¿POR QUÉ JESÚS IBA A FIESTAS?

Por MAX LUCADO.

Imagínate seis hombres caminando por un estrecho camino. Los rostros de los hombres tienen vehemencia pero son comunes. Su líder es seguro, pero desconocido. Lo llaman Rabí. ¿Hacia dónde se dirigen? ¿Al templo para adorar? ¿A la sinagoga para enseñar? ¿A las colinas para orar?

No se les ha dicho, pero cada uno tiene su idea al respecto. Quizá fue Andrés el que lo preguntó. A lo mejor Pedro. –Así que Rabí, ¿hacia dónde nos llevas? ¿Al desierto? –No- oponía otro-, nos lleva al templo.

-¿Al templo? Desafía un tercero-.

Jesús dice con suavidad:

-Nos dirigimos a un casamiento.

Silencio. Juan y Andrés se miran entre sí.

-¿Un casamiento? –dicen-. Juan el Bautista jamás habría asistido a un casamiento. Vaya, si allí se bebe, hay risas y bailes…

-¡Y ruido!- aporta Felipe-. ¿Cómo se puede meditar en un ruidoso casamiento?

-¿O predicar? – agrega Pedro.

-¿Por qué tenemos que ir a un casamiento?

Buena pregunta. ¿Por qué llevaría Jesús a sus seguidores, en su primer viaje, a una fiesta? ¿No tenían trabajo que realizar? ¿No tenía principios que enseñar? ¿No estaba limitado su tiempo? ¿Cómo podía caber una boda en su propósito en la tierra?

¿Por qué fue Jesús al casamiento?

¿La respuesta? Se encuentra en el segundo versículo de Juan 2. “Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos”.

Cuando los novios hicieron la lista de invitados, incluyeron el nombre de Jesús. Y cuando Jesús se presentó con una media docena de amigos, no fue revocada la invitación. Quienquiera que fuese el anfitrión de esta fiesta estaba feliz de que Jesús estuviese presente.

-Asegúrense de anotar el nombre de Jesús en la lista- quizás haya dicho. Él verdaderamente le da vida a una fiesta.

Jesús no fue invitado por ser una celebridad. Aún no lo era. La invitación no la motivó sus milagros. Todavía no había efectuado ninguno. ¿Por qué lo invitaron? Supongo que se debía a que lo querían.

¿Gran cosa? A mí me parece que sí. Creo que es significativo que la gente común de un pequeño pueblo disfrutara de estar con Jesús. Creo que vale la pena destacar que el Todopoderoso no se comportaba de manera arrogante. El Santo no era santurrón. Aquel que todo lo sabía no era un sabelotodo. El que hizo las estrellas no tenía la cabeza metida en ellas. El que posee todo lo que hay en la tierra nunca la recorrió con altivez.

Nunca. Pudo haberlo hecho.

Se esforzó sobremanera por ser tan humano como cualquier otro. No necesitaba estudiar y sin embargo iba a la sinagoga. No tenía necesidad de ingresos y sin embargo trabajaba en el taller. Dedicó el tiempo de recorrer a pié 154 Km que separaban a Jericó de Caná para asistir a una boda.

Como resultado, la gente lo quería. Por supuesto que había quienes se burlaban de sus declaraciones. Lo llamaban blasfemo, pero nunca lo acusaron de fanfarrón. Lo acusaron de herejía, pero nunca de arrogancia. Lo tildaron de radical, pero nunca de inaccesible. No existe indicio de que alguna vez, haya usado su condición celestial para ganancia personal. Jamás.

Su fe hacía que lo amasen, no que lo detestasen.

¿Quién inició el rumor de que lo que identifica a un discípulo es una cara larga? ¿Cómo creamos esa idea de que los verdaderamente cristianos son los de corazón apesadumbrado?

¿Me permites declarar una opinión que tal vez produzca el arqueo de una ceja?¿Me permites que te diga por qué pienso que Jesús fue al casamiento? Pienso que fue al casamiento para… agarrate fuerte, presta atención a lo que digo… creo que Jesús fue al casamiento para divertirse.

Considéralo. Había sido una temporada difícil. Cuarenta días en el desierto. Nada de comida ni agua. Una confrontación con el diablo. Una semana dedicada a la iniciación de unos novatos galileos. Un cambio de trabajo. Se había ido de casa. No ha sido fácil. Un descanso sería bienvenido. Una buena comida con buen vino acompañados de buenos amigos… pues bien, suena bastante agradable.

Así que hacia allá se dirigen. Su propósito no era el de convertir el agua en vino. Eso fue un favor para sus amigos.

Su propósito no era el de demostrar su poder. El anfitrión del casamiento ni siquiera supo lo que hizo Jesús. Su propósito no era el de predicar. No existe constancia de un sermón.

Realmente queda sólo un motivo. Diversión. Jesús fue al casamiento porque quería a la gente, le gustaba la comida y, el cielo no lo permita, hasta puede ser que haya querido dar un par de vueltas bailando con la novia. (Después de todo, El mismo está preparando una gran boda).

Así que, perdónenme, diácono Polvoseco y hermana Corazóntriste. Lamento arruinar su marcha fúnebre, pero Jesús era una persona amada. Y sus discípulos debieran serlo también. No hablo de libertinaje, borrachera y adulterio. No apoyo la transigencia, la grosería ni la obscenidad. Solo soy alguien a favor de la libertad de disfrutar un buen chiste, dar vida a una fiesta aburrida y apreciar una noche entretenida.

Tal vez estos pensamientos te sorprendan. A mí también. Hace bastante que no tildo a Jesús de amante de fiestas. Pero lo era. ¡Sus adversarios lo acusaban de comer demasiado, beber demasiado y de andar con el tipo menos adecuado de personas!

“Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos” Mateo 11:19

Debo confesar que hace rato que no me acusan de divertirme demasiado. ¿Y a ti?

Solíamos ser buenos para eso. ¿Qué nos ha sucedido? ¿Qué le pasó al gozo puro y a la risa sonora? ¿Será que nos atoran nuestras corbatas? ¿Será que los bancos de iglesia nos ponen tiesos?

¿No sería posible que aprendamos a ser niños otra vez?

¡Traigan las canicas!… (aunque se estropeen los zapatos)

¡Traigan el bate y el guante!… (aunque nos duelan los músculos)

¡Traigan los caramelos!… (Aunque se peguen en los dientes)

Vuelve a ser niño. Sé simpático. Ríete. Moja tu galletita en tu leche. Duerme una siesta. Pide perdón si hieres a alguien. Persigue una mariposa. Vuelve a ser niño.

Relájate. ¿No tienes personas que abrazar, ni piedras que saltar, ni labios que besar? Alguien debe reírse de Bugs Bunny, ¿por qué no tú? Algún día te jubilarás; ¿por qué no hacerlo hoy? No me refiero a jubilarte de tu trabajo, sólo jubilarte de tu actitud. Sinceramente ¿alguna vez las quejas han mejorado el día? ¿Ha producido algún cambio la preocupación por el mañana? Deja que otro controle el mundo por un tiempo.

Jesús dedicó tiempo para una fiesta…¿no deberíamos hacerlo nosotros también?

 

Extraído y resumido de:

“Cuando Dios susurra tu nombre.”

Max Lucado.

Grupo Nelson

Acerca de Mayra Gris de Luna

Mujer, esposa y mamá. Busco oportunidades para hacer las cosas que me gustan. Amo la palabra escrita. Me gusta compartir mis pensamientos acerca de esta aventura que es la vida. Para ello utilizo mis blogs grisdeluna...EN LA CABAÑA. (http://grisdeluna.com) y Caminando (http://mayragris.wordpress.com) Una de mis motivaciones es compartir mis memorias con mis hijas y las personas que de alguna manera se identifican conmigo. También comparto lecturas de excelentes autores que me han impactado y cuyo mensaje resulta alentador. Anhelo con todo mi corazón cumplir con el propósito que Dios tenía en mente para mi vida cuando me creó. Mi vida es sencilla. Me gusta tocar el piano, cantar con mi guitarra, leer, ver el mar, disfrutar de un buen café, disfruto platicar con mi esposo, ver películas con mis hijas, viajar y escribir. He aprendido que hay algo mas en la vida que tener éxito, y es que nuestra vida tenga “significado”, algo que solo podemos encontrar en Dios.
Esta entrada fue publicada en Actitud, Jesús y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a ¿POR QUÉ JESÚS IBA A FIESTAS?

  1. Vianey Grajeda González dijo:

    NO cabe duda que aquí se hace patente la humildad de nuestro Señor Jesus. Excelente reflexión. Gracias.

  2. Mayra Gris dijo:

    Te recomiendo mucho a este autor Max Lucado, éste libro yo lo compré en Samborn`s. Es uno de mis autores favoritos, tiene muchos libros a la venta en librerías cristianas también. Buen fin de semana! Gracias por leer y compartir.

  3. Vianey Grajeda González dijo:

    Ok ya lo anoté, Gracias

  4. Andres Segovia dijo:

    Aqui entre nos, nunca he dejado de mojar mi galletita en la leche, creo que es la única manera de disfrutar al 100% una galleta!

    FIESTAS!!!! me encantan y como maestro tengo una lista enorme de cumpleaños que asistir y el presupuesto de regalos tambien en grande 🙂 pero vale la pena!

  5. Mayra Gris dijo:

    Ya he visto las fotos de algunas de esas fiestas! Creo que a ningun jarocho se le tiene que decir que se divierta, al contrario, son el alma de la fiesta!

Los comentarios están cerrados.