de su vida.

Se que éste pensamiento no es algo nuevo, todos conocemos el ciclo de la vida. Sin embargo creo firmemente que no todos estamos preparados para enfrentar ese momento y esa situación.

¿En qué consiste esa preparación? En mi caso particular, lo mas importante es tener “solucionado” el aspecto espiritual. Creo que somos cuerpo y espíritu, el cuerpo es temporal  y el espíritu eterno. Creo en la Biblia como la Palabra de Dios en la que se nos revela que ésta eternidad se puede pasar en el cielo o en el infierno y que tenemos la libertad de elegir a cual de estos lugares queremos ir.

“Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.” Romanos 10:9

Creer en Jesucristo es el único requisito para tener ésta vida eterna. Así que yo tengo la seguridad y la convicción de que mi vida después de ésta, será ganancia.

También estamos tratando de preparar a nuestras hijas para ser independientes, y tratamos de no dejarles deudas ni problemas legales. Sobretodo, es preciso que los hijos se relacionen con Dios como Padre, un Padre celestial, que siempre estará con ellos  y no les dejará huérfanos a pesar de que algún día nosotros no estemos con ellos.

La conciencia de ésta realidad, nos hace disfrutar intensamente de la vida. Amamos la vida y aprovechamos cada momento para disfrutarnos y disfrutar lo mejor de ella. No deseamos perder ni un momento en enojos y frustraciones. Hay mucho por lo cual vivir.

Y tú… ¿te encuentras preparad@?…

“Para mi el vivir es Cristo y el morir es ganancia”

Filipenses 1:21

ORACION DE UNA MADRE.

“Yo busqué…

pero definitivamente no encontré ningún manual de instrucciones anexo a mis hijos cuando nacieron.

Y no me ha llegado ningún manual por correo tampoco.

Señor, enséñame a ser una buena madre;

a corregirlos sin menosprecio,

a ayudarles sin hacerlos inútiles,

a escucharlos sin burlar o criticar,

a estrecharlos, sin asfixiarlos

y a amarlos sin límite como Tu me amas”.

                                                             de Susan L. Lenzkes

                                        Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

UN NUEVO DIA.

Saca el máximo provecho de los momentos irrecuperables de tu vida.

Cada dia es invaluable y nunca regresará. Decide ahora que no vas a perderte uno solo.

UN NUEVO DÍA.

Este es el comienzo de un nuevo día.

Dios me ha dado éste día para usarlo como yo quiera.

Lo que haga hoy es importante, porque estoy cambiando un día de mi vida por ello.

Cuando llegue mañana, éste día se habrá ido para siempre, dejando en su lugar algo por lo cual lo he cambiado.

Quiero que el resultado sea una ganancia, no una pérdida; algo bueno, no malo; éxito y no fracaso; a fin de que no me arrepienta del precio que he pagado por ello.

Elisa Morgan/Carol Kuykendall

Traducido y editado por Mayra Gris de Luna.

 UN NUEVO DIA