UNA VISITA PARA MAVIS. Relato Navideño.

 

UNA VISITA PARA MAVIS.

Era noche buena, un tiempo mágico para Mavis. El olor del arbolito navideño, las esferas, las luces. A sus cuatro años ella sabía muy bien que la Navidad es el cumpleaños de Jesús. Muy emocionada salió de compras con sus padres. Al salir de casa, las brillantes estrellas en el oscuro cielo llamaron su atención. En especial tres de ellas que parecían estar alineadas y brillar con mayor intensidad que las demás. Mavis estaba segura que eran los Reyes Magos. Suponía que venían en camino a la tierra para llegar en unos cuantos días, trayendo obsequios a los niños así como lo hicieron con el niño Jesús. La noche de Navidad tenía un encanto propio lleno de esperanzas e ilusiones.

El papá de Mavis había trabajado duro para poder regresar a casa con algo de dinero para comprar la cena. Aun cuando ya estaba obscuro, todavía dio tiempo de salir a comprar un rico pollo rostizado y una botella de rompope para celebrar una cena especial. Al regresar y bajar del auto, la mamá de Mavis le dio la botella de rompope que venía dentro de una bolsa de papel estraza. Mavis tomó la bolsa y el peso de la botella hizo que se desfondara. Como era de esperarse, la botella se rompió. Todo el rompope se derramó en el piso. El papá de Mavis se enfureció. Había trabajado mucho para poder comprarla. Regañó a ámbas por lo que había pasado. Doña Chela empezó a llorar y Mavis se sintió muy asustada y apesadumbrada por haber arruinado la noche. Ella nunca había visto una botella de rompope, no sabía que sería tan pesada como para romper la bolsa. Comprendió que tenía que haber sostenido a la botella por su cuello y no la bolsa de papel.

Después de una cena silenciosa, Mavis intentaba dormir pero no paraba de toser. El frío de la noche la había enfermado. Tosía tanto que sentía un ardor en el pecho que le dificultaba respirar. Las horas pasaban y la pequeña estaba exhausta. Cada vez que casi podía dormirse la tos regresaba. Ya cerca de la madrugada, Doña Chela estaba muy preocupada y cansada también.

-“Haz una oración a Jesús hijita, pídele que te quite la tos para que puedas dormir. Él escucha a los niños de manera especial” dijo la consternada madre.

 

Mavis empezó a orar pidiendo con todo su corazón a Jesús que pudiera dormir; ya casi no tenía fuerzas ni para respirar, se sentía muy débil. Dormitando, tosiendo y desfallecida, Mavis se dio cuenta que ¡Jesús mismo estaba ahí! La cabeza de la niña reposaba en Su regazo. Sentado en la cama, junto a ella, Sus manos de Jesús le acariciaban la frente y cabello. Simplemente con verle a los ojos, Mavis sintió que una indescriptible paz le inundaba. Ahora no quería dormirse, pero tenía tanto sueño que se quedó profundamente dormida.

Han pasado casi cinco décadas desde aquella noche. Solo algunas personas cercanas saben que solían llamarme Mavis en aquel entonces. Pero lo sucedido aquella noche permanece nítido en mi mente. No como un sueño sino como un recuerdo.

Yo se que Jesús me visitó aquella noche. Aquella mirada y la paz incomparable que sentí me han acompañado toda mi vida.  Las Navidades son aún más especiales desde entonces.  Amo la Navidad.  Estoy convencida de que lo que dijo mi mamá aquella noche es una verdad absoluta: “Jesús escucha la oración, especialmente la de los niños”.

Mayra Gris de Luna.

 

 

HAY GANANCIA EN EL MORIR.

Por Mayra Gris de Luna.

“Porque para mi el vivir es Cristo,

y el morir es ganancia.”

Filipenses 1:21

Tengo la impresión de que la mayoría de las personas no deseamos morir. Tenemos un instinto natural por aferrarnos a la vida, un “instinto de conservación”. Es natural sentir miedo al dolor y temor ante lo desconocido. Sentir apego por las personas con quienes hemos compartido nuestra vida. No solo apego a las personas; también hacia nuestras cosas, lugares, a las pasiones que nos hacen vivir intensamente y aún hacia nuestras mascotas. Decir adiós a todo ello no siempre es tan fácil. Donde se encuentra nuestro tesoro, ahí está nuestro corazón; por eso el Apóstol Pablo podía declarar con plena convicción que al poner en la balanza por un lado su vivir, y por el otro lado el ladrillo de todo lo que implica el morir en Cristo, éste ultimo es tan pesado, que la diferencia evidentemente se traduce en ganancia.

Para Pablo, Cristo era el centro de su existencia en ésta tierra; su blanco, su objetivo, su razón de ser. Por ello su perspectiva de encontrarse cara a cara con Él, implicaba pasar a un estado mejor, llegar por fin a la meta, ganar y obtener el premio. Para quienes viven con intereses ajenos a las cuestiones espirituales y eternas, el concepto de encontrarse con un Dios en el que tal vez ni siquiera creen no tiene atractivo alguno. Se necesita amar a Dios mas que a cualquier cosa aquí en la tierra para considerar la muerte como una ganancia.

Hace unos días falleció un querido hermano en Cristo. Mi esposo y yo asistimos al sepelio. Cantamos himnos de esperanza a lado de personas amadas con quienes hemos coincidido en nuestra carrera en ésta tierra. Algunos empezaron a compartir recuerdos de la vida de nuestro hermano y aún en la tristeza pudimos incluso reír juntos. Sabíamos que él se encuentra en un lugar mejor… que había ganado ya.

A unos 20 pasos de ahí se encuentra la tumba de mis padres. No imagine llegar a éste lugar aquel día ni que éstas tumbas quedaran tan cercanas. Estuve unos minutos frente a la lápida observando sus nombres grabados allí. Recordándoles. Hablando con Dios sobre ellos. Pensando que  tambien estaban en una situación mejor. Como siempre, toqué la piedra y la tierra con mi mano como queriendo tocarlos y como un símbolo de despedida.

Los que estamos en Cristo ¿Qué ganamos al morir?

Eternidad.

Me gusta pensar que estaré en un lugar donde no importen ni mis arrugas ni mis canas. Donde seré “immune” al paso del tiempo  y nunca volveré a llegar tarde ni tendré que manejar en horas pico. Pienso en algo aún mejor, vivir en una dimension atemporal. No es fácil comprender la eternidad; algo que no tiene principio ni final, pero si puedo estar segura de que eso es mejor que simplemente perecer.

Paz.

Adios a la tristeza, al llanto y al dolor. No mas migrañas por estrés ni recibos por pagar. No habrá terror nocturno pensando en fantasmas, momias, zombies, aliens, chupacabras, nahuales, demonios o aún peor: politicos corruptos. Solo vivir en completa relajación sabiendo que los secuestradores, terroristas suicidas y pederastas no tienen permitida la entrada. Vivir por siempre en un lugar sin racismo, cocaina, alcohol ni armas químicas. Morando en completa paz. Sin culpabilidad ni tentación. Sin antidepresivos ni estrés.

Hallaremos descanso.

No habrá que lavar ropa ni trapear pisos. No mas despertador a las 4:30 de la mañana. Han fallecido personas que trabajaron duro. ¡En verdad es un alivio saber que ya descansan! Algunos reposan de  sus trabajos, otros de tanta enfermedad.  Hay quienes se liberaron de su pena y sufrimientos.  Ahora duermen. “Descansan en paz”. “Éstos, los que murieron en Cristo resucitarán primero, y luego nosotros los que vivimos seremos arrebatados y nos uniremos para estar todos juntos siempre con el Señor.”

Un cuerpo transformado e incorruptible.

Perfecto, 90-60-90, sin dietas, diabetes, gastritis, colesterol o alergia. Sin olor a sudor ni sentir comezón en los lugares mas inalcanzables de la espalda. Sin necesidad de vacunas. Tal vez con la capacidades tipo “X men” de atravesar paredes y aparecer en diferentes lugares casi al mismo tiempo.

Compañía amada y selecta.

Le veremos cara a Cara. ¿Has imaginado el momento sublime de ver Su rostro, tocar Sus pies, fundir sus ojos en los tuyos y disfrutar de Su mirada de amor, perdón  y aceptación?

Escuchando nuestro nombre pronunciado por Sus labios y con el tono de Su voz. Sintiéndonos completos por haber llegado al hogar. No ser más peregrinos ni extranjeros. Estar en casa. Con la seguridad, aceptáción y amor de nuestro Padre diciendo: – “Entra, bienvenida buena sierva y fiel, gózate”.

Nos encontraremos con nuestros seres amados que han partido antes.  Pienso en abrazar a mi papa y a mi mama; a mi abuelito, a mi abuelita, a mis tios y muchas otras personas que año con año van bajando del tren de la vida. Allá estará el Sr. Taylor, la Miss Negrete, el Pastor Lupito , el Pastor Osorio y tantos amados más. Quiero platicar con María la madre de Jesús y  con la reina Esther; quiero conocer a Don Moises, a Su alteza el Rey David, al Apóstol Pablo y todos los demás discipulos.  Y  lo mas “cool”: veré al angel Gabriel, Ángeles, Arcángeles y  el ejército completo.

Una morada perfecta.

El lugar que Cristo está preparando para nosotros,  inimaginable y hermoso: La ciudad Santa se encuentra descrita en la Biblia. Mejor que un paisaje en Suiza y mas lujosa que el Palacio de Versalles.  Imagina un mar de cristal, calles de oro y puertas con piedras preciosas donde no habrá obscuridad porque ¡la gloria de Dios lo ilumina todo!

Adorandole siempre.

Me encantan  los grandes coros cristianos y la majestuosidad de las obras que entonan. Amo la reverencia y puntualidad en los templos Metodistas,  las rondallas de los Hermanos Libres, el entusiasmo de mis hermanos Pentecostales palmeando siempre y hasta danzando con alegría de corazón. En una ocasión estuve en tres diferentes congregaciones el mismo domingo y me gozaba de reencontrarme con personas que he conocido a lo largo de mi vida. ¡Podia sentir amor en cada iglesia local! Me entristecía no poder congregarme siempre con cada uno de ellos. Ahí entendí lo hermoso que será la “Koinonía Celestial”. Todos a una, un mismo estilo o todos, sin competencia y ahí si, frente al Trono, adorando y alabando al Dios mismo, el homenajeado por siempre,  el “motivo de nuestra canción.”

Es fácil desear morir cuando  estamos enfermos y deseamos el cielo como un alivio a nuestro dolor. Ansiamos estar en aquel lugar cuando nos vence la desesperación en medio de un problema. Pero cuando estamos bien nos olvidamos, y siendo sinceros la mayor de las veces quisieramos que ese momento se postergara el mayor tiempo posible. Queremos vivir, amar, viajar, hacer muchas cosas todavía. Cuando todo está bien podemos evaluar en donde se encuentra nuestro tesoro. Dicen que donde pasas mas tiempo, donde inviertes más dinero, ahí está tu corazón.  “Poned la mira en las cosas de arriba”, nos aconseja otra vez el apóstol Pablo o como dice aquel canto: “Fija tus ojos en Cristo”.

¿Tu vivir es Cristo?

¿Qué es tu vivir?

 Seguramente no es algo malo ni pecaminoso;

es natural que lo mas importante para nosotros

sean  los hijos, la pareja, el trabajo, el deporte o algún hobbie.

Como Abraham, tenemos que entregarlo.

Estar dispuestos a sacrificarlo.

Poner nuestra obediencia y amistad con el Señor como nuestra prioridad

y poder decir con convicción:

 -“Para mi sí, el vivir es Cristo,

y si, el morir es ganancia”.

 

 

 

 

 

 

 

 

EL LEÓN VENCEDOR.

ASLAN, grisdeluna.com

Por Mayra Gris.

“No llores más, que ha salido vencedor el heredero del trono de David, a quien se le llama el León de Judá” Apocalipsis 5:8 (TLA)

Aslan, que significa León en turco, verdadero personaje principal de las Crónicas de Narnia “era un león inmenso, peludo y brillante y se mantenía de pie frente al sol naciente”. Hijo del Emperador Allende de los Mares, brindaba protección y seguridad a los habitantes de Narnia.

Un día, la bruja blanca reclama el derecho de la sangre de Edmund como un sacrificio. Aslan se ofrece para que lo ejecuten a él en su lugar. La bruja le clava un cuchillo al buen león y cuando una víctima inocente es asesinada en lugar de un traidor, la muerte no tendría efecto, así que el león vive.

De ésta manera, la obra de C.S. Lewis, ilustra la persona y obra de Cristo. También la Biblia se refiere a Él como “León de Judá”. Aun cuando en su primera venida fue llevado al matadero como un cordero, en Apocalipsis, cuando se hace referencia a Su segunda venida, contrasta su poder, gloria y majestad como un león vencedor.

En Jesucristo puedes encontrar protección y redención.

Fundamenta tus esperanzas en quien ha vencido. Puedes sentirte segura. Algún día escucharás tu nombre pronunciado por Sus labios.

¡El volverá con poder y gran gloria!

El León de Judá

 

Obtenido de:

TALI, 365 gotas de rocío para chicas.

Autoras: Keila Ochoa, Margie Hord, Mayra Gris, Yuri Flores.

Ediciones Las Américas.

TALI 365 gotas de rocio para chicas, Ediciones Las Américas

 

 

DIOS CAMINA CONMIGO.

mayra gris de luna

Por Mayra Gris de Luna.

He aprendido que agradar a Dios es lo más importante.

Nunca podremos complacer a todos. Existen personas a quienes es imposible complacer.

También he aprendido que cuando Dios es quien abre las puertas, nadie podrá cerrarlas. Nadie puede obstaculizar tu crecimiento ni opacar tu luz.

He visto que las personas que se supone me amarían y aceptarían no siempre lo hacen; ni siquiera les importan mis logros. Así que con el tiempo aprendí a no necesitar ni su amor ni aceptación porque tengo el amor y aceptación de Jesús.

Es impresionante ver personas prósperas y bien dotadas de capacidades y aún belleza, que poseen una gran pobreza interior. Hoy puedo detectar con facilidad cuán miserable es una persona que no quiere darte nada, ni siquiera un saludo o una palabra de reconocimiento.

Así también he podido conocer personas con un corazón tan rico, que te enriquecen con sus palabras y sus actitudes haciéndote mejor persona por el solo hecho de haberles conocido. Con ellas me quedo.

Hoy mas que nunca mi alma reposa en la seguridad de que mi Dios es un Dios justo. Él conoce mi corazón. Porque Dios escucha. Dios recuerda. Dios ve. Dios camina conmigo.

Decisiones eternas.

DECISIONES ETERNAS
Dios da opciones eternas , y estas decisiones tienen consecuencias eternas.
 ¿No es éste el recordatorio de “el trío del Calvario” ?
¿Alguna vez te has preguntado por qué había dos cruces al lado de Cristo? ¿Por qué no seis o diez?
¿Te has preguntado por qué Jesús estaba en el centro?
¿Podría ser que las dos cruces en la colina simbolizen uno de los regalos más grandes de Dios? El don de la elección . Los dos delincuentes fueron juzgados por el mismo sistema. Condenados a muerte. Igualmente cerca del mismo Jesús . Pero uno cambió y el otro no.
Nosotros hemos tomado algunas malas decisiones en la vida, ¿no es así ? Miramos atrás y decimos: “Si tan sólo pudiera compensar esas malas decisiones.” Tú puedes.
Cuando uno de los ladrones en la cruz oró , Jesús lo amó lo suficiente como para salvarlo. Cuando el otro se burlaba , Jesús lo amó lo suficiente como para dejar que lo hiciera. Él le permitió elegir. Y él hace lo mismo por ti y por mí.

Luego ( el ladrón ) dijo: “Jesús , acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Jesús le respondió: ” En verdad os digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso . ”

Lucas 23:42-43

tomado de: “He Chose the Nails”
Autor: Max Lucado
Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

TRES CRUCES

“BENDITO EL QUE VINO”.

ENTRADA TRIUNFAL

Por Mayra Gris de Luna.

Cada año, la llegada de la Semana Santa remueve recuerdos y sentimientos de mi niñéz. Uno de los recuerdos mas antiguos que tengo, yo tendría unos cinco años, me llega asociado con una sensación de alegría y emoción. Recuerdo que algunos días previos al “Domingo de Ramos” o “Domingo de Palmas” como le llamábamos nosotros, mi abuelita materna Consuelo,  siempre estaba pendiente de que yo tuviera un vestido blanco limpio y preparado para el domingo. ¡Si! para el “Domingo de Ramos”. Toda la iglesia acostumbraba ir de blanco el “Domingo de Resurrección” en la Iglesia Metodista a la que asistíamos entonces, costumbre que me ha encantado siempre,  pero el “Domingo de Ramos”, sólo los niños vestíamos de blanco. Nos repartían a cada uno nuestras palmas, y subíamos a la plataforma a cantar: “Hosanna”. ¡Los niños cantabamos con tanta alegría! Aunque tal vez no todos sabían muy bien las estrofas, en la parte del coro todos cantaban con todas sus fuerzas: “¡Hosanna, Hosanna al Rey!”. ¡Me daba mucho gusto pensar que hubo un día en que la gente tratara al Señor Jesús como Rey! Casi como una película mi mente imaginaba aquellas manos poniendo los mantos en el suelo para que Jesús pasara. Veía el rostro de Jesús sonriendo en aquel día, resplandeciente, contento, disfrutando de las expresiones de cada persona. Tal vez saludando, mirando a algunos tiernamente, sonriendo a los niños, no íba callado, ni con actitud de merecimiento, sino hablando con la gente, tal vez les bendecía, tal vez les saludaba, a fin de cuentas, Jesús conocía hasta por nombre a todos y a cada uno de ellos.

Al pasar de los años, y escuchar las predicaciones de ese día, escuchaba que el énfasis recaía en la actitud que mucha de ésta gente tuvo días mas tarde. Existe la idea de que éstas personas que gritaban “Hosanna” tal vez también gritaron “Crucifícale” unos días después. En realidad no sabemos si fueron las mismas personas. Yo prefiero pensar que fueron otras. Aún así, quienes le reconocieron como Rey aquél día no eran perfectos, seguramente cometieron errores aún cuando creyeron en Él. Se que muy probablemente yo hubiera reaccionado igual si hubiera estado ahí. Me identifico con el hecho de estar en un momento alabando al Señor en la iglesia, y momentos mas tarde, defraudar a mi Dios con actitudes o acciones incorrectas. Por supuesto no de manera intencional, sino como decía Pablo, cuando lo que no quiero hacer, eso hago. Ahora me gusta pensar que Jesús, disfrutó aquel día Su entrada triunfal en Jerusalén.  Él sabía que lo defraudarían, Él sabía que “no sabían lo que hacían”. Pero no iba enojado sobre aquel pollino, no iba triste. Recibió la alabanza de su pueblo. Hubo un momento en el  tiempo en que Jesús lloró por Jerusalén, pero eso fué en el monte, otro día, no sobre aquel pollino.

Cada domingo que la iglesia se reúne y le alaba, Él sabe que no somos perfectos, que vamos a fallar. Pero disfruta nuestra alabanza. Le agrada que le reconozcamos como Rey.

¡Bendito el que vino a salvarnos aún conociendo nuestra debilidad!. ¡Bendito el que nos escogió aún sabiendo nuestra ingratitud!. Esto es amor.

HOSSANA

LA GLORIA DE LO COMÚN.

Pastores

Hay una palabra que describe la noche que ÉL vino: común.

El cielo era común. Una brisa ocasional agitaba las hojas y enfriaba el aire. Las estrellas eran diamantes que relucían sobre terciopelo negro. Escuadras de nubes flotaban frente a la luna.

Era una noche bella -una noche que valía la pena contemplar desde la ventana de su dormitorio para poder admirarla. Pero no se podía decir que fuese excepcional. No había razón para esperar una sorpresa. Nada que mantenga despierta a  alguien. Una noche común con un cielo común.

Las ovejas eran corrientes. Algunas gordas. Algunas flacas. Algunas con barrigas en forma de barril. Algunas con patas como palitos. Animales comunes. Su lana no era de oro. No hacían historia. Ningún ganador de premios. Eran simples ovejas, siluetas abultadas y dormidas en la ladera de una colina.

Y los pastores. Campesinos. Probablemente llevaban puesta toda la ropa que tenían. Olían a oveja y lucían igual de lanudos. Eran cuidadosos, dispuestos a pasar la noche con sus rebaños. Pero no encontrará sus cayados en un museo ni sus escritos en una biblioteca. Nadie les pedía su opinión respecto a la justicia social o a la aplicación de la Tora. Eran desconocidos y simples.

Una noche común con ovejas comunes y pastores comunes. Y si no fuese por Dios, a quien le complace agregar un “detalle adicional” en el frente de lo común, la noche habría pasado inadvertida. Las ovejas habrían sido olvidadas y los pastores habrían dormido toda la noche.

Pero Dios danza en medio de lo corriente. Y esa noche bailó un vals.

El cielo negro estalló en fulgor. Àrboles que daban sombra irrumpieron en claridad. Ovejas que estaban en silencio se convirtieron en un coro de curiosidad. En un instante, el pastor que estaba dormido como una piedra, un momento después se restregaba los ojos con la mirada fija en el rostro de un extraterrestre.

La noche dejó de ser común.

El ángel vino de noche porque es el momento en que mejor se ven las luces y es cuando más se necesitan. Dios se presenta en lo común por la misma razón.

Sus herramientas más poderosas son las más sencillas.

Considere la vara de Moisés. A esa altura de su vida, Moisés había sido pastor el mismo tiempo que príncipe, y se había acostumbrado a ello. Cuidando ovejas no se llevaba una vida tan activa como la que se vivióa entre la realeza egipcia, pero tenía sus momentos especiales, sobre todo cuando Dios le habló a través de un arbusto que ardía y no se consumía. Dios le anunció que él era el hombre para esa tarea. Dios afirmó que lo importante no era quien era Moisés sino quién era “ÉL”. Y se propuso demostrarlo.

-Moisés -dijo la voz desde el arbusto-, echa en tierra tu vara.

Moisés, que había recorrido esta montaña durante cuarenta años, no se sentía agradado con la orden.

-Dios, tú sabes mucho acerca de tantas cosas, pero es posible que no sepas que por aquí, pues bien, uno no anda tirando su vara por ahí. Nunca se sabe cuando…

– Échala, Moisés.

Moisés la echó. La vara se convirtió en serpiente, y Moisés se echó a correr.

-¡Moisés!

El viejo pastor se detuvo.

– Agarra la serpiente.

Moisés miró por encima de su hombro, primeramente a la serpiente y después al arbusto; luego respondió de la manera más valiente que pudo.

-¿Qué?

– Agarra la serpiente… por la cola. (A este punto Dios tuvo que estar sonriendo.)

– Dios, no es mi intención presentar objeciones. Es decir, tú sabes muchas cosas, pero aquí en el desierto, pues bien, uno no anda agarrando serpientes con frecuencia, y nunca se agarran las serpientes por la cola.

-¡Moisés!

-Sí, Señor.

En el momento que la mano de Moisés tocó la resbalosa serpiente, se endureció. Y Moisés levantó la vara. La misma vara que habría de levantar en la corte de Faraón. La misma vara que habría de levantar para dividir las aguas y guiar a dos millones de personas por un desierto. La vara que recordaría a Moisés que si Dios puede hacer que una vara se convierta en serpiente para luego volverse vara nuevamente, entonces es posible que pueda hacer algo con los corazones rebeldes y un pueblo de dura cerviz.

Quizás pueda hacer algo con lo común.

O considere otro pastor de Belén.

Hay ciertas cosas que cualquiera sabe que no debe hacer. Uno no debe intentar enlazar un tornado. Ni enfrentarse a un león con un palillo. Uno no debe estornudar de frente al viento. Tampoco salir a cazar osos con una escopeta que dispara corchos. Y uno no debe enviar a un pastorcillo a luchar contra un gigante.

Es decir, no debe hacerlo a menos que se le acaben las alternativas. A Saúl se le acabaron. Y en ese momento que se acaban, es cuando estamos más preparados para las sorpresas de Dios.

¡Saúl sí que se sorprendió!

El rey trató de equipar un poco a David. “¿Qué quieres muchacho? ¿Coraza? ¿Espada? ¿Granadas? ¿Rifles? ¿Un helicóptero? Te convertiremos en un Rambo“.

David pensaba en otra cosa. Cinco piedras lisas y una honda de cuero común y corriente.

Los soldados contuvieron el aliento. Saúl suspiró. Goliat se burló. David hizo girar la honda. Y Dios se expresó con claridad. “Cualquiera que subestime lo que puede hacer Dios con las cosas comunes tiene piedras en su cabeza”.

¿Y el ciego que descubrieron Jesús y los discípulos? Los seguidores pensaron que era un gran caso de estudio teológico.

¿Por qué piensas que es ciego? -preguntó uno.

– Debe haber pecado.

– No, la culpa es de sus padres.

– Jesús, ¿qué crees tú? ¿Por qué es ciego?

– Es ciego para mostrar lo que puede hacer Dios.

Los apóstoles sabían lo que se venía; habían visto anteriormente esa mirada en los ojos de Jesús. Sabían lo que iba a hacer, pero no sabían cómo lo haría. “¿Relámpagos? ¿Truenos? ¿Un grito? ¿Un aplauso?” Todos observaban.

Jesús empezó a mover un poco la boca. Los espectadores miraban fijamente. “¿Qué está haciendo?” Movía la mandíbula como si estuviese masticando algo.

Algunas de las personas comenzaron a inquietarse. Jesús seguía masticando. Su mandíbula hacía movimientos circulares hasta que tuvo lo que quería. Saliva. Saliva común y corriente.

Si nadie lo dijo, alguien lo debió pensar: “¡Puaj!”

Jesús escupió en el suelo, metió su dedo en la mezcla y la revolvió. Pronto se convirtió en un pastel de lodo, y untó un poco en los ojos del ciego.

El mismo que convirtió una vara en cetro y una piedra en misil, ahora convirtió saliva y lodo en bálsamo para la ceguera.

Una vez más, lo mundano se volvió majestuoso. Una vez más lo aburrido se volvió divino, lo simple santo. Una vez más el poder de Dios fue visto no a través de la habilidad del instrumento, sino por medio de su disponibilidad.

“Dichosos los de corazón humilde”, explicó Jesús. Dichosos los que están dispuestos. Dichosos los conductos, los túneles, las herramientas. Delirantemente gozosos son aquellos que creen que si Dios ha usado varas, rocas y saliva para hacer su voluntad, pude entonces usarnos a nosotros.

Haríamos bien en aprender una lección de la vara, la roca y la saliva. No se quejaron. No cuestionaron la sabiduría de Dios. No sugirieron un plan   inanimados para su misión es porque ellos no le dicen cómo hacer su obra!

Es como la historia del barbero que se hizo pintor. Cuando le preguntaron por qué había cambiado de profesión, respondió: “Un lienzo no me dice cómo embellecerlo”.

Tampoco lo hacen los de corazón humilde.

Es por eso que el anuncio fue primero para los pastores. Ellos no le preguntaron a Dios si estaba seguro de lo que hacía. Si el ángel se hubiese presentado a los teólogos, habrían consultado primeramente sus comentarios. Si se hubiese presentado a la élite, habrían mirado a su alrededor para ver si alguno los estaba observando. Si se hubiese presentado a los triunfadores, primero habrían visto sus calendarios.

De modo que se presentó a los pastores. Hombres que no tenían una reputación que proteger ni intereses egoístas ni necesidad de escalar posiciones. Hombres que no sabían lo suficiente para decirle a Dios que los ángeles no le cantan a las ovejas y que los mesías no se encuentran envueltos en trapos durmiendo en pesebres.

Una pequeña catedral en las afueras de Belén marca el sitio que supuestamente es el lugar del nacimiento de Jesús. En la iglesia, detrás de un elevado altar, hay una cueva, una pequeña caverna iluminada por lámparas de plata.

Uno puede entrar al edificio principal y admirar la antigua iglesia. También puede entrar a la silenciosa cueva donde una estrella grabada en el piso reconoce el nacimiento del Rey. Existe, sin embargo, una cláusula. Es necesario agacharse. La puerte es tan baja que no es posible entrar erguido.

Lo mismo es cierto en el caso de Cristo. Es posible ver al mundo en posición erguida, pero para ver al Salvador, es necesario arrodillarse.

Así que…

mientras los teólogos dormían,

los de la élite soñaban

y los triunfadores roncaban,

los de corazón humilde

estaban arrodillados.

Arrodillados delante de Aquél al que sólo verán los de corazón humilde.

Estaban arrodillados delante de Jesús.

“Bienaventurados los de corazón humilde porque heredarán la tierra”

Mateo 5:3

Copido del libro: Aplauso del cielo.

Autor: Max Lucado.

1996 Editorial Caribe.

Citas de los relatos bíblicos mencionados:

La vara de Moisés: véase Éxodo 4:1-4

David y Goliat: véase 1 Samuel 17

Jesús sanando al ciego: véase Juan 9:1-6

NACIMIENTO DE JESÚS

HOMBRE Y DIOS A LA VEZ.

 JESÚS DIOS-HOMBRE

Cristo, hombre y Dios a la vez. Colosenses 2:9 dice:

“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.

Jesús no fué un hombre semejante a Dios, ni un Dios semejante a un hombre. El éra Dios-Hombre. ¿Qué podemos hacer con tal persona? Una cosa es cierta, no podemos ignorarlo.

El es la persona más importante que ha vivido. ¿Destituírlo? No podemos. ¿Resistirlo? Igualmente difícil.

¿No necesitamos a un Dios-Hombre Salvador. Un sólo “Dios- Jesús”, podría hacernos pero no entendernos. Un solamente “hombre- Jesús”, podría amarnos pero nunca salvarnos. Pero ¿un Jesús Dios y Hombre? Lo suficientemente cercano como para tocarle. Lo suficientemente fuerte para confiar en El. Un Salvador irresistiblemente encontrado por millones de almas.

Como dice el Apóstol Pablo en Filipenses 3:8, nada se compara  al “incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor.”

El Hombre y Dios a la vez.

Autor: Max Lucado.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

Link hacia el sitio original: haz click aquí.

MAX LUCADO.

Max Lucado.

VEN Y COMPRUÉBALO.

 JESÚS Y NATANAEL

Preguntó Natanael:
—¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret? Felipe le contestó:
—Ven y compruébalo.

Juan 1:46

 La primera respuesta dada al primer incrédulo es la única que hace falta. Cuando Natanael dudó que algo bueno pudiera salir de Nazaret, la respuesta de Felipe fue simple: «Ven y compruébalo».

La pregunta de Natanael sigue resonando: «¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?» ¿Han cambiado este mundo dos mil años de cristianismo? ¿Vale la pena estudiar la vida del joven carpintero de Nazaret?

La pregunta sigue en pie.

Y la respuesta de Felipe sigue siendo satisfactoria. Ven y compruébalo.

Ven y comprueba la roca que ha sobrevivido los embates del viento de los tiempos.

Oye su voz.

La verdad inconmovible,la gracia inmaculada,

la lealtad sin cobardía.

Ven y comprueba la llama que los tiranos y los déspotas no han podido extinguir.

Ven y comprueba la pasión que la opresión no ha aplastado.

Ven y comprueba los hospitales y los orfanatorios levantándose junto a las ruinas del humanismo y del ateísmo. Ven y comprueba lo que Cristo ha hecho.

Ven y comprueba el gran drama que se ha tejido a través de veinte siglos de historia y arte.

Handel llorando mientras compone El Mesías .

Da Vinci suspirando mientras pinta la Última Cena .

Miguel Ángel dando un paso atrás en busca de la perspectiva de la escultura de su

David y pidiéndole que hable.

¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret? Ven y compruébalo.

Comprueba cómo Wilberforce lucha por la libertad de los esclavos en Inglaterra, porque creía.
Comprueba que Washington ora en Valley Forge, porque creía.

Comprueba que Lincoln solo lee su Biblia de hojas gastadas, porque creía.

¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret? Ven y compruébalo.

Ven y comprueba las vidas cambiadas:

el alcohólico ahora es sobrio,

el amargado ahora tiene gozo,

el avergonzado ahora es perdonado.

Ven y comprueba los matrimonios reconciliados, los huérfanos adoptados, los presos inspirados.

Viaja hasta la selva y escucha los tambores marcando alabanzas.

Entra a hurtadillas por los rincones del comunismo y comprueba que los creyentes adoran bajo amenaza de muerte.

Camina por las celdas de los condenados a muerte y nota al preso que aunque el hombre condenó, Dios lo liberó.

Aventúrate en las cárceles y los calabozos del mundo y escucha las canciones de los salvos que rehúsan mantenerse en silencio.

¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?

Ven y comprueba la mano horadada de Dios tocando el corazón más humilde, enjugando las lágrimas del rostro arrugado y perdonando el pecado más horrible.

Ven y compruébalo.

Ven y comprueba la tumba. La tumba una vez ocupada, ahora vacante; la sepultura una vez sellada, ahora vacía. Los cínicos han construido sus teorías, los incrédulos han salido con sus preguntas. Pero sus reflexiones continúan fundiéndose a la brillante luz de la mañana de resurrección.

Ven y compruébalo. Él no evita a quienes indagan.

No pasa por alto a quienes investigan.

No teme a los que buscan. Ven y compruébalo.

Natanael vino. Y Natanael comprobó. Y Natanael descubrió: «Maestro, ¡tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel».

 tomado de el libro “El trueno apacible”

de Max Lucado.

VEN Y COMPRUÉBALO.jpg

AMOR QUE NO ABANDONA.

AMOR QUE NO ABANDONA

Por Mayra Gris de Luna.

Nos casamos en el mes de Abril. Veintiún años han pasado desde que mi esposo y yo hicimos un pacto. El pacto del matrimonio. Pronunciamos votos que son promesas. Promesas de fidelidad, de cuidado, de amor, de lealtad, de compromiso. Las hemos guardado hasta hoy. Y no porque los años pasen son menos importantes y no porque los años pasen las vamos a olvidar. Es bueno recordar que hicimos un pacto. Que firmamos un contrato legal. Que las promesas no sólo nos las hicimos nosotros. Las hicimos a Dios. Un Dios de pactos.

El matrimonio tiene diferentes sabores. A veces es exquisito y dulce. Otras es agrio. Hay momentos amargos y a veces hay momentos simples. Por supuesto que hay sabores que no nos agradan tanto. Pero así como en un banquete, para disfrutar del postre es necesario pasar por diferentes tiempos; saboreamos más la calma, después de la tempestad.

Matrimonio: Promesa eternaEn un tiempo en que la sociedad se ve afectada por tantos divorcios, es necesario que los matrimonios nos afiancemos de La Roca.  

Es importante que nos tomémos fuertemente de la mano de nuestro Dios, quien a su vez ha cumplido Su promesa de no abandonarnos no sólo porque El es fiel, sino porque nos ama.

Aprendamos de tal amor que se entregó hasta la muerte; de ese amor que cubre multitud de faltas: el amor que no abandona.

Amemos así a nuestra pareja. Abandonar no es una opción.

Comparto una porción de un escrito de Max Lucado, un escrito que no por ser bello deja de ser una fuerte exhortación para cumplir nuestra promesa matrimonial.

“Notable. Dios hizo un pacto con el hombre. Una y otra vez, Dios ha honrado ese pacto:

Cuando los hijos de Israel se quejaron en la esclavitud, Dios no los dejó.

Cuando después de haberlos liberado, ellos querían regresar a Egipto, Él no los dejó.

Cuando hicieron un becerro de oro y lo adoraron, Dios no los dejó.

Cuando su rey, el rey David adulteró, mintió, engañó, y cometió asesinato, Dios no abandonó a su pueblo tampoco.

Cuando los propios amigos de Jesús se quedaron dormidos mientras él agonizaba en oración en Getsemaní, Él no los abandonó.

Cuando uno de sus seguidores le dio el beso de la traición en su mejilla, Él no se fué.

Cuando un soldado romano hirió su espalda con el látigo hasta sangrarla, Jesús soportó, Jesús no se fué.

Cuando experimentó el quebranto del dolor en todo su cuerpo, Jesús no se fué.

Cuando regresó de la tumba después de haber resucitado  y encontró a sus apóstoles acurrucados juntos en medio de el miedo, Él no los dejó.

Esa es la clase de Dios que servimos.

Un Dios de pacto.

Es por eso que las promesas del pacto son importantes para Dios.

Dios cree que una promesa  es un pacto para ser honrado.

Como Hijos de Dios, guardar pactos es nuestra herencia.

Una herencia que nos llama a ser fieles, un ejemplo que nos obliga a guardar nuestra promesa y nuestro pacto no sólo a Dios, sino a nuestro cónyuge.

Si tu matrimonio necesita reconstrucción, tienes un Dios que te insta a invocarlo para ayudarte a reconstruir tu hogar.

Uno de los últimos mensajes que mi padre me dio fue garabateado en un trozo de papel mientras yacía en su cama de hospital: “Max, sé fiel a tu esposa”.

Tenemos una tradición de fidelidad.

No hay ninguna razón más para ser fiel a tu cónyuge que para honrar al Dios que ha sido fiel a ti”.

Hace veintiun años!

Gracias amor porque hasta hoy has permanecido a mi lado, fiel a tu promesa.
Te amo.

Poema de Máx Lucado traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

Obtenido de “Dark Country of Divorce”

EL SILENCIO DEL SÁBADO. Max Lucado

Jesús permanece en silencio el sábado. Las mujeres han ungido su cuerpo y lo pusieron en la tumba de José. El cadáver de Cristo es tan mudo como la piedra que lo protege. Habló mucho el viernes. Él va a liberar a los esclavos de la muerte el domingo. Pero el sábado, Jesús permanece en silencio.

Así es Dios. Se hizo oír el viernes. Arrancó las cortinas del templo, abrió las tumbas de los muertos, sacudió la tierra, bloqueó el sol del cielo, y sacrificó al Hijo del Cielo. La tierra ha oído hablar mucho de Dios el viernes.

Nada en sábado. Jesús permanece en silencio. Dios está en silencio. El sábado es silencioso.

Las conversaciones de fin de semana de Semana Santa suelen saltarse el sábado. El viernes y domingo captan la atención. La crucifixión y la resurrección son el centro de nuestros pensamientos. Pero no hay que pasar por alto el sábado. Nosotros tenemos nuestros “sábados” también.

Nuestros “sábados silenciosos”. El día entre la lucha y la solución, el día entre la pregunta y la respuesta, entre la oración hecha y la respuesta a nuestra petición.

El silencio del sábado nos atormenta. ¿Estará enojado Dios conmigo?
¿Acaso le he defraudado?

Dios sabe que Jesús está en la tumba, ¿por qué no hace algo? O, en su caso, Dios sabe que tu carrera está en picada, o tus finanzas andan por los suelos, o tu matrimonio está hecho un desastre. ¿Por qué Dios no actúa? ¿Qué se supone que debes hacer hasta que lo hace?

Uno hace lo que Jesús hizo. Quédarse quieto. Permanecer en silencio. Confíar en Dios. Jesús murió con esta convicción:

“Porque no dejarás mi alma en el Hades,
Ni permitirás que tu Santo vea corrupción”. ( Hechos 2:27 )

 Jesús sabía que Dios no lo dejaría solo en la tumba. Nosotros necesitamos saber que Dios no nos dejará solos en nuestras luchas. Su silencio no es ausencia, la inactividad no es  apatía. Los sábados en nuestra vida tienen su propósito. Nos dejarán sentir toda la intensidad de la fuerza de Dios. Si Dios hubiera resucitado a Jesús sólo quince minutos después de la muerte de su hijo, ¿habríamos apreciado el acto? Si fuera a resolver nuestros problemas en el segundo siguiente al que aparecen , apreciaríamos y valoraríamos de la misma forma Su fortaleza? 

Por Sus motivos, Dios inserta “sábados” entre nuestros “viernes” y nuestros “domingos”. Si hoy es uno para ti, sé paciente. Y así, como alguien que soportó el silencio del Sábado escribió:

“Ten paciencia, hermano, hasta la venida del Señor” (Santiago 5:7 RV).

Max Lucado,  30 de Marzo 2013

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

EL SILENCIO DEL SÁBADO

GENTE SIMPLE.

Por Mayra Gris de Luna.

Cortar flores silvestres fue una actividad que disfruté con mi mamá. De muy pequeña íbamos juntas por las tardes a jugar con la pelota a un campo cercano. Antes de regresar a la casa, ella cortaba unas flores silvestres amarillas y rosas que crecían allí, mientras yo buscaba las “diente de león” para soplarles  y ver como volaban sus pétalos.

Ya en casa, ponía agua en un vaso grande y las ponía en el centro de la mesa. Mi corazón de niña se alegraba con éste acto de mi mamá; se contagiaba de esa alegría que ella desbordaba siempre.

Ahora, me gusta ver las flores en las casas. La mayoría son arreglos de flores artificiales montados en hermosos floreros. En algunas puede haber coloridas y finas flores naturales. Pero últimamente no he visto flores silvestres en un vaso. Eso es para gente sencilla, o, como diría mi mamá, son cosas de “gente simple”.

Recuerdo cuando ya de joven le comentaba a mi mamá lo que aprendía en un curso acerca de las reglas de etiqueta para poner la mesa. Le platicaba que si el filo de la vajilla era plateado, se utilizan cubiertos plateados y que en una mesa formal con vajilla de filo dorado, lo indicado era usar cubiertos dorados. Y que la maestra decía que el florero del centro no debía ser muy alto porque los comensales no podrían verse. Ella sólo dijo:

– “Todo eso es muy complicado. Yo soy gente simple”. Ahí comencé a darme cuenta que la sofisticación puede volver a la gente muy complicada.

Con el paso de los años, me he dado cuenta de que yo también me volví complicada. Muy complicada. Tantas reglas que cumplir, protocolos que seguir, expectativas que llenar, heridas que no se quieren tocar, temores latentes y sobre todo: el orgullo.

Todas las cosas que nos limitan, que nos presionan, que nos atrapan y matan nuestra sencillez de niñas, nuestra espontaneidad, nuestra simpleza.

Recuerdo a mi mamá como una persona siempre alegre. Y creo que pensando en ella me convenzo cada vez más de que es mejor ser “gente simple” que “gente complicada”.

Encontré varías características en la persona de mi madre, que la hacían simple si, y por ello feliz.

1. LA “GENTE SIMPLE” ENCUENTRA BELLEZA DONDE ES DIFÍCIL ENCONTRARLA.

Recordé un día en especial al ver una fotografía. Fuimos a la playa en Veracrúz, y de regreso, en la carretera, Mamá vió unas flores y le pidió a mi papá que orillara el auto. Bajamos a cortarlas. Eran del tipo de flores que se secan y pueden durar mucho tiempo luciendo intactas. Yo las recordaba hermosas hasta que observé en la fotografía que en realidad el lugar no era muy lindo. Me sentí admirada de la manera en que mi mamá pudo ver algo bello en medio de algo francamente feo. Los niños y niñas son así. Pueden ver un perrito roñoso y sucio y no dudan en cargarlo y decir: -“¡mira qué lindo!”.

2. LA “GENTE SIMPLE” LE DA MAS IMPORTANCIA A LAS PERSONAS QUE A LAS COSAS. SIEMPRE.

Mi mamá no solo me llevaba a jugar con la pelota. Jugamos a la tiendita y se tiraba con nosotras  sobre una colcha en el patio a ver las formas de las nubes. También estuvo con su madre y con su suegro al momento de morir porque cuidó de ellos. Fué madre no solo para nosotros sino para otras personas. Siempre se daba tiempo para platicar con alguien aun cuando hacía muchas otras cosas.

3. LA “GENTE SIMPLE” SE DA TIEMPO PARA DISFRUTAR DE LA VIDA.

Estamos demasiado ocupados como para cortar flores. No nos damos tiempo para hacer las cosas que nos gustan y que disfrutamos. ¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo solo para disfrutarlo? Ver una película romántica, un masaje relajante, reir a carcajadas.

Cuando no dedicamos tiempo para ello,  aparece la frustración, el resentimiento, y la “chispa” de la vida se va apagando.

4. LA “GENTE SIMPLE” NO LE DA TANTA IMPORTANCIA A LAS COSAS MATERIALES NI LE INTERESA IMPRESIONAR A LOS DEMÁS.

Las personas que conocieron a mi mamá le recuerdan como una mujer bella. Siempre admiré como lucía hermosa si en su tocador solo había un cepillo para el cabello, una sencilla crema “Nivea”, algún desodorante y un perfume.

Al respecto me gusta la traducción de la Biblia de Jerusalén de 1 Pedro 3:2 y 3 que dice:

 Que vuestro adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas,

 sino en lo oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un alma dulce y serena:

esto es precioso ante Dios.

Cuando Jesús, el Rey de Reyes vivió en la tierra, eligió una vida sencilla. La Biblia dice que no tenía ni en qué recostar su cabeza. Su vida era simple. No así su misión. La más sublime, difícil y significativa de todas. La vida más trascendente enfocada en lo eterno, no en lo temporal.

Desde hace algún tiempo empecé a reestructurar mi vida para hacerla más simple. Eso implica menos de unas cosas y mas de otras.  

El resultado ha sido muy satisfactorio para mi. Me siento mas tranquila y más feliz.

Sin lugar a dudas una de mis metas es ser como decía mi mamá:  una “gente simple”.

 ¿Crees que tu calidad de vida mejoraría si fuera más simple?

¿Qué podrías eliminar o incrementar?

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“CUPO COMPLETO, NO HAY LUGAR”

 "CUPO COMPLETO, NO HAY LUGAR"

Unas de las palabras más tristes que uno puede escuchar son: “no tenemos lugar para ti”.

Jesús conocía el sonido de esas palabras. Él todavía estaba en el vientre de María cuando posada tras posada le dijeron:  “No hay lugar para ti.” (Lucas 2:7)

Años más tarde, recibió el rechazo absoluto cuando fue colgado en una cruz. El mensaje que Jesús recibió decía “No tenemos lugar para ti en nuestro mundo”.

Incluso hoy, las cosas no han cambiado mucho hacia Jesús. Va de corazón en corazón pidiendo entrar. De vez en cuando, es bienvenido. De vez en cuando alguien abre la puerta de su corazón y le invita a quedarse. Para éstos pocos corazones, Jesús tiene una promesa: “En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones” Juan 14:2

Qúe hermosa promesa: Cuando hacemos lugar para El en nuestros corazones, El tiene un lugar para nosotros en Su reino.

Juan 14:1-4

1  No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.

De Max Lucado

“Grace for the moment”/ UpWords

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

 

MARIA, UNA MUJER DIGNA DE IMITAR.

Por Mayra Gris de Luna.

Estuvo de moda, entre los jóvenes creyentes, usar una pulsera con las iniciales de las palabras en inglés  ¿Qué haría Jesús en mi lugar?. Se pretendía que ésta pulsera sirviera como un recordatorio en los momentos apropiados. No se si es por ser mujer, o sentirme tan “humana”, que a lo largo de mi vida, son más las ocasiones en las que me he preguntado ¿Qué hubiera hecho María en mi lugar?

Me hago la pregunta porque realmente ésta mujer ha impactado mi vida como mujer, como madre y como sierva. La mujer que fué escogida por Dios, para ser la madre de Jesúcristo, posee notables características:

MARIA, UNA MUJER FUERTE  Y FIEL.

En lo personal, me impresiona su carácter. Su fortaleza. Su entereza. Cuando Dios la eligió no se enfocó solamente a sus nueve meses de embarazo. 

En su omnisciencia, Dios conocía lo que la madre de Su hijo necesitaba para prepararlo para su dura misión en la tierra, sabía lo que María tendría que soportar al ver a su hijo tratado como un criminal, atormetado, azotado inhumanamente, ensangrentado, crucificado, y muerto, llevando sobre si el pecado de toda la humanidad.¡Qué madre podría soportarlo! ¡Qué madre podría preparar a su hijo para tal misión!

“Estaban junto a la cruz de Jesús su madre…” Juan 19:25 

María había  amado a  su hijo ya  por 33  años.  Probablemente ya viuda, su vida se centraba en su hijo y Salvador. Y ahí estaba, fiel, al pié de la cruz. Ella no le negó. Permaneció cerca. “Guardando en su corazón” todo el dolor que esto le significara.

Tenía que haber sido fuerte.

Hechos 1: 6-14  narra la ascensión de Cristo. El verso 14 dice: “Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos”.

No se si María pudo ver a su hijo alejarse en el cielo hasta perderlo de vista en aquel día, pero lo que si sabemos es que perseveraba en la oración.

Se refugiaba en el “Poderoso” como ella le llamaba.

Tenía que haber sido fiel.

 *MARIA, UNA MUJER SENSIBLE 

 “Y SU MADRE GUARDABA TODAS ESTAS COSAS EN SU CORAZÓN”

Lucas 2:51

Estas palabras se refieren a María cuando ella y José andaban buscando a Jesús y después de tres días lo encontraron en el templo dialogando con los doctores de la ley. Cualquier mujer en esa situación estaría llorando desesperada y la reacción al encontrar al hijo perdido sería reprochar, regañar, llorar, gritar, darle un “jalón de orejas”, o algo así, pero la reacción de María fue “guardar todas estas cosas en su corazón”. Ella era apacible, ella era sensible. Con este adjetivo sensible no me refiero a la manera en que nos ponemos en nuestros “días difíciles” sino al hecho de enfocar su atención y sus sentidos a las cosas que pasaban con Jesús, meditándolas en su corazón, aunque tal vez no las comprendía del todo.

Tengo un alhajero musical que perteneció a mi mamá, a veces lo saco, le doy cuerda y saco objetos que le pertenecieron y la recuerdo mientras escucho la música.

Es un momento especial.

Todas nosotras hemos recibido bendiciones especiales del Señor, algunas de estas han sido realmente grandiosas en su momento, y con el paso del tiempo las olvidamos. Estas bendiciones hay que guardarlas en nuestro corazón así como María. Y de vez en cuando podemos “abrir nuestro alhajero” y recordarlas. Y tal vez habrá cosas que entendamos con el tiempo.

*MARIA, UNA MUJER DISPUESTA

.          “ENTONCES  MARIA  DIJO: HE AQUÍ LA SIERVA DEL SEÑOR, HÁGASE CONMIGO CONFORME A TU PALABRA”.

(Lucas 1:38)

Aunque lo que se le anunciaba  a  María era  un privilegio, no era algo fácil de enfrentar, pero ella, aún siendo tan jovencita, contestó con convicción, y se refirió a si misma como “Sierva”.

El servir al Señor es un privilegio como el concedido a María, el servir al Señor no siempre es fácil así como no fue fácil para ella ser la madre del Señor, pero lo importante es nuestra DISPOSICIÓN, NUESTRA ACTITUD DE SIERVAS.

Nuestra vida sería diferente, si cada mañana nos presentáramos  ante el Señor con estas palabras: “He aquí la sierva del Señor, hágase conmigo conforme a Tu palabra”

*MARIA: UNA MUJER DE ALABANZA

            Lucas 1:46-55  A ésta porción se le conoce como el “Cántico de María” o “Magnificat” por ser esa la primera palabra en su versión en latín. Son palabras de alabanza y exaltación.

Esta canción provenía de un corazón desbordante, provenía de su alma, de su espíritu, de dentro de su ser.

Las primeras palabras son: “ENGRANDECE MI ALMA AL SEÑOR”. María fue una mujer que engrandeció al Señor con su alma.

¿Te has preguntado cómo puede tu alma engrandecer al Señor?… ¡Piénsalo!

En  ésta Navidad y siempre,  quisiera ser como ella, una mujer fuerte  y fiel, una mujer sensible y dispuesta a servir, una mujer que engrandezca al Señor con su alma.

                                            Maria: una mujer digna de imitar.

“JESÚS CAMINÓ”

Uno de los hábitos más saludables es caminar. Jesús caminó.

¡Jesús caminó una distancia que equivale casi a dar la vuelta al mundo!

Jesús caminó desde Egipto a Nazaret: 644 kilómetros.

Jesús caminó de Nazaret a Jerusalén, y de Jerusalén a Nazaret ántes de los 30 años de edad: 28,962 kilómetros.

Se calcula, según el relato bíblico, que Jesús caminó durante su ministerio público de tres años aproximadamente 5028 kilómetros.

El total de kilómetros que Jesús caminó en sus viajes fué de aproximadamente 34, 634 kilómetros. ¡Un promedio de 32 kilómetros por día!

¡Esto significaría que durante su vida, Jesús pasó por lo menos 1,076 días y noches de viaje, lo que equivale a un total de dos años más 346 días de viaje! A la edad de 33 años ya había caminado todos estos kilómetros!

El mundo mide en la línea ecuatorial 40,067 kilómetros, lo que significa que ¡Jesús caminó casi esa distancia! Tomando en cuenta que seguramente Jesús caminó más de lo que se registró en la Biblia, es probable que Jesús caminó la distancia que hay alrededor del mundo que él mismo creó junto con el Padre y el Espíritu Santo. 

“En el principio era el Verbo y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios. Él era en el principio con Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de él, y sin él no fue hecho nada de lo que ha sido hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres” Juan 1:1-4

Fuente: “Los hábitos de Jesús”

de Jay Dennis

Editorial Mundo Hispano.

“SEGURIDAD EN MEDIO DE LA INSEGURIDAD”

Por Mayra Gris de Luna.

“Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo.  Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él” 

(Lucas 8.39)

Estas fueron las palabras que Jesucristo le dijo a un hombre al que había liberado. Este hombre había sido poseído por muchos demonios durante mucho tiempo.

Así como pasó al endemoniado, muchas personas somos bendecidas, sanadas, libradas de accidentes y peligros cada día y a cada momento. Algunas veces reconocemos la ayuda sobrenatural de Dios, y muchas otras ni nos damos cuenta. Aún cuando si estamos conscientes de la ayuda de Dios y aún inmensamente agradecidos e impresionados, muchas  veces guardamos silencio. No compartimos nuestra experiencia. A veces casi puedo escuchar a Jesús diciéndome: ¡Anda, ve y cuenta las cosas que ha hecho Dios en tu vida! ¡No te quedes callada!

Creo que hay por lo menos tres razones por las que a veces no testificamos de las cosas que Dios hace en nuestra vida:

1. Por lo que digan los demás.

2. Porque pensamos que tiene que ser algo espectacular para compartirlo.

3. Pensamos que tal vez a nadie le importe.

En efecto, puede haber personas criticando; puede también ser algo cotidiano; y si, tal vez a la mayoría no le importe, pero aun con todo, al leer lo que Jesús dijo aquella ocasión, siento que debería compartir y publicar las cosas cosas que Dios hace en mi vida, y por una sola persona que resulte impactada positivamente como resultado de ello, vale la pena hacerlo.

Durante la semana he estado meditando mucho sobre el cuidado de Dios hacia nuestra familia.  Yo tengo mucho que agradecer y publicar. Dios nos protegió de manera especial. Hay cosas que mis hijas han tenido que enfrentar, que los niños de mi época no vivimos. Durante los últimos dos años, en tres diferentes ocasiones, sus escuelas han sido evacuadas por amenazas de bomba. Los niños nos llaman por sus celulares y nos ponen al tanto antes de que la escuela lo haga de manera oficial. Las mamás nos avisamos unas a otras para recoger a nuestros hijos lo más pronto posible, pues aunque siempre esperamos que sea simplemente una amenaza, por momentos se experimenta temor de que en cualquier momento eso pudiera explotar y la histeria colectiva se hace presente.

El miércoles pasado recibí otra llamada de mi hija. Se le escuchaba un poco nerviosa. Rápidamente me relató que después de efectuar un robo a un almacén cercano, varios asaltantes en su huida, perseguidos por la policía chocaron contra una camioneta con una decena de pasajeros. Ambas unidades se volcaron. Como la policía los perseguía algunos trataron de huir y hubo un tiroteo. Todo ésto ocurría a un lado de la escuela mientras los chicos tenían su recreo. Se temía que los asaltantes pudieran entrar a la escuela o alguna bala perdida pudiera lastimar a alguien. Los maestros y policias de la escuela activaron inmediatamente sus protocolos de seguridad poniendo a salvo a los niños. Sin embargo el sonido de las ambulancias llegando por los heridos, la llegada de policía, el acordonamiento de la zona, y mas tarde la llegada de los medios de comunicación pudo alterar hasta a los niños más ecuánimes.

Aún cuando enfrentar éste tipo de situaciones se nos va haciendo cotidiano, no es algo a lo que uno quiera acostumbrarse. Estos chicos han pasado por tres amenazas de bomba y un tiroteo en menos de dos años, y eso sin mencionar los sismos.

Cuando recibo este tipo de llamadas, le recuerdo a mi hija que Dios está con ella y siempre nos ha cuidado, y que por eso podemos confiar en que todo saldrá bien.  Le digo que voy a ir lo mas pronto posible, y que voy a orar por la situación. Ella dice que es difícil permanecer del todo tranquila en medio de la paranoia que provocan éste tipo de situaciones, pero que aunque se sienta nerviosa sabe que Dios siempre está con ella, y ya ha podido ir desarrollando ésta convicción cuando vez tras vez ocurren éste tipo de eventualidades y Dios nos ha guardado y protegido.

En medio de la inseguridad, podemos tener seguridad. Seguridad en que Dios ha prometido estar siempre con nosotros. Así ha sido siempre y así será. El siempre cumple Sus promesas.

“He aquí Yo estoy contigo y te guardaré dondequiera que vayas”.

Génesis 28:15

Sea que acostumbres testificar las cosas que Dios ha hecho contigo o no, te invito a hacerlo dejando un comentario. La bendición siempre se multiplica cuando lo compartimos.

LO QUE TE HACE ESPECIAL.

Por Mayra Gris de Luna.

¿Te has puesto a observar las cosas especiales de la gente a tu alrededor?

A mi esposo se le facilita de manera natural encontrar el lado brillante de las personas, y de él he aprendido a observar aquellas peculiaridades que le dan el toque especial a cada una de ellas.

Siempre que veía a Ken estaba tomando fotos, cuando no estaba tomando fotos entonces grababa videos, seguramente amaba tanto la vida que no quería perder ningún detalle. Era una de sus características.

La Señora Alicia sabía todo acerca de los nahuales, el chupacabras y los ovnis. Ella misma decia haber sido “contactada” por extraterrestres. A mi mamá le entretenía mucho platicar con ésta señora, creo que nada mas le “seguía la corriente”, y casi casi sacaba el tazón de palomitas para disfrutar de una amena tarde platicando con esta señora especial.

Podría enumerar una larga lista de cosas que hacen a mi esposo especial para mi, pero una de las peculiaridades a las que me refería es por ejemplo, su afición por todo lo relacionado al equipo de audio. Le encanta comprar cables, pluvs para los cables, conexiones extensiones y adaptadores para los cables, y estuches y cajas para guardar… ¿adivina qué?… ¡si! acertaste: también para los cables. 🙂  Antes no me resultaba tan agradable tener que invertir tiempo y dinero cada semana para comprar algo que hacía falta, pero me di cuenta de cuánto disfruta en la iglesia el estar conectando los cables, los micrófonos, las bocinas, el cañón, y todo lo demás. No es solo un don sino un ministerio que Dios le ha dado.  Ahora, cuando vamos al centro comercial, yo misma le pregunto: -“¿no quieres pasar a STEREN por algun cable?

Es muy bueno que él tenga la capacidad de entender de audio, pero es mejor cuando usa ésta habilidad para la edificación y para la alabanza y adoración de Dios en la Iglesia. Eso es realmente especial.

El conjunto de todas las características de una persona aunadas a la manera en que ésta se desenvuelve y relaciona con su entorno son los factores que determinan su esencia. Cada persona es única e irrepetible. Por eso es especial.

No existen clones ni fotocopias de las personas. Todas somos diferentes y singulares. Esta diversidad me encanta. Es fascinante descubrir lo que cada persona “trae”. Desde sus gustos y aficiones, hasta sus aspiraciones, temores y retos. A veces podemos ver como desde muy pequeñitos ya dan muestras claras y definidas de lo que les atrae.

Así fué en el caso del norteamericano Kevin Clash. De cuna humilde, desde que cursaba la primaria empezó a fabricar sus propios títeres. Me pareció fascinante como desde tan pequeñito “ya traía” eso especial.  Como no diponía de recursos, un día cortó un abrigo de su mamá para fabricar uno de sus muppets. Cuando su papá se dió cuenta, Kevin se encontraba temeroso por el castigo, pero su sabio padre, aun cuando no podrían reponer pronto el abrigo, solo le preguntó: -“¿Cómo se llama?” (refiréndose al muppet). Sus padres siempre apoyaron su afición y le brindaron mucho amor.

Cuando estaba en la secundaria, hacía obras con sus muppets para los niños que se encontraban enfermos o discapacitados. Con su especial carisma brindaba un tiempo de recreo y solaz para estos niños. Y Kevin disfrutaba mucho hacerlo. Lo hacía tan bien que pronto tuvo la op0rtunidad de tener un show de una hora por televisión. Con el paso del tiempo llegó a conocer a Jim Henson, creador de Plaza Sésamo, y pronto se encontró trabajando en éste programa que tanto admiró desde pequeño. Ha dado vida a varios personajes, pero sin duda el más querido por todo el mundo es ELMO. Aunque el Mounstro “Comegalletas”, la Rana René y Piggie son de los favoritos, no hay duda de que Elmo es especial. ¿Qué hizo que Elmo fuera así de especial? Elmo habla de Elmo como si fuera otra persona. Tiene pelo rojo, una vocecita característica y  risa contagiosa. Elmo es un pequeñito “ser” de tres años y medio, con inocencia, ternura y sobre todo AMOR. La mayor característica de Elmo es el amor. Elmo ama. Elmo abraza y se deja abrazar.  Elmo tiene “contacto físico” con las personas. Hay quienes opinan que en Elmo se ve manifestado el amor que Kevin recibió de sus padres. Esta persona tenía la habilidad poco común de dar vida a los títeres, pero se convirtió en algo verdaderamente especial cuando usó esa característica singular para beneficio de los demás.

Cuando vivamos en el cielo, yo quiero conocer a una mamá muy especial para mi. Ella ha sido mi ánimo e inspiración en la tarea de preparar el “lunch” para mi familia. De cinco mil personas que se habían reunido en un monte para escuchar a Jesús, solo un muchachito tenía algo para comer cuando ya la hora era avanzada. Una mamá prevenida había horneado pan y le puso 5 piezas para acompañar dos pescados que tal vez su papá habría salido a pescar muy temprano en la mañana, y que ella preparó para que el comiera. El chico podría haberlo guardado o podría haberse escondido para comer entre la hierba que había en aquel lugar. Estuvo dispuesto a compartirlo, a ponerlo a disposición de Jesucristo sin pensar que podía ser muy poco. Si, en realidad era poco, pero con el toque del Maestro se beneficiaron 5000 personas aquel día y todas las que nos maravillamos cada vez que leemos esta historia.

Todos tenemos algo. Puede ser poco, pero cuando lo ponemos a disposición de Jesús para beneficio de otros, el toque del Maestro lo torna extraordinariamente especial.

¿Reconoces tus características especiales?

¿Cual de ellas utilizas para beneficiar a otros?

Fuente: “Being Elmo: A Pupeteer´s Journey” (Documental-Netflix, 2012)

Visita PIEL CANELA…el blog para la mujer latina. http://paralamujerlatina.wordpress.com

¿POR QUÉ JESÚS IBA A FIESTAS?

Por MAX LUCADO.

Imagínate seis hombres caminando por un estrecho camino. Los rostros de los hombres tienen vehemencia pero son comunes. Su líder es seguro, pero desconocido. Lo llaman Rabí. ¿Hacia dónde se dirigen? ¿Al templo para adorar? ¿A la sinagoga para enseñar? ¿A las colinas para orar?

No se les ha dicho, pero cada uno tiene su idea al respecto. Quizá fue Andrés el que lo preguntó. A lo mejor Pedro. –Así que Rabí, ¿hacia dónde nos llevas? ¿Al desierto? –No- oponía otro-, nos lleva al templo.

-¿Al templo? Desafía un tercero-.

Jesús dice con suavidad:

-Nos dirigimos a un casamiento.

Silencio. Juan y Andrés se miran entre sí.

-¿Un casamiento? –dicen-. Juan el Bautista jamás habría asistido a un casamiento. Vaya, si allí se bebe, hay risas y bailes…

-¡Y ruido!- aporta Felipe-. ¿Cómo se puede meditar en un ruidoso casamiento?

-¿O predicar? – agrega Pedro.

-¿Por qué tenemos que ir a un casamiento?

Buena pregunta. ¿Por qué llevaría Jesús a sus seguidores, en su primer viaje, a una fiesta? ¿No tenían trabajo que realizar? ¿No tenía principios que enseñar? ¿No estaba limitado su tiempo? ¿Cómo podía caber una boda en su propósito en la tierra?

¿Por qué fue Jesús al casamiento?

¿La respuesta? Se encuentra en el segundo versículo de Juan 2. “Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos”.

Cuando los novios hicieron la lista de invitados, incluyeron el nombre de Jesús. Y cuando Jesús se presentó con una media docena de amigos, no fue revocada la invitación. Quienquiera que fuese el anfitrión de esta fiesta estaba feliz de que Jesús estuviese presente.

-Asegúrense de anotar el nombre de Jesús en la lista- quizás haya dicho. Él verdaderamente le da vida a una fiesta.

Jesús no fue invitado por ser una celebridad. Aún no lo era. La invitación no la motivó sus milagros. Todavía no había efectuado ninguno. ¿Por qué lo invitaron? Supongo que se debía a que lo querían.

¿Gran cosa? A mí me parece que sí. Creo que es significativo que la gente común de un pequeño pueblo disfrutara de estar con Jesús. Creo que vale la pena destacar que el Todopoderoso no se comportaba de manera arrogante. El Santo no era santurrón. Aquel que todo lo sabía no era un sabelotodo. El que hizo las estrellas no tenía la cabeza metida en ellas. El que posee todo lo que hay en la tierra nunca la recorrió con altivez.

Nunca. Pudo haberlo hecho.

Se esforzó sobremanera por ser tan humano como cualquier otro. No necesitaba estudiar y sin embargo iba a la sinagoga. No tenía necesidad de ingresos y sin embargo trabajaba en el taller. Dedicó el tiempo de recorrer a pié 154 Km que separaban a Jericó de Caná para asistir a una boda.

Como resultado, la gente lo quería. Por supuesto que había quienes se burlaban de sus declaraciones. Lo llamaban blasfemo, pero nunca lo acusaron de fanfarrón. Lo acusaron de herejía, pero nunca de arrogancia. Lo tildaron de radical, pero nunca de inaccesible. No existe indicio de que alguna vez, haya usado su condición celestial para ganancia personal. Jamás.

Su fe hacía que lo amasen, no que lo detestasen.

¿Quién inició el rumor de que lo que identifica a un discípulo es una cara larga? ¿Cómo creamos esa idea de que los verdaderamente cristianos son los de corazón apesadumbrado?

¿Me permites declarar una opinión que tal vez produzca el arqueo de una ceja?¿Me permites que te diga por qué pienso que Jesús fue al casamiento? Pienso que fue al casamiento para… agarrate fuerte, presta atención a lo que digo… creo que Jesús fue al casamiento para divertirse.

Considéralo. Había sido una temporada difícil. Cuarenta días en el desierto. Nada de comida ni agua. Una confrontación con el diablo. Una semana dedicada a la iniciación de unos novatos galileos. Un cambio de trabajo. Se había ido de casa. No ha sido fácil. Un descanso sería bienvenido. Una buena comida con buen vino acompañados de buenos amigos… pues bien, suena bastante agradable.

Así que hacia allá se dirigen. Su propósito no era el de convertir el agua en vino. Eso fue un favor para sus amigos.

Su propósito no era el de demostrar su poder. El anfitrión del casamiento ni siquiera supo lo que hizo Jesús. Su propósito no era el de predicar. No existe constancia de un sermón.

Realmente queda sólo un motivo. Diversión. Jesús fue al casamiento porque quería a la gente, le gustaba la comida y, el cielo no lo permita, hasta puede ser que haya querido dar un par de vueltas bailando con la novia. (Después de todo, El mismo está preparando una gran boda).

Así que, perdónenme, diácono Polvoseco y hermana Corazóntriste. Lamento arruinar su marcha fúnebre, pero Jesús era una persona amada. Y sus discípulos debieran serlo también. No hablo de libertinaje, borrachera y adulterio. No apoyo la transigencia, la grosería ni la obscenidad. Solo soy alguien a favor de la libertad de disfrutar un buen chiste, dar vida a una fiesta aburrida y apreciar una noche entretenida.

Tal vez estos pensamientos te sorprendan. A mí también. Hace bastante que no tildo a Jesús de amante de fiestas. Pero lo era. ¡Sus adversarios lo acusaban de comer demasiado, beber demasiado y de andar con el tipo menos adecuado de personas!

“Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos” Mateo 11:19

Debo confesar que hace rato que no me acusan de divertirme demasiado. ¿Y a ti?

Solíamos ser buenos para eso. ¿Qué nos ha sucedido? ¿Qué le pasó al gozo puro y a la risa sonora? ¿Será que nos atoran nuestras corbatas? ¿Será que los bancos de iglesia nos ponen tiesos?

¿No sería posible que aprendamos a ser niños otra vez?

¡Traigan las canicas!… (aunque se estropeen los zapatos)

¡Traigan el bate y el guante!… (aunque nos duelan los músculos)

¡Traigan los caramelos!… (Aunque se peguen en los dientes)

Vuelve a ser niño. Sé simpático. Ríete. Moja tu galletita en tu leche. Duerme una siesta. Pide perdón si hieres a alguien. Persigue una mariposa. Vuelve a ser niño.

Relájate. ¿No tienes personas que abrazar, ni piedras que saltar, ni labios que besar? Alguien debe reírse de Bugs Bunny, ¿por qué no tú? Algún día te jubilarás; ¿por qué no hacerlo hoy? No me refiero a jubilarte de tu trabajo, sólo jubilarte de tu actitud. Sinceramente ¿alguna vez las quejas han mejorado el día? ¿Ha producido algún cambio la preocupación por el mañana? Deja que otro controle el mundo por un tiempo.

Jesús dedicó tiempo para una fiesta…¿no deberíamos hacerlo nosotros también?

 

Extraído y resumido de:

“Cuando Dios susurra tu nombre.”

Max Lucado.

Grupo Nelson

ESTOY CONTIGO.

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo;

Y si por los ríos, no te anegarán.

Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel,  SOY TU SALVADOR”

ISAÍAS 43:2-3

¡Qué promesa más poderosa y alentadora!  El ha prometido estar contigo en las dificultades de la vida. Se refiere a éstas pruebas inicialmente como “aguas”. Luego habla acerca de “rios”, sin duda un tipo de prueba mayor. Aún ahí sigue prometiendo que no nos pasará nada. Sin duda hay adversidades en la vida que pueden ser devastadoras como el fuego, sigue subiendo el nivel de dificultad,  pero incluso ahí, la promesa es que El es quien nos salva.

Aún contando con promesas como ésta, muchas veces no sentimos la presencia de Dios en nuestra vida TODO EL TIEMPO, cada segundo, cada día. Prueba de ésto es la presencia de temores en nuestras vidas. Si pudieramos constatar con nuestra vista Su presencia en situaciones de temor, éste desaparecería. Nos es difícil simplemente CREER que El está con nosotros siempre porque El así lo prometió.

Un día, cuando Jesús se acercó caminando sobre el mar en medio de una tormenta al barco en el cual estaban sus discipulos, El dijo: “¡Tengan ánimo! ¡No tengan miedo!”. Pero la tormenta siguió hasta que El entró en el barco. De ésta narración podemos aprender que Su presencia es lo que nos anima, pero la tormenta tal vez no se aquiete de inmediato. Tal vez El quiere que disfrutemos Su presencia, Su protección y Su ayuda en medio de las tormentas.

¿Está tu vida en  aguas mansas o en aguas turbulentas o en ríos de dificultades? El está contigo.

 ¿Está tu vida siendo probada por fuego? El es tu Salvador.

 Es probable que nunca aprendamos a disfrutar de nuestras tormentas, pero si podemos aprender a disfrutar la presencia de Dios en medio de ellas.

¿CUAL ES TU LEMA?

LEMA DE LA LIGA METODISTA DE JOVENES E INTERMEDIOS

Si escuchas las palabras “Todos para uno y uno para todos” seguramente pensarás en “Los tres mosqueteros”, tal vez se te antoje una Coca Cola bien fría si escuchas la frase “La chispa de la vida” o habrás recordado a Kalimán diciendo “El que domina la mente lo domina todo” ante una provocativa rebanada de pastel de chocolate o qué se yo, seguramente deben existir otras tentaciones 🙂 .

Los “lemas”, las “frases”, los “slogans”, son declaraciones simples, concisas, que de una manera impactante y original dejan un mensaje difícil de olvidar. Generalmente entre más cortos sean, se adhieren mas fácilmente a nuestra memoria, queramos o no.

La palabra “eslogan” viene del ingles “slogan” que proviene a su vez del escocés “sluagh-ghairm”, que significa “GRITO DE GUERRA”.

De ahí que un lema puede brindar tal motivación como la que necesitaría un guerrero para salir a la batalla. Lo primero que se me vino a la mente cuando leía esto son aquellas palabras para los guerreros en la película “Gladiador”:”Lo que haces en la vida tiene su eco en la eternidad”. ¡Definitivamente motivante!

Conservo un franco francés con el noble lema de la Revolución Francesa: “Libertad, Igualdad, Fraternidad“.

Uno de los más conocidos slogans del mundo por ser tan corto y efectivo, es el de la compañía “Nike”: “Just do it!” (¡Simplemente hazlo!) que ha sido usado aún más en conferencias motivacionales que con fines publicitarios de la marca.

Bill Hybels, autor, conferencista y mejor conocido por su “Cumbre global de liderazgo”, recomienda usar frases cortas, o slogans para resumir una meta o un proyecto y motivarnos en el camino. Me dí cuenta de cuán efectivo es esto, cuando vi cuánto me habían afectado de una manera positiva por supuesto, algunas frases que escuché desde mi niñez.

El lema del Instituto Mexicano Madero, que fue mi escuela por 15 años dice: “LA MEJOR CULTURA, PARA EL MEJOR SERVICIO”. Para quienes lo escuchamos tantas veces la conciencia de que necesitábamos estar lo mejor preparados para dar un mejor servicio a nuestro país, a nuestra familia, a Dios, fue lo que nos motivó y nos sigue motivando a prepararnos constantemente. Sabíamos que teníamos que aprender de todo lo que pudiéramos según nuestras posibilidades. Así que en la escuela, además de las materias de rigor,  nos enseñaban mecanografía, carpintería,mecánica,  inglés, música, cocina, manualidades, comicidad, teatro,… algunos de los compañeros aprendieron hasta Taxidermia que era uno de los tantos talleres que teníamos!

Hace unos meses, en la escuela le pidieron a una de mis hijas llevar algún objeto antiguo que tuvieran. Lo más antiguo que encontré fue un pin de la Liga Metodista de Jóvenes que perteneció a mi mamá cuando participaba como joven en esta organización. Tiene una frase grabada que dice: “ELEVÁOS Y ELEVAD TODO POR CRISTO”. Es el lema de la organización hasta hoy. El haber tenido este lema en su juventud, motivó a mi mamá a enseñármelo y explicármelo en mi adolescencia. Confieso que hasta hace poco, solo había puesto énfasis en la primera parte. Pero recientemente he comprendido que nuestra misión no está completa hasta hacer crecer a los demás. Por Cristo, tengo que elevarme, pero elevar también a mis hijas, a mis amigas, a mi organización, a mi ciudad, en una palabra: TODO.

Podemos identificar la misión de las personas por sus célebres frases. Así, la misión de procurar el bien de todos de Benito Juárez se nos hace evidente con la suya de “El respeto al derecho ajeno es la paz”. O la pasión de Pablo con su “Para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”.

¿Sabes cuál es tu misión? ¿Tienes un lema? Seguramente hay quien no tiene solo uno, tal vez tenga varios.

El saber quién soy y para que estoy aquí me ha llevado  a escoger el Salmo 138:8 como mi lema. Estas palabras son mi motivación y mi “grito de guerra” para hacer lo que hago:

“EL SEÑOR CUMPLIRÁ SU PROPÓSITO EN MI”

Salmo 138:8

“hasta la vista Baby!”

DOLAR: “EN DIOS NOSOTROS CONFIAMOS”