CAMINITO DE LA ESCUELA

Caminito de la escuela, apurándose a llegar, con sus libros bajo el brazo, va todo el reino animal…El camello con mochila. La jirafa con su chal. Y un pequeño elefantito da la mano a su mamá…

Así dice la canción infantil de Cri-Crí que muchos disfrutamos de pequeños, y después la enseñamos a nuestros niños.

Por 13 años, he llevado a mis hijas a la escuela. He llegado a AMAR la experiencia del “Caminito  de la escuela“. Ahí en el auto, hemos reído, cantado, han soportado “mis sermones”, hemos orado, y hemos escuchado todo tipo de musica en las diferentes etapas, desde las canciones del “grillito cantor” CRI-CRÍ, pasando por los “Jonas Brothers”, las canciones de la Iglesia, “Shenee”, hasta el grupo del momento: “One Direction”. (gritos).

En los primeros años del Kinder, no importa cuán temprano me levantara, los segundos se me escurrían como agua  entre los uniformes, el desayuno, el lunch, las mochilas, y durante el camino mi principal preocupación era no llegar tarde. Cuando entraron a la primaria y fueron ayudando un poco mas con las tareas, nos fuimos relajando un poco. En el camino empezamos a “voltear” un poco a nuestro alrededor. Empezamos a notar, que muchos en la ciudad, así como nosotros, tenían la misma rutina cada día. Y en medio de lo que antes solo era coches y gente, empezamos a descubrir a “la pareja de ancianos que caminaba de la mano todas las mañanas”, a “la señora que se va maquillando”, la camioneta blanca que lleva una bicicleta preciosa colgando por atrás… fuimos descubriendo que ¡”ÉRAMOS LOS MISMOS”!, las mismas personas cada día.

Figurativamente hablando, empezamos a conocer a lo que llamo: la familia “PATÍA“. En la fam. Patía, hay cuatro hermanas: Una de ellas se llama  “APATÍA“. Ella es un poco aislada. Casi egoista. La conocimos en aquella etapa en que “no teníamos tiempo” de interesarnos por nada mas que en nosotros y ni siquiera “volteábamos” a nuestro alrededor.

Una de las hermanas de Apatía, se llama “ANTIPATÍA“. No es muy agradable.  Una mamá con hijos pequeños en el carro, conoce a Antipatía cuando ve personas como “acechando” las ventanillas, tratando de limpiarlas, o de vender algo. A veces ni siquiera se quiere bajar un poco el cristal para recibir el periódico gratuito. Sobre todo en aquellos días de la influenza.  También conoces a Antipatía con los conductores que no obedecen las reglas y actúan imprudentemente poniéndonos en peligro.

La más divertida de las hermanas es la tercera: “SIMPATÍA“. Simpatía es divertida, es agradable, nos la hemos encontrado seguido en el camino, cuando veíamos en los autos vecinos, niños que agitaban sus manitas saludándonos sin conocernos; perritos sacando la cabeza por la ventanilla con los pelos volando y “lengüeteando” el aire. Taxis que parecen “museos temáticos”, motociclistas con su “Harley” al estilo “Mad Max” con su clásica chica en el asiento trasero, así como los variados letreros en los camiones como “Todo por no estudiar”, o cuando vas detras de un carro que dice “un loco me persigue”…

Reciéntemente, nos hemos interesado en conocer mejor a la mayor de éstas hermanas. Para ser honesta, confieso que no me hubiera interesado conocerla de no haber sido porque nos la presentó mi esposo. Ella es “EMPATÍA“. La vimos por primera vez cuando una señora muy pobre y de edad avanzada estaba parada en el crucero pidiendo una ayuda. Mi esposo dijo: – “cuando veo a señoras como ella, pienso en mi mamá. Cuando vean señoras, siempre hay que darles”.

Reciéntemente, yo estaba esperando mi turno en la fila de la caja del supermercado. Me estaba impacientando. El cliente antes de mi trató a la señorita de la caja de una manera prepotente y grosera, gritándole y humillándola ante la supervisora de la tienda. Tal vez la muchacha cometió algún error. Pero creo que inconscientemente, yo había aprendido algo de mi esposo. Pensé: “Podría ser mi hija”. Entonces olvidé mi impaciencia, sentí indignación y muchas ganas de abrazar a la muchacha que ya en esos momentos lloraba ante los ojos de todos.

Así que una buena fórmula para mi, de  empatizar con las personas de una manera mas genuina es pensar que podría tratarse de mi hermano, mi sobrino, mi tia o mi propio hijo. 

El otro día, esperábamos la luz verde del semáforo en un crucero grande. Yo estaba casi durmiendome por tanto calor del medio día.  Una señora que vendía chicles se acercó a la ventanilla del auto de enfrente. Y una de mis hijas dijo: -“Miren! Le está regalando un tubo de bloqueador solar”.  La señora que conducía el auto, le explicaba  a la señora de los chicles cómo aplicarselo. El sol éra quemante. Nos conmovió su ejemplar actitud. Evidentemente ésta señora no solo conoce a “EMPATÍA”, seguramente ¡es su amiga!

Ahora que te he platicado de éstas hermanas, estoy seguro que te las vas a encontrar en el camino. Vas a ir identificando a cada una de ellas, es mas ¡seguramente ya  las conoces! No se con cual te identifiques mas y a cual frecuentes mas.

Todavía tengo unos cuantos años mas para disfrutar ese caminito de la escuela.  Pero queremos que “EMPATÍA” nos acompañe siempre en el recorrido. Queremos conocerla mejor. Aunque creo que ¡nunca le quitará a SIMPATÍA el lugar del copiloto!

Acerca de Mayra Gris de Luna

Mujer, esposa y mamá. Busco oportunidades para hacer las cosas que me gustan. Amo la palabra escrita. Me gusta compartir mis pensamientos acerca de esta aventura que es la vida. Para ello utilizo mis blogs grisdeluna...EN LA CABAÑA. (http://grisdeluna.com) y Caminando (http://mayragris.wordpress.com) Una de mis motivaciones es compartir mis memorias con mis hijas y las personas que de alguna manera se identifican conmigo. También comparto lecturas de excelentes autores que me han impactado y cuyo mensaje resulta alentador. Anhelo con todo mi corazón cumplir con el propósito que Dios tenía en mente para mi vida cuando me creó. Mi vida es sencilla. Me gusta tocar el piano, cantar con mi guitarra, leer, ver el mar, disfrutar de un buen café, disfruto platicar con mi esposo, ver películas con mis hijas, viajar y escribir. He aprendido que hay algo mas en la vida que tener éxito, y es que nuestra vida tenga “significado”, algo que solo podemos encontrar en Dios.
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7 respuestas a CAMINITO DE LA ESCUELA

  1. terry morgan dijo:

    Me encantó conocer a tus “vecinas” de la calle! 🙂 … y tmb en mi casa los Jonas Bros y One Direction nos han dado conciertos! Qué vida llena de enseñaza y belleza! Gracias por compartir tu caminito de la escuela conmigo!

  2. Mayra Gris dijo:

    Gracias a ti por leer y comentar! Me gusta que tenemos cosas en común en ésta escuela de la vida!

  3. Mayra Gris dijo:

    Y muchas gracias por compartir el link!

  4. Danna Luna dijo:

    Nunca había soltado tantas sonrisas seguidas asta haber leído este articulo. Me llena de recuerdos y momentos junto a ti mamá. Han sido increíbles los días de mi niñez y adolescencia junto a ustedes, una linea del tiempo donde han soportado mis cambios drásticos de gustos musicales, de amigos y actitudes. No puedo evitar pensar en variadas ocasiones en las que volteé a mi alrededor para apreciar el ambiente en el que me he criado con su compañía, como el señor que siempre va con sus audífonos cantando y bailando por las calles y las plazas, nunca pasó por mi mente volverlo a ver, y puedo decir que ya han sido más de veinte o treinta veces las que lo he visto pasar de camino al colegio o el viernes por la noche. También el mesero calvo que nos atendió en un restaurante de comida japonesa en mi cumpleaños número once, uno de los años más significativos para mi infancia. Un par de años después, caminando por los pasillos de la plaza camino al gimnasio, me paré unos segundos para darme cuenta que este mismo joven que alguna vez me felicitó y formo parte del inicio de mi adolescencia, ahora trabajaba en un sushi-bar en el primer piso del edificio. Cuatro años más tarde, siguiendo la rutina al mismo gimnasio, cada día me asomo por el elevador camino a la planta alta para ver a esta persona atender a sus clientes con una sonrisa cálida y sincera. Es un regalo de Dios el ser parte de un TODO, un regalo por el que le estoy infinitamente agradecida.

  5. Mayra Gris dijo:

    Hermosas palabras hija, gracias por leer y comentar. Estar juntas en esta aventura que es la vida ha sido el mayor regalo para mi! Eres una persona increible!

  6. Andres Segovia dijo:

    Muy lindo y muy cierto. Gracias a Dios por todo lo que el enseña en el “caminito de la escuela” y aunque a veces lo recorro cansado, lo extraño cuando no ando por el. 🙂

  7. Mayra Gris dijo:

    Ya me imagino tantas anécdotas que has de tener al convivir con tantos niños y jóvenes. Bueno he leído algo en tu blog. Es enriquecedor. Gracias por leer y comentar amigo. Dios te guarde!

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