PALABRAS DE UN ESPOSO.

MATRIMONIOS LUNA

En la cama tengo a una mujer a mi lado.

Podría alargar mi brazo y tocarla en este mismo instante tan fácilmente como me toco a mí mismo, y el pensar en ello me resulta más sugestivo que pensar en la luna o en cualquier montaña.

Incluso si esta mujer fuese un ángel (que pensándolo bien quizás lo sea) creo que aún sería más sugestivo.

Hay sólo dos factores que impiden que ésta situación tan increíblemente abrumadora no me haga estallar el corazón al tratar de entenderla: una es que me he despertado así, con la misma mujer junto a mí, centenares de veces antes; y la otra, es que millones de hombres y mujeres se están despertando uno al lado del otro, de la misma forma, cada día y todos los días en todo el mundo, y lo han estado haciendo así durante miles de años.”

Mike Mason.

El matrimonio es una oportunidad única. Tenemos la oportunidad de compartir cada aspecto de nuestra vida con otro ser humano. Nos hemos prometido que estaremos unidos a través de los altibajos de la vida y, con la seguridad de esta promesa mutua, nos atrevemos a revelar todo sobre nosotros mismos.

Nos relacionamos en nuestra común humanidad, sintiendo el dolor de la otra persona y cubriendo las debilidades mutuas. Nos regocijamos con los puntos fuertes de cada uno y nos deleitamos con los éxitos del otro. Nos ha sido dado un consejero, un compañero, un mejor amigo – en resumen- un cónyuge para toda la vida. Y si somos lo suficientemente pacientes, amables y faltos de egoísmo descubriremos que cada uno de nosotros posee una riqueza inagotable.

El matrimonio ha aportado un gozo indescriptible a millones de parejas y ha sido celebrado en todo el mundo con ceremonia, poesía, prosa y canción.

Tomado de “Él y Ella: Cómo establecer una relación duradera”

de Nicky y Sila Lee

Alpha Américas.

The Marriage Book.

UN DESAFÍO DE AMOR.

 MATRIMONIOS A PRUEBA DE FUEGO

Tomado del blog “Matrimonios a prueba de fuego”.

 link para ir al sitio original:  MATRIMONIOS A PRUEBA DE FUEGO

 EL AMOR SE DELEITA.

 “Goza de la vida con la mujer que amas todos los días de tu vida fugaz”.

 (Eclesiastés 9:9)

Una de las cuestiones más importantes que deberías aprender en este viaje que el amor te desafía es que no puedes simplemente seguir tu corazón. Debes guiarlo.

No debes permitir que tus sentimientos y emociones te conduzcan.

Debes colocarlos en el asiento trasero y decirles a dónde irás. En tu relación matrimonial, no siempre tendrás deseos de amar. Es poco realista esperar que tu corazón se estremezca al pensar en pasar cada momento con tu cónyuge. Nadie puede mantener un deseo ardiente de unión que depende solo de los sentimientos; pero también es difícil amar a alguien sólo por deber.

Un recién casado se deleita en la persona que ahora es su cónyuge. Su amor es fresco y joven, y en el corazón persisten esperanzas de un futuro romántico. Sin embargo, hay algo que tiene el mismo poder que ese amor fresco y nuevo. Viene de la decisión de deleitarte en tu cónyuge y de amarlo sin importar cuánto tiempo hayas estado casado. En otras palabras, el amor que decide amar tiene el mismo poder que el amor que tiene deseos de amar. En muchos aspectos, es un amor más maduro y verdadero porque tiene los ojos bien abiertos.

 Si depende de nosotros, con el tiempo, cada vez más nos inclinaremos a desaprobar al otro. Ella te crispará los nervios. Él te sacará de quicio. Pero tengamos en cuenta que nuestros días son demasiado cortos como para gastarlos discutiendo por nimiedades. La vida es demasiado fugaz. En cambio, es hora de guiar tu corazón una vez más a que se deleite en tu pareja.

 Disfruta de tu cónyuge.

Toma la mano de tu esposa y busca su compañía.

Desea conversar con tu esposo.

Recuerda por qué te enamoraste de su personalidad.

Acepta a esta persona (con sus peculiaridades y todo) y vuelve a recibirla con los brazos abiertos en tu corazón.

Una vez más, puedes elegir lo que atesoras. Tus preferencias no vienen programadas de nacimiento ni estás destinado a actuar de acuerdo a ellas. Si eres irritable, es porque decides serlo. Si no puedes funcionar sin una casa limpia, es porque has decidido que no puedes hacerlo de ninguna otra manera. Si fastidias a tu pareja más de lo que la elogias, es porque has permitido que tu corazón sea egoísta. Te has dejado llevar por la crítica. Así que ya es hora de sacar tu corazón de allí. Es hora de aprender a deleitarte en tu cónyuge una vez más, y podrás observar cómo tu corazón comienza a disfrutar de su persona.

 Quizá te sorprenda descubrir que la Biblia tiene muchas historias de amor romántico, y ninguna es tan evidente ni provocativa como la que aparece en los ocho capítulos del Cantar de los Cantares. Escucha cómo estos dos amantes se deleitan mutuamente en éste libro poético:

La esposa: “Como el manzano entre los árboles del bosque, así es mi amado entre los jóvenes. A su sombra placentera me he sentado, y su fruto es dulce a mi paladar.

Él me ha traído a la sala del banquete, y su estandarte sobre mí es el amor”

  Cantar de los Cantares 2:3-4. 

El esposo: “Levántate amada mía, hermosa mía, y ven conmigo. Paloma mía, en las grietas de la peña, en lo secreto de senda escarpada, déjame ver tu semblante, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce, y precioso tu semblante”

Cantar de los Cantares 2:13-14.

 ¿Demasiado sensiblero? ¿Demasiado empalagoso? No para los que guían su corazón a deleitarse en la persona que aman…aún cuando se acaba lo nuevo, aún cuando ella use rulos en la cabeza y él esté perdiendo el cabello.

 Es hora de recordar por qué te enamoraste una vez. Es hora de volver a reír; de volver a coquetear; de volver a soñar. Y de hacerlo con placer.

Este desafío puede llevarte a un cambio verdadero y radical en tu manera de pensar. En el caso de algunos, quizá solo sea necesario un pequeño paso para llegar al deleite. En el caso de otros, puede ser necesario un salto gigante desde la indignación constante. Lo cierto es que si alguna vez te deleitaste (y sí lo hiciste cuando te casaste) puedes volver a hacerlo. No importa si ha pasado mucho tiempo. No importa si han sucedido muchas cosas que cambiaron tu percepción.Tienes la responsabilidad de volver a encontrar lo que amas de esta persona a la que te has prometido para siempre.

EL DESAFÍO DE HOY: Con determinación, deja de lado una actividad que hagas en general para poder pasar tiempo de calidad con tu cónyuge. Hagan algo que a tu cónyuge le encantaría hacer o un proyecto en el que sabes que quiere participar. Simplemente, pasen tiempo juntos. Escribe lo que podrían hacer juntos, lo que podrías dejar de lado para poder llevarlo a cabo, el día y la hora. Y háganlo.

Después de hacerlo, regresa y lee de nuevo éste desafío y contesta lo siguiente:

¿Qué decidiste dejar de lado? ¿Qué hicieron juntos? ¿Cómo les fue? ¿Qué cosa nueva descubriste (o volviste a descubrir) sobre tu cónyuge?

“Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos”. (Proverbios 23:26)

EL DESAFÍO DEL AMOR.

NO PUEDO VIVIR CON ELLA, PERO TAMPOCO PUEDO VIVIR SIN ELLA.

NO PUEDO VIVIR SIN ELLA

Cuenta una leyenda que al principio del mundo, cuando Dios decidió crear a la mujer, encontró que había agotado todos los materiales sólidos en el hombre y no tenía más de que disponer.

Ante este dilema y después de profunda meditación, hizo esto: 

Tomó la redondez de la luna,

las suaves curvas de las olas,

la tierna adhesión de la enredadera,

el trémulo movimiento de las hojas,

la esbeltez de la palmera,

el tinte delicado de las flores,

la amorosa mirada del ciervo,

la alegría del rayo del sol

y las gotas del llanto de las nubes,

la inconstancia del viento

y la fidelidad del perro,

la timidez de la tórtola

y la vanidad del pavo real,

la suavidad de la pluma del cisne

y la dureza del diamante,

la dulzura de la paloma

y la crueldad del tigre,

el ardor del fuego y

la frialdad de la nieve 

Mezcló tan desiguales ingredientes, Y formó a la mujer y se la dio al hombre.

Después de una semana vino el hombre y le dijo:

“Señor, la criatura que me diste me hace desdichado, quiere toda mi atención, nunca me deja solo, charla incesantemente, llora sin motivo, se divierte en hacerme sufrir y vengo a devolvértela porque no puedo vivir con ella”

Bien, contestó Dios y tomó a la mujer.

Pasó otra semana, volvió el hombre y le dijo:

“Señor, me encuentro muy solo desde que te devolví a la criatura que hiciste para mí, extraño como ella cantaba y jugaba a mi lado;

me miraba con ternura y su mirada era una caricia,

reía y su risa era música,

era hermosa a la vista y suave al tacto,

he venido a pedirte que me la devuelvas, porque no puedo vivir sin ella”.

A lo que el creador respondió:

“No puedes vivir con ella, pero tampoco puedes vivir sin ella”

Se la devolvió y moviendo la cabeza,conociendo a su creación 

se fue para dejarlos disfrutar su amor.

Autor anónimo.

soñadoras.jpg


 

LA PRISION DEL “QUERER”.

LA PRISIÓN DEL “QUERER”, LA CARGA DEL DESCONTENTO.

Por Max Lucado.

“El Señor es mi Pastor, nada me falta”. 

Salmo 23:1 NVI

Ven conmigo a la prisión más poblada del mundo.

Las instalaciones tienen mas reclusos que literas; mas prisioneros que platos; mas residentes que recursos.

Acompáñame a la prisión más opresiva del mundo. Sólo pregunta a los reclusos y ellos te lo dirán. Están sobrecargados y desnutridos. Las paredes están rayadas y las literas son duras.

Ninguna otra prisión tiene tantos habitantes. La mayoría de los reclusos nunca se van. Nunca se escapan. Nunca se sienten aliviados. Ellos cumplen una sentencia perpetua en este desolado lugar.

¿El nombre de la prisión? Lo verás en la entrada. Pintada sobre la reja se ven las grandes letras de hierro donde se lee el nombre de este lugar:

Q -U -E -R -E -R 

La prisión del querer. Tienes que ver a los prisioneros. Ellos estan “queriendo”. Ellos quieren algo. Siempre quieren algo. Quieren algo más grande. Mas rápido. Más fino. Ellos quieren.

Tal vez ellos no “quieran” mucho hoy. Tal vez hoy solo quieren una cosa. Un carro nuevo. Una casa nueva. Una nueva esposa. No desean mucho. Solo “algo”.

Y cuando logren tener “eso”, se sentirán felices. Y de hecho, estarán felices. Cuando consiguen algo, entonces podrían abandonar la prisión. Pero entonces algo ocurre. El nuevo trabajo se vuelve viejo. El vecino compra un televisor mas grande. La nueva esposa tiene malos hábitos. El entusiasmo se esfuma y después de un tiempo de “libertad condicional” regresan a la cárcel.

¿Estás tu en prisión? Lo estás si tu te sientes mejor cuando tienes mas y peor cuando tienes menos.

Lo estás si tu alegría se encuentra a “un paquete” de distancia,  si depende del próximo depósito monetario que recibas, del premio que esperas, o el próximo cambio de imágen que deseas.

Si tu felicidad proviene de algo que gastas, manejas, tomas, o digieres, entonces enfréntalo- eres un prisionero, estás en la cárcel… la prisión del querer.

Esa es la mala noticia. Pero la buena noticia es que tienes una visita. Y tu visita tiene un mensaje: te puede conseguir la libertad condicional.

Te diriges hacia el salón de visitas. Tomas tu lugar en la silla y miras al otro lado de la mesa y ves que el visitante es el salmista David. Te hace una seña para que te acerques y susurra: “Tengo un secreto para ti”…”El secreto de la SATISFACCIÓN”.”El SEÑOR es mi Pastor. NADA ME FALTA” (Salmos 23:1 NVI).

David ha encontrado la clave donde el descontento puede morir. Es como si dijera “Lo que tengo en Dios es mucho más grande que lo me falta”.

¿Crees que tu y yo podríamos aprender a decir lo mismo?

Sólo por un momento piensa en las cosas que posees. Piensa en la casa que tienes, el auto que manejas, el dinero que has ahorrado. Piensa en las joyas que tienes en tu alhajero y la ropa que has comprado. Visualiza todo eso y déjame recordarte dos verdades bíblicas.

TUS COSAS NO SON TUYAS. Pregunta en las funerarias. Pregunta al embalsamador. Nadie se lleva algo cuando muere. Cuando uno de los hombres más prosperos en la historia, John D. Rockefeller, murió, uno de sus contadores  preguntó a otro de ellos: “¿Cuánto dejó el Sr. Rockefeller?” el otro contador respondió: “Todo”.

Tus cosas no te pertenecen, no podrás llevártelas. Y ¿sabes otra cosa?

TU NO ERES TUS COSAS. Quien tú eres no tiene nada que ver con la ropa que usas ni con el carro que manejas. Jesús dijo: “La vida no está definida por lo que tienes, incluso cuando tienes mucho” (Lucas 12:15 MSG).

Al cielo no le importa si tu eras la mujer de la casa enorme. Al cielo le importa tu corazón.

“El hombre ve lo que tiene delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón” 1 Sam. 16:7

 Cuando Dios piensa en ti, tal vez vea tu compasión, tu devoción, tu ternura o tu agilidad mental, pero no piensa en tus cosas.

Y cuando tu piensas en ti mismo, tampoco deberías pensarlo. Defínete a ti mismo por tus cosas y te sentirás muy bien cuando tienes mucho, y muy mal cuando tienes poco.

El contentamiento viene cuando nosotros podemos decir de una manera honesta junto con Pablo: “He aprendido a contentarme en la pobreza y en la abundancia” Filipenses 4:11-12

Tal vez estas esperando que un cambio en las circunstancias te traerá un cambio en tu actitud. Si es así, entonces estás en prisión, y tu necesitas aprender que lo que tienes en tu Pastor es mas grande que lo que no tienes.

¿Qué es lo que te hace sentir insatisfecho? Llena el espacio:

“Me sentire feliz cuando: ___________________

Tal vez piensas:  “Cuando sea sanado, cuando esté más delgada, cuando tenga un hijo, cuando mis hijos se vayan de casa, cuando sea rico”…

Con tu respuesta firmemente en mente, responde a esto: ¿y si nunca llega ese barco? es decir, si tu sueño nunca se convierte en realidad? Si esa situación nunca cambia, ¿podrías ser feliz? Si no, entonces estas durmiendo en la fría celda del DESCONTENTO. Estás en prisión. Y necesitas saber lo que tienes en tu Pastor, lo que tienes en el Señor.

Tienes un Dios que te escucha.

Tienes el poder del amor detrás de ti,

al Espíritu Santo dentro de ti,

y al cielo delante esperando.

Si tu tienes al Pastor, tu alcanzas la gracia que perdona cada pecado,

la dirección para cada camino,

la luz que te alumbra siempre,

y el ancla para cada tormenta.

Tienes todo lo que necesitas.


Y ¿alguien podría quitártelo? Podría la leucemia infectar tu salvación? ¿Podría la banca rota empobrecer tus oraciones? o un tornado podría llevarse tu casa terrenal, pero ¿podría arrebatarte tu hogar celestial?

Una vez un hombre acudió con un ministro para recibir un consejo. Estaba en medio de un colapso financiero.

“Lo he perdido todo” confesó al ministro.

“Oh, siento mucho que hayas perdido tu fé” dijo el ministro.

“No” le corrigió el hombre, “No he perdido mi fé”

“Bueno” dijo el ministro, “entonces siento mucho escuchar que has perdido tu carácter”

“Yo no dije eso” dijo el hombre “Todavía tengo mi carácter”.

“Siento mucho escuchar que has perdido tu salvación” dijo el ministro.

“Eso no es lo que dije” objetó el hombre. “Yo no he perdido mi salvación”

“Tu tienes tu fé, tu carácter, tu salvación. Me parece que no has perdido ninguna de las cosas que realmente importan” dijo el ministro.

Nosotros tampoco.

¿Qué podrías ganar con el CONTENTAMIENTO? Podrías ganar tu matrimonio. Podrías ganar preciosas horas con tus hijos. Podrías ganar auto respeto. Podrías ganar gozo. Podrías ganar la fé de decir “El Señor es mi Pastor. Nada me falta”.

Trata diciéndolo lentamente: “El Señor es mi Pastor. Nada me falta”.

Dilo otra vez: “El Señor es mi Pastor, Nada me falta”

De nuevo: “El Señor es mi Pastor, Nada me falta”.

Shhhh. ¿Escuchaste algo?… Creo que escuché algo… No estoy seguro…. pero creo que escuché que la reja de la cárcel se abrió…

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

Autor: Max Lucado

Tomado del libro: “Traveling light for Mothers”

W Publishing Group

Nada me falta.jpg

10 ACTOS QUE PERJUDICAN NUESTRO HOGAR.

1. Ignorar o degradar las opiniones, los consejos o las creencias de la otra persona.

2. Concentrarnos en la televisión, el celular o la computadora cuando la otra persona está tratando de hablarnos.

3. Hacer bromas con respecto a las áreas débiles de la otra persona. El sarcasmo o las bromas hirientes actúan como poderosas metáforas emocionales que producen un daño permanente en una relación.

4. Atacar verbalmente a nuestros seres queridos en forma regular, criticándolos duramente, juzgándolos o sermoneándolos.

Ataque constante

5. Tratar a los parientes políticos como si no fueran importantes en nuestros planes.

6. Ignorar o simplemente no expresar aprecio por las cosas buenas que nos han hecho. No expresar reconocimiento ni agradecimiento por los buenos actos y cualidades de los demás.

7. Practicar hábitos desagradables delante de la familia, especialmente cuando se nos haya pedido que no lo hagamos.

8. Comprometernos de tal manera con otros proyectos o con otras personas que damos la impresión de que todo lo que se encuentra fuera del hogar es más importante que nuestra familia.

9. Luchar por el poder o el control haciendo sentir a la otra persona como si fuera un niño o como si lo estuvieran dominando duramente, haciéndole sentir incapaz.

10. La falta de disposición para admitir que estamos equivocados o para pedir perdón.

Basado en los conceptos de: “El amor es una decisión”, de Gary Smalley

¿CONFLICTOS DE PAREJA?

Por Mayra Gris de Luna.

Las relaciones de pareja son un arte y no son perfectas. Habrá algo que nos quite la paz o que opaca la armonía al menos por un rato en el mejor de los casos, y en otros habrá conflictos sin resolver a veces por mucho tiempo. 

Hace años, aprendí, de la Ing. Patricia Lazo de Parras, ponente del Curso “La Mujer Encantadora”, cuán útil resulta para la resolución de los conflictos empezar por analizarlos y clasificarlos.

Las situaciones que enfrentamos, siempre pertenecerán al menos a uno de los siguientes grupos:

1. Las cosas que podemos tolerar y aceptar.

2. Las cosas que definitivamente no se pueden aceptar.

3. Las cosas que es preciso platicar.

4. Las cosas que solo Dios puede cambiar.

Podría poner algunos ejemplos en cada tipo de cosas, pero estoy convencida de que eso es muy personal. Tal vez hay cosas que yo soy capaz de tolerar y aceptar como las situaciones típicas cuando el esposo deja los calcetines hechos bolitas uno por aquí y otro quien sabe donde, pero hay personas que simplemente no pueden tolerarlo y viven tan infelices con ello que ha sido motivo suficiente para divorciarse. 

Cada quien se pone sus límites y sus parámetros de acuerdo a sus principios y valores, su cultura , su temperamento y hasta sus traumas. 

Aunque es importante tener claro que aunque “cada cabeza es un mundo”  la violencia y el maltrato son cosas que no se pueden aceptar aunque sean psicológicos. En la religión musulmana, por ejemplo, el maltrato a la mujer lamentablemente se permite sin violentar los principios de su religión.

Clasificar las situación dentro de éstos cuatro parámetros aclara la situación en nuestra mente sobre todo para empezar a encontrar una solución. Cuando la pareja platíca de alguna situación puede hacer una “negociación” en la que se puede llegar a acuerdos en los que ambos salgan “ganando”. Esto ayudará a  volver a la tranquilidad  y estabilidad en la relación. Será necesario esforzarse para que el diálogo no se rompa. Madurez para sobreponerse a las emociones negativas que nos provocan los temas difíciles. Promover  el diálogo las veces que sea necesario.

Muchas veces los conflictos no se solucionan porque no hacemos algo al respecto. Lo peligroso es que las cosas cambian, muchas veces empeoran y es necesario actuar. Paradójicamente, descubriremos a veces, que no podemos hacer nada al respecto de alguna situación. Pero al menos la habremos analizado y sopesado, y el no hacer nada en esos casos puede ser parte de la solución. Todo depende. 

No podemos cambiar a las personas, pero si podemos cambiar nuestra actitud y nuestra perspectiva.

Tal vez una esposa no pueda cambiar a un hombre alcohólico o infiel, pero hay Alguien que si puede. Siempre podemos orar a aquel que sí puede cambiar las situaciones y a las personas: Dios.

  No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.

Filipenses 4:6,7 TLA

Amor que cubre.jpg

CUANDO HAY AMOR, APOYAR ES UN PLACER.

Autor: Lluvia.

Cuando amas, apoyar a tu pareja es algo que haces con naturalidad e ilusión, porque tus sueños son los suyos, y los suyos son tuyos.

Necesitamos el apoyo de nuestras parejas, compartir ilusiones, esperanzas y anhelos…

Si en verdad nos amamos buscaremos la felicidad de nuestra pareja, y él la nuestra.

El apoyo es fundamental en todas las relaciones que tienen lugar en nuestras vidas.

Todos necesitamos apoyo en algún momento, por lo cual, sería bueno que nosotras siempre tuviésemos la disposición de darle la mano a quien eligió ser nuestro cómplice de camino: nuestra pareja.

El verdadero amor es entrega, apoyo incondicional.

Apoyar a nuestro amor es indispensable: cuando decidimos entablar una relación con él, también decidimos entablar una relación con sus sueños, sus esperanzas, sus ilusiones y sus anhelos… Es sensato entonces, que si nos relacionamos con alguien de una manera tan profunda, aprendamos a apoyar sus metas con respeto, lo que sería una gran muestra de aprecio de nuestra parte.

¡Tu pareja te necesita!

Tal vez no estés de acuerdo con algunas determinaciones o planes que tenga tu pareja, tal vez pienses que está optando por el camino lleno de lodo… Si es así, debes poner en manifiesto tu desacuerdo y explicar las  razones por las cuales crees que está cometiendo un error. Si la situación es conciliable y no afecta la relación en gran medida, ¡apoya a tu pareja! Ya ves que te dio un lugar que no le dio a nadie: el de su permanente compañía y es algo que debes respaldar a cada instante.

Yo seré tu apoyo

Al igual que tú, tu pareja también tiene sueños.
Gabriel García Márquez, el afamado escritor colombiano, no hubiese conseguido tantos logros si no hubiese sido por el apoyo de su esposa; él comenta en una de sus tantas anécdotas, que cuando escribía su obra cumbre, se encontraba viviendo casi en la pobreza; su mujer era quien trabajaba para mantener la casa y en lugar de reproches siempre le decía que terminara su novela. Tanto apoyo dio sus frutos y tal escrito fue merecedor de un nobel de literatura… 

¿Ves la gran importancia del apoyo en la pareja?

Amar también es apoyar… ¡y un placer!

Apoyar a nuestra pareja con responsabilidad y criterio en los proyectos que emprenda no sólo es un deber que adquirimos, es un placer, ya que el amor encuentra gran recompensa en el dar y en el ver sonreír a quien amas, porque no hay triunfos a solas, sino triunfos compartidos.

Autor: Lluvia.

Quiero apoyarte.

EL ARTE DE SHEREZADA.

“Había una vez, en el reino de Las mil y una noches, un rey llamado Shahryar quien, furioso porque su esposa le había sido infiel, decidió darle cauce a su cólera  desposándose cada noche con una doncella del reino y al día siguiente mandarla matar.

Un día, el rey llamó a Sherezada, la hija de su visir. Mujer inteligente, sabedora de su fatal destino, al llegar la noche le contó al rey un cuento, dejándolo inconcluso reservándose el final para el siguiente día. El rey, complacido por el arte de Sherezada, e interesado por conocer el final del cuento, le perdonó la vida por un día.

A la noche siguiente, ella recurrió una vez más a la magia de la palabra y de la historia, para prolongar su vida un día más. De esta manera, pasaron mil y una noches en las que el rey no sólo le perdonó la vida a Sherezada, sino que se enamoró perdidamente de ella. Le pidió matrimonio y vieron crecer tres hijos”.

Siempre he admirado la inteligencia y habilidad de Sherezada y me pregunto si ese cuento no encerrará la clave para lograr que la vida de una pareja perdure: mantener vivo el interés en el otro como si nuestra vida dependiera de ello. ¿Lo hacemos?

Tomado de el libro “Soy mujer, soy invencible y estoy exhausta” de Gaby Vargas.

Editorial Aguilar.

“ES COMPLICADO”

Por Mayra Gris de Luna.

Recuerdo a una “Oma” alemana que era la anfitriona cuando desayunábamos en un hotel en Ingolstadt  hace unos quince años. Siempre sonriente y cordial, se acercaba a nuestra mesa con la típica pregunta: “kaffee oder te?” La decisión era sencilla: uno respondía: “té” ó “café”.  Actualmente, cuando voy a un “Starbucks”, la decisión de tomar café se ha vuelto un tanto más complicada, al principio no fué fácil  pero he aprendido a ordenar “un café descafeinado  caliente con leche light y un toque de menta en su tamaño alto con dos sobrecitos de splenda a nombre de Mayra”. Tener mas opciones puede hacer las cosas menos simples.

También recuerdo la primera vez que llené la forma para sacar mi credencial de elector al cumplir los 18 años. En el recuadro para “Estado Civil” sólo había dos opciones: soltero(a) ó casado(a). Recientemente, al completar mi información en Facebook, había muchas más opciones disponibles: soltero, tiene una relación, prometido(a), casado (a), “es complicado”, tiene una relación abierta, viudo(a), separado(a) y divorciado(a). Actualmente nos complicamos tanto la existencia que ¡“Es complicado” es un estado civil!

Ni se diga de las recientes variedades de respuestas que ahora puede haber en el recuadro “sexo”. Antes sólo podías elegir entre “hombre” o “mujer”. ¡Eso si que se ha complicado!

Una de las cosas más difíciles para mi al asomarme al mundo de la Consejería Familiar es ayudar a  tratar de deshacer los nudos en las vidas de las personas que se la han complicado demasiado.

De por sí la modernidad implica nuevos retos. Muchas cosas ya no son tan simples como antes. Pero creo necesario puntualizar que en muchos aspectos nos complicamos la vida nosotros mismos.

LAS DECISIONES QUE TOMAMOS siempre tendrán consecuencias que afectarán nuestra calidad de vida. Seguido menciono la frase: “Buenas decisiones: buenas consecuencias; malas decisiones: malas consecuencias”. Personas atrapadas en el adulterio, teniendo hijos con diferentes parejas, enfrentando procesos de divorcio simultáneamente con problemas económicos y de salud se han metido en complicaciones que habrían podido evitar.

“El amor no es complicado, las personas lo son”.

NO SABER DECIR QUE “NO” a los placeres, a las deudas, a los malos hábitos,  al exceso de actividades, al trabajo excesivo, al stress, a las compras, a cambiar todo por un mejor status,  al flirteo, a la pornografía, a las adicciones en general,  complica mucho la vida de cualquier persona. “Es complicado” vivir así.

NO ASUMIR LA RESPONSABILIDAD  DE NUESTRA VIDA Y DE NUESTROS ACTOS da como resultado que le echemos la culpa a la pareja, a los padres,  a los hijos, al gobierno, al diablo o al mismo Dios de las consecuencias de nuestras propias decisiones. Así no crecemos ni maduramos.

IGNORAR LOS PRINCIPIOS Y NORMAS MORALES, los convencionalismos sociales y  a nuestra propia conciencia tarde o temprano nos complicará la vida.  Pretendemos ignorar o desentender “el bien y el mal”. Ignoramos a Dios mismo  y sus preceptos para la conducta humana. Actuamos pretendiendo saber más que Dios.

Justificar nuestras malas decisiones es auto engañarnos.  No hemos entendido que los lineamientos que Dios nos ha trazado dentro de la obediencia y la moral siempre nos llevarán al éxito y a una vida más plena, abundante, feliz, y sencilla sin tanta complicación.

Tal vez, también aquí nos urge “volver a lo básico”. Hay que hacernos la vida más sencilla.

Si nuestra vida ya es complicada y está hecha nudos, nunca es tarde para empezar a tomar mejores decisiones, aprender a ponernos límites diciendo “no”. Muchas cosas pueden mejorar si aprendemos a responsabilizarnos de nuestras decisiones tomando las riendas de nuestra propia vida sin culpar a los demás de nuestra situación. Y lo mas importante, tomar en cuenta a Dios en nuestra vida. Como un Padre, El quiere solo lo mejor para nosotros. Sin duda, obedecerle es lo mejor. La Biblia dice en Eclesiastés 12:13

“El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”

UNA VIDA COMPLICADA:                                   PUEDE MEJORAR SI:

–  Toma malas decisiones                                    -Toma mejores decisiones

– No saber decir “NO”                                           – Aprende a decir “NO”

– No asume responsabilidad                             – Asume su responsabilidad

Ignora principios morales                             – Toma en cuenta a DIOS

Artículos relacionados:  “EL SABIO DE EGIPTO”

HE DECIDIDO AMARTE.

Por Mayra Gris de Luna.

He decidido amarte

desde el día en que lo decidí,

Yo no he podido evitarte

Eres todo para mí.

 

En mi memoria poseo

El  recuerdo de tu boca

Cuando tus besos recreo

aun siento tu piel cuando me toca.

 

He decidido amarte

Cada día mientras yo viva

Mi afán en solo brindarte

Mil sonrisas cada día.

 

Te conozco y me conoces

Compartimos una vida

En las vivencias atroces

No has preparado la huida

 

He decidido amarte

Desde el día en que lo decidí

Oh Dios, ¿cómo pagarte?

si este amor, ¡Tú lo pusiste en mí!

 

Mayra Gris de Luna ©  2012

 

COMPARTE CONMIGO.

“COMPARTE CONMIGO…”

 tus sueños,

 para que pueda ayudarte a alcanzarlos;

 tus éxitos,

 porque también se harán míos;

 tus preocupaciones,

 para que tu carga sea menos pesada;

 tus temores,

 porque tal vez disminuyan al hablarlos;

 tus desilusiones y tu ira:

 podría luchar por ti contra cualquiera;

 tus alegrías,

 porque nada tuyo me es ajeno;

 tu cansancio,

 para que te preste mis fuerzas;

 tus desafíos,

 para que aliste tus armas.

 Comparte conmigo tu camino.

Tomado de “Para el hombre de mi vida” de Lidia María Riba.