EL ECO.

Participaba en un grupo musical al que llamamos “Jeiel”. Éramos un grupo de amigos, que disfrutábamos tocar y cantar. Sara, Josué, Ricardo, Ruth y yo, con nuestras voces y guitarras,  realizamos un par de grabaciones en aquellos días de juventud.

 Recuerdo especialmente una ocasión cuando fuimos a cantar a Torreón. Había un parque llamado “La plaza del Eco” porque había ahí una construcción parecida a una cúpula en donde uno podía entrar, y situandose en el medio, la acústica del lugar era tal que se podía escuchar el eco de cualquier sonido que uno emitiera. Se nos ocurrió hacer un círculo y empezar a cantar. El sonido que regresaba era exquisito! A capela y con deleite, cantábamos ahi simplemente para disfrutarlo! Era como un grato “juego” para nosotros. Y regresamos ántes de irnos para repetir la experiencia. Hace poco recordé esta vivencia, cuando estaba leyendo que muchas cosas en la vida son como “el eco”. Es decir, cuando algo sale de nosotros, bueno o malo, siempre regresa. “Todo lo que se siembra, se cosecha”.  Si sale de ti la crítica tarde o temprano la recibirás de vuelta. Si no das nada a nadie, es posible que no recibas nada de nadie también.  Si sale de ti el amor, seguramente te podrás deleitar recibiéndolo de vuelta así como lo hacíamos nosotros en aquella “Plaza del Eco”.

2 pensamientos en “EL ECO.

  1. Y, ¿por qué no me llevaron? Me hubiera gustado disfrutar esa experiencia también.
    Y bueno, creo que debo ir a Torreón para visitar a los Clingan y a la Plaza del Eco.
    Te quiero mucho Mayra!

  2. Sabes? La plaza del Eco está muy cerquita de su casa porque recuerdo que nos íbamos caminando! Fué un hermoso viaje! Una preciosa familia los Clingan! Gracias Yuri por leer y comentar!

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