LA VERDADERA BELLEZA.

Una compañía de cosméticos pidió a la gente que le enviara fotografias y una carta para describir a la mujer mas hermosa que conocia. Recibieron miles de cartas.

Una captó la atención de todos y la hicieron llegar al presidente de la compañía. La carta fué enviada por un niño cuyos padres estaban separados y vivia en un vecindario muy pobre. El niño decía:

 “Esta hermosa mujer vive en la misma calle que yo. La visito todos los dias. Ella me hace sentir el niño mas importante del mundo. Jugamos damas chinas y ella escucha mis problemas. Ella me entiende, y cuando me voy, siempre me grita desde la puerta que está muy orgullosa de mi.

Esta foto les muestra que ella es la mujer mas hermosa del mundo . Yo espero casarme con una mujer tan linda como ella”.

Intrigado por la carta, el presidente de la compañía pidió ver la foto. Era una mujer sonriente, sin dientes, de edad avanzada, sentada en una silla de ruedas. Poquito cabello ya canoso, recogido. Las arrugas que formaban zurcos profundos en toda su cara, no se notaban tanto gracias al brillo de sus ojos.

El presidente dijo:

“no podemos usar la foto de esta mujer. Ella le demostraría a todo el mundo que no se necesitan nuestros productos para ser hermosa”

El niño había descubierto una gran verdad: la verdadera belleza, empieza por dentro y luego va surgiendo al exterior.

 No hay cantidad suficiente de  cremas, maquillajes, tratamientos o accesorios  que verdaderamente hagan que una mujer se sienta bella, contenta y completa.

SOLO PODRAS SENTIRTE BELLA CUANDO COMPRENDAS QUE DIOS YA TE HIZO BELLA.

Sharon Jaynes.

 Y DIOS ME HIZO MUJER