EL NIÑO QUE MIRABA EL MAR.

Por Mayra Gris de Luna.

Iba caminando de la mano de mamá. Mirábamos el mar paseando por el malecón. Recuerdo las olas golpeando las lanchitas de los pescadores en el muelle, el museo y acuario al que podíamos entrar gratuitamente  casi todos los días. Todavía estaba pequeña como para ir a la escuela, así que pasábamos largas temporadas con mi abuelo en Veracruz.  Yo ya sabía en donde encontrar unos frascos con algo precioso adentro: diminutos caballitos de mar disecados. Para mi eran fantasía. Afuera del museo,  a veces se podía ver algún delfín o hasta un tiburón en una pequeña pileta. Las palmeras, los cocos, la brisa con “olor a mar”, las gaviotas y el mar azul me hacían feliz.

De regreso a casa, pasamos por una casa grande, con las ventanas abiertas de par en par, y entonces lo vi: un niño al que identifiqué inmediatamente “como de mi edad”. Tendría unos 4 años, pero lo recuerdo. Me emocioné cuando instintivamente pensé:

-¡ alguien con quien jugar! ¿Podríamos ser amigos?…

Mamá lo notó inmediatamente, y no alentó mis expectativas: era un niño con algún tipo de enfermedad mental. No podía coordinar sus movimientos, mas tarde comprendí que era el tipo de padecimiento que hace que esas personas puedan incluso ser un peligro para otras, y por lo tanto deben estar aisladas. Sentí tristeza y pena por el. Cada vez que pasábamos por esa casa, me fijaba si estaba el niño. Siempre estaba. En un segundo piso, siempre solo, con la ventana abierta de par en par. Sentado sobre su cama miraba hacia el mar… todo el tiempo.

Yo vivía en otra ciudad, pero cada vez que regresaba a la playa y pasábamos por esas calles, volteaba hacia esa casa y ahí estaba él. Creciendo a la par mío.

Se convirtió en adolescente. Yo lo olvidaba por años, pero en cada vacación, voltear hacia su ventana se convirtió en un hábito para mi. Siempre pensaba en lo extraño que era el hecho de que él ni siquiera estuviera enterado de mi existencia.

Me casé, y cuando pasamos por ahí le mostré a mi esposo al joven frente a su ventana abierta de par en par  y mirando al mar. Ya en esos tiempos casi me dolía el corazón al pensar en todo lo que yo había vivido desde la última vez que había estado ahí. Días de escuela, tardes de cine, veranos de campamentos… en fin, una vida plena y cada día de ellos, el «niño» había estado ahí, frente a la ventana y mirando al mar. Era un pensamiento perturbador.

Hace poco, mi esposo y mis dos hijas, ya señoritas, pasamos por allí. Discretamente y en silencio, desde el automóvil pude ver la casa frente al mar. Remodelada y con la ventana cerrada. Supuse que debido a su enfermedad y falta de movimiento, posiblemente «el niño» había muerto.

Cuan afortunada  y  agradecida me siento por la vida que Dios me ha dado. Espero que «el niño», en su inocencia no se haya dado cuenta de sus limitaciones. Por lo menos podía ver la inmensidad del mar y  sentir la brisa. Eso es hermoso.

Ya no existe el museo, mi mamá tampoco está. Pero siempre que pase por aquellas calles, recordaré lo que fue caminar de la mano de mi mamá  y voltearé hacia esa ventana buscando al «niño que miraba siempre el mar».

Autor: Mayra Gris

Mayra Gris es coautora de los libros "Tali, 365 gotas de rocío para chicas", "Destellos de Esperanza", "Un año con Dios" Editorial B&H, éste último, ganador del Premio SEPA 2020 en la categoría de libro devocional. Coautora del libro Un año con Dios, editorial Origen, un libro devocional con meditaciones basadas en el libro de Proverbios. Libro disponible en Amazon y como Audiolibro en Audible. Libros disponibles en Amazon. Es editora de la Revista Grupo Alianza. Escribe en su blog personal grisdeluna...EN LA CABAÑA. http://grisdeluna.com Ha estado felizmente casada desde hace 30 años, tiene dos hijas, un yerno. En la familia aprecian a dos gatitos que han sido parte de ella. Le gusta compartir en su blog en grisdeluna.com sus pensamientos acerca de esta aventura que es la vida. También comparte ahí lecturas de excelentes autores que le han impactado y cuyo mensaje resulta alentador. Es Cofundadora del Canal de Ministerios Digitales Insight Gospel Community, en donde participa también como anfitriona del segmento "Un café con May" (Youtube y Facebook) "Anhelo con todo mi corazón cumplir con el propósito que Dios tenía en mente para mí cuando me creó. Procuro una vida simple. Me gusta la música, leer, contemplar el mar, disfrutar de un buen café platicando con mi esposo, ver películas en familia y viajar. He aprendido que hay algo más en la vida que tener éxito, y es que nuestra vida tenga “significado”, algo que solo podemos encontrar en Dios." Asiste a la iglesia "Arbol de Vida" en su lugar de residencia.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: