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Mavis.

Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, 
porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos.» 
Mateo 19:14 Nueva Versión Internacional (NVI) 

Mavis es una palabra de mis primeros recuerdos. Recuerdo a mi mamá llamarme así.

Ella decía que como todavía yo no podía pronunciar mi nombre, elegí Mavis como una especie de nombre alternativo. Lo cierto es que Mavis soy yo. Antes que Mayra y sus decepciones, antes que el bullying y los traumas. La niña feliz, vulnerable y sencilla. 

Solo un par de amigos y algunos familiares muy cercanos aún me llaman así. Únicamente me conocen por ese nombre los pocos que estuvieron en mi mundo de entonces, un mundo que ya no es más. Que sólo existe en mis recuerdos y memorias de los pocos que tal vez por ello me conozcan más y me comprendan mejor. 

En los días de Mavis escuchaba mi canción en la consola, caminaba de la mano de mi abuelo y recogía conchitas a la orilla del mar. 

En los días de Mavis mi mamá era mi ángel, mi hada hermosa y alegre de los ojos miel y cabello ondulado. En las tardes íbamos al campo a jugar con una pelota y recogíamos flores.

En los días de Mavis tenía papás, tíos, abuelos, primos, vecinos y hasta perros. Hoy, todo aquello ya no es más. 

Pero Mavis vive en mí. Se asoma como es, sin pretensiones ni altas expectativas. Ella agradece cada amanecer, ora por los pajaritos, canta, espera lo mejor; disfruta cada instante, ríe, sueña y ama.

También llora y sufre calladamente el desencanto de la vida cuando es dura. 

Todos llevamos una Mavis dentro. Con alma limpia, la mente pura, la intención sencilla y el sueño noble del niño de ayer. 

Dice Jesús que para entrar al cielo hay que ser como niños. Pues sin duda, Mavis es la parte de mí, o de ti, que allá estará. 

Mayra Gris de Luna. 

 

 





NO SUFRAS POR EL RECHAZO.

Por Mayra Gris.

He vivido experiencias de rechazo desde la infancia, adolescencia, juventud y aún en mi edad adulta.

En diferentes tiempos y en los diversos medios en los que en la vida me ha tocado estar, curiosamente, me han rechazado por cosas opuestas. Ha sido hasta divertido observar como personas de clase social alta me han rechazado por suponerme no estar a su altura y personas de escasos recursos también lo han hecho en alguna ocasión por suponerme próspera o diferente. En algún medio religioso, si no participaba con entusiasmo, me criticaban por ser introvertida; si buscaba participar para desarrollar mis dones, entonces me criticaban por «querer llamar la atención». Cuando algunos me han rechazado «por mis traumas», otras lo han hecho por verme plena.

Hoy me doy cuenta de que «no era yo», eran ellos. Muchas cosas eran relativas, otras simples puntos de vista o impresiones que no necesariamente me definían a mí ni a mi realidad.

«Pero el Señor endureció el corazón de Faraón, y éste no dejó ir a los hijos de Israel»

Éxodo 10:20

La Biblia nos cuenta del Faraón que rechazó al pueblo judío por ser judíos, por tener un Dios, por desear libertad; pero si lo vemos de una manera mas profunda, Dios puso en él esos sentimientos, Él endureció el corazón de faraón, ¿por qué o para qué? para que se cumpliera Su propósito, para que se cumpliera un plan preestablecido.

«Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, y se conviertan y yo los sane»

Juan 14:20

Jesús fue rechazado por su pueblo, fue entregado a la muerte de cruz, Dios endureció los corazones del pueblo, de gobernantes, de los fariseos ¿por qué y para que? para que se cumpliera el plan, para que se cumplieran las profecías.

Así que yo no responsabilizo de manera total a las personas. Aunque en el momento sufrí, hoy celebro el rechazo de algún amor juvenil, porque no «era por ahí»; el plan de Dios era diferente, soy feliz con mi esposo y tal vez ya estábamos predestinados, no lo sé, pero Dios sabía que no iba a ser feliz con la otra persona.

Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece.

Romanos 9:18

Ciertamente tampoco podemos generalizar. A veces, somos rechazados por nuestras malas actitudes, nuestro descuido o falta de sensibilidad para tratar a las personas. Nos lo hemos ganado con nuestra indiferencia, rudeza o egocentrismo; con nuestra prepotencia o incapacidad para conectar con ellos. Pero otras veces nos hemos dado desinteresadamente, hemos ofrecido nuestra amistad, nuestro tiempo, nuestras cosas materiales o incluso nuestro amor a personas que tal vez no lo merecían. Pero estoy segura que hay algunos casos en los que Dios mismo ha sido el que ha endurecido el corazón de esa persona para guiarnos en otra dirección.

Si sufres por algún rechazo, no lo tomes personal, tal vez es Dios quien puso eso en la o las personas para guiarte en otra dirección. Dios lo hace para protegerte. Si en mis llantos pasados hubiera podido ver mi vida en el futuro, no hubiera llorado, hubiera dado gracias a Dios por librarme de alguna tristeza mayor, un matrimonio fracasado, una vida de pobreza o un ambiente tóxico.

Sé que no es para nada lindo lo que puedas estar sintiendo, pero créeme, no eres tú. Confía en que Dios quiere lo mejor para ti. Deléitate en Él y el concederá todas las peticiones de tu corazón. Te dará algo o alguien mejor, y puedo asegurarte que es mejor de lo que tu jamás hayas podido imaginar.

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PARECE QUE FUÉ UN SUEÑO.

Por Mayra Gris.

Hace casi 30 años vivíamos en un departamento ideal para recién casados, le decíamos «la casita». Era perfecto para nosotros. Nos despertábamos tarde los sábados y en ocasiones, había partido de los Chicago Bulls justo a la hora en que mi esposo regresaba del trabajo para cenar. Así que saboreábamos nuestra cena frente al televisor de la recámara deleitándonos con las jugadas de Michael Jordan, Scottie Pippen y los demás. 

Más tarde llegaron los tiempos de criar a nuestras bebés. Dos preciosas princesas que Dios nos permitió cargar, cambiar pañales, peinar. También hicimos castillos de arena en la playa y las levamos a la escuela. Hubo noches en vela cuando se enfermaban de tos o anginas y su temperatura corporal se elevaba. Días y días con la tarea interminable de recoger juguetes regados por el cuarto, intentando encontrar un lugar para cada cosa. Después las clases por la tarde. Clase de música, de ballet, o la natación. Preparar comidas, «lunches», uniformes y maletas. Fines de semana con tanta actividad de la iglesia que solo llegábamos a dormir a casa . Por algunos años instituimos el «viernes de familia», un día intocable para otras actividades que no fuera estar juntos. Ibamos al cine, a comer pizza o a Applebee´s. Entre semana nos pasábamos la tarde-noche metidos en el gym, donde nos bañábamos y nos poníamos de una vez la pijama para llegar a casa, cenar algo ligero y descansar. Días de conciertos y presentaciones nos hacían sentir muy orgullosos padres gozando los talentos de nuestras chicas. Repentinamente este tiempo tuvo algunos cambios. Mi hija mayor se casó muy jovencita y tuvo que irse de casa. Mi tristeza al separarme de ella fue reemplazada por un gozo callado dentro de mi corazón al darme cuenta de la felicidad que su matrimonio le trajo. Sigo gozándome mirando su sonrisa. Y Dios nos dio a un hijo en su esposo. Ahora sin él nos sentiríamos incompletos. La vida da muchas vueltas y giros extraños. Ya hace medio año que tuvimos que dejar nuestro hogar y mudarnos a otra ciudad lejos de nuestros amados hijos. 

Hoy podemos levantarnos un poquito mas tarde los sábados como solíamos hacerlo, y entre semana, cuando mi esposo llega en la tarde-noche para cenar, vemos algo en YouTube como al principio. Y todo aquello que vivimos con ellas, me parece como un sueño. Un sueño del que he despertado y no quedan más que los recuerdos. Atesoro cada segundo de la vida que Dios nos permitió vivir en aquellas etapas. Y en mi corazón digo como alguien dijo: «Sé que cuando el libro de mi vida se cierre, mis hijas serán el capítulo mas bello».

Escribo esto para ti que tienes hijos pequeños y tal vez en ocasiones te llegas a sentir cansada y agobiada. Toma aliento. Esa etapa pasará y vendrán otras. Otras en las que ya no habrá ningún juguete tirado en el suelo, ni esas vocecitas llorando, cantando y hablando sin parar. El tiempo vuela pero «Todo es hermoso en su tiempo».

«Sé que cuando el libro de mi vida se cierre,

mis hijas serán el capítulo mas bello»

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LA MEJOR CUALIDAD de una pareja.

Por Mayra Gris.

Recuerdo aquellos los años de «encontrar pareja». Leí infinidad de libros del tipo de: ¿Con quién me casaré? y «La pirámide del amor». Una cosa tenía clara, un «no negociable»: tenía que ser creyente en Dios, y de los buenos. Sabía que automáticamente con éste «requisito» estaba eliminando al 90% o más de los jóvenes en ese momento, pero ésa fue mi base para tomar alguna decisión.

En esos días aprendí que el área en la que tenía que enfocarme era en convertirme en la mejor persona que pudiera; reconocí que tenía que desarrollar en mí las cualidades que yo misma estaba esperando de mi pareja, y tenía que ser, si no la mejor opción, por lo menos una buena opción al menos para «alguien».

En éste sentido, mi papá siempre me decía «uno tiene que aprender de todo». Así que ocupé la mayor parte de mi adolescencia y juventud a aprender: mecanografía, manejo, inglés, pintura, piano, guitarra, mandolina, coser a máquina, personalidad, etc. lo usual en aquellos días. Pero tal vez nada de ello me sirvió tanto como dedicarme a la lectura de la Biblia. Tres amigos fueron mis «modelos» a seguir, su ejemplo me motivó a hacer mi devocional diario. De Carmen, Tutis y Andrés aprendí a leer cada día mi Biblia e ir marcando en una hojita el capítulo diario que leía. Marcaba con una pintura amarilla todas las frases que se referían a la voluntad De Dios para mi vida y mandamientos. Y con pintura roja las partes que me hablaban de forma especial. Aunque no pude terminar los estudios de Teología en el Seminario, estudiaba cursos cada verano o materias del curso nocturno. Más tarde estuve interna algunos meses y lo que aprendí ha sido de las mejores herramientas que he tenido para enfrentar la vida.

Cuando conocí a mi esposo, una de las cosas que me dieron paz para casarme fue que veía que en el tiempo de oración en la iglesia a la que asistíamos, él no tenía ningún problema con hincarse a orar, y no solo eso, yo todavía recuerdo verlo postrado ante el Señor en oración. De una cosa estaba segura: él tenía temor de Dios.

En Salmos 1:7 la Biblia enseña que «El principio de la sabiduría es el temor de Jehová»; y yo deseaba un esposo sabio.

Después de casi 30 años de matrimonio, puedo decir que el haber propuesto en mi corazón obedecer aquella recomendación bíblica de unirme a alguien con la misma fe que yo fue una de las mejores decisiones de mi vida. Un hombre que teme a Dios no es infiel. Un hombre que tiene temor De Dios procura obedecerle en todas las áreas de su vida. Así que el temer a Dios es la mejor cualidad que un hombre puede tener.

Aún el apóstol Pablo decía que todos tenemos una lucha interna entre nuestro deseo de hacer lo correcto y nuestra naturaleza pecaminosa. Esa naturaleza que nos hace caer en pecado o simplemente nos complica hacer lo que nos hemos propuesto. Aún teniendo temor de Dios vamos a caer a veces, imagínate la vida de alguien que ni siquiera tiene temor de Dios, que ni siquiera tiene esa lucha interna de vencer ante lo incorrecto y las tentaciones.

Recuerdo a algunas amigas hacer su lista de las cualidades que deseaban en una pareja: de tal estatura, de equis color de ojos, etc. Recuerdo incluso a algunos predicadores decir que Dios nos traería a esa persona sin hacer otra cosa mas que orar y esperar. Y ¿sabes qué? algunas de ellas, con su lista todavía en su buró ¡siguen esperando! No es así cómo funciona.

Mi esposo fue mi mejor amigo antes de ser mi pareja. Ni yo era su chica ideal en ese momento ni el para mi. Siendo amigos, desarrollamos amor y construimos una relación de aceptación y perdón. No todo fue perfecto. Tuvimos que llegar a acuerdos y aprendimos a respetar nuestros puntos de vista diferentes en algunas áreas. Convivimos un tiempo hasta que ya no pudimos vivir el uno sin el otro. Queríamos estar siempre juntos porque lo disfrutábamos y Dios nos dio Su paz al pensar en unir nuestras vidas para siempre.

Dios siempre ha sido parte importante de nuestra relación, y las mejores temporadas que hemos tenido han sido cuando ocupamos mayor tiempo en la oración en pareja y en servirle.

Después del tiempo, las características físicas de aquella lista se desvanecen, el temor de Dios es algo que con el tiempo incluso puede aumentar y traducirse en una vida obediente y plena.

«El principio de la sabiduría es el temor de Jehová»

TRÁTALA CON CUIDADO.

Abrí la tapa de la lavadora, estaba llena de ropa húmeda que alguien había dejado lavando. Estaba sacando las prendas y noté que habían echado un suéter negro fino con la ropa de uso cotidiano. Se había llenado de bolitas y pelusas, además se  le hizo un hoyito; tal vez se atoró con el cierre de algún pantalón. Lo primero que pensé es que la ropa especial se lava aparte, solita, en el ciclo delicado y con «Vel Rosita». En mi experiencia, si a la ropa delicada se le da éste trato especial, se conservará como nueva por años.

Me hizo pensar que algo parecido ocurre en nuestras relaciones personales. Si un esposo trata a su esposa de manera especial, con delicadeza y de manera diferente al resto de las personas, seguramente ella lo reflejará de alguna forma, conservándose bella, optimista, sonriente y sintiéndose amada. De la misma forma, si yo trato a mi esposo con atención, esmero y cuidado especial nuestra relación se conservará por años como en el principio del matrimonio.

Tenemos amigas que tratamos en la iglesia y en los chats de watsapp donde platicamos y bromeamos por igual. Tarde o temprano le saldrán “bolitas” a nuestra relación, y los malos entendidos o la desatención hasta podrían hacerle un hoyito que la deteriorará y le hará perder su belleza. Cuando le mandamos un mensajito personal, nuestra amiga percibirá que es especial para nosotros, sentirá nuestra atención e interés y nuestra amistad conservará su color aún con el paso del tiempo.

Mi mamá fue una persona cálida y tuvo amistades de muchos años. Cuando yo era niña, ella me hizo memorizar un verso:

«La amistad es una cosa muy difícil de lograr,

se cuida como una rosa y se tiene que regar;

Ya que tu y yo la hemos logrado,

¡La debemos conservar!»

Inventario.

Mi meta, una inalcanzable, en una palabra: Irreprensible

Mis propósitos, solo uno: Glorificarte

Mi motor: Tu amor

Mi mayor agradecimiento: El aliento de vida

Mi felicidad: Mi familia

Mi esperanza: Tus Promesas

Mi enemigo: El pecado

Mi reto mayor: Amar a quienes no me aman

Mi mayor logro: Ninguno, todo es por Tu gracia y misericordia

Mi mejor privilegio: Servirte

El éxito: cumplir con Tu propósito en mi.

Mi brújula: Tu palabra

Mi tiempo: unos minutos para las 12, no se cuantos…

Mi estatus: Peregrina

Mi mirada: en las cosas de «arriba»

Lo mejor de mi vida: conocerte

Lo más importante: sucedió en una cruz

Mi mayor deseo: Contemplar tu rostro y mirarte a los ojos.

Mayra Gris.

¿Quién tiene el trono y la corona?

Por Mayra Gris De Luna.©

El Autocuidado es una de las lecciones más importantes que estamos aprendiendo como humanidad quienes vivimos la pandemia por el SARS-COV2.

A finales del año 2019, un nuevo virus letal del tipo coronavirus empezó a enfermar a personas. El virus se identifica como SARS-COV2 por sus siglas en inglés: «Severe Acute Respiratory Syndrome» traducido como coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave. La enfermedad se llama coronavirus-19 o COVID-19, para abreviar. Es por ello que escuchamos que le llaman “la” COVID. Es “la” enfermedad que ha sometido al mundo, el virus con corona que parece reinar sobre la humanidad. Nuestra vida práctica se ha tornado “coronacéntrica”. Ésta realidad nos ha forzado a calcular nuestras decisiones, movimientos y acciones en base a la letalidad del virus que pareciera tener sometidas nuestras vidas desde su trono. Nos preguntamos por qué Dios ha permitido tal situación. La fe de muchos flaquea cuando las oraciones de las personas pareciera que no fueron suficientes para librarlas de la muerte.

Vamos aprendiendo poco a poco que éste tipo de virus es implacable con los ancianos, los asmáticos y los enfermos crónicos de las enfermedades respiratorias. Es como si a éste grupo de riesgo les hubiera salido el mensaje fatal en su galleta de la suerte. Pero hay otros grupos de personas, quienes pagaremos caro el haber descuidado tanto nuestra salud con sobrepeso e hipertensión. Por otro lado están los saludables y los jóvenes que cometieron algún error higiénico caminando por las calles, en el supermercado o el camión. Los casos que mas se lamentan y entristecen: los de médicos, enfermeras y cuidadores de enfermos. Los héroes que han dado su vida cumpliendo con su vocación.

He comprendido que Dios quiere que yo tome la responsabilidad de mi cuidado personal. Es la parte que me toca. Hay otra parte que no puedo controlar, esa la dejaré a Dios.
Ahora mi “óptica” de la enfermedad ha cambiado y ha tomado un nuevo sentido para mi. Yo lo leo así:

C uidado
O pcional de la
V ida que
I ncluye
D isciplina.

S oy
A uto
R esponsable
S obre mi
C uidado.
O bservar mi
V ida es cosa de
2 (Dios y yo).

Nunca como hoy, las consecuencias de nuestras decisiones han sido tan evidentes y contundentes.
Hay que tomar decisiones importantes como cuidar nuestra alimentación, peso, presión arterial y alergias. También decisiones que parecieran simples como lavarnos las manos constantemente, no tocarnos la cara, usar cubrebocas y ponernos gel. Son decisiones opcionales, que requieren disciplina y que vale la pena tomar: es la parte que nos toca para salvaguardar nuestra vida. La otra parte, depende de Dios, el que está sentado en el trono. La corona todavía le pertenece.

Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos.
Apocalipsis 5:13

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La Bendición más grande.

LA BENDICIÓN MÁS GRANDE.

Por Mayra Gris De Luna.

La bendición más grande para un bebé: dormir en los brazos de su madre.


La bendición más grande para un niño después de un largo día de escuela: regresar a casa de la mano de mamá.


La bendición más grande para una jovencita enamorada: el consejo de mamá envuelto en un abrazo.


La bendición más grande para un joven desesperanzado en un día lluvioso: el calorcito de una conversación con mamá mientras ella le sirve una sopita caliente.


La bendición más grande para una persona madura es poder disfrutar de una amena conversación con su madre degustando la taza del mejor café del mundo: el que ella prepara.


La bendición más grande de un hombre son sus hijos, fruto del amor a la mujer que los dió a luz.


La bendición más grande de una mujer: ser “Madre”.

¨La Moms¨, durante la cuarentena por COVID19, Mayo 10, 2020.

MOMENTOS.

Por Mayra Gris de Luna.

Lo mejor que una persona puede expresarle a otra en una ocasión especial son felicidades. «Felicidades» dice en las tarjetas y pasteles de cumpleaños y hasta en los globos de una fiesta. ¿Por qué no decimos «felicidad»?

Porque la felicidad es una colección de momentos. Estos momentos son como los brillitos de un barniz de uñas que pintan nuestra vida y la hacen relucir. Es parte de la vida tener felicidades, «tristecidades» y hasta calamidades.

Podemos echarle brillantina a nuestros días. Destellos de felicidad, rayitos de luz. Creo que a veces tenemos que hacer una pausa para observarlos. Están ahí y luego no los vemos.

Yo me puse a pensar en el «glitter» de mi cuarentena; y encontré felicidad en medio de la tristecidad. Te comparto solo algunos de mis momentos que brillan:

Un cafecito en la mañana, el ronroneo de mis gato cuando lo acaricio, la sonrisa de mis hijos, el beso de mi esposo porque le gustó la comida, sentir el sol cuando salgo a tender la ropa, la frescura después del baño, escuchar a Dafne decir «te amo tía», ver que el pasto se pone verde cuando lo riego, reírme de los memes, y muchas cosas así, que por cierto no se pueden comprar, que están ahí como bendiciones titilantes que solo se pueden ver cuando se tiene un corazón agradecido.

¿Qué tal si te sientas un ratito a enlistar los momentos que le dan luz a tu día? Me encantaría saber qué es lo que te hace feliz.

Yo, de corazón te deseo ¡muchas felicidades!

TORMENTA.

Por Mayra Gris De Luna.

¿Has estado en medio de una tormenta? La primera vez que escuché el retumbar de los truenos, parecía que el cielo estaba enojado y enviaba sus rayos para desahogar su ira. Había «norte» en Veracruz. Morábamos en el segundo piso y las olas del mar ya inundaban el primer escalón de las escaleras. Parecía que nada podría estar peor, pero sí… se fue la luz. Sentí que era la noche de una película de terror. Afortunadamente estaba mamá. Y su abrazo. Y su voz.

Yo tenía como 6 años, tal vez menos. Recuerdo muy bien que mamá dijo: -Pues vamos a orar. Tú pídele a Dios que ya venga la luz y se acabe la lluvia. Mamá siempre me decía que Dios escuchaba las oraciones, en especial las de los niños. Hoy creo que ella estaba tan convencida de ello, que me ponía a mi a orar cuando yo tenía miedo o estaba enferma.

Recuerdo que estábamos sentadas en la cama, nos tomamos de las manos y empecé a orar. Terminé mi oración «en el nombre de Jesús, Amén» y en ese momento, justamente al abrir los ojos ¡vino la luz! Fue tal nuestra sorpresa que empezamos a reír de gusto. Estaba convencida de que Dios había escuchado mi oración y había querido responderla haciendo que la luz nos iluminara de nuevo.

Hoy agradezco que mi mamá inculcara en mi la certeza de que Dios me escucha. Porque nunca dudo que lo haga. Estoy consciente de que a veces Su respuesta no es lo que me gustaría. Se que mis peticiones no modificarán los planes que Dios tiene para el mundo, pero estoy convencida de que El puede cambiar mi mundo.

Estamos en una tormenta llamada «coronavirus». Por hoy estoy a salvo en mi hogar, pero allá afuera hay terror y oscuridad para muchas personas. Pareciera que mi oración es demasiado insignificante como para modificar lo que está predestinado para el mundo. Pero yo de todos modos oro. Porque se que El me escucha. Solo por eso. Porque estoy muy segura de ello. Porque lo puedo sentir junto a mi así como sentía los brazos de mi mamá. Se que no lo veo pero está conmigo. Y eso me consuela, pero de todas formas mi corazón se duele. Porque muchos se sienten solos en medio de su enfermedad, sufrimiento o necesidad. Quisiera que sintieran ese abrazo. Que las palabras del salmo que dicen “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno porque Tu estas conmigo” pueden ser reales en sus vidas.

Sigamos orando, pronto la luz se encenderá y la tormenta terminará.

Si eres mamá, abuela o maestra, siembra en el corazón y en la mente de tus hijos, nietos o alumnos, la convicción de que Dios siempre escucha nuestra oración… en especial la de los niños.

TESOROS.

Por Mayra Gris de Luna.

   -«Aquí es donde le echan la sal al mar» me dijo mi abuelo con tono travieso mientras mirábamos las maquinas y montones de tierra cubriendo la playa. Yo, siendo muy pequeña, no sabía si creerle o no; ya conocía ése tono bromista de “Don Jesús”. Alrededor del año de 1972, la escuela náutica situada cerca de la casa estaba siendo ampliada, y le quitaron un pedacito a la costa. En verdad pensé con tristeza, que estaban «tapando» el mar.

Así como los niños creen en Santa Claus o los Reyes Magos, yo creía en el mar. –«El mar es bueno» pensaba yo cuando muy de mañana íbamos al playón a recoger conchitas. Las había jaspeadas, con «pringüitas» marrón y también caracolitos. Mis favoritas eran las conchitas más blancas y chiquititas. Las echaba en un botecito de lata. –“me las trajo el mar” decía yo. Eran mis tesoros… tesoros de niña.

   Me sabía de memoria lo que había en los anaqueles de cada local de las artesanías cercanas al malecón. Mi abuelo hacía jabón de coco y cuando entregaba su producto, cual buen negociante, charlaba amena y largamente con cada propietario. Mientras, yo miraba los recuerditos: el llavero, las cocadas, el café y los tamarindos. Una mujer ya nace con su femineidad y su coquetería. Mi imaginación volaba cuando miraba fascinada los abanicos, los alhajeros, las bolsas de palma y las peinetas de carey. Me imaginaba a mi misma como una mujer en plenitud peinándome el cabello, poniéndome mi peineta y saliendo de paseo con mi bolsa a caminar por el malecón.

Yo iba creciendo. No vivíamos en el puerto pero íbamos con frecuencia. El recorrido de tradición culminaba en los locales de artesanías. Como siempre, yo miraba las cosas de carey; había escuchado que todo eso era muy costoso. Ya en la secundaria, un día mi mamá me preguntó: -¿quieres algo? Pensé que no me lo comprarían pero me arriesgué y pedí un par de peinetas de carey. Aún recuerdo la sensación que me producía prenderlas a cada lado de mi cabello como lo había soñado siempre. Me sentía muy bien con mis tesoros… tesoros de jovencita.

   Cuando cumplí 15 años yo no quise un vestido esponjado ni una gran fiesta, pero si tuve un lindo vestido largo en color rosa y una discreta celebración. Recibí algunos regalos de mis familiares. Entre ellos un anillo de ópalo naranja, un perfume “Charlie” y un reloj despertador. Uno de los regalos que más atesoré fue el que me dió ya te imaginarás quien. Si, mi abuelo. Un alhajero de caracoles en forma de corazón de aquellos que venden en las artesanías que yo miraba en Veracruz. Era bello, lo abría y podía mirarme en un espejito que traía por dentro de la tapa. Ahí guardaba mi anillo, una cadena con la plaquita que nos dieron cuando vacunaron contra la rabia a mi perro Nicky y un dije que me regaló mi mamá. Eran entonces mis tesoros… tesoros de mujercita..

   A mi grupo de escuela le correspondió interpretar el baile de “El Colás”. El maestro de danza nos enseñó a mover el abanico. Hay que saberlo portar y rodearlo con estilo. El abanico no solo alivia el calor, también expresa el candor de una mujer con su movimiento sesgado acompañado de la mirada que conquista al son del arpa y la jarana. Cada abanico es una pieza de arte. Los hay de colores y diseños diferentes. Empecé a coleccionarlos. En cada viaje a Veracruz me compraba uno y me di cuenta que es un excelente regalo para una amistad. Aprendí a valorarlos al llegar a cierta edad. He notado que a algunas mujeres les avergüenza tener que sacar el abanico para aliviar el bochorno. A mi no. Yo lo saco con orgullo, presumiendo el que llevo al color de mi vestido. Y lo abro así, como nos enseñó el maestro, con arte, venteándolo con movimientos cortos. Y me siento una jarocha o una danzonera en plena pista de baile. Los guardo en una caja, la caja de mis tesoros… tesoros de una mujer plena.

     Yo Siempre saludo al mar cuando lo veo y me despido de él diciéndole que no se si lo volveré a ver. Lo he hecho tantas veces, que mis hijas lo aprendieron, y ahora me siento afortunada cuando las oigo decir: -¡Hola Mar!

Ignoro lo que qué el destino me depare.  Atesoraría tener nietos y llevarlos a la playa a recoger conchitas.

Hoy mas que nunca, en época de pandemias y cuarentenas, la humanidad está aprendiendo a valorar las cosas simples: la salud, la familia, la libertad y el aire puro, esos… los tesoros del mundo.

Escrito por Mayra Gris de Luna. Abril, 2020.

Dedicado afectuosamente a los miembros del grupo de Facebook “Veracrúz a travéz del tiempo”.

EL NIÑO QUE MIRABA EL MAR.

Por Mayra Gris de Luna.

Iba caminando de la mano de mamá. Mirábamos el mar paseando por el malecón. Recuerdo las olas golpeando las lanchitas de los pescadores en el muelle, el museo y acuario al que podíamos entrar gratuitamente  casi todos los días. Todavía estaba pequeña como para ir a la escuela, así que pasábamos largas temporadas con mi abuelo en Veracruz.  Yo ya sabía en donde encontrar unos frascos con algo precioso adentro: diminutos caballitos de mar disecados. Para mi eran fantasía. Afuera del museo,  a veces se podía ver algún delfín o hasta un tiburón en una pequeña pileta. Las palmeras, los cocos, la brisa con “olor a mar”, las gaviotas y el mar azul me hacían feliz.

De regreso a casa, pasamos por una casa grande, con las ventanas abiertas de par en par, y entonces lo vi: un niño al que identifiqué inmediatamente “como de mi edad”. Tendría unos 4 años, pero lo recuerdo. Me emocioné cuando instintivamente pensé:

-¡ alguien con quien jugar! ¿Podríamos ser amigos?…

Mamá lo notó inmediatamente, y no alentó mis expectativas: era un niño con algún tipo de enfermedad mental. No podía coordinar sus movimientos, mas tarde comprendí que era el tipo de padecimiento que hace que esas personas puedan incluso ser un peligro para otras, y por lo tanto deben estar aisladas. Sentí tristeza y pena por el. Cada vez que pasábamos por esa casa, me fijaba si estaba el niño. Siempre estaba. En un segundo piso, siempre solo, con la ventana abierta de par en par. Sentado sobre su cama miraba hacia el mar… todo el tiempo.

Yo vivía en otra ciudad, pero cada vez que regresaba a la playa y pasábamos por esas calles, volteaba hacia esa casa y ahí estaba él. Creciendo a la par mío.

Se convirtió en adolescente. Yo lo olvidaba por años, pero en cada vacación, voltear hacia su ventana se convirtió en un hábito para mi. Siempre pensaba en lo extraño que era el hecho de que él ni siquiera estuviera enterado de mi existencia.

Me casé, y cuando pasamos por ahí le mostré a mi esposo al joven frente a su ventana abierta de par en par  y mirando al mar. Ya en esos tiempos casi me dolía el corazón al pensar en todo lo que yo había vivido desde la última vez que había estado ahí. Días de escuela, tardes de cine, veranos de campamentos… en fin, una vida plena y cada día de ellos, el «niño» había estado ahí, frente a la ventana y mirando al mar. Era un pensamiento perturbador.

Hace poco, mi esposo y mis dos hijas, ya señoritas, pasamos por allí. Discretamente y en silencio, desde el automóvil pude ver la casa frente al mar. Remodelada y con la ventana cerrada. Supuse que debido a su enfermedad y falta de movimiento, posiblemente «el niño» había muerto.

Cuan afortunada  y  agradecida me siento por la vida que Dios me ha dado. Espero que «el niño», en su inocencia no se haya dado cuenta de sus limitaciones. Por lo menos podía ver la inmensidad del mar y  sentir la brisa. Eso es hermoso.

Ya no existe el museo, mi mamá tampoco está. Pero siempre que pase por aquellas calles, recordaré lo que fue caminar de la mano de mi mamá  y voltearé hacia esa ventana buscando al «niño que miraba siempre el mar».

APRENDÍ A VIVIR CON EL CORAZÓN ROTO.

Por Mayra Gris de Luna.

Desde niña aprendí a vivir con el corazón roto, diría que es uno de mis «súper poderes». No envidio a Mística con su capacidad de tomar cualquier forma, ni a Black Widow que además de sus notables habilidades, es hermosa; además tiene unos superamigos con los que no debe pasarla tan mal. ¿Tienes algún recuerdo de tu infancia o adolescencia que te dolió mucho en su momento? Yo si, y de los tiempos de prepa y también los de la universidad. Tengo en mi haber mi historial de rechazos, adversidades, desiertos y actos fallidos. Pero hoy quiero decirte algo: las heridas sanan y después de un tiempo cicatrizan. Te haces mas fuerte y aprendes. Este aprendizaje no puede evitar que en las diferentes etapas de la vida tengamos que enfrentar nuevas experiencias que nos rompan el corazón. De vez en cuando un familiar se va al cielo o una hija se casa y se va. Nos damos cuenta que el corazón puede hacerse más sensible o más duro. Yo no quiero tener un corazón duro, a fin de cuentas es una defensa para no sufrir. Pero cuando uno es sensible, habrá momentos en que uno tendrá que aprender a vivir con el corazón roto. Pero, creo que tengo un secreto, que tal vez no sea tan secreto: Dios puede sanar el corazón, y es más, puede hacerlo nuevo. Cuando Él sana, lo hace bien.

Hoy, cuando algo me duele, se lo platico a Dios, le pido que me ayude, que me dé Su paz y Su alegría. Respiro hondo y espero. El tiempo pasa. A veces poco, a veces mas. Pero llega Su paz y vuelvo a sonreír.

Solo quería que lo supieras.

¿Cómo quiero que me amen?

Video sobre una reflexión de Mayra Gris de Luna en torno a una frase de Aurora del Villar que dice:

«Hoy le doy a los demás la libertad completa de sentir por mi lo que quieran..»

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Destinatario: yo

Si pudiera enviarme una carta a mi yo del pasado, la chica de mi juventud, le escribiría las cosas que hoy sé y que entonces no sabía: «Eres hermosa, aunque no lo creas; hay quienes valoran tu amistad, aunque a veces pienses lo contrario. No tengas temor del futuro, todo va a estar bien. No te distraigas ni entristezcas buscando al amor de tu vida, llegará cuando menos lo esperes. Ten paciencia. Dios te tiene preparado al mejor. Dedícate al estudio, a la lectura. Toma clases de pintura. Escribe mucho. Cuida tu salud y has ejercicio. Perfecciona tu inglés, lo vas a necesitar. Pasa tiempo con tus padres y cuídalos, no durarán mucho tiempo. Ama mucho a tus hermanos. Desarrolla tus dones y talentos lo más que puedas, sigue poniendo a Dios en primer lugar. Déjame decirte que aquello de «Deléitate en Jesús y Él te concederá las peticiones de tu corazón» es verdad, se cumplió letra por letra. ¡Animo «niña bonita»!

Ingrediente básico para amistades largas.

Por Mayra Gris.

¿Sabes cuál es la palabra más importante en una amistad? 
La palabra ACEPTACIÓN.

A través del tiempo he tenido amigas y amistades largas. También amistades que en un tiempo fueron muy cercanas, pero terminaron. Extraño mucho a algunas de ellas.

Al pensar un poco en las amistades que han perdurado, he llegado a la conclusión de que mis buenas amigas lo son porque me aceptan como soy. No están conmigo porque yo sea una buena persona, o una amiga fiel o porque les dé regalos. Nada de eso, porque yo se que muchas veces les he fallado y en muchas ocasiones no les he correspondido con reciprocidad. Están ahí para mi, simplemente porque han decidido ser mis amigas a pesar de cómo soy. Por eso las valoro más y estoy aprendiendo a cuidarlas mejor. 
En el pasado, cuando trataba de cuidar alguna amistad, en ocasiones me afligía pensando: -«tarde o temprano haré o diré algo que no le guste, tarde o temprano va a conocer mis defectos y se irá». Aprendí que tenemos la tendencia de tratar de agradar precisamente a las personas difíciles de agradar. A las personas lindas y fáciles de tratar las sentimos seguras; inconscientemente actuamos como si no necesitáramos esforzarnos por conservarlas. Nos enfocamos en tratar de complacer a personas imposibles de complacer, y sí, efectivamente a ese tipo de personas tarde o temprano las vamos a perder. Y creo que lamentablemente es lo mejor.

Las personas que nos aceptan son mas sanas, empaticas y desinteresadas. No compiten con nosotros ni nos envidian. Son las amistades más parecidas a las que teníamos cuando niñas. Simplemente jugábamos juntas y disfrutábamos esos momentos. Y aun cuando a veces nos llegábamos a “jalar los pelos”, al otro día nos encontrábamos y continuábamos jugando. 
Yo también quiero aceptar a mis amigas como ellas son. Quiero enfocarme en su lado bueno y no exigir perfección. Pensamos que «un amigo es quien nunca falla» eso es un mito. Siempre fallamos y nos fallan. Las amistades que perduran están dispuestas a permanecer unidas a pesar de fallar alguna vez. 

Amistad

LA NOVIA IDEAL.

Por Mayra Gris.

…¿Quién es este varón que viene… hacia nosotros? Y el criado había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y se cubrió.

Génesis 24:65

La historia de Isaac y Rebeca es apasionante. Disfrutarás los detalles en Génesis 24. Rebeca pertenecía al pueblo de Dios, era hermosa, virgen, amable y trabajadora. Tuvo una actitud dispuesta a obedecer la voluntad de Dios. ¡Qué hermosas cualidades!

Cuando conoció a Isaac, ella tomó el velo y se cubrió reflejando modestia, dignidad y respeto. Actualmente muchas mujeres hacen lo contrario, se descubren para atraer al sexo opuesto, pero terminan por atraer a la persona equivocada.

A veces las chicas se enfocan más en andar buscando al chico perfecto en vez de ocuparse en desarrollar las cualidades que hagan de ellas la novia ideal para cuando llegue la persona correcta. No existe la esposa perfecta, pero sí existen muchas maneras de convertirse en una excelente esposa.

Supérate y sé sabia. Manténte pura. Si hubo impureza en tu pasado, Dios limpia tu corazón para empezar de nuevo.

Desarrolla un bonito carácter y ocúpate en el servicio del Señor. Y no te asustes cuando veas llegar muchos camellos.

Estar preparado es importante, saber esperar es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida. Arthur Schnit.

Copiado de:

«Un año con Dios» 365 Devocionales para inspirar tu vida.

B&H Español

Derechos internacionales registrados.

B&H Publishing Group

Destellos de Esperanza.

Destellos de Esperanza

«Destellos de Esperanza» es un libro devocional para mujeres. Contiene una selección de lecturas apropiadas para todo tipo de mujer extraídas de el libro original TALI, 365 gotas de rocío para chicas.

Escrito por Keila Ochoa, Margie Hord, Mayra Gris y Yuri Flores y publicado inicialmente por Ediciones Las Américas, ahora es una publicación de Editorial LifeWay. Este libro ocupa actualmente ocupa el lugar 9 de los 50 libros cristianos en español más vendidos.

Existe la versión en papel a un precio bastante accesible y también la versión electrónica. Puede conseguirse fácilmente por Amazon en ambas presentaciones y puedes solicitarlo en tu librería cristiana más cercana.

Aplaudamos y apoyemos las publicaciones de contexto latino con el que las mujeres de habla hispana pueden sentirse más identificadas.

Sobre las Autoras:

Keila Ochoa Harris ha publicado más de quince libros con diferentes editoriales. Estudió Consejería Bíblica y también ha sido maestra de inglés en diversos niveles. Además de escribir, le gusta leer buenos libros, asistir a musicales de Broadway y disfrutar de una buena película o serie televisiva con su esposo. Es parte de MAI, una organización que trabaja capacitando escritores, editores y publicadores en lugares difíciles del mundo. Tiene dos hijos, un niño y una niña.

Margie Hord nació en Honduras, de padres canadienses y «nació de nuevo» cuando vino a México a estudiar. Le gusta promover las misiones y la traducción bíblica. Es maestra de inglés y lingüística a nivel universitario. En cuanto a su amor por la redacción, es editora de la revista cristiana Alianza y escribe también para la revista Prisma. Le encanta ayudar a mamás y bebés con la lactancia materna y ha sido líder con el grupo La Liga de la Leche por 30 años. Es madre de dos hijos y abuela de seis nietos.

Mayra Gris de Luna ha compartido con diferentes grupos femeniles su visión de la mujer cristiana contemporánea durante los últimas 18 años. Su blog grisdeluna.com cuenta con más de 5 millones de visitas. Junto con su esposo ha colaborado en el ministerio de la música y alabanza. Son parte del equipo Matrimonios con Vida de la Iglesia Fuente de Vida, IDP. Tiene dos hijas. Le encanta viajar en familia y salir a charlar con su esposo disfrutando un buen café.

Yuri Flores es salva por la gracia de Dios, maestra de inglés, maestra de Escuela Dominical, líder de la reunión femenil e integrante de la Estudiantina Eben-ezer. Por muchos años ha colaborado con Operación Movilización y fue parte de la tripulación del barco Logos II durante 1998-2000. Trabajó en Israel con la organización «Christian Friends of Israel» en el programa de Bienvenida a los Nuevos Inmigrantes. Ha contribuido con artículos para las revistas Prisma y Alianza. Tiene once preciosos sobrinos; es soltera y muy feliz.


VÍSTETE CON HUMILDAD

Por Mayra Gris

Vestíos pues, como escogidos de Dios,

santos y amados… de humildad.

Colosenses 3:12

En los campamentos de verano una de de las actividades más emocionantes era la noche del banquete. Usábamos nuestro mejor vestido y tratábamos de mostrar impecables modales a la mesa en compañía de nuestra «pareja».

Recuerdo que en uno de ellos aprendimos la parábola del rey que hace un banquete para sus importantes invitados y éstos no asisten. Entonces el rey invita a la gente más sencilla y pobre del reino, y éstos si acuden gustosamente. Aquella noche de campamento, todos nos vestimos con ropa rota y vieja recordando a aquellas humildes personas. Curiosamente, nuestra vestimenta nos hizo sentir confiados y menos tensos.

Aunque humildad no es lo mismo que pobreza, en ocasiones, el materialismo y las apariencias influyen de manera negativa en nuestras actitudes. Es más fácil ser humildes y naturales cuando el enfoque no está en lo material. A veces usar vestimentas ostentosas puede hacernos perder esta hermosa cualidad.

¿A cuál de éstos dos tipos de invitados te pareces? Unos fueron arrogantes, no tuvieron tiempo en sus apretadas agendas para responder a la invitación del rey. Otros se vistieron de humildad y se regocijaron con sencillez de corazón.

Humildad es recibir la alabanza y pasarla a Dios sin tocarla.

 

Copiado de:

TALI, 365 gotas de rocío para chicas.

Junio 7

Ediciones Las Américas.

 

LLAMADAS A SER MADRES.

images-1EL LLAMADO A SER MADRES.

Elizabeth Elliot recuerda a las mujeres que la maternidad es un llamado divino.

-¿En qué trabajas? Te preguntan.

-“Soy mamá”

-¿Quieres decir que eso es todo lo que haces?¿Eso es todo?

Como madre, dedicas tu vida a cuidar personas – las pequeñas, para empezar, cuyas necesidades nunca parecen cesar. A veces, cuando tus días parecen estar completamente ocupados en limpiar cosas, trastos y fregaderos; pequeñas naricitas y grandes lagrimones,  te preguntas qué satisfacción se supone que ello debe significar para ti. Te preguntas sobre ser (además de la esposa y madre perfecta) una anfitriona creativa, intelectualmente productiva y hermosa … y lentamente tus sueños parecen evaporarse.

Has estado escuchando lo que nos dicen hoy en día sobre lo importante que es encontrarte, expresarte y afirmarte. Tal vez estas pensando que no eres nada mas que la «esposa de alguien» y la «madre de alguien más».  A veces te preguntas ¿qué clase de vida es esta?

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Hay una tribu en el sur de Sudán llamada «Nuers», donde el nombre de una mujer se cambia no cuando se convierte en una esposa, sino cuando se convierte en una madre. Ella es «ManPuk» – «Madre de Puka». Entre los Nuers, ser madre de alguien es lo que hace que la vida de una mujer tenga significado. Hace dos mil años había otra joven, de la tribu judía de Judá, que entendía esa verdad. El mundo nunca se ha olvidado de ella: María, la madre de Jesús, porque estuvo dispuesta a ser conocida simplemente como «la madre de Alguien».

La maternidad es un llamado. Es una vocación femenina. No nos dejemos intimidar por aquellos que quieren extinguir la luz y la alegría de la sexualidad tratando de convencernos de que olvidemos palabras como «masculino» y «femenino».

En el principio de los tiempos, cuando Dios creó al primer hombre y a la primera mujer a Su imágen, Él los puso a ámbos bajo el mandato divino de ser fecundos. La obediencia de la mujer a esa orden significaba darse a si misma. Primero se entrega a si misma a su esposo, él inicia y ella responde. Ella se entrega a sí misma por la vida de su hijo.Una mujer sabe, en las regiones más profundas de su ser, que es precisamente ésta entrega, la  causa por la que fué creada. Soltera o casada, su nivel de madurez se mide por cuánto da a los demás. Si está casada, se entrega a su marido y ella recibe plenitud. Si es madre, «pierde» su vida en su hijo y – misteriosamente – es de ésta manera como verdaderamente la encuentra.

Una mujer sabe que nadie puede decir realmente dónde termina el dar y comienza el recibir.

No es de extrañar que seamos confundidas cuando se nos pide que busquemos alguna vocación «mejor» o «superior» para «probar nuestra personalidad». No es de extrañar que estemos angustiadas por ser sometidas a los estándares masculinos y se nos diga que los conceptos de femineidad y masculinidad son obsoletos. En verdad son conceptos antiguos; porque para  empezar no los inventamos nosotros. Son conceptos que vienen de Dios. Él planeó todo el sistema. Es Dios mismo quien llama. Él llama a algunos a ser solteros, a algunas personas casadas para que no tengan hijos, pero llama a la mayoría de las mujeres a ser madres. La Biblia nos dice que hay «diversidad de dones» y todos nos son dados según la gracia de Dios. Ninguno de los dones de mi propia vida, ni mi «carrera», ni mi trabajo, ni ningún otro don es más valioso para mí que el hecho de ser «la madre de alguien».

Si nuestro llamado es ser madres, seamos madres con todo nuestro corazón. Con gusto, sencillez y humildad, como la pequeña niña campesina María que habló por todas las mujeres de todos los tiempos cuando dijo: «He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo confome a tu palabra. «(Lucas 1:38).

© 2002-2005 Good News Publishers.

Autora: Elizabeth Elliot

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

 

LA FRESCURA LLEGARÁ.

TALI, 365 GOTAS DE ROCÍO. Ediciones Las Américas.

Por Mayra Gris de Luna.

 

¡Alégrense en el Señor su Dios! Pues la lluvia que él envía demuestra Su fidelidad. Volverán las lluvias de otoño, así como las de primavera.

Joel 2:23 (NTV)

El ciclo agrícola en Israel comprende lluvias tempranas, lluvias torrenciales y lluvias tardías. Las tempranas preparan el terreno para ser sembrado. Las torrenciales hacen que el terreno las absorba para fluir en forma de manantiales. Las tardías sirven para completer la maduración del fruto. El tiempo entre las lluvias, es un tiempo de sequía.

En el ciclo de la vida, Dios también permite tiempos «secos», tiempos de crecimiento, tiempos para madurar y tiempos de dar fruto. Cuando el pueblo de Israel atravesaba una gran sequía, Joel, el profeta, promete que volverán las lluvias a los campos.

Del mismo modo, Dios no promete que nunca habrá problemas, pero sí promete estar con nosotros siempre. Puedes voltear hacia tu pasado y recordar las temporadas de sequía en tu vida; cuando los problemas te afligieron hasta sentir esa sed que solo Cristo sacia. El agua refrescante de Su Consuelo siempre llegó.

Como Dios es fiel, puedes estar segura de que así como lo ha hecho en el pasado, lo hará también en el futuro. Tan seguro como la lluvia después de la sequía, la frescura llegará.

«Pero el que beba del agua que Yo doy nunca más tendrá sed»

Jesucristo.

 LA FRESCURA LLEGARÁ

Copiado del libro: TALI, 365 gotas de rocío para chicas.

Keila Ochoa, Margie Hord, Mayra Gris, Yuri Flores.

Ediciones Las Américas.

TALI 365 gotas de rocio para chicas, Ediciones Las Américas

 

NUNCA TE ABANDONARÉ.

CORAZÓN DESGARRADO.

Por Mayra Gris de Luna.

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«Israelitas

¡yo no puedo abandonarlos!

¡No sería capaz de hacerlo!

Mi gran amor por ustedes

no me lo permite«

Oseas 11:8

(Traducción al lenguaje actual)

 

Dios es bueno. Es un Dios de amor. Un padre cuyo amor por sus hijos es perfecto.

Hijos inconformes le olvidaron en el desierto construyendo otro dios con sus propias manos, pero no por ello los abandonó. «No sería capaz de hacerlo».

Israelitas ignorantes gritaron: -«¡Crucifícale! sedientos de Su sangre. Él la derramó voluntariamente. No abandonó su mision. «No sería capaz de hacerlo».

Los siglos pasan y la historia se repite. Un hijo desobediente que adultera por aquí, una hija piadosa que siente que puede juzgar a los demás por allá; la chica que dice mentiras, el joven que no quiere perdonar a su padre. Dios los mira con el corazón desgarrado, mientras sigue, sigue y sigue amando.

Tu tampoco escapas de Su perfecto amor.

También a ti en todo tiempo con amor te ve el Señor.

Y no hay nada tan malo que pudieras cometer,

que con ello puedas tú Su gran amor perder.

Cuando la culpa nuble tu razón,

y el temor inunde tu corazón

puedes con seguridad, recibir Su sanidad.

Podrás entristecerlo, mas jamás podrás perderlo.

¿Rechazarte? No, no, no, Él no sería capaz de hacerlo.

 

Copiado del libro: TALI, 365 gotas de rocío para chicas.TALI 365 gotas de rocio para chicas, Ediciones Las Américas

 Autoras:

Keila Ochoa,

Margie Hord,

Mayra Gris,

Yuri Flores.

Ediciones Las Américas.

 

HAY GANANCIA EN EL MORIR.

Por Mayra Gris de Luna.

«Porque para mi el vivir es Cristo,

y el morir es ganancia.»

Filipenses 1:21

Tengo la impresión de que la mayoría de las personas no deseamos morir. Tenemos un instinto natural por aferrarnos a la vida, un «instinto de conservación». Es natural sentir miedo al dolor y temor ante lo desconocido. Sentir apego por las personas con quienes hemos compartido nuestra vida. No solo apego a las personas; también hacia nuestras cosas, lugares, a las pasiones que nos hacen vivir intensamente y aún hacia nuestras mascotas. Decir adiós a todo ello no siempre es tan fácil. Donde se encuentra nuestro tesoro, ahí está nuestro corazón; por eso el Apóstol Pablo podía declarar con plena convicción que al poner en la balanza por un lado su vivir, y por el otro lado el ladrillo de todo lo que implica el morir en Cristo, éste ultimo es tan pesado, que la diferencia evidentemente se traduce en ganancia.

Para Pablo, Cristo era el centro de su existencia en ésta tierra; su blanco, su objetivo, su razón de ser. Por ello su perspectiva de encontrarse cara a cara con Él, implicaba pasar a un estado mejor, llegar por fin a la meta, ganar y obtener el premio. Para quienes viven con intereses ajenos a las cuestiones espirituales y eternas, el concepto de encontrarse con un Dios en el que tal vez ni siquiera creen no tiene atractivo alguno. Se necesita amar a Dios mas que a cualquier cosa aquí en la tierra para considerar la muerte como una ganancia.

Hace unos días falleció un querido hermano en Cristo. Mi esposo y yo asistimos al sepelio. Cantamos himnos de esperanza a lado de personas amadas con quienes hemos coincidido en nuestra carrera en ésta tierra. Algunos empezaron a compartir recuerdos de la vida de nuestro hermano y aún en la tristeza pudimos incluso reír juntos. Sabíamos que él se encuentra en un lugar mejor… que había ganado ya.

A unos 20 pasos de ahí se encuentra la tumba de mis padres. No imagine llegar a éste lugar aquel día ni que éstas tumbas quedaran tan cercanas. Estuve unos minutos frente a la lápida observando sus nombres grabados allí. Recordándoles. Hablando con Dios sobre ellos. Pensando que  tambien estaban en una situación mejor. Como siempre, toqué la piedra y la tierra con mi mano como queriendo tocarlos y como un símbolo de despedida.

Los que estamos en Cristo ¿Qué ganamos al morir?

Eternidad.

Me gusta pensar que estaré en un lugar donde no importen ni mis arrugas ni mis canas. Donde seré «immune» al paso del tiempo  y nunca volveré a llegar tarde ni tendré que manejar en horas pico. Pienso en algo aún mejor, vivir en una dimension atemporal. No es fácil comprender la eternidad; algo que no tiene principio ni final, pero si puedo estar segura de que eso es mejor que simplemente perecer.

Paz.

Adios a la tristeza, al llanto y al dolor. No mas migrañas por estrés ni recibos por pagar. No habrá terror nocturno pensando en fantasmas, momias, zombies, aliens, chupacabras, nahuales, demonios o aún peor: politicos corruptos. Solo vivir en completa relajación sabiendo que los secuestradores, terroristas suicidas y pederastas no tienen permitida la entrada. Vivir por siempre en un lugar sin racismo, cocaina, alcohol ni armas químicas. Morando en completa paz. Sin culpabilidad ni tentación. Sin antidepresivos ni estrés.

Hallaremos descanso.

No habrá que lavar ropa ni trapear pisos. No mas despertador a las 4:30 de la mañana. Han fallecido personas que trabajaron duro. ¡En verdad es un alivio saber que ya descansan! Algunos reposan de  sus trabajos, otros de tanta enfermedad.  Hay quienes se liberaron de su pena y sufrimientos.  Ahora duermen. «Descansan en paz». «Éstos, los que murieron en Cristo resucitarán primero, y luego nosotros los que vivimos seremos arrebatados y nos uniremos para estar todos juntos siempre con el Señor.»

Un cuerpo transformado e incorruptible.

Perfecto, 90-60-90, sin dietas, diabetes, gastritis, colesterol o alergia. Sin olor a sudor ni sentir comezón en los lugares mas inalcanzables de la espalda. Sin necesidad de vacunas. Tal vez con la capacidades tipo «X men» de atravesar paredes y aparecer en diferentes lugares casi al mismo tiempo.

Compañía amada y selecta.

Le veremos cara a Cara. ¿Has imaginado el momento sublime de ver Su rostro, tocar Sus pies, fundir sus ojos en los tuyos y disfrutar de Su mirada de amor, perdón  y aceptación?

Escuchando nuestro nombre pronunciado por Sus labios y con el tono de Su voz. Sintiéndonos completos por haber llegado al hogar. No ser más peregrinos ni extranjeros. Estar en casa. Con la seguridad, aceptáción y amor de nuestro Padre diciendo: – «Entra, bienvenida buena sierva y fiel, gózate».

Nos encontraremos con nuestros seres amados que han partido antes.  Pienso en abrazar a mi papa y a mi mama; a mi abuelito, a mi abuelita, a mis tios y muchas otras personas que año con año van bajando del tren de la vida. Allá estará el Sr. Taylor, la Miss Negrete, el Pastor Lupito , el Pastor Osorio y tantos amados más. Quiero platicar con María la madre de Jesús y  con la reina Esther; quiero conocer a Don Moises, a Su alteza el Rey David, al Apóstol Pablo y todos los demás discipulos.  Y  lo mas «cool»: veré al angel Gabriel, Ángeles, Arcángeles y  el ejército completo.

Una morada perfecta.

El lugar que Cristo está preparando para nosotros,  inimaginable y hermoso: La ciudad Santa se encuentra descrita en la Biblia. Mejor que un paisaje en Suiza y mas lujosa que el Palacio de Versalles.  Imagina un mar de cristal, calles de oro y puertas con piedras preciosas donde no habrá obscuridad porque ¡la gloria de Dios lo ilumina todo!

Adorandole siempre.

Me encantan  los grandes coros cristianos y la majestuosidad de las obras que entonan. Amo la reverencia y puntualidad en los templos Metodistas,  las rondallas de los Hermanos Libres, el entusiasmo de mis hermanos Pentecostales palmeando siempre y hasta danzando con alegría de corazón. En una ocasión estuve en tres diferentes congregaciones el mismo domingo y me gozaba de reencontrarme con personas que he conocido a lo largo de mi vida. ¡Podia sentir amor en cada iglesia local! Me entristecía no poder congregarme siempre con cada uno de ellos. Ahí entendí lo hermoso que será la «Koinonía Celestial». Todos a una, un mismo estilo o todos, sin competencia y ahí si, frente al Trono, adorando y alabando al Dios mismo, el homenajeado por siempre,  el «motivo de nuestra canción.»

Es fácil desear morir cuando  estamos enfermos y deseamos el cielo como un alivio a nuestro dolor. Ansiamos estar en aquel lugar cuando nos vence la desesperación en medio de un problema. Pero cuando estamos bien nos olvidamos, y siendo sinceros la mayor de las veces quisieramos que ese momento se postergara el mayor tiempo posible. Queremos vivir, amar, viajar, hacer muchas cosas todavía. Cuando todo está bien podemos evaluar en donde se encuentra nuestro tesoro. Dicen que donde pasas mas tiempo, donde inviertes más dinero, ahí está tu corazón.  «Poned la mira en las cosas de arriba», nos aconseja otra vez el apóstol Pablo o como dice aquel canto: «Fija tus ojos en Cristo».

¿Tu vivir es Cristo?

¿Qué es tu vivir?

 Seguramente no es algo malo ni pecaminoso;

es natural que lo mas importante para nosotros

sean  los hijos, la pareja, el trabajo, el deporte o algún hobbie.

Como Abraham, tenemos que entregarlo.

Estar dispuestos a sacrificarlo.

Poner nuestra obediencia y amistad con el Señor como nuestra prioridad

y poder decir con convicción:

 -«Para mi sí, el vivir es Cristo,

y si, el morir es ganancia».

 

 

 

 

 

 

 

 

EL LEÓN VENCEDOR.

ASLAN, grisdeluna.com

Por Mayra Gris.

“No llores más, que ha salido vencedor el heredero del trono de David, a quien se le llama el León de Judá” Apocalipsis 5:8 (TLA)

Aslan, que significa León en turco, verdadero personaje principal de las Crónicas de Narnia “era un león inmenso, peludo y brillante y se mantenía de pie frente al sol naciente”. Hijo del Emperador Allende de los Mares, brindaba protección y seguridad a los habitantes de Narnia.

Un día, la bruja blanca reclama el derecho de la sangre de Edmund como un sacrificio. Aslan se ofrece para que lo ejecuten a él en su lugar. La bruja le clava un cuchillo al buen león y cuando una víctima inocente es asesinada en lugar de un traidor, la muerte no tendría efecto, así que el león vive.

De ésta manera, la obra de C.S. Lewis, ilustra la persona y obra de Cristo. También la Biblia se refiere a Él como “León de Judá”. Aun cuando en su primera venida fue llevado al matadero como un cordero, en Apocalipsis, cuando se hace referencia a Su segunda venida, contrasta su poder, gloria y majestad como un león vencedor.

En Jesucristo puedes encontrar protección y redención.

Fundamenta tus esperanzas en quien ha vencido. Puedes sentirte segura. Algún día escucharás tu nombre pronunciado por Sus labios.

¡El volverá con poder y gran gloria!

El León de Judá

 

Obtenido de:

TALI, 365 gotas de rocío para chicas.

Autoras: Keila Ochoa, Margie Hord, Mayra Gris, Yuri Flores.

Ediciones Las Américas.

TALI 365 gotas de rocio para chicas, Ediciones Las Américas

 

 

DESPUÉS DE LA GRADUACIÓN.

GRADUACION 

Por Mayra Gris de Luna.

 

Después de la graduación te darás cuenta de que el período de clases ha terminado, pero el aprendizaje no.

La graduación es sólo un concepto. En la vida real te gradúas todos los días. La graduación es un proceso que continúa hasta el último día de tu vida. Si puedes entender eso, marcarás la diferencia” (Aric Penncovici)

Tu vida la diseñas tú, tomando las riendas de tu destino; así que, “Pon tu futuro en buenas manos: las tuyas”, que con la ayuda de Dios, quien premia el esfuerzo y la integridad, todo te saldrá bien. Para ello, nunca olvides tu “linterna”, la Palabra de Dios, que te alumbrará el camino. Medita en ella diariamente, guarda sus dichos y cumple cada día todo lo que en ella esté escrito. Si lo haces, tendrás la prosperidad garantizada y la bendición de Dios en todo lo que emprendas. (Josué 1:8,9)

 

Después de la graduación conocerás el significado de las amistades duraderas. No serán muchas, pero las que perduren, lo harán para toda la vida. Son amistades similares a esas plantitas silvestres que no necesitas regar, solitas permanecen. Esas, que aún cuando los años pasen, permanecerán intactas, unidas para siempre por los recuerdos comunes y vivencias compartidas. Los amigos que aún con canas y arrugas, serán en esencia los mismos jóvenes de ayer.

 

Después de la graduación se cierra un hermoso capítulo de tu vida y empiezas otro. Ante ésta expectativa, nunca tengas miedo ni des lugar al temor. Simplemente en los momentos en que tus pasos flaquean, agárrate mas fuerte de la mano de Dios. Él te sostendrá y te dará la fortaleza que necesitas para caminar segura.

Fuiste diseñada para cumplir con un propósito y ya lo estás cumpliendo. Para ello Dios te dotó de todo lo que necesitabas para lograrlo. Estas equipada con talentos, habilidades, fortalezas, experiencias y dones espirituales. Ya los has desarrollado y los vas multiplicando. Sigue puliéndote y sigue trabajando porque algún día Dios te pedirá cuentas de todo lo que se te ha dado. Fuiste creada para Su gloria.

 

Después de la graduación recuerda siempre que Dios te conoce. Sabe todo de ti porque Él te hizo. Conoce tus cualidades y también tus heridas. Tus esperanzas, temores y anhelos del corazón. Ten por seguro que El te proveerá de todo lo que necesites. Te cuidará. Estará disponible para ti siempre que lo busques.

Todas las cosas que enfrentes en la vida, las buenas y también las difíciles, todo, te ayudará a bien. Es una promesa divina y Dios siempre cumple sus promesas. (Romanos 8:28).

 

Después de la graduación sigue aprendiendo, ten muchas graduaciones todavía, es más, colecciónalas; gradúate de carrera, maestría, doctorado y todas las demás graduaciones que existen en la universidad de la vida. “Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad de penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber” (Albert Einstein).

 

“… y mientras buscó al Señor,

Dios le prosperó”

2 Crónicas 26:5b

Dedicado a mi hija Alisson y a sus compañeros de la generación.

ALISSON CORAL_n

 

 

¿CRISTIANOS «PIRATA»?

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Por Mayra Gris.

“Trayendo a la memoria le fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” 2 Timoteo 1:5 RV60

En cuanto a bolsos se refiere, Louis Vuitton, Prada, Hermess, Chanel, Salvatore Ferragamo, Gucci y Dior son de las marcas más cotizadas. Pero han proliferado las copias “pirata”. Si se adquiere un bolso original en el extranjero, en la aduana llamarán a un valuador experto. Examinará el artículo y, si es original, se pagará el impuesto correspondiente. Si es copia, será confiscada.

Hay dos criterios para distinguir una copia del original: el primero es examinar el interior. La copia tendrá un interior de mala calidad. Y el otro es el tiempo: el original será más durable.

Así como hay bolsos de imitación, también hay cristianos con una fe que no es auténtica. Eunice, mamá de Timoteo, tenía una “fe no fingida”. La heredó de Loida y la transmitió a Timoteo. Tres generaciones son bastante para pasar la prueba del tiempo. Su fe era genuina. El fruto de sus vidas daba testimonio de ello.

Se puede dudar de la fe de algunas personas sólo con mirar lo que publican en Facebook. No son congruentes. Con el tiempo, terminan mal. Si Dios, el valuador de corazones echa un vistazo a tu interior ¿encontrará una fe auténtica?

“Ser original no es ser diferente, es ser auténtico.”

Copiado de TALI, 365 gotas de rocío para chicas.®

Ediciones Las Américas.

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HEROES SIN CAPA.

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Por Mayra Gris de Luna.

«Y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia»

 Romanos 6:18 (Reina Valera 1960)

Todos los niños tienen su superhéroe favorito, y las chicas y chicos también. Para algunos una tienda de cómics bien surtida es una especie de «paraíso». Iron Man, Superman, Capitan América, La Mujer Maravilla y otros más tienen algo en común: hacer el bien. Incluso algunos de ellos unen sus fuerzas para trabajar en equipo contra el mal, haciéndose llamar «La liga de la justicia».

La vida real no es tan diferente. Existe el bien y el mal; y lo que no es de Dios, es de Satanás. Todos participamos en esta Guerra espiritual donde el enemigo conoce qué tipo de «kriptonita» nos puede debilitar. Estamos constantemente peleando nuestras batallas.

Hoy en día existen muchos heroes y heroínas de carne y hueso, solo que no usan capa. Son personas valientes que conocen la diferencia entre lo bueno y lo malo, que tienen una convicción muy firme de hacer lo correcto y que encuentran su fuerza en Dios para vivir íntegramente.

La Biblia dice que Jesucristo ya nos ha librado del pecado. Ahora estamos al servicio de Dios para hacer el bien. Tú eres una superheroína o un super héroe al servicio de la justicia. Sé valiente.

¡En Cristo eres más que vencedor (a)!

«La valentía no es solo una de las virtudes,

sino la forma de toda virtud en el momento de la prueba» C.S. Lewis

Copiado y adaptado de: TALI 365 gotas de rocío para chicas. Ediciones las Américas.

                                               Autoras: Keila Ochoa, Margie Hord, Mayra Gris y Yuri Flores.

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LOS FANTASMAS DEL ABISMO.

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Por Mayra Gris de Luna.

Colosenses 1:13, 14

Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención, el perdón de pecados. (NVI)

Adivina el tema de esta familia de palabras: iceberg, proa, Leonardo Di Caprio. ¡Adivinaste! “Titanic” ha sido un tema fascinante sobre todo para el productor cinematográfico James Cameron. No solo produjo la galardonada cinta, sino el documental “Los fantasmas del abismo”. Dos cámaras-robots submarinos fueron lanzadas al lugar del final descanso de la leyenda.

Ojos humanos no se habían asomado por aquellas hermosas ventanas desde 1912 porque no es posible sobrevivir a tal profundidad. Las luces de los robots rompen la densa oscuridad para inundarnos de añoranza al poder observar el imponente casco ahora corroído por la sal, las lujosas vajillas y exquisitas lámparas cundidas de óxido.

La Biblia dice que Dios arrojó nuestros pecados al fondo del mar desde aquél día en que los confesamos y creímos en su perdón absoluto. Él nunca más se acordará de ellos. A veces perdemos la paz porque con los ojos de nuestra mente nos asomamos a ese abismo donde yacen oxidados los errores del pasado.

Recuerda siempre que has sido totalmente perdonada. Tu deuda fue completamente pagada en la cruz. Cuando se asome la culpa toma el control de tus pensamientos y emociones. Voltea en la dirección correcta, no hacia abajo, donde domina la oscuridad, sino hacia el cielo, donde reina el Príncipe de Paz.

“Mis pecados son borrados ya, mi Jesús los sepultó en la más profunda mar”

Coro cristiano.

Copiado de: TALI, 365 gotas de rocío para chicas. Ediciones Las Américas.

                        Autoras: Keila Ochoa, Margie Hord, Mayra Gris y Yuri Flores.

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EL REGALO DE LA LIBERTAD.

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Por Mayra Gris de Luna.

“Estad pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” Gálatas 5:1

Coretta Scott, virtuosa pianista fue esposa de Martin Luther King. Juntos lucharon en contra de la discriminación racial. Aún después del asesinato de su esposo, Coretta reafirmó su oposición a la segregación de la población afroamericana no sólo en Estados Unidos sino también en Sudáfrica, uniéndose a Winnie Mandela cuando el esposo de ésta era preso político. Ejerció importante presión sobre el Presidente Reagan para aplicar sanciones a Sudáfrica.

Hizo suyas las palabras que su esposo Martin pronunciara en su sermón de Navidad del año 1967 cuando pastoreaban la Iglesia Bautista Ebenezer en Atlanta:

“La próxima cuestión que debe ocuparnos, si hemos de tener paz en la tierra y buena voluntad entre todos los hombres, es la afirmación no violenta de la sacralidad de toda vida humana. Todo hombre es alguien porque es hijo de Dios…El hombre es mucho más que… electrones que giran o una bocanada de humo… El hombre es hijo de Dios, hecho a su imagen, y por lo tanto, debe ser respetado como tal…”

En ésta Navidad, no dejemos de aceptar y agradecer el regalo de la libertad espiritual que podemos poseer gracias al nacimiento de Cristo Jesús no solo en Belén sino también en nuestro corazón. Consideremos con agradecimiento también, la bendición de la libertad física que podemos disfrutar.

Oremos por quienes pasarán la Navidad siendo víctimas de la guerra, el cautiverio, la persecución o la trata de personas.

“Libre al fin, libre al fin. Gracias Dios Omnipotente, soy libre el fin”

Palabras grabadas en la tumba de Martin Luther King.

Copiado de: TALI, 365 Gotas de rocío para chicas. Ediciones Las Américas

Autoras: Keila Ochoa, Margie Hord, Mayra Gris, Yuri Flores.

TALI es un libro devocional diseñado especialmente para jovencitas. Disponible en ELA, librerías cristianas de México o solicita informes aquí.

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PODEROSO.

Ruth y Mayra Gris

El cántico de María o «Magnificat», es hermoso. Me impacta la disponibilidad y actitud de servicio de María. Se refiere a Dios como el «Poderoso».

Hace algunos años, como parte de un drama navideño, mi Hermana Ruth y yo cantamos un canto que se titula así. Expresa los sentimientos y pensamientos que María experimentaba ante su inesperada situación. En vísperas de las fiestas decembrinas, aquí el video.

ES MEJOR NO MENTIR.

Es mejor no mentir.

Por Mayra Gris de Luna.

Dice una frase que “se puede mentir por un tiempo pero no todo el tiempo”, es decir, tarde o temprano las mentiras se descubren y la verdad sale a la luz. Ejemplo de ello es esta curiosa anécdota. He cambiado los nombres por tratarse de una historia real.

Doña Felipa tiene una nieta de 14 años llamada Brígida a quien no le agrada mucho su nombre. Siempre deseó llamarse «Madeleine». Así que hace un par de años, cuando le regalaron una perrita, así la llamó. La perrita ha crecido tanto y es tan brava que permanece enjaulada la mayor parte del tiempo.

Brígida también ha crecido y no le ha sido indiferente a Pepe, un jovencito que estudia en la misma secundaria que ella. Hace un par de semanas al salir de clases y después de pensarlo mucho, Pepe se decidió a hablarle a Brígida:

– ¡Hola! Le dijo sonriendo. Yo soy Pepe y tu ¿cómo te llamas?

Ella, avergonzada por su nombre respondió nerviosamente con lo primero que se le vino a la mente y fue aquel nombre que siempre le había gustado:

– “Madeleine”, contestó.

Así comenzó una amistad que probablemente podría convertirse en algo más.

Recientemente se suscitó una confusión cuando Doña Felipa escuchó el timbre de su puerta. Era Pepe.

– ¿Está Madeleine? Preguntó. (refiriéndose a la chica)

– ¿Madeleine? Dijo Doña Felipa con extrañeza.

– Si, está en su jaula. (refiriéndose a la perra) -¿Por qué la pregunta? Dijo la señora.

– ¿En… su… jaula? Pepe tragó saliva, y algo asustado contestó:

– Es que yo quería llevarla a dar un paseo.

– Un paseo? No gracias, ya la sacaron en la mañana. Dijo Doña Felipa.

– Bueno, Gracias. Dijo Pepe sintiéndose además de preocupado, un poco decepcionado pues al parecer “Madeleine” salía con alguien más.

A la hora de la cena, con toda la familia reunida, Doña Felipa platicó el extraño incidente:

-¿Ustedes creen, vino un tal Pepe diciendo que venía a buscar a la «Madeleine», porque quería llevarla a pasear?

Brígida casi se ahoga con el agua que estaba tomando, y después de toser y recuperarse un poco, preguntó ansiosa: – y ¿qué le dijiste?

-Pues que estaba en su jaula…

Cuando se aclaró la confusión, todos morían de risa y Brígida de pena al pensar qué le diría a ahora a Pepe.

Moraleja: Es mejor no mentir.

Madeleine

«Madeleine»

 

 

 

 

 

 

 

 

ME LLAMO ORGULLO, SOY UN LADRÓN.

Me llamo Orgullo, soy un ladrón.

Te robo lo que Dios tiene para tu destino:

pues lo que buscas es tu propio camino.

Te robo tu alegría:

porque tu «mereces mucho más que ésto».

Te robo tu conocimiento:

«porque ya lo sabes todo».

Te robo la santidad:

porque no quieres admitir cuando estás equivocada.

Te robo tu visión:

porque prefieres verte en el espejo en vez de mirar por una ventana.

Te robo la genuina amistad:

porque nadie va a conocer «quien eres» en verdad.

Te robo tu amor,

porque el verdadero amor demanda sacrificio

Te robo tu grandeza del cielo:

porque te rehúsas a lavar los pies de otro aquí en la tierra.

Te robo la gloria de Dios:

porque te convenzo de buscar la tuya propia.

Mi nombre es Orgullo. Soy un ladrón.

Te agrado porque piensas que yo siempre busco lo mejor para ti.

Falso.

Estoy tratando de hundirte.

Dios tiene muchísimo para ti, lo admito, pero no te preocupes…

Si te quedas conmigo, nunca lo sabrás.

Tomado de «Viva Libre» de Beth Moore