¿SE PUEDE AMAR DEMASIADO?

Por Mayra Gris.

¿Se puede amar demasiado? ¿Cuánto es demasiado? Cuando te olvidas de ti mismo por dar prioridad a la otra persona.

Cuando leemos que Jesús dijo “ama a tu prójimo como a ti mismo”, nuestro enfoque lo ponemos en el prójimo. El enfoque debería estar en el equilibrio, la reciprocidad y el cuidado de uno mismo tanto como cuidamos de la persona amada.


¿Amo a alguien intensamente? ¿Me amo a mi de la misma manera?

UN DESAFÍO DE AMOR.

 MATRIMONIOS A PRUEBA DE FUEGO

Tomado del blog “Matrimonios a prueba de fuego”.

 link para ir al sitio original:  MATRIMONIOS A PRUEBA DE FUEGO

 EL AMOR SE DELEITA.

 “Goza de la vida con la mujer que amas todos los días de tu vida fugaz”.

 (Eclesiastés 9:9)

Una de las cuestiones más importantes que deberías aprender en este viaje que el amor te desafía es que no puedes simplemente seguir tu corazón. Debes guiarlo.

No debes permitir que tus sentimientos y emociones te conduzcan.

Debes colocarlos en el asiento trasero y decirles a dónde irás. En tu relación matrimonial, no siempre tendrás deseos de amar. Es poco realista esperar que tu corazón se estremezca al pensar en pasar cada momento con tu cónyuge. Nadie puede mantener un deseo ardiente de unión que depende solo de los sentimientos; pero también es difícil amar a alguien sólo por deber.

Un recién casado se deleita en la persona que ahora es su cónyuge. Su amor es fresco y joven, y en el corazón persisten esperanzas de un futuro romántico. Sin embargo, hay algo que tiene el mismo poder que ese amor fresco y nuevo. Viene de la decisión de deleitarte en tu cónyuge y de amarlo sin importar cuánto tiempo hayas estado casado. En otras palabras, el amor que decide amar tiene el mismo poder que el amor que tiene deseos de amar. En muchos aspectos, es un amor más maduro y verdadero porque tiene los ojos bien abiertos.

 Si depende de nosotros, con el tiempo, cada vez más nos inclinaremos a desaprobar al otro. Ella te crispará los nervios. Él te sacará de quicio. Pero tengamos en cuenta que nuestros días son demasiado cortos como para gastarlos discutiendo por nimiedades. La vida es demasiado fugaz. En cambio, es hora de guiar tu corazón una vez más a que se deleite en tu pareja.

 Disfruta de tu cónyuge.

Toma la mano de tu esposa y busca su compañía.

Desea conversar con tu esposo.

Recuerda por qué te enamoraste de su personalidad.

Acepta a esta persona (con sus peculiaridades y todo) y vuelve a recibirla con los brazos abiertos en tu corazón.

Una vez más, puedes elegir lo que atesoras. Tus preferencias no vienen programadas de nacimiento ni estás destinado a actuar de acuerdo a ellas. Si eres irritable, es porque decides serlo. Si no puedes funcionar sin una casa limpia, es porque has decidido que no puedes hacerlo de ninguna otra manera. Si fastidias a tu pareja más de lo que la elogias, es porque has permitido que tu corazón sea egoísta. Te has dejado llevar por la crítica. Así que ya es hora de sacar tu corazón de allí. Es hora de aprender a deleitarte en tu cónyuge una vez más, y podrás observar cómo tu corazón comienza a disfrutar de su persona.

 Quizá te sorprenda descubrir que la Biblia tiene muchas historias de amor romántico, y ninguna es tan evidente ni provocativa como la que aparece en los ocho capítulos del Cantar de los Cantares. Escucha cómo estos dos amantes se deleitan mutuamente en éste libro poético:

La esposa: “Como el manzano entre los árboles del bosque, así es mi amado entre los jóvenes. A su sombra placentera me he sentado, y su fruto es dulce a mi paladar.

Él me ha traído a la sala del banquete, y su estandarte sobre mí es el amor”

  Cantar de los Cantares 2:3-4. 

El esposo: “Levántate amada mía, hermosa mía, y ven conmigo. Paloma mía, en las grietas de la peña, en lo secreto de senda escarpada, déjame ver tu semblante, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce, y precioso tu semblante”

Cantar de los Cantares 2:13-14.

 ¿Demasiado sensiblero? ¿Demasiado empalagoso? No para los que guían su corazón a deleitarse en la persona que aman…aún cuando se acaba lo nuevo, aún cuando ella use rulos en la cabeza y él esté perdiendo el cabello.

 Es hora de recordar por qué te enamoraste una vez. Es hora de volver a reír; de volver a coquetear; de volver a soñar. Y de hacerlo con placer.

Este desafío puede llevarte a un cambio verdadero y radical en tu manera de pensar. En el caso de algunos, quizá solo sea necesario un pequeño paso para llegar al deleite. En el caso de otros, puede ser necesario un salto gigante desde la indignación constante. Lo cierto es que si alguna vez te deleitaste (y sí lo hiciste cuando te casaste) puedes volver a hacerlo. No importa si ha pasado mucho tiempo. No importa si han sucedido muchas cosas que cambiaron tu percepción.Tienes la responsabilidad de volver a encontrar lo que amas de esta persona a la que te has prometido para siempre.

EL DESAFÍO DE HOY: Con determinación, deja de lado una actividad que hagas en general para poder pasar tiempo de calidad con tu cónyuge. Hagan algo que a tu cónyuge le encantaría hacer o un proyecto en el que sabes que quiere participar. Simplemente, pasen tiempo juntos. Escribe lo que podrían hacer juntos, lo que podrías dejar de lado para poder llevarlo a cabo, el día y la hora. Y háganlo.

Después de hacerlo, regresa y lee de nuevo éste desafío y contesta lo siguiente:

¿Qué decidiste dejar de lado? ¿Qué hicieron juntos? ¿Cómo les fue? ¿Qué cosa nueva descubriste (o volviste a descubrir) sobre tu cónyuge?

“Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos”. (Proverbios 23:26)

EL DESAFÍO DEL AMOR.

NO PUEDO VIVIR CON ELLA, PERO TAMPOCO PUEDO VIVIR SIN ELLA.

NO PUEDO VIVIR SIN ELLA

Cuenta una leyenda que al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de que disponer.

Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto: 

Tomó la redondez de la luna,

las suaves curvas de las olas,

la tierna adhesión de la enredadera,

el trémulo movimiento de las hojas,

la esbeltez de la palmera,

el tinte delicado de las flores,

la amorosa mirada del ciervo,

la alegría del rayo del sol

y las gotas del llanto de las nubes,

la inconstancia del viento

y la fidelidad del perro,

la timidez de la tórtola

y la vanidad del pavo real,

la suavidad de la pluma del cisne

y la dureza del diamante,

la dulzura de la paloma

y la crueldad del tigre,

el ardor del fuego y

la frialdad de la nieve 

Mezcló tan desiguales ingredientes, Y formó a la mujer y se la dio al hombre.

Después de una semana vino el hombre y le dijo:

“Señor, la criatura que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, se divierte en hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella”

Bien, contestó Dios y tomó a la mujer.

Pasó otra semana, volvió el hombre y le dijo:

“Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la criatura que hiciste para mí, extraño como ella cantaba y jugaba a mi lado;

me miraba con ternura y su mirada era una caricia,

reía y su risa era música,

era hermosa a la vista y suave al tacto,

he venido a pedirte que me la devuelvas, porque no puedo vivir sin ella”.

A lo que el creador respondió:

“No puedes vivir con ella, pero tampoco puedes vivir sin ella”

Se la devolvió y moviendo la cabeza,conociendo a su creación 

se fue para dejarlos disfrutar su amor.

Autor anónimo.

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10 ACTOS QUE PERJUDICAN NUESTRO HOGAR.

1. Ignorar o degradar las opiniones, los consejos o las creencias de la otra persona.

2. Concentrarnos en la televisión, el celular o la computadora cuando la otra persona está tratando de hablarnos.

3. Hacer bromas con respecto a las áreas débiles de la otra persona. El sarcasmo o las bromas hirientes actúan como poderosas metáforas emocionales que producen un daño permanente en una relación.

4. Atacar verbalmente a nuestros seres queridos en forma regular, criticándolos duramente, juzgándolos o sermoneándolos.

Ataque constante

5. Tratar a los parientes políticos como si no fueran importantes en nuestros planes.

6. Ignorar o simplemente no expresar aprecio por las cosas buenas que nos han hecho. No expresar reconocimiento ni agradecimiento por los buenos actos y cualidades de los demás.

7. Practicar hábitos desagradables delante de la familia, especialmente cuando se nos haya pedido que no lo hagamos.

8. Comprometernos de tal manera con otros proyectos o con otras personas que damos la impresión de que todo lo que se encuentra fuera del hogar es más importante que nuestra familia.

9. Luchar por el poder o el control haciendo sentir a la otra persona como si fuera un niño o como si lo estuvieran dominando duramente, haciéndole sentir incapaz.

10. La falta de disposición para admitir que estamos equivocados o para pedir perdón.

Basado en los conceptos de: “El amor es una decisión”, de Gary Smalley

¿CONFLICTOS DE PAREJA?

Por Mayra Gris de Luna.

Las relaciones de pareja son un arte y no son perfectas. Habrá algo que nos quite la paz o que opaca la armonía al menos por un rato en el mejor de los casos, y en otros habrá conflictos sin resolver a veces por mucho tiempo. 

Hace años, aprendí, de la Ing. Patricia Lazo de Parras, ponente del Curso “La Mujer Encantadora”, cuán útil resulta para la resolución de los conflictos empezar por analizarlos y clasificarlos.

Las situaciones que enfrentamos, siempre pertenecerán al menos a uno de los siguientes grupos:

1. Las cosas que podemos tolerar y aceptar.

2. Las cosas que definitivamente no se pueden aceptar.

3. Las cosas que es preciso platicar.

4. Las cosas que solo Dios puede cambiar.

Podría poner algunos ejemplos en cada tipo de cosas, pero estoy convencida de que eso es muy personal. Tal vez hay cosas que yo soy capaz de tolerar y aceptar como las situaciones típicas cuando el esposo deja los calcetines hechos bolitas uno por aquí y otro quien sabe donde, pero hay personas que simplemente no pueden tolerarlo y viven tan infelices con ello que ha sido motivo suficiente para divorciarse. 

Cada quien se pone sus límites y sus parámetros de acuerdo a sus principios y valores, su cultura , su temperamento y hasta sus traumas. 

Aunque es importante tener claro que aunque “cada cabeza es un mundo”  la violencia y el maltrato son cosas que no se pueden aceptar aunque sean psicológicos. En la religión musulmana, por ejemplo, el maltrato a la mujer lamentablemente se permite sin violentar los principios de su religión.

Clasificar las situación dentro de éstos cuatro parámetros aclara la situación en nuestra mente sobre todo para empezar a encontrar una solución. Cuando la pareja platíca de alguna situación puede hacer una “negociación” en la que se puede llegar a acuerdos en los que ambos salgan “ganando”. Esto ayudará a  volver a la tranquilidad  y estabilidad en la relación. Será necesario esforzarse para que el diálogo no se rompa. Madurez para sobreponerse a las emociones negativas que nos provocan los temas difíciles. Promover  el diálogo las veces que sea necesario.

Muchas veces los conflictos no se solucionan porque no hacemos algo al respecto. Lo peligroso es que las cosas cambian, muchas veces empeoran y es necesario actuar. Paradójicamente, descubriremos a veces, que no podemos hacer nada al respecto de alguna situación. Pero al menos la habremos analizado y sopesado, y el no hacer nada en esos casos puede ser parte de la solución. Todo depende. 

No podemos cambiar a las personas, pero si podemos cambiar nuestra actitud y nuestra perspectiva.

Tal vez una esposa no pueda cambiar a un hombre alcohólico o infiel, pero hay Alguien que si puede. Siempre podemos orar a aquel que sí puede cambiar las situaciones y a las personas: Dios.

  No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.

Filipenses 4:6,7 TLA

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CUANDO HAY AMOR, APOYAR ES UN PLACER.

Autor: Lluvia.

Cuando amas, apoyar a tu pareja es algo que haces con naturalidad e ilusión, porque tus sueños son los suyos, y los suyos son tuyos.

Necesitamos el apoyo de nuestras parejas, compartir ilusiones, esperanzas y anhelos…

Si en verdad nos amamos buscaremos la felicidad de nuestra pareja, y él la nuestra.

El apoyo es fundamental en todas las relaciones que tienen lugar en nuestras vidas.

Todos necesitamos apoyo en algún momento, por lo cual, sería bueno que nosotras siempre tuviésemos la disposición de darle la mano a quien eligió ser nuestro cómplice de camino: nuestra pareja.

El verdadero amor es entrega, apoyo incondicional.

Apoyar a nuestro amor es indispensable: cuando decidimos entablar una relación con él, también decidimos entablar una relación con sus sueños, sus esperanzas, sus ilusiones y sus anhelos… Es sensato entonces, que si nos relacionamos con alguien de una manera tan profunda, aprendamos a apoyar sus metas con respeto, lo que sería una gran muestra de aprecio de nuestra parte.

¡Tu pareja te necesita!

Tal vez no estés de acuerdo con algunas determinaciones o planes que tenga tu pareja, tal vez pienses que está optando por el camino lleno de lodo… Si es así, debes poner en manifiesto tu desacuerdo y explicar las  razones por las cuales crees que está cometiendo un error. Si la situación es conciliable y no afecta la relación en gran medida, ¡apoya a tu pareja! Ya ves que te dio un lugar que no le dio a nadie: el de su permanente compañía y es algo que debes respaldar a cada instante.

Yo seré tu apoyo

Al igual que tú, tu pareja también tiene sueños.
Gabriel García Márquez, el afamado escritor colombiano, no hubiese conseguido tantos logros si no hubiese sido por el apoyo de su esposa; él comenta en una de sus tantas anécdotas, que cuando escribía su obra cumbre, se encontraba viviendo casi en la pobreza; su mujer era quien trabajaba para mantener la casa y en lugar de reproches siempre le decía que terminara su novela. Tanto apoyo dio sus frutos y tal escrito fue merecedor de un nobel de literatura… 

¿Ves la gran importancia del apoyo en la pareja?

Amar también es apoyar… ¡y un placer!

Apoyar a nuestra pareja con responsabilidad y criterio en los proyectos que emprenda no sólo es un deber que adquirimos, es un placer, ya que el amor encuentra gran recompensa en el dar y en el ver sonreír a quien amas, porque no hay triunfos a solas, sino triunfos compartidos.

Autor: Lluvia.

Quiero apoyarte.

HE DECIDIDO AMARTE.

Por Mayra Gris de Luna.

He decidido amarte

desde el día en que lo decidí,

Yo no he podido evitarte

Eres todo para mí.

 

En mi memoria poseo

El  recuerdo de tu boca

Cuando tus besos recreo

aun siento tu piel cuando me toca.

 

He decidido amarte

Cada día mientras yo viva

Mi afán en solo brindarte

Mil sonrisas cada día.

 

Te conozco y me conoces

Compartimos una vida

En las vivencias atroces

No has preparado la huida

 

He decidido amarte

Desde el día en que lo decidí

Oh Dios, ¿cómo pagarte?

si este amor, ¡Tú lo pusiste en mí!

 

Mayra Gris de Luna ©  2012

 

ABRE LAS VENTANAS AL AMOR.

Por Mayra Gris de Luna.

“Él” pregunta: -“¿Por qué me amas?” A lo que “Ella” responde: -“Porque quiero”.

Ella tiene razón, el amor es una decisión. Podría decir, te amo porque… eres guapo, o porque eres  inteligente, porque eres buen amante, me haces sentir bien. El famoso “amor condicional”. O bien podría decir te amo a pesar de que no eres tan guapo, no te guste el chocolate y aunque me hagas sentir mal a veces. O sea, la otra cara de la moneda: el “amor incondicional”. Pero lo que dice es un “te amo porque lo he decidido así.” Porque es un acto deliberado de la voluntad el querer darse a esa persona. Sin esperar nada a cambio. Y aun cuando eso significa muchas veces salir herido. Porque el amor es un ejercicio diario del perdón, del olvidar las ofensas, del curar las heridas. No existen amores perfectos. Solo personas que deciden que quieren pagar el alto precio de esos momentos de oro.

Hay personas que no aman. Porque no quieren. No quieren sufrir, no quieren pagar el precio de los momentos de oro, no quieren arriesgarse a salir heridas. No quieren dar sin recibir. A ellas yo les digo: Arriésgate. Aún si las cosas no salen como lo esperas, vale la pena sentir, amar… aún llorar. Si, las personas que amamos tenemos cicatrices, es el precio que pagamos por “mantener abiertas las ventanas al amor”.

No incluyo  los casos extremos en que existen ofensas, violencia o infidelidad. Hay cosas que no se deben aceptar. Me refiero a la relación que existe entre dos personas imperfectas que en su intento por relacionarse cometen errores, muchas veces sin querer.

Marié Morales opina al respecto: “Sin duda, para muchos el amor es el motor que mueve la vida, sin embargo, a menudo resulta difícil amar. Pero eso resulta menos complicado cuando se tiene valentía, apertura, capacidad de amar sin miedo. Sin huidas, sin preocupaciones saboteadoras. Con seguridad. Y si no podemos hacerlo así, la culpa no la tienen los demás, sino uno mismo.”

Xavier Guix, psicólogo y autor de numerosos libros explica: “Una vida afectiva sana pasa por tener una vida interior sana. El amor es una acción concreta. Mucha gente busca en la relación lo que cree que le falta. Entonces cargamos de responsabilidad al otro, porque esperamos que rellene los huecos de nuestra vida. Es mejor promover el bienestar del otro, lograr ser felices juntos a través de un proyecto en común. El amor es la experiencia de la unidad. Muchos temen amar, pero hay que descubrir qué es lo que en realidad dificulta poder amar y hacerse cargo de ello. Hay que conocerse más a uno mismo, saber cómo funcionas.

¿De dónde surge la desconfianza? Son patrones introyectados, es decir, la persona ha internalizado una imagen de sí misma y de los demás según las experiencias que haya vivido, probablemente desde su infancia. Quien se siente desconfiado no puede verse a sí mismo confiando, aunque ocurriera de veras. La buena noticia es que esto se puede superar con actos de confianza. Hay que crease pequeñas metas confiables e incrementar poco a poco el pozo de la confianza.

El amor puede ser un gran motivador para el cambio, pero insuficiente al lado de la responsabilidad de actuar desde una voluntad sostenible, y no sólo desde un sentimiento satisfactorio”.

 Lo mejor es buscar un equilibrio entre dar y recibir, y ambos tratar de practicar el amor perfecto descrito en la Biblia:

El amor es paciente, es bondadoso.

El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.

No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.

El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.

Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

EL AMOR JAMÁS SE EXTINGUE…

1 Corintios 13:4-8a

Nueva Versión Internacional.

¿Qué eliges? El amor  o el miedo. El pesimismo limitante o el optimismo que te ayuda a superar los retos de la vida. Toma la iniciativa de cambiar tu vida, no practiques el auto sabotaje, y ¡ABRE LAS VENTANAS AL AMOR!