SPURGEON Y EL LIBRE ALBEDRÍO.

 

Por Mayra Gris de Luna.

Recuerdo una clase en el curso nocturno del seminario. Tenía catorce años. – “Hay tres elementos que constituyen a una persona: emociones, intelecto y voluntad” decía el profesor mientras trazaba un diagrama en el pizarrón. –“Tenemos voluntad, somos capaces de decidir. Dios quiso darnos libre albedrío”.

No volví a pensar en el libre albedrío hasta tener varios años de matrimonio y comprender que no podía controlar los pensamientos de mi esposo, ni sus gustos, ni sus decisiones, ni su mirada, ni su cartera. El poder elegir es un derecho y un privilegio que Dios mismo le ha otorgado.

Ayer, leí el sermón que Charles Spurgeon predicó un domingo 17 de junio de 1855. Se titula “El poder del Espíritu Santo”; poderoso mensaje. Me encontré con algunos de sus pensamientos con respecto a la voluntad y el libre albedrío. Es fantástico poder asistir al servicio en mi imaginación, escuchar su voz desde aquel pulpito y sentirme identificada con el gran predicador 160 años después de aquel día en la Capilla en New Park Street, en Londres. La lectura resulto tan gran deleite para mí que me permití copiar solo los párrafos que mencionan éste tema con el deseo de que tú también los disfrutes.

“Pero hay una cosa más terca que el corazón: es la voluntad. “Mi Señor Obstinado,” como Bunyan llama a la voluntad en su libro La Guerra Santa, es un individuo que no puede ser fácilmente doblegado. La voluntad, especialmente en algunos hombres, es una facultad muy terca, y en cuanto a todos los hombres, si la voluntad es movida a oponerse, no hay nada que se pueda hacer con ellos. Alguien cree en el libre albedrío; muchos sueñan con el libre albedrío. ¡El Libre Albedrío! ¿Dónde se podrá encontrar? Una vez hubo libre albedrío en el Paraíso, y un terrible caos fue generado allí por el libre albedrío, porque echó a perder todo el Paraíso y arrojó a Adán fuera del huerto. Una vez hubo libre albedrío en el cielo, pero arrojó fuera al glorioso arcángel, y una tercera parte de las estrellas del cielo cayó en el abismo.

Yo no quiero tener nada que ver con el libre albedrío, pero trataré de ver si tengo libre albedrío dentro de mí. Y encuentro que lo tengo. Verdadero libre albedrío para el mal, pero muy pobre albedrío para lo que es bueno. Suficiente libre albedrío cuando peco, pero cuando quiero hacer el bien, el mal está presente en mí y cómo hacer lo que quisiera, no lo puedo descubrir. Sin embargo algunos presumen de libre albedrío. Me pregunto si aquellos que creen en él tienen algún poder mayor sobre las voluntades de las personas del que yo tengo. Yo sé que yo no tengo ninguno.

 Encuentro que el viejo proverbio es muy cierto: “Un hombre puede llevar un caballo al agua, pero cien hombres no pueden hacer que beba.” Encuentro que yo puedo llevar a todos ustedes al agua y a muchos más de los que pueden caber en esta capilla. Pero yo no los puedo hacer beber y no creo que ni cien ministros puedan hacerlos beber a ustedes.

No creo que ningún hombre tenga poder sobre la voluntad de su compañero, pero el Espíritu de Dios sí lo tiene. “Los haré dispuestos en el día de mi poder.” Hace que el pecador que no tiene voluntad quiera de tal manera, que vaya impetuosamente tras el Evangelio. El que era obstinado, ahora se apresura hacia la Cruz. El que se reía de Jesús, ahora se aferra a Su misericordia. Y el que no quería creer ahora es llevado a creer por el Espíritu Santo, no sólo con gusto, sino ansiosamente. Es feliz, está contento de hacerlo, se regocija con el sonido del nombre de Jesús y se deleita en correr por el camino de los mandamientos de Dios. El Espíritu Santo tiene poder sobre la voluntad.

 Y, sin embargo, creo que hay algo que es peor que la voluntad. Podrán imaginar a qué me refiero. La voluntad es algo más difícil de doblegar que el corazón. Pero hay una cosa que sobrepasa a la voluntad en su maldad y es la imaginación.

 Espero que mi voluntad esté dirigida por la Gracia Divina. Pero me temo que en ocasiones mi imaginación no lo está. Aquellos que tienen mucha imaginación saben cuán difícil es de controlar. No la pueden refrenar. Romperá las riendas. Nunca serán capaces de dominarla. La imaginación a veces volará hacia Dios con tal poder que las alas del águila no pueden igualarla. A veces tiene tal poder que casi puede ver al Rey en su belleza y la tierra distante. En lo que a mí respecta, mi imaginación me lleva a veces sobre las puertas de hierro, a través de ese infinito desconocido hasta las propias puertas de perlas y me permite descubrir al bendito Glorificado.

 Pero si es potente en un sentido también lo es en el otro. Pues también mi imaginación me ha hecho descender a los más viles escondrijos y cloacas de la tierra. Me ha traído pensamientos tan horribles, que a pesar de no poder evitarlos, he estado completamente aterrorizado por ellos. Estos pensamientos vendrán y cuando me siento en mi marco más santo, más devoto hacia Dios y más fervoroso en mi oración, a menudo sucede que es el preciso momento que estalla la plaga en su peor forma. Pero me gozo y pienso una cosa, que puedo clamar cuando esta imaginación viene a mí. ¿Se puede encadenar a la imaginación? No, pero el poder del Espíritu Santo sí puede hacerlo. Lo hará y ciertamente termina haciéndolo. Lo hace aún aquí en la tierra.”

“El poder del Espíritu Santo es tu baluarte

                                  y toda Su omnipotencia te defiende.”                                                                

 – Charles Haddon Spurgeon.

 

    

Decisiones eternas.

DECISIONES ETERNAS
Dios da opciones eternas , y estas decisiones tienen consecuencias eternas.
 ¿No es éste el recordatorio de “el trío del Calvario” ?
¿Alguna vez te has preguntado por qué había dos cruces al lado de Cristo? ¿Por qué no seis o diez?
¿Te has preguntado por qué Jesús estaba en el centro?
¿Podría ser que las dos cruces en la colina simbolizen uno de los regalos más grandes de Dios? El don de la elección . Los dos delincuentes fueron juzgados por el mismo sistema. Condenados a muerte. Igualmente cerca del mismo Jesús . Pero uno cambió y el otro no.
Nosotros hemos tomado algunas malas decisiones en la vida, ¿no es así ? Miramos atrás y decimos: “Si tan sólo pudiera compensar esas malas decisiones.” Tú puedes.
Cuando uno de los ladrones en la cruz oró , Jesús lo amó lo suficiente como para salvarlo. Cuando el otro se burlaba , Jesús lo amó lo suficiente como para dejar que lo hiciera. Él le permitió elegir. Y él hace lo mismo por ti y por mí.

Luego ( el ladrón ) dijo: “Jesús , acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Jesús le respondió: ” En verdad os digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso . ”

Lucas 23:42-43

tomado de: “He Chose the Nails”
Autor: Max Lucado
Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

TRES CRUCES

MI ORACIÓN MATUTINA.

"Dios, este es un día nuevo.
Renuevo mi compromiso en seguir el trabajo que me has encomendado, 
en lo que edificas tu iglesia en este mundo.
Nuevamente estoy maravillado de que me hayas incluido 
en esta tarea que aviva y transforma al mundo.
Hoy con gozo te ofrezco:
MI AMOR
MI CORAZÓN
MIS TALENTOS
MI ENERGÍA
MI CREATIVIDAD
MI FIDELIDAD
MIS RECURSOS
Y MI GRATITUD
Me comprometo completamente al trabajo que me has asignado 
en la edificación de tu iglesia para que prevalezca en este mundo.
Y lo haré hoy. 
Te daré lo mejor.
Te lo mereces. 
Tu iglesia lo merece. 
ES LA ESPERANZA DEL MUNDO"

Firma _______________   Fecha ________________

Esta es una oración de compromiso incluída en el manual de la 
CUMBRE GLOBAL DE LIDERAZGO 2012, DE WILLOW CREEK,  
como parte de la Conferencia 
"La esperanza del mundo" Por Bill Hybels. 

MANDAMIENTOS PARADÓJICOS DEL LIDERAZGO.

La gente es ilógica, irrazonable y egocéntrica;

quiérelos de todos modos.

Si haces el bien, la gente te acusará de motivos egoístas ulteriores;

házlo de todos modos.

Si triunfas, ganarás amigos falsos y enemigos verdaderos;

triunfa de todos modos.

El bien que haces hoy tal vez quede en el olvido mañana;

haz el bien de todos modos.

La honradez y la franqueza te hacen vulnerable;

se honrado y franco de todos modos.

El hombre más grande con las ideas más grandes

puede ser derribado por el hombre más pequeño

con la mente más pequeña;

piensa en grande de todos modos.

La gente favorece a los desamparados pero sigue sólo a los populares;

lucha por unos cuantos desamparados de todos modos.

Lo que tu pasas años construyendo

puede ser destruido de la noche a la mañana;

construye de todos modos.

La gente realmente necesita ayuda

pero puede atacarte si le ayudas;

ayúdalos de todas maneras.

Dale al mundo lo mejor de ti y lo que conseguirás será un puntapié en los dientes;

dale al mundo lo mejor de ti de todos modos.

Si lo mejor es posible, entonces lo bueno no basta.

 de Kent M. Keith

incluido en el libro “Relaciones 101” de John Maxwell.
Editorial Caribe-Betania
 

 

 

ORACION DE LA ESPOSA DEL PASTOR.

ORACIÓN Y DECLARACIÓN DE LA ESPOSA DEL PASTOR .

Por Christine Hoover.

Señor Jesús, soy, antes que nada, tu discípulo, y seré tu discípulo ya sea que mi esposo sea pastor o no. Ayúdame a rechazar la noción que debo jugar un papel, mantener cierta imagen o ser la cristiana perfecta solo porque soy la esposa del pastor. Que nunca llegue a ser una cristiana profesional, sino simplemente una cristiana, siempre creciendo y permaneciendo en Ti. Que mi corazón se someta al Tuyo y que mi ministerio fluya de ese amor que recibo de Ti.

Jesús, he llegado a comprender que mi sumisión a Ti requiere mi muerte. Así como Tú nos mostraste cómo vivir en humildad, ayúdame a seguir tu ejemplo. A veces es difícil negarme a mí misma, no deseando respeto ni admiración, ni intentando mantener cierta posición en la iglesia o comunidad. Por Tu poder, ayúdame a dar mi todo – hasta la propia vida – por Ti.

Pido que lo que más me identifique sea una pobreza de espíritu: reconociendo que te necesito desesperadamente, dependiendo de Ti totalmente, y estando consciente cada día que no puedo hacer nada de valor separada de Ti.

Señor, dame una visión muy clara de la meta más importante en mi ministerio. Que mi corazón se incomode pronto cuando busco mi propia reputación, impacto numérico, buenas obras, o deseos personales como la meta más importante, o cuando no tengo ninguna meta. A cambio, que mi más alto propósito sea vivir una vida de gran fe, en la cual confío en Ti sin límite.

Padre, tengo muchas oportunidades de hablar acerca de Ti y de tu parte. Que mis palabras estén saturadas de la verdad de tu Palabra y que pueda comunicar de manera adecuada tu carácter. No me permitas dar respuestas superficiales ni dar consejo que yo misma no estoy siguiendo. Ayúdame a hablar la verdad, pero hacerlo con gran amor y gracia hacia los oyentes; que mi más grande interés sea el bien de los demás.

Ayúdame a ser una líder: servir sin buscar ser servida, llamar a otros a seguirte, amar profundamente, y hablar tu verdad de acuerdo con la necesidad. Ayúdame a celebrar a otras mujeres y el llamado que les has dado, no compitiendo con ellas ni sintiéndome amenazada por sus dones particulares. De hecho, úsame para capacitarlas mejor para ser fieles y excelentes ministras del evangelio.

Señor, te confieso que a veces uso el ministerio como una excusa para fomentar el orgullo, para nutrir resentimientos, o para compadecerme de mí misma. Muchas veces quiero darme por vencida o dar menos de lo mejor. Ayúdame. Dame fuerzas para cumplir el llamado que me has dado. Recuérdame del enorme regalo y privilegio que es esta vida. Ayúdame a seguir invirtiendo en otros. Susténtame para que pueda perseverar hasta la meta final.

Padre, hazme consciente de que necesito a otros para que abandone cualquier noción de que estoy sola o que tengo que llevar sola y a la perfección mi papel como esposa del pastor. Ayúdame a ser vulnerable, a compartir mis luchas, y a formar amistades de confianza que puedan orar por mí. Permíteme gozar de las bendiciones de ser parte del Cuerpo de Cristo.

Finalmente, Señor, te pido que mis ojos estén puestos en Ti. Que esté fortalecida en Ti y buscando solo Tu aprobación, no intentando cumplir con los estándares que me impongo a mí misma ni con las expectativas que pienso que otros tienen de mí. Ayúdame a no amar logros, resultados o felicitaciones, sino a amarte solo a Ti y buscar solo Tu placer. Amén.

EL CAMBIO ES UNA DECISIÓN.

Por Mayra Gris de Luna.

Es tiempo de fin de cursos, graduaciones y elecciones, tiempo de evaluar y re-evaluar, decidir, en una palabra, es tiempo de cambios.

El cambio implica que las personas y las organizaciones hagan las cosas de manera diferente. Hemos escuchado frecuentemente la frase “Si haces lo mismo, obtendras los mismos resultados, para obtener resultados diferentes, tendras que hacer cosas diferentes”. Sin embargo, aunque pareciera fácil, no siempre lo es. ¿Por qué? porque aunque no se puede generalizar, si existe una tendencia en las personas a resistirse al cambio.Con frecuencia los cambios generan tensión, incomodidad, trabajo extra. La perspectiva en sí de tener que aprender algo nuevo, genera lo que se llama “ansiedad de aprendizaje”.

Al estar en contacto con diversas organizaciones, he podido ver algunos equipos de liderazgo ávidos por aprender, y cambiar para mejorar. Indudablemente son las organizaciones que han obtenido mejores resultados en menor tiempo. También hay  líderes que dicen “siempre lo hemos hecho de ésta manera”. Otros piensan que ellos y su organización son perfectos y no tienen nada que mejorar.  ¡Y en verdad están convencidos de ello! Sin embargo,  sus resultados dejan mucho que desear.

¿Por qué la gente se resiste al cambio?

1. Siente amenazados sus intereses personales. Es una reacción para proteger su poder, o influencia en el grupo, su posición o prestigio.

2. Incertidumbre. Es natural sentir temor ante lo desconocido. Cuando no se tiene suficiente información o preparación con respecto a lo que significa el cambio, existe mucha incertidumbre con respecto a la propia capacidad personal, especificamente en cuanto a  incorporar nuevas habilidades o destrezas. Es posible que una propuesta de cambio tenga mejor aceptación si incluye medidas de previsión para ayudar a las personas a aprender las nuevas habilidades que les demandará el cambio. Esto puede proporcionar seguridad psicológica para enfrentar el proceso.

3. Falta de confianza en que el cambio se pueda lograr. Tener una actitud pesimista. Esto sucede sobre todo cuando los cambios que se proponen son radicales. También cuando ha habido antecedentes de fracaso.

4. Falta de convicción de que el cambio es necesario. Conformismo. Falta de visión. El no conocer otros sistemas mejores, no reconocer a otras organizaciones mejores, ígnorar cómo se vive en países con mejores condiciones de vida y como funcionan sus organizaciones.

5. Desconfianza en el líder o grupo de líderes. Tiene que existir confianza en que el lider es capaz de manejar las posibles consecuencias del cambio. Confianza es la palabra clave.

6. Amenaza a los valores éticos personales. Cualquier cambio que ponga en riesgo los valores de una persona, despertará en ella sentimientos de rechazo al cambio y al lider.

7. Temor a ser manipulado. Cuando las personas perciben el cambio como un intento de controlarlos, se resistirán al mismo. Hay sistemas autoritarios, aún en organizaciones eclesiásticas que usan la Biblia fuera de contexto para manipular a las personas.

8. Por “flojera”, desidia, procastinación. Desde los cambios a nivel personal, cambios que sabemos que tenemos que hacer pero no los hacemos. Hasta cambios que implican mas trabajo para los líderes de la organización.  “Si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Todo cambio demanda trabajo.

El cambio es una decisión. Como toda decisión, uno tiene que analizarla, procesarla, “digerirla”, pensarla, pero una decisión no está tomada hasta que llega la fase de actuar. El momento en que pasa de ser una propuesta a ser acción, movimiento, verbo, realidad.

¿Puedo observar en mi alguna de éstas 8 actitudes?

¿Qué tengo que decidirme a cambiar?

Basado en conceptos de Robert Lussier.

FLORECER.

Como esposa y mamá muchas veces he tenido que adaptarme a las necesidades de los demás en mi familia. Muchas veces he tenido que posponer el logro de algunas metas personales, para lograr la meta de apoyar a mi familia en el logro de las suyas. He tenido que hacer cosas que no tengo ganas de hacer. He tenido que ir a lugares a los que no he tenido ganas de ir. Uno puede llegar a sentirse frustrada, pero hay una frase que me ha ayudado a crecer y disfrutar mi vida así como está, y es “Florece ahí donde Dios te ha plantado”. En vez de desear estar en otra parte estoy aprendiendo a disfrutar el lugar en el que estoy, en vez de desear tener otro tipo de actividades estoy tratando de disfrutar las actividades que ya tengo. Encontré una breve lectura devocional de Joel Osteen que lo resume de mejor manera y por ello lo comparto:

“A veces, cuando Dios está trabajando en nuestra vida, es probable que uno pueda empezar a sentirse incómodo con alguna situación. Podemos estar en circunstancias en las que es difícil congeniar con alguna persona, o tenemos que enfrentar consecuencias de situaciones que no están bajo nuestro control.  Cuando esto ocurre, en vez de quejarnos y querer cambiar todo a nuestro alrededor, es mejor mirar hacia nuestro interior y decir “Dios, gracias porque quieres transformarme A MI”.

Yo he aprendido que Dios está mas interesado en cambiarme a mi, que cambiar mis circunstancias. Si elijo estar desanimado porque las cosas no se hacen a mi manera o porque las cosas no están ocurriendo en el tiempo en que yo lo deseo, no voy a avanzar ni a mejorar en el proceso de convertirme en alguien mejor.

Si quieres ver un cambio, si quieres ver a Dios abrir nuevas puertas, la clave es FLORECER JUSTO AHÍ DONDE ESTÁS PLANTADO. No esperes hasta que todo mejore para decidirte a tener una buena actitud. Tu puedes ser lo mejor que tu puedes ser ahí donde estás. Cuando floreces en el lugar en el que estás plantado, estas permitiendo que Dios obre en ti, y El será fiel para completar la obra que ha comenzado en ti.”

Muy motivadoras palabras de Joel Osteen verdad?

Una de las directrices en mi vida es que “Uno tiene que hacer lo que uno tiene que hacer”. Especialmente en lo que se refiere a integridad y a disciplina. Pero no es suficiente solo “cumplir”, es mejor hacer las cosas con entusiasmo, con convicción, con pasión.

Muchas veces nuestra manera de florecer es “regando” la vida de otros, cuidando su desarrollo, proveer de lo que necesitan ellos para crecer y florecer.

Si yo fuera una flor, tal vez no sería una bella orquídea, grande y costosa,  tal vez sería una pequeñita flor silvestre de esas que salía a cortar con mi mamá en el campo, pero se que a todas las flores, es Dios quien las hace florecer.

                                                                                                              

¿QUÉ HACE UNA PERSONA QUE IMPACTA?

Lutero y Gutemberg, fueron dos hombres que impactaron al mundo en su época. Sus nombres han quedado grabados con letras de oro en la historia de la humanidad.

Martín Lutero, el líder de la Reforma Evangélica, fue músico desde la cuna. Poseía una voz bella y prístina. Todos los días, después de comer, tomaba su laúd y por media hora disfrutaba tocar y cantar. Cuando joven, aún estudiante cantaba frente a las ventanas de los ricos de aquella época con el fin de obtener dinero y dárselo a la gente pobre. Lutero decía: “A quien no le guste la música, no podrá ser mi amigo”. Pensaba que la música era un “don  y una gracia de Dios, y por ello la música podía hacer huir a Satanás y hacer que el hombre olvidara su enojo”. El componía himnos para propagar el mensaje de Dios por medio del canto. Quería que su entorno tuviera himnos y la misma Biblia en su propio idioma. Antes de Lutero, solamente los sacerdotes o los coros formales interpretaban cantos en latín. Así que Lutero fue el precursor de la Himnología Congregacional que tanto disfrutamos hoy en día.

El primer himnario evangélico fue publicado en Wittenberg, Alemania en 1524. Tenía ocho himnos, cuatro de ellos escritos por Lutero. La demanda del himnario fue enorme y en poco tiempo la gente aprendió los himnos y Alemania adoptaba con mucho entusiasmo los himnos congregacionales. De esta forma, Martín Lutero se ganó el corazón de la gente y fue altamente aceptado y reconocido ya que no era muy común que un solo individuo escribiera  la música y letra de los himnos y además los interpretara. De sus 37 himnos, sin duda el más conocido es “Castillo Fuerte es nuestro Dios”, que se constituyó en el himno lema de la Reforma, y es cantado en las iglesias hasta hoy. Se cree que Lutero escribió este himno durante su cautiverio, cuando sus amigos lo escondieron precisamente en el castillo fuerte de Wartburg para protegerlo de sus enemigos.

En esos días había personas a quienes no les gustaba este efecto de Lutero. Decían que toda Alemania estaba aceptando y aprendiendo sus doctrinas por medio de sus himnos y esto les preocupaba.

Mientras Lutero traducía los Salmos, compuso un tomo de sermones acerca de ellos. El Salmo 46 fue su inspiración al componer el famoso Himno expresando un mensaje de seguridad en tiempos de prueba por parte del enemigo, y ha servido de gran aliento para aquellos que enfrentamos trances difíciles en nuestra vida.

 Fué Lutero, una persona que definitivamente causó un impacto en la historia.

Curiosamente, en el mismo país y en la misma época, otro hombre, de apellido Gutemberg, también impactaría al mundo, con su invento: la imprenta.

Actualmente, en el Deutche Museum, en München, Alemania, se exhibe la auténtica imprenta de Gutenberg, en la cual se imprimió La Biblia por primera vez. Ahí está no solo la máquina y los tipos sino toda la imprenta. Casi puedes ver a éste hombre cuando en secreto y pidiendo préstamos trabajaba arduamente para beneficiar a todos con su invento. También se exhiben algunas hojas de estas primeras impresiones.

No parece casualidad que en la misma época, Lutero por un lado se ocupara en la traducción de La Biblia, y la redacción de sus 95 tesis, y en el mismo país, Gutenberg perfeccionara la técnica para imprimir textos rápidamente utilizando tipos movibles e intercambiables. Este invento facilitó que las tesis de Lutero se difundieran rápidamente. Gutenberg y Lutero fueron complementarios. Dios permitió que hicieran “sinergia” para impactar al mundo.Aún cuando Gutenberg murió en la miseria, su legado a la humanidad es invaluable.

A la luz del ejemplo de Lutero, Gutenberg,  e innumerables ejemplos de personas que han impactado al mundo, podemos observar algunas características comunes en éstas personas.

Una persona que impacta:

  1. Hace uso de todas sus capacidades y talentos naturales para lograr un objetivo.

Lutero cantaba, componía, traducía, predicaba, escribía… todo teniendo como centro su fe.

  1. No sucumbe ante la oposición y la crítica.

Con toda valentía, Lutero enfrentó a quien fue necesario para defender sus ideas. Y  la oposición que enfrentó nunca provocó que él se retirara o se retractara de ellas.

  1. Está dispuesta a pagar el precio.

Lutero buscó sinceramente la verdad. Y una vez que la entendió  invirtió toda su vida en compartirla. Sufriendo incluso el cautiverio.

No se conformó, no desertó, sino que provocó el cambio.

  1. Hace sinergia con otros.

Seguramente el  movimiento de la reforma no se hubiera iniciado sin la ayuda que  – el Espíritu Santo, los amigos de Lutero, sus seguidores, e incluso un invento como la imprenta – proporcionaron a su causa.

En un mundo como el de hoy, es necesario entender que no son las organizaciones o los gobiernos los que cambian el mundo, sino las personas. Seguramente éstos principios pueden ayudarnos a impactar en nuestra familia, en nuestro vecindario y en nuestra comunidad.

DIOS CONOCE TU NOMBRE.

 

“Las ovejas escuchan su voz. Llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera” Juan 10:3 NVI

Cuando veo un rebaño de ovejas veo exactamente eso: un rebaño. Un montón de lana. Una manada de pezuñas. No veo una oveja. Veo ovejas. Todas iguales. Ninguna diferente. Eso es lo que veo.

Pero no así el pastor. Para él cada oveja es diferente. Cada cara es especial. Cada cara tiene historia. Y cada oveja tiene un nombre. La de los ojos tristes, esa es Droopy. Y aquel que tiene una oreja parada y la otra caída, lo llamo Oscar. Y ese pequeño que tiene la mancha negra en la pata, es huérfano y no tiene hermanos. Lo llamo José.

El pastor conoce a sus ovejas. Las llama por sus nombres.

Cuando vemos una multitud, vemos exactamente eso: una multitud. Llenando un estadio o inundando un centro de compras. Cuando vemos una multitud, vemos gente, no personas, sino gente. Una manada de humanos. Un rebaño de rostros. Eso es lo que vemos. Pero no así el Pastor. Para Él cada rostro es diferente. Cada cara es una historia. Cada rostro es un niño. Cada niño tiene un nombre. La de los ojos tristes, esa es Sally. Aquel viejito que tienen una ceja levantada y la otra baja, su nombre es Harry. ¿Y ese joven que cojea? Es huérfano y no tiene hermanos. Lo llamo Joey.

El pastor conoce a sus ovejas. Conoce a cada una por su nombre. Es Pastor te conoce. Conoce tu nombre. Y nunca lo olvidará. En las palmas de las manos te tengo esculpida. (Isaías 49:16)

Pensamiento sorprendente, ¿no te parece? Tu nombre en la mano de Dios. Tu nombre en los labios de Dios. Tal vez hayas visto tu nombre en algunos sitios especiales. En un premio o un diploma o sobre una puerta de madera de nogal. O quizás hayas escuchado tu nombre de boca de algunas personas importantes: un entrenador, una celebridad, un maestro. Pero pensar que tu nombre está en la mano de Dios y en los labios de Dios… vaya, ¿será eso posible?

O posiblemente nunca has visto que sea honrado tu nombre. Y no puedes recordar si alguna vez escuchaste que lo mencionaran con gentileza. Si ese es el caso, es posible que te resulte aún más difícil creer que Dios conoce tu nombre.

Pero sí lo conoce. Escrito en Su mano. Expresado por Su boca. Susurrado por Sus labios. Tu nombre. Y no solo el nombre que ahora tienes, sino el nombre que El te tiene reservado. Un nuevo nombre que te dará…

Muchas veces nos hace falta un recordatorio.

No un sermón.

Un recordatorio.

Un recordatorio de que Dios conoce tu nombre.

 

MAX LUCADO.

“Cuando Dios susurra tu nombre”.

EL GRAN INTERCAMBIO.

“Devocional”, “Cita con Dios”… Hay muchas fomas de llamar a ése momento que uno aparta cada día para estar en comunión con Dios. Ya sea platicar con El por medio de una oración, o escucharle por medio de la lectura de la Biblia o simplemente “estar quietas” meditando en El.

Elizabeth George le llama “El gran intercambio” en su libro “Una mujer conforme al corazón de Dios”:

  A mi tiempo con Dios lo llamo “El gran intercambio”

Separada del mundo, intercambio

Mis preocupaciones… por Su FORTALEZA,

Mis debilidades… por sus SOLUCIONES

Mis cargas… por su LIBERTAD

Mis frustraciones….  Por SU PAZ

Mi confusión… por SU CALMA

Mis esperanzas… por SUS PROMESAS

Mis aflicciones… por SU BALSAMO DE CONSUELO

Mis preguntas… por SUS RESPUESTAS

Mi confusión… por SU CONOCIMIENTO

Mi duda… por su AFIRMACIÓN

Mi nada… por lo IMPONENTE DE SU SER

Lo temporal… por lo ETERNO

Lo imposible… por lo POSIBLE!

Vale la pena hacer este intercambio no crees?

Articulo relacionado: “Tu tiempo especial” haz click aquí

 

UNA PERSONA QUE IMPACTA. CONCLUSIÓN.

“Linotipos, prensas, ófset, placas, papel couché, color magenta…” son palabras que aprendí desde muy pequeña. Son palabras relacionadas a la imprenta, uno de los negocios familiares. Familiarizada hasta con el olor de la tinta, mis tíos me dejaban que les “ayudara” a imprimir invitaciones en una prensa manual. En alguna oportunidad acompañé a uno de mis tíos al D.F. para comprar material, en ese tiempo  afuera de los negocios del ramo había pequeñas prensas en las banquetas. Un tipo de “servicio express” para tarjetas de presentación personales o invitaciones de XV años o bodas. Es posible que  ésta tradición exista todavía.

Debido a esto, me resultó particularmente interesante poder conocer una imprenta en especial muchos años mas tarde. Se encuentra en el Deutche Museum, en München. En este enorme Museo se exhibe la auténtica imprenta de Gutenberg, en la cual se imprimió La Biblia por primera vez. Ahí está no solo la máquina y los tipos sino toda la imprenta. Casi puedes ver a éste hombre cuando en secreto y pidiendo préstamos trabajaba arduamente para beneficiar a todos con su invento. También se exhiben algunas hojas de estas primeras impresiones. No me parece casualidad que en la misma época, Lutero por un lado se ocupara en la traducción de La Biblia, y la redacción de sus 95 tesis, y en el mismo país, Gutenberg perfeccionara la técnica para imprimir textos rápidamente utilizando tipos movibles e intercambiables. Este invento facilitó que las tesis de Lutero se difundieran rápidamente. Gutenberg y Lutero fueron complementarios. Dios permitió que hicieran “sinergia” para impactar al mundo. Aún cuando Gutenberg murió en la miseria, su legado a la humanidad es invaluable.

A la luz del ejemplo de Lutero, Gutenberg,  e innumerables ejemplos de personas que han impactado al mundo, podemos observar algunas características comunes en éstas personas.

Una persona que impacta:

  1. Hace uso de todas sus capacidades y talentos naturales para lograr un objetivo.

Lutero cantaba, componía, traducía, predicaba, escribía… todo teniendo como centro su fe.

  1.  No sucumbe ante la oposición y la crítica.

Con toda valentía, Lutero enfrentó a quien fue necesario para defender sus ideas. Y  la oposición que enfrentó nunca provocó que él se retirara o se retractara de ellas.

  1.  Está dispuesta a pagar el precio.

Lutero buscó sinceramente la verdad. Y una vez que la entendió  invirtió toda su vida en compartirla. Sufriendo incluso el cautiverio.

No se conformó, no desertó, sino que provocó el cambio.

  1. Hace sinergia con otros.

Seguramente el  movimiento de la reforma no se hubiera iniciado sin la ayuda que  – el Espíritu Santo, los amigos de Lutero, sus seguidores, e incluso un invento como la imprenta – proporcionaron a su causa.

Fotografía: una hoja de la Biblia impresa por Gutenberg. Deutche Museum. München.

 

 

 

 

 

 

UNA PERSONA QUE IMPACTA 2

Martín Lutero, el líder de la Reforma Evangélica, fue músico desde la cuna. Poseía una voz bella y prístina. Todos los días, después de comer, tomaba su laúd y por media hora disfrutaba tocar y cantar.

Cuando joven, aún estudiante cantaba frente a las ventanas de los ricos de aquella época con el fin de obtener dinero y dárselo a la gente pobre. Lutero decía: “A quien no le guste la música, no podrá ser mi amigo”. Pensaba que la música era un “don  y una gracia de Dios, y por ello la música podía hacer huir a Satanás y hacer que el hombre olvidara su enojo”. El componía himnos para propagar el mensaje de Dios por medio del canto. Quería que su entorno tuviera himnos y la misma Biblia en su propio idioma. Antes de Lutero, solamente los sacerdotes o los coros formales interpretaban cantos en latín. Así que Lutero fue el precursor de la Himnología Congregacional que tanto disfrutamos hoy en día.

El primer himnario evangélico fue publicado en Wittenberg, Alemania en 1524. Tenía ocho himnos, cuatro de ellos escritos por Lutero. La demanda del himnario fue enorme y en poco tiempo la gente aprendió los himnos y Alemania adoptaba con mucho entusiasmo los himnos congregacionales. De esta forma, Martín Lutero se ganó el corazón de la gente y fue altamente aceptado y reconocido ya que no era muy común que un solo individuo escribiera  la música y letra de los himnos y además los interpretara. De sus 37 himnos, sin duda el más conocido es “Castillo Fuerte es nuestro Dios”, que se constituyó en el himno lema de la Reforma, y es cantado en las iglesias hasta hoy. Se cree que Lutero escribió este himno durante su cautiverio, cuando sus amigos lo escondieron precisamente en el castillo fuerte de Wartburgo para protegerlo de sus enemigos.

En esos días había personas a quienes no les gustaba este efecto de Lutero. Decían que toda Alemania estaba aceptando y aprendiendo sus doctrinas por medio de sus himnos y esto les preocupaba.

Mientras Lutero traducía los Salmos, compuso un tomo de sermones acerca de ellos. El Salmo 46 fue su inspiración al componer el famoso Himno expresando un mensaje de seguridad en tiempos de prueba por parte del enemigo, y ha servido de gran aliento para aquellos que enfrentamos trances difíciles en nuestra vida.

El himno nos llega al español traducido por el poeta Juan Bautista Cabrera que a la letra dice:

Castillo Fuerte es nuestro Dios, defensa y buen escudo.

Con Su poder nos librará de todo trance agudo.

Con furia y con afán acósanos Satán;

Por armas deja ver astucia y gran poder;

Cual el no hay en la tierra.

Nuestro valor es nada aquí,

Con él todo es perdido.

Mas por nosotros pugnará de Dios el Escogido.

¿Sabéis quién es Jesús?

El que venció en la cruz, Señor de Sabaoth, y pues El solo es Dios,

El triunfa en la batalla.

Aunque estén demonios mil

Prontos a devorarnos

No temeremos porque Dios

Sabrá aun prosperarnos.

Que muestre su vigor Satán y su furor

Dañarnos no podrá pues condenado es ya

Por la Palabra Santa.

Amén!

Fotografía: Castillo de Wartburg, declarado Patrimonio de la Humanidad.

UNA PERSONA QUE IMPACTA 1

WITTENBERG

¿Has escuchado las notas emanando de un órgano “tubular”? Es impresionante! He tenido la oportunidad de conocer algunos.  Recuerdo de manera muy especial el órgano tubular de la Iglesia Metodista Emmanuel en Puebla. Es grande. Tiene dos octavas en el pedal.  Una vez escuché al Profesor David Cornish interpretar impecablemente la “Tocata y Fuga” de Bach. Las frecuencias de algunas notas son tan graves que puedes sentir vibrar tu pecho.

Un domingo tuve la oportunidad de acompañar los himnos en el culto matutino. Yo tendría aproximadamente trece años. Empecé a acompañar el precioso y solemne himno “Castillo Fuerte”, escrito por Martín Lutero, ya uno de mis héroes de la fe a esa temprana edad.  Mi corazón rebozaba de emoción mientras tocaba esas notas. Pensaba en la letra del himno, admiraba la armonía tan bella de las notas a pesar de estar escrito en la tonalidad de Do, siendo realmente una melodía sencilla, con unas cuantas alteraciones solamente. En ese momento no tenía ni idea de lo que pasaría muchos años después…

Era una mañana de invierno. Estábamos viviendo en Wolfsburg, Alemania debido al trabajo de mi esposo. Mamá estaba  pasando una temporada con nosotros. Nos levantamos temprano, preparamos café en los termos, y salimos bien arropados pues todo estaba cubierto de nieve.

Aunque habíamos ido a Berlín, nunca habíamos ido a los lugares que habían quedado del otro lado del muro. La “Alemania vieja”. Empezamos nuestro recorrido. Poblados pequeños, como atrapados en el pasado, rústicos, cubiertos de nieve. No me hubiera extrañado ver por ahí a la Caperucita Roja, Hansel y Gretel o cualquier personaje de los cuentos de los hermanos Grimm.

Para llegar a nuestro destino tomamos una carretera angosta, por varios kilómetros solo había grandes árboles y todo estaba cubierto de nieve. Desde antes de llegar podíamos ver las torres de la iglesia de Wittemberg. Ya cerca de la iglesia, un gran lago congelado nos daba la bienvenida a esta “ciudad-pueblo”. Parece que el tiempo se hubiera detenido en los tiempos en que Martín Lutero caminó por esas calles empedradas. Recuerdo ir caminando al lado de mi mamá, cuando nos íbamos acercando a una de las puertas de la iglesia en donde Lutero habría colgado sus 95 tesis, iniciando así el movimiento de la Reforma Protestante. Entramos en la Iglesia. No es muy grande. ¿Qué crees que fue lo primero que llamó mi atención? El órgano tubular.  Hay una banca  de piedra a un costado de la iglesia y ahí nos sentamos. Casi podía escuchar en mi mente las notas de Castillo Fuerte. Fue un momento mágico. Los restos de Martin Lutero yacen en ese lugar.

Lo más impresionante de todo fue darme cuenta que desde un lugar tan recóndito, tan escondido, en los tiempos en que las comunicaciones consistían en cartas y caballos, un solo hombre, haya impactado al mundo cambiando la historia de la Iglesia. ¿Cómo podía enterarse Roma y el mundo antiguo de lo que un hombre pensaba en éste lugar?

Un solo hombre, pero un hombre que buscó sincera y fervientemente la verdad. Y una vez que la encontró cambió el sencillo camino de la comodidad, por el duro sendero de la convicción valiente defendida hasta el final y hasta sus últimas consecuencias.

He disfrutado la película “Lutero”, reafirmando la idea de que cuando el Espíritu Santo está en ti,

puedes impactar al mundo!

El Cuestionamiento de Martín Lutero al Poder y Eficacia de las Indulgencias, más conocido como Las 95 tesis, desafió las destrezas de la Iglesia de Roma con respecto a la guerra humanitaria de la penitencia, la autoridad de Lutero y la utilidad de las  indulgencias. Esta publicación —clavada por Lutero, de acuerdo a la tradición, en las puertas de la Iglesia del Palacio de Wittenberg, el  31 de Octubre de 1517— comenzaría un debate teológico que desembocaría en “LA REFORMA PROTESTANTE”.

                                                  La puerta de la Iglesia de Wittenberg con las 95 tesisFotos:

1. La Iglesia de Wittenberg, con su órgano tubular

2. Camino a Wittenberg

3. La puerta de la Iglesia con las 95 tesis