MI POPOCATÉPETL.

Por Mayra Gris de Luna.

Cada mañana, para salir del lugar donde vivimos e incorporarme a la carretera, tengo que voltear hacia la izquierda. Sin embargo, mi primera mirada no es hacia la carretera, no es tampoco hacia los autos que vienen entrando a la ciudad; mis ojos se posan sobre el “Popocatépetl”.

El Popocatépetl es un hermoso volcán. Cerca del cráter tiene hermosos glaciares puesto que tiene una altura de 5458 metros sobre el nivel del mar. Su nombre proviene de la lengua náhuatl que significa “montaña que humea”. En efecto, es un volcán activo.

La vista es impresionantemente bella.  Hay personas que pueden disfrutar una hermosa vista de la Torre Eiffel, de alguna paradisiaca playa, o de una preciosa ladera en la Toscana, pero yo me considero privilegiada de poder disfrutar cada día de la presencia de “la montaña que humea”.

Una de las razones de mi interés cotidiano en este paisaje es que es diferente cada día y nunca es igual. Mi expectativa de ¿Cómo amaneció hoy el volcán? es satisfecha con mil estampas diferentes.

Hay días en que se manifiesta claro, imponente, cubierto de nieve, sereno  e inmutable en medio de la llanura.

Otros días inspira respeto cuando exhalando grises fumarolas con grave estruendo nos recuerda su poder.

Hay noches en las que emana fuego del cráter, y puede hasta infundir temor.

A veces, los días nublados y la ceniza lo cubren totalmente y no podemos verlo. Parece que no existiera. Pero sabemos que está allí.

Dios se muestra en la naturaleza. Así como veo a Dios en la inmensidad del mar o en la belleza de las flores, éste volcán me hace pensar en Dios. Tan imponente y poderoso. Tan impresionantemente bello e inmutable. Así como el volcán: Dios siempre está allí.

A veces lo veo en todo su poder y gloria manifestándose en mi vida, y mi corazón se goza en alabarle por su belleza y sus bondades a mi vida.

Otras veces, los problemas, las tristezas, las pérdidas en mi vida han nublado mi vista. Me es difícil verlo. Me es difícil gozarme, me invade hasta el temor.

También me he alejado tanto de Dios a veces, que he caminado en la oscuridad. El me ha tenido que rescatar y alumbrar no con luz, sino con fuego. El fuego de las pruebas, el fuego de Su reprensión, y créeme, he conocido el temor. El temor de Dios. Porque:

“Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo” 

(Hebreos 10:31).

Pero lo peor es cuando “no veo” a Dios. Cuando así como el volcán, parece que no existe…está callado, y mi corazón se consuela con la convicción de que “El está allí”.

Aunque no lo vea, aunque no lo sienta. Dios está ahí cuidándome como el Popocatépetl a “La mujer dormida”. Velando mí sueño. (Conoce la hermosa leyenda al final)

Así como cada mañana mi mirada busca ansiosamente contemplar el Popocatépetl,  cada mañana podemos buscar el rostro del Señor y contemplar Su hermosura. Y aún cuando en nuestra vida haya días soleados y días nublados El es siempre el mismo, que ha prometido estar con nosotros “Todos los días hasta el fin del mundo”.

Por la mañana, Señor, escuchas mi clamor;
    por la mañana te presento mis ruegos,
    y quedo a la espera de tu respuesta.

Salmos 5:3 NVI

 La leyenda: Haz click aquí para ver el video sobre “La leyenda de los volcanes”

 

MUJER EJEMPLAR.

Por Mayra Gris de Luna.

Lo que una mujer en el siglo XXI puede pensar cuando lee

Proverbios 31:10-31:

“Se busca Mujer ejemplar. ¿Dónde se puede encontrar una?

Una mujer como ella es muy valiosa. Vale más que todos los diamantes, brillantes y cristales de Swarovski habidos en la tierra.

Su esposo puede confiar plenamente en ella. El sabe que ella no coquetea, no usa ropa provocativa, no le saca billetes de la cartera y que siempre le dice la verdad. Ella ha propuesto en su corazón la meta de aportar a su esposo solo cosas positivas siempre, todos los días, aun aquellos en que sus emociones le dicten lo contrario.

Ella no trata de “evitar la fatiga”, cuando se trata de trabajo, dice: –“¡manos a la obra!”.

No le importa la distancia cuando se trata de proveer las mejores frutas y verduras para la familia. Va a la central de abastos y aprovecha los “miércoles de plaza”.

Se siente tan entusiasmada con su vida, que casi no puede esperar a que amanezca para empezar su día preparando rica comida para todos, incluyendo a la gente que le ayuda en los quehaceres de la casa. No hay nada más rico para su familia que bajar a desayunar con el aroma de un café recién hecho, una mesa puesta y agradable a la vista.

Todas las tareas están perfectamente organizadas y asignadas para todos en la casa. Ella se toma el tiempo de agendar las actividades, porque aunque no descuida su hogar, ella es una empresaria. Sabe hacer negocios y obtener ganancias.

Aunque sabe hacer trabajo organizacional, decididamente realiza trabajo físico si es necesario. Sabe disfrutar la satisfacción que le brinda la prosperidad en sus negocios, porque así puede vivir prevenida ante alguna adversidad.

Es experta haciendo manualidades. Sabe usar bien la máquina de coser. Sabe manejar su “Singer” y hasta la “Over”, para dar acabado profesional a las prendas. Ha tratado de mantenerse actualizada en el uso de la tecnología porque su celular, su laptop y su agenda electrónica son unos magnificos auxiliares para su organización y manejo del tiempo.

No es egoísta. Está pendiente de las necesidades de las personas en su entorno. Es sensible ante la pobreza, incluso colabora con el sostenimiento de algunas personas. Puede hacer esto porque sabe que su propia familia puede contar con lo que necesita para el invierno. Ella ahorra especialmente para aprovechar la “venta especial” de la temporada, encontrando buenos descuentos en las chamarras y cobertores de pluma, y con el “monedero electrónico” que obtuvo, pudo comprar un calentador eléctrico. Ahora está tranquila porque sabe que todos en la familia estarán bien calientitos.

Esta mujer ejemplar sabe vestirse muy bien. Su ropa es fina. Sabe que “lo barato sale caro”, así que es selectiva y prefiere esperar a poder comprar una buena prenda, que comprar cosas de catálogo y en pagos.

Ella sabe que una mujer ejemplar se viste para el éxito. Para el éxito espiritual se viste equilibrando el decoro con el gusto, la decencia con la exquisitez de la femineidad. Esto la hace dignamente atractiva.

Su esposo es lider y tiene influencia en su comunidad. Ella ha contribuido a esto orando por él, apoyándole en sus logros aun cuando esto implica sacrificar un poco de su tiempo juntos para compartirlo con otras personas, con organizaciones, viajando o asistiendo a cursos de superación personal. Juntos tratan de cumplir el propósito de Dios para su vida.

Es una mujer fuerte y honorable. Sabe poner límites y cuida la reciprocidad en sus relaciones. Afronta su porvenir con mucha seguridad.

Proyecta sabiduría y prudencia cuando habla. No es chismosa ni criticona. Cuando enseña, lo hace con mucho amor.

Está pendiente de sus hijos y de su esposo. Tiene cuidado de la marcha de su hogar en general. Ha procurado decorarlo convirtiéndolo en un espacio acogedor, y sobre todo cuida que exista una atmósfera agradable, un ambiente de amabilidad, de amor, donde se pueda sentir seguro y a gusto.

Cuida su salud y su aspecto. Evita comer de más y hace ejercicio diariamente. Corre por las mañanas, o va al gimnasio para tonificar sus músculos. Toma complementos alimenticios y se hace chequeos médicos regularmente.

Disfruta la felicitación de sus hijos. Es doblemente feliz pues también su esposo elogia y reconoce su labor. Este es sin duda, uno de sus más significativos logros, pues para ello ha tenido que ser auténtica. Ha predicado a su familia con el ejemplo y mantiene buenas relaciones con ella. Esto no ha sido fácil pero ella tiene “su secreto”.

Muchas mujeres han hecho el bien, pero ésta mujer es tan ejemplar que supera a todas ellas.

Si, hay mujeres encantadoras, esto es muy engañoso.

Si, hay mujeres muy bellas, esto es pasajero.

Para que una mujer sea digna de alabanza y reconocimiento, es indispensable que tenga Temor de Dios. ¡Ese es “el gran secreto”!

Cuando una mujer teme a Dios, hay que reconocer sus logros. Hay que alabar sus obras públicamente. 

Cuando una mujer teme a Dios, entonces, es una mujer ejemplar,

¡una MUJER VIRTUOSA!

Articulo publicado en la Revista Alianza, Julio 2012.

“SEGURIDAD EN MEDIO DE LA INSEGURIDAD”

Por Mayra Gris de Luna.

“Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo.  Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él” 

(Lucas 8.39)

Estas fueron las palabras que Jesucristo le dijo a un hombre al que había liberado. Este hombre había sido poseído por muchos demonios durante mucho tiempo.

Así como pasó al endemoniado, muchas personas somos bendecidas, sanadas, libradas de accidentes y peligros cada día y a cada momento. Algunas veces reconocemos la ayuda sobrenatural de Dios, y muchas otras ni nos damos cuenta. Aún cuando si estamos conscientes de la ayuda de Dios y aún inmensamente agradecidos e impresionados, muchas  veces guardamos silencio. No compartimos nuestra experiencia. A veces casi puedo escuchar a Jesús diciéndome: ¡Anda, ve y cuenta las cosas que ha hecho Dios en tu vida! ¡No te quedes callada!

Creo que hay por lo menos tres razones por las que a veces no testificamos de las cosas que Dios hace en nuestra vida:

1. Por lo que digan los demás.

2. Porque pensamos que tiene que ser algo espectacular para compartirlo.

3. Pensamos que tal vez a nadie le importe.

En efecto, puede haber personas criticando; puede también ser algo cotidiano; y si, tal vez a la mayoría no le importe, pero aun con todo, al leer lo que Jesús dijo aquella ocasión, siento que debería compartir y publicar las cosas cosas que Dios hace en mi vida, y por una sola persona que resulte impactada positivamente como resultado de ello, vale la pena hacerlo.

Durante la semana he estado meditando mucho sobre el cuidado de Dios hacia nuestra familia.  Yo tengo mucho que agradecer y publicar. Dios nos protegió de manera especial. Hay cosas que mis hijas han tenido que enfrentar, que los niños de mi época no vivimos. Durante los últimos dos años, en tres diferentes ocasiones, sus escuelas han sido evacuadas por amenazas de bomba. Los niños nos llaman por sus celulares y nos ponen al tanto antes de que la escuela lo haga de manera oficial. Las mamás nos avisamos unas a otras para recoger a nuestros hijos lo más pronto posible, pues aunque siempre esperamos que sea simplemente una amenaza, por momentos se experimenta temor de que en cualquier momento eso pudiera explotar y la histeria colectiva se hace presente.

El miércoles pasado recibí otra llamada de mi hija. Se le escuchaba un poco nerviosa. Rápidamente me relató que después de efectuar un robo a un almacén cercano, varios asaltantes en su huida, perseguidos por la policía chocaron contra una camioneta con una decena de pasajeros. Ambas unidades se volcaron. Como la policía los perseguía algunos trataron de huir y hubo un tiroteo. Todo ésto ocurría a un lado de la escuela mientras los chicos tenían su recreo. Se temía que los asaltantes pudieran entrar a la escuela o alguna bala perdida pudiera lastimar a alguien. Los maestros y policias de la escuela activaron inmediatamente sus protocolos de seguridad poniendo a salvo a los niños. Sin embargo el sonido de las ambulancias llegando por los heridos, la llegada de policía, el acordonamiento de la zona, y mas tarde la llegada de los medios de comunicación pudo alterar hasta a los niños más ecuánimes.

Aún cuando enfrentar éste tipo de situaciones se nos va haciendo cotidiano, no es algo a lo que uno quiera acostumbrarse. Estos chicos han pasado por tres amenazas de bomba y un tiroteo en menos de dos años, y eso sin mencionar los sismos.

Cuando recibo este tipo de llamadas, le recuerdo a mi hija que Dios está con ella y siempre nos ha cuidado, y que por eso podemos confiar en que todo saldrá bien.  Le digo que voy a ir lo mas pronto posible, y que voy a orar por la situación. Ella dice que es difícil permanecer del todo tranquila en medio de la paranoia que provocan éste tipo de situaciones, pero que aunque se sienta nerviosa sabe que Dios siempre está con ella, y ya ha podido ir desarrollando ésta convicción cuando vez tras vez ocurren éste tipo de eventualidades y Dios nos ha guardado y protegido.

En medio de la inseguridad, podemos tener seguridad. Seguridad en que Dios ha prometido estar siempre con nosotros. Así ha sido siempre y así será. El siempre cumple Sus promesas.

“He aquí Yo estoy contigo y te guardaré dondequiera que vayas”.

Génesis 28:15

Sea que acostumbres testificar las cosas que Dios ha hecho contigo o no, te invito a hacerlo dejando un comentario. La bendición siempre se multiplica cuando lo compartimos.

“ES COMPLICADO”

Por Mayra Gris de Luna.

Recuerdo a una “Oma” alemana que era la anfitriona cuando desayunábamos en un hotel en Ingolstadt  hace unos quince años. Siempre sonriente y cordial, se acercaba a nuestra mesa con la típica pregunta: “kaffee oder te?” La decisión era sencilla: uno respondía: “té” ó “café”.  Actualmente, cuando voy a un “Starbucks”, la decisión de tomar café se ha vuelto un tanto más complicada, al principio no fué fácil  pero he aprendido a ordenar “un café descafeinado  caliente con leche light y un toque de menta en su tamaño alto con dos sobrecitos de splenda a nombre de Mayra”. Tener mas opciones puede hacer las cosas menos simples.

También recuerdo la primera vez que llené la forma para sacar mi credencial de elector al cumplir los 18 años. En el recuadro para “Estado Civil” sólo había dos opciones: soltero(a) ó casado(a). Recientemente, al completar mi información en Facebook, había muchas más opciones disponibles: soltero, tiene una relación, prometido(a), casado (a), “es complicado”, tiene una relación abierta, viudo(a), separado(a) y divorciado(a). Actualmente nos complicamos tanto la existencia que ¡“Es complicado” es un estado civil!

Ni se diga de las recientes variedades de respuestas que ahora puede haber en el recuadro “sexo”. Antes sólo podías elegir entre “hombre” o “mujer”. ¡Eso si que se ha complicado!

Una de las cosas más difíciles para mi al asomarme al mundo de la Consejería Familiar es ayudar a  tratar de deshacer los nudos en las vidas de las personas que se la han complicado demasiado.

De por sí la modernidad implica nuevos retos. Muchas cosas ya no son tan simples como antes. Pero creo necesario puntualizar que en muchos aspectos nos complicamos la vida nosotros mismos.

LAS DECISIONES QUE TOMAMOS siempre tendrán consecuencias que afectarán nuestra calidad de vida. Seguido menciono la frase: “Buenas decisiones: buenas consecuencias; malas decisiones: malas consecuencias”. Personas atrapadas en el adulterio, teniendo hijos con diferentes parejas, enfrentando procesos de divorcio simultáneamente con problemas económicos y de salud se han metido en complicaciones que habrían podido evitar.

“El amor no es complicado, las personas lo son”.

NO SABER DECIR QUE “NO” a los placeres, a las deudas, a los malos hábitos,  al exceso de actividades, al trabajo excesivo, al stress, a las compras, a cambiar todo por un mejor status,  al flirteo, a la pornografía, a las adicciones en general,  complica mucho la vida de cualquier persona. “Es complicado” vivir así.

NO ASUMIR LA RESPONSABILIDAD  DE NUESTRA VIDA Y DE NUESTROS ACTOS da como resultado que le echemos la culpa a la pareja, a los padres,  a los hijos, al gobierno, al diablo o al mismo Dios de las consecuencias de nuestras propias decisiones. Así no crecemos ni maduramos.

IGNORAR LOS PRINCIPIOS Y NORMAS MORALES, los convencionalismos sociales y  a nuestra propia conciencia tarde o temprano nos complicará la vida.  Pretendemos ignorar o desentender “el bien y el mal”. Ignoramos a Dios mismo  y sus preceptos para la conducta humana. Actuamos pretendiendo saber más que Dios.

Justificar nuestras malas decisiones es auto engañarnos.  No hemos entendido que los lineamientos que Dios nos ha trazado dentro de la obediencia y la moral siempre nos llevarán al éxito y a una vida más plena, abundante, feliz, y sencilla sin tanta complicación.

Tal vez, también aquí nos urge “volver a lo básico”. Hay que hacernos la vida más sencilla.

Si nuestra vida ya es complicada y está hecha nudos, nunca es tarde para empezar a tomar mejores decisiones, aprender a ponernos límites diciendo “no”. Muchas cosas pueden mejorar si aprendemos a responsabilizarnos de nuestras decisiones tomando las riendas de nuestra propia vida sin culpar a los demás de nuestra situación. Y lo mas importante, tomar en cuenta a Dios en nuestra vida. Como un Padre, El quiere solo lo mejor para nosotros. Sin duda, obedecerle es lo mejor. La Biblia dice en Eclesiastés 12:13

“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”

UNA VIDA COMPLICADA:                                   PUEDE MEJORAR SI:

–  Toma malas decisiones                                    -Toma mejores decisiones

– No saber decir “NO”                                           – Aprende a decir “NO”

– No asume responsabilidad                             – Asume su responsabilidad

Ignora principios morales                             – Toma en cuenta a DIOS

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