CONSEJOS PARA EL BUEN VIVIR.

Por Mayra Gris.

 

«Hijo mío, nunca olvides las cosas que te he enseñado; guarda mis mandatos en tu corazón. Si así lo haces, vivirás muchos años y tu vida te dará satisfacción.»

Proverbios 3:1 y 2

¿Te ha pasado a veces que al inicio del año escribes la fecha y por costumbre escribes el año pasado? Pretendemos cumplir nuevos propósitos y nos fijamos metas. Los pasteles de cumpleaños cada vez tienen más velas hasta el día en que parece que se pueden incendiar. Sentimos que el tiempo pasa muy rápido y que la vida se nos va.

 La actriz colombiana Sofía Vergara dice: «La única alternativa de cumplir años es no cumplirlos. Y me quedo con la primera. Yo ya escogí seguir siendo jovencita y feliz por dentro». A las mujeres nos gustaría vivir muchos años sintiéndonos plenas. Tomamos antioxidantes y nos ponemos cremas. A veces nos da temor el futuro, la soledad, la enfermedad y la muerte. Pero somos soñadoras y también nos ilusiona el futuro.

Es muy interesante y sobre todo útil conocer un consejo bíblico al respecto. El proverbio de hoy nos da un secreto para vivir muchos años una vida que nos dé satisfacción: tener siempre presentes las enseñanzas de la Biblia y obedecer éstos mandatos.

Podemos creer ésta promesa y diseñar una larga existencia.  Toma en cuenta en tu plan de vida que ser obedientes a Dios y meditar cada día en Su Palabra nos protege, nos bendice y vivifica

 Dios, quiero obedecerte y vivir para Tu gloria todos los días de mi vida

DESPUÉS DE LA GRADUACIÓN.

Después de la graduación sigue aprendiendo.

GRADUACION 

Por Mayra Gris de Luna.

 

Después de la graduación te darás cuenta de que el período de clases ha terminado, pero el aprendizaje no.

La graduación es sólo un concepto. En la vida real te gradúas todos los días. La graduación es un proceso que continúa hasta el último día de tu vida. Si puedes entender eso, marcarás la diferencia” (Aric Penncovici)

Tu vida la diseñas tú, tomando las riendas de tu destino; así que, “Pon tu futuro en buenas manos: las tuyas”, que con la ayuda de Dios, quien premia el esfuerzo y la integridad, todo te saldrá bien. Para ello, nunca olvides tu “linterna”, la Palabra de Dios, que te alumbrará el camino. Medita en ella diariamente, guarda sus dichos y cumple cada día todo lo que en ella esté escrito. Si lo haces, tendrás la prosperidad garantizada y la bendición de Dios en todo lo que emprendas. (Josué 1:8,9)

 

Después de la graduación conocerás el significado de las amistades duraderas. No serán muchas, pero las que perduren, lo harán para toda la vida. Son amistades similares a esas plantitas silvestres que no necesitas regar, solitas permanecen. Esas, que aún cuando los años pasen, permanecerán intactas, unidas para siempre por los recuerdos comunes y vivencias compartidas. Los amigos que aún con canas y arrugas, serán en esencia los mismos jóvenes de ayer.

 

Después de la graduación se cierra un hermoso capítulo de tu vida y empiezas otro. Ante ésta expectativa, nunca tengas miedo ni des lugar al temor. Simplemente en los momentos en que tus pasos flaquean, agárrate mas fuerte de la mano de Dios. Él te sostendrá y te dará la fortaleza que necesitas para caminar segura.

Fuiste diseñada para cumplir con un propósito y ya lo estás cumpliendo. Para ello Dios te dotó de todo lo que necesitabas para lograrlo. Estas equipada con talentos, habilidades, fortalezas, experiencias y dones espirituales. Ya los has desarrollado y los vas multiplicando. Sigue puliéndote y sigue trabajando porque algún día Dios te pedirá cuentas de todo lo que se te ha dado. Fuiste creada para Su gloria.

 

Después de la graduación recuerda siempre que Dios te conoce. Sabe todo de ti porque Él te hizo. Conoce tus cualidades y también tus heridas. Tus esperanzas, temores y anhelos del corazón. Ten por seguro que El te proveerá de todo lo que necesites. Te cuidará. Estará disponible para ti siempre que lo busques.

Todas las cosas que enfrentes en la vida, las buenas y también las difíciles, todo, te ayudará a bien. Es una promesa divina y Dios siempre cumple sus promesas. (Romanos 8:28).

 

Después de la graduación sigue aprendiendo, ten muchas graduaciones todavía, es más, colecciónalas; gradúate de carrera, maestría, doctorado y todas las demás graduaciones que existen en la universidad de la vida. “Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad de penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber” (Albert Einstein).

 

“… y mientras buscó al Señor,

Dios le prosperó”

2 Crónicas 26:5b

Dedicado a mi hija Alisson y a sus compañeros de la generación.

ALISSON CORAL_n

 

 

EL REGALO DE LA LIBERTAD.

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Por Mayra Gris de Luna.

“Estad pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” Gálatas 5:1

Coretta Scott, virtuosa pianista fue esposa de Martin Luther King. Juntos lucharon en contra de la discriminación racial. Aún después del asesinato de su esposo, Coretta reafirmó su oposición a la segregación de la población afroamericana no sólo en Estados Unidos sino también en Sudáfrica, uniéndose a Winnie Mandela cuando el esposo de ésta era preso político. Ejerció importante presión sobre el Presidente Reagan para aplicar sanciones a Sudáfrica.

Hizo suyas las palabras que su esposo Martin pronunciara en su sermón de Navidad del año 1967 cuando pastoreaban la Iglesia Bautista Ebenezer en Atlanta:

“La próxima cuestión que debe ocuparnos, si hemos de tener paz en la tierra y buena voluntad entre todos los hombres, es la afirmación no violenta de la sacralidad de toda vida humana. Todo hombre es alguien porque es hijo de Dios…El hombre es mucho más que… electrones que giran o una bocanada de humo… El hombre es hijo de Dios, hecho a su imagen, y por lo tanto, debe ser respetado como tal…”

En ésta Navidad, no dejemos de aceptar y agradecer el regalo de la libertad espiritual que podemos poseer gracias al nacimiento de Cristo Jesús no solo en Belén sino también en nuestro corazón. Consideremos con agradecimiento también, la bendición de la libertad física que podemos disfrutar.

Oremos por quienes pasarán la Navidad siendo víctimas de la guerra, el cautiverio, la persecución o la trata de personas.

“Libre al fin, libre al fin. Gracias Dios Omnipotente, soy libre el fin”

Palabras grabadas en la tumba de Martin Luther King.

Copiado de: TALI, 365 Gotas de rocío para chicas. Ediciones Las Américas

Autoras: Keila Ochoa, Margie Hord, Mayra Gris, Yuri Flores.

TALI es un libro devocional diseñado especialmente para jovencitas. Disponible en ELA, librerías cristianas de México o solicita informes aquí.

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SPURGEON Y EL LIBRE ALBEDRÍO.

 

Por Mayra Gris de Luna.

Recuerdo una clase en el curso nocturno del seminario. Tenía catorce años. – “Hay tres elementos que constituyen a una persona: emociones, intelecto y voluntad” decía el profesor mientras trazaba un diagrama en el pizarrón. –“Tenemos voluntad, somos capaces de decidir. Dios quiso darnos libre albedrío”.

No volví a pensar en el libre albedrío hasta tener varios años de matrimonio y comprender que no podía controlar los pensamientos de mi esposo, ni sus gustos, ni sus decisiones, ni su mirada, ni su cartera. El poder elegir es un derecho y un privilegio que Dios mismo le ha otorgado.

Ayer, leí el sermón que Charles Spurgeon predicó un domingo 17 de junio de 1855. Se titula “El poder del Espíritu Santo”; poderoso mensaje. Me encontré con algunos de sus pensamientos con respecto a la voluntad y el libre albedrío. Es fantástico poder asistir al servicio en mi imaginación, escuchar su voz desde aquel pulpito y sentirme identificada con el gran predicador 160 años después de aquel día en la Capilla en New Park Street, en Londres. La lectura resulto tan gran deleite para mí que me permití copiar solo los párrafos que mencionan éste tema con el deseo de que tú también los disfrutes.

“Pero hay una cosa más terca que el corazón: es la voluntad. “Mi Señor Obstinado,” como Bunyan llama a la voluntad en su libro La Guerra Santa, es un individuo que no puede ser fácilmente doblegado. La voluntad, especialmente en algunos hombres, es una facultad muy terca, y en cuanto a todos los hombres, si la voluntad es movida a oponerse, no hay nada que se pueda hacer con ellos. Alguien cree en el libre albedrío; muchos sueñan con el libre albedrío. ¡El Libre Albedrío! ¿Dónde se podrá encontrar? Una vez hubo libre albedrío en el Paraíso, y un terrible caos fue generado allí por el libre albedrío, porque echó a perder todo el Paraíso y arrojó a Adán fuera del huerto. Una vez hubo libre albedrío en el cielo, pero arrojó fuera al glorioso arcángel, y una tercera parte de las estrellas del cielo cayó en el abismo.

Yo no quiero tener nada que ver con el libre albedrío, pero trataré de ver si tengo libre albedrío dentro de mí. Y encuentro que lo tengo. Verdadero libre albedrío para el mal, pero muy pobre albedrío para lo que es bueno. Suficiente libre albedrío cuando peco, pero cuando quiero hacer el bien, el mal está presente en mí y cómo hacer lo que quisiera, no lo puedo descubrir. Sin embargo algunos presumen de libre albedrío. Me pregunto si aquellos que creen en él tienen algún poder mayor sobre las voluntades de las personas del que yo tengo. Yo sé que yo no tengo ninguno.

 Encuentro que el viejo proverbio es muy cierto: “Un hombre puede llevar un caballo al agua, pero cien hombres no pueden hacer que beba.” Encuentro que yo puedo llevar a todos ustedes al agua y a muchos más de los que pueden caber en esta capilla. Pero yo no los puedo hacer beber y no creo que ni cien ministros puedan hacerlos beber a ustedes.

No creo que ningún hombre tenga poder sobre la voluntad de su compañero, pero el Espíritu de Dios sí lo tiene. “Los haré dispuestos en el día de mi poder.” Hace que el pecador que no tiene voluntad quiera de tal manera, que vaya impetuosamente tras el Evangelio. El que era obstinado, ahora se apresura hacia la Cruz. El que se reía de Jesús, ahora se aferra a Su misericordia. Y el que no quería creer ahora es llevado a creer por el Espíritu Santo, no sólo con gusto, sino ansiosamente. Es feliz, está contento de hacerlo, se regocija con el sonido del nombre de Jesús y se deleita en correr por el camino de los mandamientos de Dios. El Espíritu Santo tiene poder sobre la voluntad.

 Y, sin embargo, creo que hay algo que es peor que la voluntad. Podrán imaginar a qué me refiero. La voluntad es algo más difícil de doblegar que el corazón. Pero hay una cosa que sobrepasa a la voluntad en su maldad y es la imaginación.

 Espero que mi voluntad esté dirigida por la Gracia Divina. Pero me temo que en ocasiones mi imaginación no lo está. Aquellos que tienen mucha imaginación saben cuán difícil es de controlar. No la pueden refrenar. Romperá las riendas. Nunca serán capaces de dominarla. La imaginación a veces volará hacia Dios con tal poder que las alas del águila no pueden igualarla. A veces tiene tal poder que casi puede ver al Rey en su belleza y la tierra distante. En lo que a mí respecta, mi imaginación me lleva a veces sobre las puertas de hierro, a través de ese infinito desconocido hasta las propias puertas de perlas y me permite descubrir al bendito Glorificado.

 Pero si es potente en un sentido también lo es en el otro. Pues también mi imaginación me ha hecho descender a los más viles escondrijos y cloacas de la tierra. Me ha traído pensamientos tan horribles, que a pesar de no poder evitarlos, he estado completamente aterrorizado por ellos. Estos pensamientos vendrán y cuando me siento en mi marco más santo, más devoto hacia Dios y más fervoroso en mi oración, a menudo sucede que es el preciso momento que estalla la plaga en su peor forma. Pero me gozo y pienso una cosa, que puedo clamar cuando esta imaginación viene a mí. ¿Se puede encadenar a la imaginación? No, pero el poder del Espíritu Santo sí puede hacerlo. Lo hará y ciertamente termina haciéndolo. Lo hace aún aquí en la tierra.”

“El poder del Espíritu Santo es tu baluarte

                                  y toda Su omnipotencia te defiende.”                                                                

 – Charles Haddon Spurgeon.