UNA PERSONA QUE IMPACTA 1

WITTENBERG

¿Has escuchado las notas emanando de un órgano “tubular”? Es impresionante! He tenido la oportunidad de conocer algunos.  Recuerdo de manera muy especial el órgano tubular de la Iglesia Metodista Emmanuel en Puebla. Es grande. Tiene dos octavas en el pedal.  Una vez escuché al Profesor David Cornish interpretar impecablemente la “Tocata y Fuga” de Bach. Las frecuencias de algunas notas son tan graves que puedes sentir vibrar tu pecho.

Un domingo tuve la oportunidad de acompañar los himnos en el culto matutino. Yo tendría aproximadamente trece años. Empecé a acompañar el precioso y solemne himno “Castillo Fuerte”, escrito por Martín Lutero, ya uno de mis héroes de la fe a esa temprana edad.  Mi corazón rebozaba de emoción mientras tocaba esas notas. Pensaba en la letra del himno, admiraba la armonía tan bella de las notas a pesar de estar escrito en la tonalidad de Do, siendo realmente una melodía sencilla, con unas cuantas alteraciones solamente. En ese momento no tenía ni idea de lo que pasaría muchos años después…

Era una mañana de invierno. Estábamos viviendo en Wolfsburg, Alemania debido al trabajo de mi esposo. Mamá estaba  pasando una temporada con nosotros. Nos levantamos temprano, preparamos café en los termos, y salimos bien arropados pues todo estaba cubierto de nieve.

Aunque habíamos ido a Berlín, nunca habíamos ido a los lugares que habían quedado del otro lado del muro. La “Alemania vieja”. Empezamos nuestro recorrido. Poblados pequeños, como atrapados en el pasado, rústicos, cubiertos de nieve. No me hubiera extrañado ver por ahí a la Caperucita Roja, Hansel y Gretel o cualquier personaje de los cuentos de los hermanos Grimm.

Para llegar a nuestro destino tomamos una carretera angosta, por varios kilómetros solo había grandes árboles y todo estaba cubierto de nieve. Desde antes de llegar podíamos ver las torres de la iglesia de Wittemberg. Ya cerca de la iglesia, un gran lago congelado nos daba la bienvenida a esta “ciudad-pueblo”. Parece que el tiempo se hubiera detenido en los tiempos en que Martín Lutero caminó por esas calles empedradas. Recuerdo ir caminando al lado de mi mamá, cuando nos íbamos acercando a una de las puertas de la iglesia en donde Lutero habría colgado sus 95 tesis, iniciando así el movimiento de la Reforma Protestante. Entramos en la Iglesia. No es muy grande. ¿Qué crees que fue lo primero que llamó mi atención? El órgano tubular.  Hay una banca  de piedra a un costado de la iglesia y ahí nos sentamos. Casi podía escuchar en mi mente las notas de Castillo Fuerte. Fue un momento mágico. Los restos de Martin Lutero yacen en ese lugar.

Lo más impresionante de todo fue darme cuenta que desde un lugar tan recóndito, tan escondido, en los tiempos en que las comunicaciones consistían en cartas y caballos, un solo hombre, haya impactado al mundo cambiando la historia de la Iglesia. ¿Cómo podía enterarse Roma y el mundo antiguo de lo que un hombre pensaba en éste lugar?

Un solo hombre, pero un hombre que buscó sincera y fervientemente la verdad. Y una vez que la encontró cambió el sencillo camino de la comodidad, por el duro sendero de la convicción valiente defendida hasta el final y hasta sus últimas consecuencias.

He disfrutado la película “Lutero”, reafirmando la idea de que cuando el Espíritu Santo está en ti,

puedes impactar al mundo!

El Cuestionamiento de Martín Lutero al Poder y Eficacia de las Indulgencias, más conocido como Las 95 tesis, desafió las destrezas de la Iglesia de Roma con respecto a la guerra humanitaria de la penitencia, la autoridad de Lutero y la utilidad de las  indulgencias. Esta publicación —clavada por Lutero, de acuerdo a la tradición, en las puertas de la Iglesia del Palacio de Wittenberg, el  31 de Octubre de 1517— comenzaría un debate teológico que desembocaría en “LA REFORMA PROTESTANTE”.

                                                  La puerta de la Iglesia de Wittenberg con las 95 tesisFotos:

1. La Iglesia de Wittenberg, con su órgano tubular

2. Camino a Wittenberg

3. La puerta de la Iglesia con las 95 tesis

Acerca de Mayra Gris de Luna

Mujer, esposa y mamá. Busco oportunidades para hacer las cosas que me gustan. Amo la palabra escrita. Me gusta compartir mis pensamientos acerca de esta aventura que es la vida. Para ello utilizo mis blogs grisdeluna...EN LA CABAÑA. (http://grisdeluna.com) y Caminando (http://mayragris.wordpress.com) Una de mis motivaciones es compartir mis memorias con mis hijas y las personas que de alguna manera se identifican conmigo. También comparto lecturas de excelentes autores que me han impactado y cuyo mensaje resulta alentador. Anhelo con todo mi corazón cumplir con el propósito que Dios tenía en mente para mi vida cuando me creó. Mi vida es sencilla. Me gusta tocar el piano, cantar con mi guitarra, leer, ver el mar, disfrutar de un buen café, disfruto platicar con mi esposo, ver películas con mis hijas, viajar y escribir. He aprendido que hay algo mas en la vida que tener éxito, y es que nuestra vida tenga “significado”, algo que solo podemos encontrar en Dios.
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