10 ACTOS QUE PERJUDICAN NUESTRO HOGAR.

1. Ignorar o degradar las opiniones, los consejos o las creencias de la otra persona.

2. Concentrarnos en la televisión, el celular o la computadora cuando la otra persona está tratando de hablarnos.

3. Hacer bromas con respecto a las áreas débiles de la otra persona. El sarcasmo o las bromas hirientes actúan como poderosas metáforas emocionales que producen un daño permanente en una relación.

4. Atacar verbalmente a nuestros seres queridos en forma regular, criticándolos duramente, juzgándolos o sermoneándolos.

Ataque constante

5. Tratar a los parientes políticos como si no fueran importantes en nuestros planes.

6. Ignorar o simplemente no expresar aprecio por las cosas buenas que nos han hecho. No expresar reconocimiento ni agradecimiento por los buenos actos y cualidades de los demás.

7. Practicar hábitos desagradables delante de la familia, especialmente cuando se nos haya pedido que no lo hagamos.

8. Comprometernos de tal manera con otros proyectos o con otras personas que damos la impresión de que todo lo que se encuentra fuera del hogar es más importante que nuestra familia.

9. Luchar por el poder o el control haciendo sentir a la otra persona como si fuera un niño o como si lo estuvieran dominando duramente, haciéndole sentir incapaz.

10. La falta de disposición para admitir que estamos equivocados o para pedir perdón.

Basado en los conceptos de: “El amor es una decisión”, de Gary Smalley

“UN MUNDO IDEAL”

Por Mayra Gris de Luna.

En la vida real y cotidiana, las cosas no son siempre como nos gustarían. Y aunque sabemos que no todo puede ser perfecto todo el tiempo,  muchas  personas se han permitido pensar en cómo sería su mundo ideal.

Martin Luther King escribió su “Sueño”, John Lenon dijo “Imagina” como sería un mundo diferente, “Un mundo ideal” cantaba “Aladin”.

Mi hija Alisson tenía como siete años cuando me mostro un dibujo que ella había hecho. Tenía como título: “ALISSONLANDIA”. Era algo parecido al mapa de una villa. Prácticamente me dio un “tour”, explicándome todo lo que había allí. Me dio mucho gusto ver que en el centro había una iglesia, porque obviamente no existen las escuelas en ese lugar 🙂

Había una gran tienda “Oxo”, y por supuesto un “Mc Donald`s”. Junto a nuestra casa estaba la casa de los abuelos y la casa de Lucy y René. Había un parque con columpios con los nombres específicos de las amiguitas con las que jugaría. Empecé a preguntar si tal o cual persona o cosa estarían en “Alissonlandia” y me pareció curioso darme cuenta de que algunas personas simplemente no existían en ese mundo, y sin embargo encontré a otras que nunca imagine encontrar ahí. Me dio mucha “luz” conocer el mundo ideal para mi hija en aquellos días. Sus personas y lugares importantes y la claridad y convicción que tenía sobre las cosas y personas que definitivamente no quería en su mundo.

Fue un halago para mí ser tomada en cuenta para pertenecer a su mundo ideal.

Sospecho de  algunas personas que conozco que si también hicieran su dibujo, yo no sería elegida para habitar en su mundo pero definitivamente si me gustaría ser el tipo de persona que pudiera ser elegida para habitar una hermosa cabaña en “Dannalandia” (mi otra hija), o viajar por “Memolandia” como copiloto de mi esposo en su Audi TT.

Yo he pensado también en algunas personas que me gustaría que estuvieran conmigo en “Mayraland”, algunas están cerca, otras lejos, muchas de ellas ya murieron. Me gustaría decirles a éstas personas que aunque mi mundo real no es ni ha sido ideal, ellas han sido lo mejor de mi vida.

– Como ejercicio en algunos de los talleres que he compartido ha sido útil para las personas imaginar su mundo ideal y dibujarlo.

– Es interesante descubrir qué personas y cosas son importantes para nosotros. Ha sido edificante hacerles saber a esas personas lo especiales que son para nosotros.

Identificar las cosas que nos gustan puede motivarnos a realizar algunos de estos sueños. Destinar tiempo a realizar las tareas que nos resultan agradables disminuye la frustración.

– También es útil preguntarse si uno es el tipo de persona que los seres queridos escogerían para habitar su mundo ideal. Seguramente las personas a quienes les has demostrado amor e interés, las personas con las que has reído, jugado y a las que has hecho crecer te escogerían. Pero tal vez te sorprenderá saber que hay algunas otras que te conocen tal como eres, a quienes has ignorado o incluso defraudado, que también les encantaría no solo tenerte en aquel mundo irreal sino tener un poco mas de ti aquí y ahora.

 

10 CARACTERÍSTICAS DE UNA FAMILIA SALUDABLE.

1. En las familias saludables, los miembros se apoyan unos a otros.

2. Tienen buena comunicación. Son sinceros y honestos. Hablan unos con otros, hablan de todo. Apagan la televisión durante la cena, se interesan unos por otros, hacen preguntas acerca de su día.

3. Pasan tiempo juntos. Existe la idea equivocada de que el tiempo de calidad es reemplazo adecuado para el tiempo de cantidad. No lo es. No hay nada que sustituya pasar tiempo juntos como familia hablando, jugando, riendo, orando.

4. Comparten valores. Existe un acuerdo sobre una variedad de temas relacionados con la disciplina, los principios morales, límites, etc.

5. Practican el amor y el reconocimiento.

6. Tienen metas e intereses comunes. Tener intereses comunes es un incentivo para pasar tiempo juntos.

7. Están dispuestas a negociar y a encontrar soluciones ante la crisis. Tienen parámetros definidos para resolver los desacuerdos. Se ponen límites para el uso de lenguaje ofensivo. Cuando se han roto las reglas, las personas están dispuestas a pedir perdón de inmediato y restituir el daño.

8. La pareja tiene una vida sexual satisfactoria.

9. Están dispuestos a hacer sacrificios por el bien de la familia. No son egoístas.

10. Los miembros de la familia brindan confianza y son dignos de ella. Confianza es el pegamento que mantiene a la familia unida.

“El corazón de la pareja está confiado”. Cuando la confianza es honrada y protegida, la familia desarrolla un sentido de seguridad.

obtenido de “Real Family values” . Lewis/Campbell

Mi abuelo, Don Jesús Gris Llanes y Familia.
Nacido en 1901.
Familia Mexicana

¿ME PODRIAS ESCUCHAR?

“Aprende a escuchar. Debajo de cada palabra hay otras palabras”

Alejandro Jodorowsky.

No es agradable conversar con una persona a la que no le interesa escuchar. Por el contrario, qué bien se puede sentir uno después de haber podido compartir tus cosas con alguien que tú sabes que te escuchó y que además se interesó por ti. Los adolescentes no son la excepción. No son niños grandes ni adultos pequeños. Son adolescentes. Son personas como tú y como yo, con ese mismo deseo de ser escuchadas. Y se dan cuenta perfectamente cuando no lo estamos haciendo.

Con dos adolescentes en casa, busco auxiliares para salir lo mejor librada en ésta travesía. Pero a fin de cuentas, no se trata tanto de nosotros los padres, sino de ellos, de ser apoyo, de contribuir a su bienestar, de saber cómo amarles. Comparto un fragmento de una conferencia de Rosa Barocio, que me ha sido de gran utilidad. Los principios pueden ser aplicables no solo en nuestra relación con adolescentes, sino con cualquier persona. Todos necesitamos ser escuchados, y todos tenemos que aprender a escuchar. De alguna manera el C.D. llegó a nosotros, y hoy, una tarde lluviosa, me he dado a la tarea de transcribir sus conceptos, que espero, te sean de utilidad.

GUIANDO AL ADOLESCENTE. ROSA BAROCIO.

ESCUCHAR.

¿COMO ESCUCHAR? ¿Qué significa escuchar? Para comprender mejor lo que es, consideremos lo que no es escuchar.

Escuchar no es:

Sermonear, aconsejar, sugerir, discutir, advertir, solucionar, criticar, culpar, alabar, diagnosticar, juzgar, o ridiculizar.

¡Que lista tan larga! Si escuchar no es ninguna de éstas cosas, ¿qué es? A veces nos está hablando el adolescente y mientras en la mente ya estoy solucionando su problema, lo estoy juzgando, lo estoy criticando, estoy pensando qué le quiero aconsejar. Cuando estoy haciendo esto no lo estoy escuchando.

Escuchar implica que me abro a la otra persona y trato de hacer a un lado todos estos pensamientos para permitirme realmente escuchar.

Comparto un escrito de una autora anónima adolescente:

¿ME PODRÍAS ESCUCHAR?

“Cuando te pido que me escuches y me empiezas a dar consejos, no has hecho lo que te pedí.

Cuanto te pido que me escuches y empiezas a decirme que no debería sentirme así, estas pisoteando mis sentimientos,

Cuando te pido que me escuches  y sientes que tienes que hacer algo para arreglar mi problema, me has fallado, por raro que esto te parezca.

Escucha… todo lo que te pido es que me escuches. No  te pido que hables o hagas algo, nada mas escúchame.

Yo me las puedo arreglar sola, no estoy incapacitada. A lo mejor desalentada y equivocada, pero no incapacitada.

Cuando haces algo que yo puedo y necesito  hacer por mí misma, contribuyes a mi miedo y sentido de inadecuación.

Pero cuando aceptas el hecho de que yo me siento como me siento, no importa lo irracional que esto pueda ser, entonces puedo dejar de tratar de convencerte y ponerme a buscar que hay detrás de ese sentimiento.

Cuando lo aclaro, las respuestas son obvias, y no necesito consejos.

Los sentimientos irracionales dejan de serlo cuando comprendemos qué hay detrás de ellos.

Quizás por eso funcionan las oraciones,  porque Dios es mudo y no da consejos, solo escucha, y deja que nosotros resolvamos nuestros problemas.

Así que por favor escúchame y si quieres hablar, espera un minuto; cuando te toque tu turno, yo también te voy a escuchar a ti”.

Este escrito, nos muestra de una manera muy clara lo que siente y lo que piensa un adolescente.

El necesita hablar. Necesita hablar las cosas para el mismo; llegar a la solución de sus problemas. No necesita que nosotros le arreglemos las cosas.

El adolescente se abre cuando él quiere.  Es diferente a un niño pequeño. Tu puedes planear hablar con un niño pequeño. Siempre está dispuesto. No así con el adolescente.  El escoge cuando hablar. Cuando lo has planeado si él no está dispuesto, no va a ocurrir. Por eso hay que aprovechar esos momentos cuando él está de ánimos para platicar.

Así que cuando ese momento preciado llegue: escucha, no critiques, no discutas, no aconsejes, no juzgues…  SOLO ESCUCHA.

LAS DIEZ MEJORES FRASES PARA EL DIA DEL PADRE.

“Un buen padre vale por cien maestros”

Jean Jacques Rousseau (1712-1778). Escritor, filósofo y músico franco suizo.

“A veces el hombre más pobre deja a sus hijos la herencia más rica”

Ruth E. Renkel

“Como es el padre así es el hijo (Qualis pater talis filius)”

Proverbio latino

“No importa quién fue mi padre. Lo importante es quién recuerdo yo quién fuese”

Anne Sexton (1928-1974) poeta estadounidense

“¿Qué adorno más grande puede haber para un hijo que la gloria de un padre, o para un padre que la conducta honrosa de un hijo?”

Sófocles  (496 a.C.-406 a.C.). Poeta trágico griego.

“Es un hombre sabio el que conoce a su propio hijo”

William Shakespeare (1564-1616) dramaturgo, poeta y escritor inglés.

“No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres e hijos” Johann Christoph Friedrich Schiller (1759-1805). Poeta, dramaturgo, filósofo e historiador alemán.

“Cuando un hombre se da cuenta de que su padre tal vez tenía razón, normalmente tiene un hijo que cree que está equivocado”

Charles Wadsworth pianista y creador musical

“No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre”

Sigmund Freud (1856-1939) médico, neurólogo y librepensador austríaco.

“No hay nada más querido para un padre anciano que una hija”

Eurípides (480 – 406 a.C.) Poeta trágico griego

Artículo recomendado: ¿ME PODRÍAS ESCUCHAR? Solo haz click AQUÍ.

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¿Qué es un papá?

“Dios lo llamó “Papá”

“El pequeño que me sigue”

“EL PEQUEÑO QUE ME SIGUE”.

Este es un artículo del Dr. César Lozano, basado en los conceptos de John Maxwell en su libro “Desarrolle el líder que está en usted”.

En éste día del Padre, éste poema es muy apropiado para reflexionar en la INFLUENCIA que todos podemos tener sobre los pequeños. Palabras no solo para el  padre, sino para todas las personas, porque “siempre hay unos ojos que nos ven”.

“Quiero ser muy cuidadoso, porque un pequeño me sigue.

No quiero desviarme, porque temo que él me siga.

 No escapo de su mirada.

Lo que yo soy, también lo intenta.

Como yo soy, quiere ser el pequeño que me sigue.

Así que debo recordar mientras viva,

 en los veranos soleados y la nieve de inviernos,

 que estoy construyendo los años de un pequeño que me sigue”.

Te pido que pienses en personas que han influido con gran medida en el mundo. Personas que con su presencia y su forma de vida lograron cambiar la historia. Por favor, dedica unos instantes a pensar en estos seres que marcaron, en alguna forma, la diferencia entre una actuación para bien o para mal.

Sin duda pensarás en Jesucristo, Martin Luther King, Nelson Mandela, Teresa de Calcuta, José Stalin, Adolfo Hitler y en algunos otros, pero también hay personas que pueden influir directamente en la vida de cada uno de nosotros, ya sean miembros de nuestra propia familia, amigos, conocidos o inclusive desconocidos que con su actuar, nos impactan de una forma u otra.

Por ejemplo, habrá personas que dijeron una palabra en el momento preciso; otras realizaron una acción que fue ejemplo a seguir y que modificó el rumbo de nuestras vidas; tal vez algunas que escribieron o cantaron algo que tocó las fibras más sensibles de nuestro ser. Son personas que influyen en nuestra vida, porque las admiramos y nos son gratas, sin importar el trabajo que realizan. Nuestras vidas se vinculan de alguna manera con las de otras personas y de ellas podemos recibir cierta influencia.

El cuestionamiento más importante sería darnos cuenta en cuántas vidas estamos influyendo tú y yo actualmente. Qué acciones realizamos que están siendo apreciadas por otros y que pueden influir en ellos de tal forma, que sus hábitos y costumbres se modifiquen. Aunque pudiéramos impactar a muchas de las personas que nos rodean, no tenemos el mismo nivel de influencia en todas.

Hay quiénes en el trabajo o en la escuela, pasan sin pena ni gloria; como si no existieran. En cambio en su casa tienen un impacto tremendo o viceversa.

Hay amigos en quienes influimos enormemente, pero los hay también, que ni atención nos ponen. Hay padres que influyen más en un hijo que en el otro. Según John Maxwell, la influencia que tenemos en los demás, no les llega instantáneamente y por igual a todos. Depende de muchos factores, y su fuerza puede ser medida en cuatro etapas:

Nivel 1: MODELO

La gente es influida por lo que ve. “La palabra impacta, pero el ejemplo arrastra”. La mayoría de las personas sentirán tu influencia si te perciben como alguien positivo, confiable y con cualidades dignas de imitarse.

Nivel 2: MOTIVACIÓN

Ser modelo a seguir puede ser una influencia poderosa, ya sea de manera positiva o negativa. Incluso es algo que puede hacerse a la distancia. Pero si en verdad deseas impactar significativamente en la vida de alguien, deberás lograr que tus palabras o acciones lo motiven. Te conviertes en un motivador influyente cuando animas a los demás y te comunicas con ellos en un mismo nivel emocional. Entonces las personas se sentirán a gusto contigo y consigo mismas durante los momentos que compartes con ellas, y tu nivel de influencia aumentará cada vez que las trates.

Nivel 3: MENTOR.

Cuando influyes y motivas a los demás, ya sean compañeros de trabajo, amigos o familia, te darás cuenta del impacto que tus acciones provocan en ellos. Pero para aumentar esa influencia y hacerla duradera, es necesario avanzar a este nivel llamado Mentor, y estarás en él cuando transmitas tanto con tu ser y tu saber, que logres modificar hábitos o costumbres de quienes te rodean. En otras palabras, un mentor, con su entusiasmo puede ser capaz de derramar su vida en otras personas y ayudarlas a alcanzar su potencial. A medida que se entrega en una misión en la cual cree y hace que crean en ella los demás, los ayuda a crecer personal y profesionalmente. Se convierte, según sea el caso, en maestro o maestra de vida que con su ejemplo, motivación y entusiasmo, transmite la esencia de su forma de ser.

Nivel 4: MULTIPLICACIÓN.

Este es el nivel de influencia más alto que alguien puede tener en las vidas ajenas. Como multiplicador de su influencia, puede ayudar a otras personas a convertirse en seres iguales a él o más influyentes. Comparten lo que aprendieron y cosecharon dejando un legado mayor. Desafortunadamente, pocas personas llegan a este cuarto nivel, aunque todos tenemos el potencial para hacerlo. Eso requiere tiempo, humildad, generosidad y compromiso.

Recuerda: todos influimos en las personas en mayor o menor grado para bien o para mal. Tenemos una misión que cumplir y es fundamental conocerla para poder transmitirla y hacer partícipes a los demás. Si reconoces que tu influencia en los demás no ha sido positiva, puedes cambiar hoy mismo, ¡modifica tus acciones! El legado que puedes dejar es enorme y más importante que el económico. Será un legado valioso, que enseñe que en la vida se puede triunfar en todos los aspectos con fe, con entusiasmo, con decisión en hacerla cada vez mejor.

Sí. Un legado de amor a la vida que contagie y llene los corazones de quienes nos rodean.

Es imposible saber en cuántas personas influimos, pero no debemos olvidar que siempre hay unos ojos que nos siguen.

¡Ánimo!

***

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DILO A TUS HIJOS.

30 DE LAS MEJORES COSAS QUE LOS PADRES

 PUEDEN DECIR A SUS HIJOS:

* “Te amo”

* ¿Cómo estas?

* “Eres una buena persona”

* “Puedes hacer todo lo que elijas hacer”

* “Eres muy listo”

* “Somos muy felices por haberte tenido”

* “Eres increible”

* “Cuando te propones hacer algo, siempre sigues hasta que lo logras”

* “Eres un campeón”

* “Felicitaciones. Te lo mereces”

* “Vas a llegar muy lejos, nunca tendré que preocuparme por ti”

* “Eres hermosa”

* “Eres tan importante para esta familia”

* “Eres muy bueno para…”

* “Realmente me gusta tal como eres”

* ¿Qué piensas al respecto?

* “Te respeto”

* “Eres muy responsable”

* “Vas a lograr todo lo que te propongas porque tienes una gran personalidad”

* “Estoy muy orgulloso de ti”

* “Me alegra saber que puedo contar contigo”

* “Tu papá y yo siempre te hemos amado y nunca dejaremos de amarte”

* “Te comportaste de una manera muy sensata”

* “Eres increíblemente talentoso”

* “Creo en ti”

* “Es muy divertido estar contigo”

* “Admiro la manera en que…”

* “Tu esfuerzo realmente se nota”

* “Te valoro mucho”

* “Me haces feliz”

Los comentarios realizados por los padres se convierten en una parte del sistema de creencias de un hijo y su autopercepción, y pueden influir considerablemente en la manera en que se desenvuelve.

Jane Bluestein.