ABRE LAS VENTANAS AL AMOR.

Por Mayra Gris de Luna.

“Él” pregunta: -“¿Por qué me amas?” A lo que “Ella” responde: -“Porque quiero”.

Ella tiene razón, el amor es una decisión. Podría decir, te amo porque… eres guapo, o porque eres  inteligente, porque eres buen amante, me haces sentir bien. El famoso “amor condicional”. O bien podría decir te amo a pesar de que no eres tan guapo, no te guste el chocolate y aunque me hagas sentir mal a veces. O sea, la otra cara de la moneda: el “amor incondicional”. Pero lo que dice es un “te amo porque lo he decidido así.” Porque es un acto deliberado de la voluntad el querer darse a esa persona. Sin esperar nada a cambio. Y aun cuando eso significa muchas veces salir herido. Porque el amor es un ejercicio diario del perdón, del olvidar las ofensas, del curar las heridas. No existen amores perfectos. Solo personas que deciden que quieren pagar el alto precio de esos momentos de oro.

Hay personas que no aman. Porque no quieren. No quieren sufrir, no quieren pagar el precio de los momentos de oro, no quieren arriesgarse a salir heridas. No quieren dar sin recibir. A ellas yo les digo: Arriésgate. Aún si las cosas no salen como lo esperas, vale la pena sentir, amar… aún llorar. Si, las personas que amamos tenemos cicatrices, es el precio que pagamos por “mantener abiertas las ventanas al amor”.

No incluyo  los casos extremos en que existen ofensas, violencia o infidelidad. Hay cosas que no se deben aceptar. Me refiero a la relación que existe entre dos personas imperfectas que en su intento por relacionarse cometen errores, muchas veces sin querer.

Marié Morales opina al respecto: “Sin duda, para muchos el amor es el motor que mueve la vida, sin embargo, a menudo resulta difícil amar. Pero eso resulta menos complicado cuando se tiene valentía, apertura, capacidad de amar sin miedo. Sin huidas, sin preocupaciones saboteadoras. Con seguridad. Y si no podemos hacerlo así, la culpa no la tienen los demás, sino uno mismo.”

Xavier Guix, psicólogo y autor de numerosos libros explica: “Una vida afectiva sana pasa por tener una vida interior sana. El amor es una acción concreta. Mucha gente busca en la relación lo que cree que le falta. Entonces cargamos de responsabilidad al otro, porque esperamos que rellene los huecos de nuestra vida. Es mejor promover el bienestar del otro, lograr ser felices juntos a través de un proyecto en común. El amor es la experiencia de la unidad. Muchos temen amar, pero hay que descubrir qué es lo que en realidad dificulta poder amar y hacerse cargo de ello. Hay que conocerse más a uno mismo, saber cómo funcionas.

¿De dónde surge la desconfianza? Son patrones introyectados, es decir, la persona ha internalizado una imagen de sí misma y de los demás según las experiencias que haya vivido, probablemente desde su infancia. Quien se siente desconfiado no puede verse a sí mismo confiando, aunque ocurriera de veras. La buena noticia es que esto se puede superar con actos de confianza. Hay que crease pequeñas metas confiables e incrementar poco a poco el pozo de la confianza.

El amor puede ser un gran motivador para el cambio, pero insuficiente al lado de la responsabilidad de actuar desde una voluntad sostenible, y no sólo desde un sentimiento satisfactorio”.

 Lo mejor es buscar un equilibrio entre dar y recibir, y ambos tratar de practicar el amor perfecto descrito en la Biblia:

El amor es paciente, es bondadoso.

El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.

No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.

El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.

Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

EL AMOR JAMÁS SE EXTINGUE…

1 Corintios 13:4-8a

Nueva Versión Internacional.

¿Qué eliges? El amor  o el miedo. El pesimismo limitante o el optimismo que te ayuda a superar los retos de la vida. Toma la iniciativa de cambiar tu vida, no practiques el auto sabotaje, y ¡ABRE LAS VENTANAS AL AMOR!

Acerca de Mayra Gris de Luna

Mujer, esposa y mamá. Busco oportunidades para hacer las cosas que me gustan. Amo la palabra escrita. Me gusta compartir mis pensamientos acerca de esta aventura que es la vida. Para ello utilizo mis blogs grisdeluna...EN LA CABAÑA. (http://grisdeluna.com) y Caminando (http://mayragris.wordpress.com) Una de mis motivaciones es compartir mis memorias con mis hijas y las personas que de alguna manera se identifican conmigo. También comparto lecturas de excelentes autores que me han impactado y cuyo mensaje resulta alentador. Anhelo con todo mi corazón cumplir con el propósito que Dios tenía en mente para mi vida cuando me creó. Mi vida es sencilla. Me gusta tocar el piano, cantar con mi guitarra, leer, ver el mar, disfrutar de un buen café, disfruto platicar con mi esposo, ver películas con mis hijas, viajar y escribir. He aprendido que hay algo mas en la vida que tener éxito, y es que nuestra vida tenga “significado”, algo que solo podemos encontrar en Dios.
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