UNA VISITA PARA MAVIS. Relato Navideño.

 

UNA VISITA PARA MAVIS.

Era noche buena, un tiempo mágico para Mavis. El olor del arbolito navideño, las esferas, las luces. A sus cuatro años ella sabía muy bien que la Navidad es el cumpleaños de Jesús. Muy emocionada salió de compras con sus padres. Al salir de casa, las brillantes estrellas en el oscuro cielo llamaron su atención. En especial tres de ellas que parecían estar alineadas y brillar con mayor intensidad que las demás. Mavis estaba segura que eran los Reyes Magos. Suponía que venían en camino a la tierra para llegar en unos cuantos días, trayendo obsequios a los niños así como lo hicieron con el niño Jesús. La noche de Navidad tenía un encanto propio lleno de esperanzas e ilusiones.

El papá de Mavis había trabajado duro para poder regresar a casa con algo de dinero para comprar la cena. Aun cuando ya estaba obscuro, todavía dio tiempo de salir a comprar un rico pollo rostizado y una botella de rompope para celebrar una cena especial. Al regresar y bajar del auto, la mamá de Mavis le dio la botella de rompope que venía dentro de una bolsa de papel estraza. Mavis tomó la bolsa y el peso de la botella hizo que se desfondara. Como era de esperarse, la botella se rompió. Todo el rompope se derramó en el piso. El papá de Mavis se enfureció. Había trabajado mucho para poder comprarla. Regañó a ámbas por lo que había pasado. Doña Chela empezó a llorar y Mavis se sintió muy asustada y apesadumbrada por haber arruinado la noche. Ella nunca había visto una botella de rompope, no sabía que sería tan pesada como para romper la bolsa. Comprendió que tenía que haber sostenido a la botella por su cuello y no la bolsa de papel.

Después de una cena silenciosa, Mavis intentaba dormir pero no paraba de toser. El frío de la noche la había enfermado. Tosía tanto que sentía un ardor en el pecho que le dificultaba respirar. Las horas pasaban y la pequeña estaba exhausta. Cada vez que casi podía dormirse la tos regresaba. Ya cerca de la madrugada, Doña Chela estaba muy preocupada y cansada también.

-“Haz una oración a Jesús hijita, pídele que te quite la tos para que puedas dormir. Él escucha a los niños de manera especial” dijo la consternada madre.

 

Mavis empezó a orar pidiendo con todo su corazón a Jesús que pudiera dormir; ya casi no tenía fuerzas ni para respirar, se sentía muy débil. Dormitando, tosiendo y desfallecida, Mavis se dio cuenta que ¡Jesús mismo estaba ahí! La cabeza de la niña reposaba en Su regazo. Sentado en la cama, junto a ella, Sus manos de Jesús le acariciaban la frente y cabello. Simplemente con verle a los ojos, Mavis sintió que una indescriptible paz le inundaba. Ahora no quería dormirse, pero tenía tanto sueño que se quedó profundamente dormida.

Han pasado casi cinco décadas desde aquella noche. Solo algunas personas cercanas saben que solían llamarme Mavis en aquel entonces. Pero lo sucedido aquella noche permanece nítido en mi mente. No como un sueño sino como un recuerdo.

Yo se que Jesús me visitó aquella noche. Aquella mirada y la paz incomparable que sentí me han acompañado toda mi vida.  Las Navidades son aún más especiales desde entonces.  Amo la Navidad.  Estoy convencida de que lo que dijo mi mamá aquella noche es una verdad absoluta: “Jesús escucha la oración, especialmente la de los niños”.

Mayra Gris de Luna.

 

 

MI VIAJE EN EL TREN.

EL TREN DE LA VIDA

Por Mayra Gris de Luna.

Un día me di cuenta de que iba en el tren… el tren de la vida.

Yo no pedí subir, pero ocurrió. ¡Qué afortunada! A fin de cuentas ¡qué “suerte” he tenido de nacer!

¿Suerte? ¿Destino? O algo mejor que eso: propósito, diseño, predestinación divina.

Nuestra presencia aquí tiene más que ver con eternidad y significado. Tiene que ver con “El Alfa y La Omega”: el camino, la verdad… la vida.

No ha sido un viaje corto, y espero que sea muy largo. Ha durado lo suficiente para disfrutar lo mejor de la vida: el amor, la familia, las personas. Un sin fin de ellas me han acompañado en mi viaje  y me han proporcionado agradable compañía. A su vez, yo les he acompañado a ellos deseando que mi presencia no les haya sido molesta. Hemos compartido lugares de incomparable belleza. Aunque todos hemos tenido que pasar durante el recorrido por parajes desolados y áridos. Horas interminables de desesperación. Túneles obscuros de aprendizaje y desesperanza.

En mi vagón viaja conmigo mi familia: mi esposo y mis hijas. En tiempos pasados me acompañaron mis papás y mis abuelos. Pero les tocó bajar cuando cumplieron su misión. Ellos llegaron a su estación. Su asiento vacío me llena de recuerdos sobre su presencia en nuestras vidas. Compartimos  con ellos felices momentos y  varios lugares que nos dejaron valiosas enseñanzas. Muchas de ellas hoy nos han sido útiles para aprovechar mejor nuestro propio viaje. Les extraño, pero se que algún día me reuniré con ellos cuando me toque bajar. Cuando cumpla el propósito que Dios tiene para mi.

En otros vagones viajan mis tíos y otros familiares, también amigos y otros conocidos. En ocasiones nos encontramos y nos visitamos. Aunque debo reconocer que hay temporadas en que cada quien se enfoca tanto en su itinerario que nos llegamos a distanciar. Pero cuando nos encontramos, qué divertidos momentos hemos podido compartir. Cada persona me ha brindado algo para enriquecer mi estancia. Una estancia plena de aventuras y recuerdos.

Todos vamos bajando del tren de la vida cuando nos toca llegar a nuestro destino. No sabemos cuando, pero nos toca bajar cuando es el momento, para nunca volver a subir. Es un viaje sin retorno. El boleto es sólo de ida. Por ello atesoro cada momento del recorrido. Cada segundo con mi esposo. Cada hora con mis hijas, cada amanecer y cada flor.

Cada uno de mis días en el viaje es un hermoso regalo de Dios lleno de nuevas sorpresas y misericordias.

Viajo en paz porque tengo todo preparado para cuando mi viaje termine. No quiero bajar todavía pero estoy lista. No podré llevar nada conmigo mas que mi historia.

En el tren de la vida nadie pidió subir, pero nadie se quiere bajar.

¡Feliz viaje!

“Vivamos de tal manera, que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío deje lindos recuerdos a quienes continúen viajando en el tren de la vida”

* Existen pensamientos de diferentes autores sobre “El tren de la vida”. 

   Esta es mi versión. 

  Para ver la versión de César Lozano haz click aquí.

RISA EN LAS PAREDES. Poema.

 

Paso por muchas casas de camino a la mía.

Algunas son bonitas, otras caras, algunas atraen.

Pero mi corazón siempre da un vuelco

cuando doy vuelta en el camino

y veo mi casa frente a la colina.

Supongo que estoy especialmente orgulloso de la casa

y la forma en que se ve,

porque yo mismo dibujé los planos.

Comenzó siendo suficientemente grande para nosotros,

incluso tenía un estudio

donde ahora residen dos adolescentes.

Y tenía una habitación para huéspedes;

ahora mi niña y nueve muñecas

son sus huéspedes permanentes.

Tenía una habitación pequeña;

Peg había pensado que podría ser su cuarto de costura.

Pero dos chicos columpiándose en la puerta

han reclamado el cuarto para ellos.

Así que realmente en éste momento

no se ve como si tuviera mucho de arquitecto.

Pero será muy grande de nuevo

uno por uno, mis hijos se irán.

Al trabajo,

a la universidad,

al servicio,

a sus propias casas.

Y luego habrá espacio;

un cuarto de huéspedes,

un estudio,

y un cuarto de costura

solo para nosotros dos.

Pero no estará vacio.

Cada rincón, cada cuarto,

cada tarde en la mesa del café

se llenará con recuerdos.

Recuerdos de días de campo,

fiestas de cumpleaños, navidades,

pijamadas, veranos,

fogatas, inviernos,

Recuerdos de piecitos descalzos,

de las vacaciones, las conversaciones,

ojos negros, graduaciones,

sus primeras citas,

partidos, argumentos,

lavando los platos, bicicletas,

perros, paseos en barco,

llegar a casa de las vacaciones,

comidas, conejos,

y otras mil cosas de quienes después de ser dos,

llegaron a ser cinco.

Entonces Peg y yo,

nos sentaremos quietamente frente al fuego de la chimenea,

y escucharemos la risa en las paredes.

Original de Bob Benson.

“LAUGTHER IN THE WALLS”.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

RISA EN LAS PAREDES

DOLOR ANTE LA TUMBA.

Hijo de Rick Warren

DOLOR ANTE LA TUMBA.

Una nota personal de Max Lucado…

Nuestros corazones están con Rick y Kay Warren. Desde que nos enteramos de la noticia de la muerte repentina de su hijo, mi esposa Denalyn y yo hemos sentido tanta tristeza por ellos. Estoy seguro de que ustedes han sentido lo mismo. Los Warren, que tanto significan para muchos de nosotros, se encuentran enfrentando lo que ningún padre quisiera enfrentar jamás.

Rick Warren

En mis años como Pastor, las horas más difíciles han sido aquellas en las que he visto a padres despedir a sus hijos. Pensando en aquellos en nuestra congregación, pensando en Rick y Kay, escribí  ésta oración.

DOLOR JUNTO A LA TUMBA.

Ellos nunca planearon traer a sus hijos aquí, Padre.

Ellos planearon llevar a sus hijos a la escuela, al zoológico, al Jardín de Niños, a la playa…

Pero, ¿aquí? No.

¿A las clases de piano? Si.

¿A los campos de fut ball? Si.

¿A su graduación? Si.

Pero, ¿aquí? Nunca. Ningún padre planea traer a su hijo aquí.

Los hijos son los que traen a sus padres aquí. ¿No es así el orden de las cosas? Los hijos y las hijas entierran a sus mamás y papás. ¿Quién puede soportar el peso de tal inversión de eventos?

¿Quién puede estar de pié junto a la tumba de su propio hijo?

Cuán profunda tristeza. Este elixir de arrepentimiento, remordimiento, dudas, “y si tan solo…”

¿Quién puede soportar su sabor?

Oramos por éstos padres, Señor. Nuestras más amables palabras caen como cáscaras vacías.

Ayúdanos a saber cómo ayudarles.

Tú lo sabes. Tú has estado ahí.

Tú llevaste a Tu propio Hijo al cementerio. Tú resucitaste la esperanza de aquella tragedia.

¿Podrías traer la esperanza de nuevo?

A través de Jesús,

Amén.

Link al sitio original haz click aquí.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

EL PODER DE LAS TRADICIONES.

Papito tu eres mi heroe

Por Mayra Gris de Luna.

Cada doce de diciembre, la empresa donde mi esposo trabaja abre sus puertas al público en general. Para las familias de quienes trabajan ahí, se ha convertido en toda una celebración. En nuestra familia es más que una celebración, es toda una tradición. Desde pequeñas mis hijas han disfrutado éste día  al lado de su papá. Desde los shows infantiles con Buzz Lightyear, hasta los juguetes de obsequio y el rico refrigerio que cada área prepara para recibir a sus hijos. Yo he disfrutado escuchando al mariachi y viendo a las familias orando juntas y tomadas de las manos en los cultos religiosos que se efectúan en éste día. Pero sin duda, lo que más nos ha gusta a todos es visitar el lugar de trabajo del Papá que frecuentemente ha cambiado de lugar.  Mi esposo nos muestra su escritorio, y mis hijas toman turno para sentarse en su silla, yo también por cierto! Tengo fotografías desde que estaban pequeñas, y ahora puedo ver cuánto han crecido. Nos quedamos un rato ahí, el tiempo suficiente para “urgar” en su locker, en los cajones del escritorio, y en ocasiones ahí hemos comido el lunch. Saludamos a otros compañeros de trabajo de mi esposo y a sus familias.

Damos un “tour” por algunas naves de la planta, solo algunas porque es enorme y terminamos cansados de tanto caminar. Pero es muy bonito ver a otros niños conociendo el lugar de trabajo de su papá. Las máquinas están apagadas, y los niños pueden tomar el lugar de su papá pretendiendo que la están manejando. Es emocionante conocer “su mundo”.

Las tradiciones unen a la familia.

Sin necesidad de pedirlo, mis hijas apartaron éste día para la acostumbrada visita. No programaron otras actividades, ni yo tampoco. Ya sabemos que es un día especial y lo pasaremos juntos.

Las tradiciones refuerzan nuestra identidad.

Nos sentimos seguras cuando vemos que Papá trata de llevar a cabo lo mejor posible su rol de proveedor a través de su trabajo. Eso nos motiva a nosotras a esforzarnos en el rol que nos toca.  Nos gusta que el se sienta orgulloso de nosotras cuando nos presenta a sus compañeros de trabajo. Nos da seguridad conocer un poco de su mundo.

Las tradiciones crean hermosos recuerdos.

Así como yo recuerdo con mucho cariño los momentos que pasé con mi papá en su trabajo, sé que mis hijas harán lo mismo. Y no solo ellas recordarán esos momentos con su Papá. También mi esposo y yo los atesoramos.

Las tradiciones le dan “personalidad” a tu familia.

Cada familia tiene “su forma de ser” por decirlo de alguna manera. Las hay unidas, las hay divertidas, hay algunas que parecen “equipos”, y esas de las cuales uno dice “qué bonita familia”.

Es importante y sobre todo hermoso seguir nuestras tradiciones familiares y crear algunas nuevas, y la temporada navideña es perfecta para ello.

¿Qué tradición podrías reforzar o implementar en tu familia éste año?

 

FRASES PARA LOS ABUELOS.

Lo que los niños mas necesitan son los elementos esenciales que los abuelos proporcionan en abundancia, ellos dan amor incondicional, bondad, paciencia, humor, comodidad, lecciones de vida, y los mas importante: las galletas. (Rudolph Giuliani)

Ser abuelos nos aparta suficientemente de las responsabilidades para que podamos ser amigos. (Allan Frome)

Cuando los abuelos entran por la puerta, la disciplina vuela por la ventana. (Ogden Nash)

Un abuelo es una persona con plata en el pelo y oro en su corazón. (Autor desconocido)

Todo el mundo debe tener acceso tanto a los abuelos como a los nietos, con el fin de ser un ser humano completo. (Margaret Mead)

Mis nietos creen que yo soy la cosa mas antigua del mundo. y después de un par de horas con ellos, yo lo creo también. (Gene Perret)

Los abuelos, como héroes son tan necesarios para los niños, como las vitaminas. (Joyce Allston)

La idea de que nadie es perfecto es un punto de vista mas comúnmente llevado a cabo por personas que no tienen nietos. (Doug Larson)

En el séptimo día Dios descansó, sus nietos estuvieron fuera de la ciudad. (Gene Perret)

Si yo hubiera sabido que los nietos eran tan divertidos, los habría tenido mas pronto. (Bill Laurin)

Algunos de los mejores educadores del mundo son los abuelos. (Charles W. Shedd)

El amor perfecto a veces no viene hasta el primer nieto. (Proverbio Galés)

Los abuelos son el mayor tesoro de la familia, los fundadores de un legado de amor, los mejores contadores de historias, los guardianes de las tradiciones que perduran en el recuerdo. Los abuelos son las bases solidas de la familia, su amor muy especial los diferencia. (Autor desconocido)

Uno de los mayores misterios de la vida es como el chico que no era lo suficientemente bueno para casarse con su hija pueda ser el padre del nieto mas inteligente del mundo. (Proverbio Judío)

Los abuelos son una deliciosa mezcla de risa, el cuidado en su definición máxima, historias maravillosas y el amor, aunque para mi tú eres aún más que eso.

Uno de los apretones de manos más poderosos y maravillosos es la de un nieto bebé alrededor del dedo de un abuelo.

Todos necesitamos un abuelo para crecer más seguros en el mundo.

Un jardín de amor crece en el corazón de una abuela.

Una abuela es una niñera que prefiere mirar a los niños que a la televisión.

Una abuela es una madre con una segunda oportunidad.

Una abuela es un refugio seguro.

Una casa necesita una abuela para distintas funciones, tu cumples la de dar alegría a la mía.

Convertirse en abuela es maravilloso.

Las abuelas nunca se quedan sin abrazos o galletas.

Las abuelas son madres maravillosas con un montón de práctica.

Si tu bebe es guapo, perfecto, no llora o se queja, duerme en la fecha prevista y eructa como  un ángel… tú eres su abuela.

Dejar los deportes por ver dibujos es verdadero amor de abuelo.

Todos debemos tener una persona que cuide de nosotros, para mi eres tú abuela.

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LAS MEJORES FRASES PARA HIJAS.

Una hija es al mismo tiempo una copia de su madre y una persona totalmente distinta y única.

Simone de Beauvoir

La diferencia entre tú y tu hija es sólo superficial. En el fondo ella es un ser igual a todos, alguien que necesita amor.

Don Barthelme.

Inundaste de luz mi vida con sólo mirarme a los ojos, minutos después de nacer. Llenaste mi casa con tu risa de niña. Alegras mi crepúsculo con una simple llamada. Gracias por compartir conmigo tu mundo. 

Carola Gowland

Tu hijo es tuyo hasta que se casa, pero tu hija será tuya toda la vida.

Proverbio Irlandés.

Lo que me gustaría darle a mi hija es libertad. Y esto se logra con el ejemplo, no con la exhortación. La libertad es una rienda floja, un permiso para ser diferente de su madre y ser amada de todos modos.

Erica Jong.

No hay afecto tan puramente angelical como el de un padre por su hija. En el amor a su esposa, hay deseo; a sus hijos varones, ambición, pero en el amor a sus hijas hay un sentimiento imposible de expresar con palabras.

Joseph Addison.

El día que tú naciste, dejé de ser la hija de mi madre para ser la madre de mi hija. Ese día comenzó la vida para ti… y también una nueva vida para mi.

***

Éstas son mis hijas, pero ¡adónde se han ido mis pequeñas?

Phyllis McGinley

Quisiera estar siempre cerca de mi hija cuando me necesite, mantenerme a distancia cuando no le haga falta, y callar cuando no me pregunte.

***

Es increíble cómo una hija, que puede aprender a conducir un automóvil en tan poco tiempo, no puede hacer funcionar ningún aparato electrodoméstico de la casa.

Ben Bergor

El amor construye puentes en lugar de paredes. No ceja, se aferra, espera con obstinación y paciencia, a veces, años. Así es como te amo, hija querida.

Anne Kiemel

Dicen que la primera obligación hacia nuestros hijos es hacerlos felices. Espero, hija, haber cumplido con este maravilloso mandato contigo. 

Edgardo Chas.

Eres el arco iris, un bote de oro, mi piedra preciosa, la sal y la pimienta, la miel y la risa. Eres la hija de este papá.

Burke y Gerlach

No hay un momento y un lugar para el amor hacia tu hija: todo momento y cualquier lugar son los mejores para recordarle cuánto la amas.

***

Y así como aceptamos a nuestras hijas, las liberamos para que sean lo que son en un mundo que siempre está tratando de convertirlas en otra persona.

Tim Hansel.

Sería bueno que pudieras prepararte no sólo para convertirte en madre cuando nazca tu hija, sino para ser tú también una niña.

James Dobson.

Vive tu vida como quieras, que yo tendré mis brazos extendidos para ti y guardaré tus secretos para siempre.

Michael Ondaatje

Las palabras, ya ves, jamás alcanzan

si lo que hay que decir desborda el alma. 

Pero atiéndeme bien:

cuando haga falta

a tu lado estaré por si me llamas.

Teresa Parodi.

Cuando ese joven viene a buscar a tu hija en su primera cita, te sientes como si estuvieras entregando un violín stradivarius a un gorila.

Jim Bishop.

“Representa asu género con inteligencia, fortaleza, gracia y humor. 

Madre firme, cariñosa, responsable y comunicativa;

esposa generosa y comprensiva.

Señores: les presento a mi hija”

Sam Harper.

Tu hija no prestará mayor atención a tus indicaciones, consejos y admoniciones. Pero no dudes: te estará observando para imitarte. Asegúrate de ser un buen modelo.

Agustina Navarro.

Para muchas niñas pequeñas, la vida con un padre es como un ensayo general del amor y el matrimonio.

David Jeremiah.

Cuando se la llevaron, entré en pánico y sentí mareos. Entonces comprendí: ¡era padre de una niña!

Nat King Cole.

Para un hombre en el ocaso de su vida, no hay nadie más amado que su hija.

Eurípides.

Una hija es compañera, amiga y confidente de su madre, y el objeto de un encanto parecido al amor entre ángeles, para su padre.

Richard Steel.

Una hija es la socia genérica de su madre, su mayor aliado en la familia, una extensión de si misma. Y las madres son el modelo de rol de sus hijas, su mapa biológico y emocional, lo que marcará todas sus relaciones.

Victoria Secunda.

La mujer que me dio a luz ya no vive pero, a medida que el tiempo pasa, me parece que el hecho de ser su hija se acrecienta de un modo cada vez más profundo.

Johnetta Betsch Cole

Hija: quisiera poder evitarte el dolor del aprendizaje, pero sé que te privaría del placer de aprender. Quisiera evitarte el dolor de las primeras frustraciones amorosas, pero te privaría de la madurez que brinda el sufrimiento. Quisiera poder evitarte los obstáculos que sin duda surgirán pero te privaría del orgullo de superarlos y así, descubrir tu propio poder de mujer.

Linda Waiss.

Mis hijas descubrieron sensaciones en mi corazón que yo nunca imaginé que existieran. Ellas continúan enseñándome sobre la naturaleza del amor incondicional. Me deleitan con su espíritu, su bondad, su humor, sus sonrisas su risa y su mente. 

Alexandra Stoddard

En la profundidad de los ojos de mi niña pequeña, descubrí el paraíso. 

Alan Frers

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UN ANTIGUO RECUERDO CON MI PAPÁ.

 

UN ANTIGUO RECUERDO CON MI PAPÁ.

Por Mayra Gris de Luna.

Al estilo de “Los años Maravillosos”, en blanco y negro, mi mente alberga uno de mis más antiguos y preciados recuerdos.

Tenía cuatro años, y la primera escena que recuerdo es que alrededor de la televisión estaba mi mamá, mi abuelita, mi papá y yo. Tal vez pudieron haber estado mis tíos pero solo los recuerdo a ellos, por cierto, muy emocionados. Miraban la televisión escuchando atentamente la narración de un evento. Yo miraba hacia la pantalla y recuerdo que pensé que lo que veían tenía la forma de una gigante araña de metal.

En la segunda escena de mis recuerdos, papá me levantó en sus brazos y cargándome me llevó al patio. Recuerdo cómo señalaba con su dedo, explicándome que lo que veíamos en la televisión, estaba ocurriendo en… ¡LA LUNA!

¡Wow! Y yo lo entendí perfectamente.

Aquel  21 de Julio de 1969, a las 2:56, el comandante Neil Armstrong pondría su pié sobre “El mar de la tranquilidad” a la vista de todos los que pudimos ser testigos por medio de aquella transmisión televisiva, de la grandeza de Dios y la gran hazaña del hombre.

Hoy valoro aquel gesto de mi papá de tomarme en cuenta y darse el tiempo para explicarme lo que sucedía y asegurarse de que yo le comprendiera.

Mi papá siempre me trató como alguien capaz, siempre me trató como una persona inteligente, aún siendo una bebé. Me comunicó tal convicción de ello, que con el tiempo, llegué a creerlo 🙂

Siempre me decía que uno tenía que aprender de todo.

Hay un aspecto curioso de todo esto, que es más bien un efecto que he observado en mí: Generalmente, cuando trato a las personas y cuando doy clases, considero sinceramente a las demás personas como personas muy inteligentes y altamente capaces. Se que cada persona tiene diferente tipo de inteligencia, y cada persona es mejor que yo en alguna área. Me indigna cuando veo maestros, y predicadores con enseñanzas mediocres, que no profundizan en sus temas por considerar a su audiencia incapaz de retener algún tipo o cantidad de información y se dedican más a entretenerla. Ahora pienso que la gente que considera a otras personas como incapaces es tal vez porque así se les consideró a ellos, o así se lo transmitieron sus padres o maestros.

Me da la impresión de que culturalmente, los latinos consideramos más capaces a otras nacionalidades que a los nuestros. En lo personal, cómo me impresionan las personas indígenas de la Sierra en México, que hablando su dialecto, además aprenden el español, sin tomar cursos para ello. Bilingües que son muchas veces menospreciados por aquellas personas citadinas que apenas y dominan un idioma.

Desde que Daniel Goleman, con sus teorías sobre la Inteligencia Emocional postuló que en realidad no hay personas tontas, sino diferentes tipos de inteligencias, se va haciendo más normal en las generaciones jóvenes el considerar que todas las personas somos capaces, sólo que en diferentes áreas.

Para considerar:

Si eres papá o mamá, ¿estás comunicando a tus hijos la convicción de que son personas capaces?

Si eres maestro, ¿consideras que el contenido de tus enseñanzas es el adecuado para la gran capacidad de tus oyentes?

Si también viviste aquél 21 de Julio ¡me encantaría conocer tus recuerdos!

 

DILO A TUS HIJOS.

30 DE LAS MEJORES COSAS QUE LOS PADRES

 PUEDEN DECIR A SUS HIJOS:

* “Te amo”

* ¿Cómo estas?

* “Eres una buena persona”

* “Puedes hacer todo lo que elijas hacer”

* “Eres muy listo”

* “Somos muy felices por haberte tenido”

* “Eres increible”

* “Cuando te propones hacer algo, siempre sigues hasta que lo logras”

* “Eres un campeón”

* “Felicitaciones. Te lo mereces”

* “Vas a llegar muy lejos, nunca tendré que preocuparme por ti”

* “Eres hermosa”

* “Eres tan importante para esta familia”

* “Eres muy bueno para…”

* “Realmente me gusta tal como eres”

* ¿Qué piensas al respecto?

* “Te respeto”

* “Eres muy responsable”

* “Vas a lograr todo lo que te propongas porque tienes una gran personalidad”

* “Estoy muy orgulloso de ti”

* “Me alegra saber que puedo contar contigo”

* “Tu papá y yo siempre te hemos amado y nunca dejaremos de amarte”

* “Te comportaste de una manera muy sensata”

* “Eres increíblemente talentoso”

* “Creo en ti”

* “Es muy divertido estar contigo”

* “Admiro la manera en que…”

* “Tu esfuerzo realmente se nota”

* “Te valoro mucho”

* “Me haces feliz”

Los comentarios realizados por los padres se convierten en una parte del sistema de creencias de un hijo y su autopercepción, y pueden influir considerablemente en la manera en que se desenvuelve.

Jane Bluestein.