BELLOS PENSAMIENTOS SOBRE “MAMÁ”.

Consuelo

“Ser madre te convierte en madre de todos los niños.

Desde ese momento, cada niño herido, abandonado o asustado es tu hijo.

Vives en las madres de todas las razas y todos los credos,

y lloras con ellas cuando sufren.

Desearías poder consolarlos a todos”.

Charlotte Gray.

“Siempre serás un niño mientras tengas una madre a quien recurrir”

Sarah Jewett

“Lo mejor que las mujeres podemos hacer por nuestros hijos es estar enteras y vitales porque siempre somos modelos para ellos”

Silvia Solomonoff

“Cuando nazca tu hijo, asegúrate no solo de transfomarte en madre,

sino también de transformarte en niña”

Dogen

“De una madre hermosa celos tiene el sol

porque vió en sus brazos otro sol mayor”

Lope de Vega

“Lo esencial es saber que las madres están allí,

en especial durante la edad en que tratamos, paradójicamente,

de separarnos de su influencia”

Margot Fonteyn

“Estar siempre disponible sin estar todo el tiempo presente

es probablemente el mejor papel que puede desempeñar una madre”

Lotte Bailyn

“La mujer partió el pan en dos trozos y se los dió a los niños, que lo comieron con avidéz.

-No tomó nada para ella- murmuró el sargento

-Porque no tiene hambre- dijo un soldado

-No, porque es una madre- respondió el sargento.

Victor Hugo

“Nunca serás tan alta como cuando te agachas a ayudar a tu hijo”.

Pitágoras

“Mi madre me regaló un amuleto cuando era pequeño, para que me diera seguridad. Sirvió hasta que me dí cuenta de que la seguridad que yo sentía emanaba de ella.”

Alexander Crane

La relación madre-hijo es paradójica y, en cierto sentido, trágica. Exige el amor más intenso de parte de la madre y, sin embargo, este mismo amor debe ayudar al niño a crecer hasta ser totalmente independiente de ella”.

Erich Fromm

Mamá quería que yo tuviera sus alas para volar como ella jamás había tenido el coraje de hacerlo. La adoro por eso. Adoro que ella haya querido dar a luz a sus propias alas.

Erica Jong.

Mamá

 

DIOS CORRE HACIA TI.

 

Dios corre hacia ti. Ilumina tu día con la idea de que Dios corre hacia ti.

 Cuando Pedro predicó o Pablo escribió o creyó Tomás, Dios sonrió. Pero nunca corrió.

Ese verbo se ha reservado para la historia del hijo pródigo.

“Así que emprendió el viaje y se fue a su padre. “Todavía estaba lejos cuando su padre lo vio y se compadeció de él; salió corriendo a su encuentro, lo abrazó y lo besó”. Lucas 15:20 NVI

 Un Dios que corre cuando ve que el hijo viene a casa después de haberse descarriado. Cuando el adicto sale del callejón. Cuando el adolescente se aleja de la fiesta. Cuando el ejecutivo sale de la oficina cargado de estrés, el religioso voltea hacia sus ídolos, el materialista se aferra a las cosas, el ateo a la incredulidad, y la elitista a la autorrealización.

Cuando pródigos regresan penosamente por el camino, Dios no puede quedarse quieto. Ecos del cielo se oyen del Trono. Es el sonido de las sandalias de los pies golpeando y golpeando porque Dios corre a recibir a su hijo amado, y los ángeles observan en silencio como Dios abraza a su hijo.

Cuando tú das vuelta hacia Dios… El corre hacia ti.

MAX LUCADO