UNA NOTA RECONFORTANTE.

UNA NOTA MUY ESPECIAL

Por Mayra Gris de Luna.

Hace unos días, reorganizando mi “caja de recuerdos”, me detuve a contemplar uno de mis apreciados tesoros. Es la Biblia de mi mamá. Al contemplar sus partes subrayadas, los recuerdos entre sus páginas, y sus notas, me sigo dando cuenta de la fe en Dios que mi mamá tenía. Eso me llena de gozo y paz.

Encontré también una nota que yo copié de algún lado hace mas o menos veinte años. Recuerdo que las palabras me confortaron grandemente en aquellos años al enfrentar algunas pruebas como el accidente de mi hermano. Cayó de la ventana del segundo piso y tuvo varias fracturas a la edad de 4 años. Me afligía sobremanera el pensar que no pudiera volver a caminar. Tuvo complicaciones porque era alérgico a la penicilina y no lo sabíamos. Recuerdo cuando llorando, oraba hincada por las noches rogando a Dios por él. Ahí experimenté por vez primera la diferencia entre clamar y orar. Clamar es pedir con todas tus fuerzas. Cuando uno se encuentra en la desesperación y reconoce que únicamente Dios tiene el poder para cambiar las cosas. Y entonces uno le pide y aún más, le suplica.

Aquel año también perdí un bebé en las primeras semanas del embarazo. Tuvieron que hacerme un legrado. Para mí fue una pérdida dolorosa, pero sobre todo tenía temor de no poder tener hijos. También oraba al Señor que en el futuro nos bendijera con una familia.

Un par de semanas después de eso, tuvimos un accidente mi esposo y yo. Un auto proveniente del lado contrario del boulevard literalmente nos cayó encima. Dios nos libró a mi esposo y a mi. El auto salió tan dañado que no pudimos usarlo en varios meses. Mi esposo entonces tenía que regresar del trabajo en el camión, que a esa hora solía venir muy lleno. Una tarde, al llegar a casa, se dio cuenta que le habían robado el sobre con  su sueldo de un mes.  Afortunadamente nuestras familias nos apoyaron con despensa y comida. Recuerdo que mi cuñado criaba pollos y un día mató uno y me lo díó para que lo cocinara. 🙂

En aquellos tiempos no teníamos internet, ni powerpoints motivacionales, y yo recuerdo que leía mi Biblia y también sacaba mi hojita, la leía y me sentía reconfortada.

Ahora estoy segura de que Dios escuchó mis oraciones. Mi hermano sanó. Tuve dos hijas. Dios ha provisto siempre para nuestras necesidades.

Cinco años después murió mi mamá, y al año siguiente mi papá. Volví a mi búsqueda ferviente de palabras de aliento de la Palabra de Dios, volví al clamor en oración y también leía mi hojita.  Desde ahí  se quedó guardada entre las páginas de  la Biblia de mi mamá.

Ahora que la encontré, tal vez no solamente me sirva a mí.

La nota dice así:

“No hay nada: ninguna circunstancia, ningún problema, ninguna prueba que pueda alcanzarme sin haber pasado antes a través de Dios, y a través de Cristo y luego a mi.

Si ha llegado tan lejos, ha sido con un gran propósito, que quizás no entienda en el momento. Pero si rehúso a caer en el pánico, y elevo la mirada hacia El y la recibo como viniendo del trono de Dios para un gran propósito de bendición en mi propio corazón, ningún dolor puede perturbarme, ninguna prueba puede destrozarme, ninguna circunstancia puede aterrarme, porque descanso en el gozo de mi Señor.

Ese es el descanso de la victoria.

Desde el punto de vista de Dios, las pruebas por las que atravesamos no son tan importantes como las reacciones que tenemos ante ellas”.

EL DESCANSO DE LA VICTORIA.

La oración,

la lectura de la Biblia

y las palabras de aliento de otras personas

pueden reconfortar nuestro espíritu 

cuando enfrentamos momentos muy difíciles

en nuestra vida.

PALABRAS DE UN ESPOSO.

MATRIMONIOS LUNA

En la cama tengo a una mujer a mi lado.

Podría alargar mi brazo y tocarla en este mismo instante tan fácilmente como me toco a mí mismo, y el pensar en ello me resulta más sugestivo que pensar en la luna o en cualquier montaña.

Incluso si esta mujer fuese un ángel (que pensándolo bien quizás lo sea) creo que aún sería más sugestivo.

Hay sólo dos factores que impiden que ésta situación tan increíblemente abrumadora no me haga estallar el corazón al tratar de entenderla: una es que me he despertado así, con la misma mujer junto a mí, centenares de veces antes; y la otra, es que millones de hombres y mujeres se están despertando uno al lado del otro, de la misma forma, cada día y todos los días en todo el mundo, y lo han estado haciendo así durante miles de años.”

Mike Mason.

El matrimonio es una oportunidad única. Tenemos la oportunidad de compartir cada aspecto de nuestra vida con otro ser humano. Nos hemos prometido que estaremos unidos a través de los altibajos de la vida y, con la seguridad de esta promesa mutua, nos atrevemos a revelar todo sobre nosotros mismos.

Nos relacionamos en nuestra común humanidad, sintiendo el dolor de la otra persona y cubriendo las debilidades mutuas. Nos regocijamos con los puntos fuertes de cada uno y nos deleitamos con los éxitos del otro. Nos ha sido dado un consejero, un compañero, un mejor amigo – en resumen- un cónyuge para toda la vida. Y si somos lo suficientemente pacientes, amables y faltos de egoísmo descubriremos que cada uno de nosotros posee una riqueza inagotable.

El matrimonio ha aportado un gozo indescriptible a millones de parejas y ha sido celebrado en todo el mundo con ceremonia, poesía, prosa y canción.

Tomado de “Él y Ella: Cómo establecer una relación duradera”

de Nicky y Sila Lee

Alpha Américas.

The Marriage Book.

MI VIAJE EN EL TREN.

EL TREN DE LA VIDA

Por Mayra Gris de Luna.

Un día me di cuenta de que iba en el tren… el tren de la vida.

Yo no pedí subir, pero ocurrió. ¡Qué afortunada! A fin de cuentas ¡qué “suerte” he tenido de nacer!

¿Suerte? ¿Destino? O algo mejor que eso: propósito, diseño, predestinación divina.

Nuestra presencia aquí tiene más que ver con eternidad y significado. Tiene que ver con “El Alfa y La Omega”: el camino, la verdad… la vida.

No ha sido un viaje corto, y espero que sea muy largo. Ha durado lo suficiente para disfrutar lo mejor de la vida: el amor, la familia, las personas. Un sin fin de ellas me han acompañado en mi viaje  y me han proporcionado agradable compañía. A su vez, yo les he acompañado a ellos deseando que mi presencia no les haya sido molesta. Hemos compartido lugares de incomparable belleza. Aunque todos hemos tenido que pasar durante el recorrido por parajes desolados y áridos. Horas interminables de desesperación. Túneles obscuros de aprendizaje y desesperanza.

En mi vagón viaja conmigo mi familia: mi esposo y mis hijas. En tiempos pasados me acompañaron mis papás y mis abuelos. Pero les tocó bajar cuando cumplieron su misión. Ellos llegaron a su estación. Su asiento vacío me llena de recuerdos sobre su presencia en nuestras vidas. Compartimos  con ellos felices momentos y  varios lugares que nos dejaron valiosas enseñanzas. Muchas de ellas hoy nos han sido útiles para aprovechar mejor nuestro propio viaje. Les extraño, pero se que algún día me reuniré con ellos cuando me toque bajar. Cuando cumpla el propósito que Dios tiene para mi.

En otros vagones viajan mis tíos y otros familiares, también amigos y otros conocidos. En ocasiones nos encontramos y nos visitamos. Aunque debo reconocer que hay temporadas en que cada quien se enfoca tanto en su itinerario que nos llegamos a distanciar. Pero cuando nos encontramos, qué divertidos momentos hemos podido compartir. Cada persona me ha brindado algo para enriquecer mi estancia. Una estancia plena de aventuras y recuerdos.

Todos vamos bajando del tren de la vida cuando nos toca llegar a nuestro destino. No sabemos cuando, pero nos toca bajar cuando es el momento, para nunca volver a subir. Es un viaje sin retorno. El boleto es sólo de ida. Por ello atesoro cada momento del recorrido. Cada segundo con mi esposo. Cada hora con mis hijas, cada amanecer y cada flor.

Cada uno de mis días en el viaje es un hermoso regalo de Dios lleno de nuevas sorpresas y misericordias.

Viajo en paz porque tengo todo preparado para cuando mi viaje termine. No quiero bajar todavía pero estoy lista. No podré llevar nada conmigo mas que mi historia.

En el tren de la vida nadie pidió subir, pero nadie se quiere bajar.

¡Feliz viaje!

“Vivamos de tal manera, que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío deje lindos recuerdos a quienes continúen viajando en el tren de la vida”

* Existen pensamientos de diferentes autores sobre “El tren de la vida”. 

   Esta es mi versión. 

  Para ver la versión de César Lozano haz click aquí.

LECCIONES DE UNA TAZA DE CAFÉ.

LECCIONES DE UNA TAZA DE CAFÉ.

Por Mayra Gris de Luna.

Muchos de los momentos más agradables que hemos disfrutado como familia en el último año han sido charlando en la sobremesa  a la vez que paladeamos una buena taza de café capuchino.

Por tal motivo, recientemente mi esposo y yo decidimos adquirir una máquina para poder prepararlo en casa. En el camino para lograr nuestro objetivo, descubrimos que no era algo tan sencillo para nosotros, pues tuvimos que aprender algunas cosas sobre el tema.

Las máquinas de café expreso son un invento italiano ya que el “cappuccino” es una bebida italiana, pero existen una gran variedad de tipos y marcas en el mercado. La diferencia más notable entre ellas es la presión que son capaces de forzar a través del café.

Nos dimos a la tarea de investigar literatura y obtener información por medio de videos tutoriales de diestros “baristas” que son los expertos en bebidas basadas en café.

Durante nuestro proceso de aprender  y practicar, he pasado el tiempo suficiente en el “mundo del café” como para no poder evitar aplicar los conceptos a la vida práctica. Cada vez que preparo una taza me convenzo más de que la vida es como una buena taza de café.

EL PROCESO.  En un prestigiado café, una taza nunca es preparada con café instantáneo. Una buena taza es producto de un largo proceso. Es cosechado, tostado, y aún mezclado con café de otras regiones del mundo para mejorar su sabor. Es sometido a presión por la máquina para extraer su mejor aroma y sabor. Lleva un tiempo colocarlo en el filtro, y presionarlo calculadamente hasta por una segunda vez. La leche debe ser espumada con paciencia y cuidado. Hay quienes son capaces de hacer lindas figuras con la espuma, y finalmente hay que agregar los complementos deseados como cocoa, canela y endulzante.

La Biblia dice que Dios nos va perfeccionando para la obra del ministerio (Efesios 4:12). Nuestro perfeccionamiento también es un proceso. Recuerdo que mi papá siempre me repetía una frase: “Si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Me enfatizaba que el progreso y el éxito en la vida no sería ni fácil ni rápido. Estudiar una carrera exige varios años de disciplina, conocer a una persona para llegar a comprometerse con ella y finalmente casarse puede ser un protocolo que exija paciencia. Los embarazos duran 9 meses. Subir de nivel en el organigrama de una empresa u organización se logra paso a paso, esforzándose día con día. Lograr cambios en nuestro carácter, aprender paciencia, dominar nuestra lengua para controlar un espíritu crítico… todo ello, es también un proceso.

LA PRESIÓN.

Las máquinas son capaces de proporcionar en promedio 15 “bares” de presión al café para extraer lo mejor de él. Su mejor esencia y su mejor aroma. Muchas veces la vida nos sorprende al darnos cuenta de la fortaleza que experimentamos en las pruebas. Debemos tener cuidado de que cuando estemos bajo presión, las situaciones hagan aflorar lo mejor de nosotros para que nuestro aroma sea agradable a Dios. La presión es necesaria para lograrlo. Las presiones nos templan, nos enseñan, nos equilibran y nos forman.

EL EQUILIBRIO.

“La taza perfecta” de cappuccino debe tener las proporciones correctas: 1/3 de café expreso, 1/3 de leche calentada y texturizada al vapor y 1/3 de leche espumada.

Así también es importante procurarnos una vida equilibrada. Los excesos no son buenos. Las consecuencias tarde o temprano afloran cuando algo nos falta también.

Las aflicciones le dan “sabor” a nuestra vida. Las tormentas nos hacen disfrutar de la calma.

Nada nos brinda tanta salud interior como el ser equilibrados emocionalmente. Obtener la capacidad de controlar nuestras emociones antes de que ellas nos controlen a nosotros.

EL TIEMPO.

Aún cuando en lugares como “Starbucks”, “Italian Coffee” y lugares similares pueden servirte un “cappuccino “relativamente pronto,  una buena taza no se prepara en un minuto. Hay un tiempo para cada cosa. Se recomienda molerlo al momento ya que con el tiempo el café perderá su aroma. Para el café expreso se recomienda una molienda de 25 a 30 segundos. Entre más fina sea la molienda, más concentrado será el sabor. Habrá que espumar la leche el tiempo necesario para elevar su temperatura aproximadamente a los 70 grados centígrados. Hay un tipo de termómetro especial para ubicarlo dentro de la taza. Aun cuando se requiere un servicio rápido siempre hay tiempo para que el experto en el “Arte del Latte”, agregando un poco de cocoa,  pueda decorar  con la espuma: hojas, flores, corazones y aun rostros. Verdaderas obras de arte, así como lo puede ser una vida donde “Todo tiene su tiempo” como dice el Predicador en Eclesiastés “Todo es hermoso en su tiempo”. (3:11)

“Todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”. (3.1)

¡Qué importante es hacer cada cosa en el tiempo correcto! Es un ingrediente indispensable para actuar de manera asertiva. Me impresiona como el simple hecho de invertir el orden de las cosas puede traer consecuencias nefastas. La adolescente que cuando es tiempo de estudiar sale embarazada y cuando es tiempo de educar a su hijo quiere estudiar…  En la noche, a la hora en que debemos dormir queremos ver televisión y en la mañana cuando es hora de despertar queremos dormir…

Y en contraste, así como nos resulta placentero contemplar una obra de arte en una taza de café, qué edificante resulta una vida que ha sabido esperar, que ha tenido paciencia, así como también ha tenido la asertividad suficiente para actuar decididamente en el momento requerido.

Ahora que ya te he compartido mis pensamientos al preparar una simple taza de café:

¿Te ofrezco un capuchino?

Algunas frases:

“El café debe ser caliente como el infierno, negro como el diablo, puro como un ángel y dulce como el amor” Charles Maurice de Taleyrand.

“El café es la bebida que te pone a dormir cuando no la tomas” Alphonse Allais.

“Si no hay café para todos, no habrá para nadie” “Ché” Guevara

“El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café y de la inocencia sonriente del cacao” Anónimo

“Se cambia más fácilmente de religión que de café”. Georges Coureline

“La dueña de la casa debe preocuparse de que el café resulte óptimo, y el dueño de que los vinos sean de primera calidad” Anónimo

“El café, néctar de dioses, ha de ser para ser bueno, ardiente como tus ojos, negro como tus cabellos, tan puro como tu alma, tan dulce como tus besos”

“Y juro por mi que solo fui por un café, pero te vi” Ricardo Arjona

“Un matemático es una máquina para transformar café en teoremas”. Paul Erdos.

“¿Será el clima que hiela la piel o es tu presencia en mi pensar?, ¿Será este sabor la textura del café o es lo amargo de tu recuerdo?. Santiago Pérez Alfaro.

“Ni amigo reconciliado, ni café recalentado”. Anónimo

“Café cocido, café perdido”

“No te haré más tibio el frío ni más dulce el café con leche pero piensa en mí, muchacha, piensa en mí.”. Joan Manuel Serrat

“Con una taza de café, y beso de chocolate te llevaré al extremo”

“Claro que el café es un veneno lento, hace cuarenta años que lo bebo”. Voltaire

“Un sorbo baña los espíritus deprimidos y los eleva más allá de los sueños más sublimes”. John Milton

“Si fuera mujer, usaría el café como perfume” John Van Druten

“Si no fuera por el café, no tendría ni la más mínima personalidad”. David Letterman

“Si no existieran los cafés, muchas cosas jamás habrían sido hechas, dichas, ni pensadas”. Heimito Von Donderer.

LECCIONES DE UNA TAZA DE CAFÉ

MAMÁ, ¿QUÉ ES LO QUE MÁS NECESITAS? Poema.

Mama, ¿Qué necesitas?

Mamá, ¿Qué es lo que más necesitas?

Un chequeo médico.

Para saber que estoy bien.

Para saber que soy una buena madre.

Aceptación.

Animo.

Apoyo.

Tiempo.

Pasar tiempo con mi esposo.

Descanso.

Tiempo a solas.

Tiempo con Dios.

Paciencia.

Más energía.

Una pausa.

Una siesta.

Ayuda doméstica.

Una secretaria.

Una niñera.

Una máquina lavaplatos que se recargue sola y funcione a control remoto.

Vacaciones.

Conversación adulta.

Amigas.

Una mejor amiga.

Alguien que comprenda como me siento.

Para saber que ser mamá es importante.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.
Obtenido de: “What Every Mom Needs”
Elisa Morgan & Carol Kuykendall
1995 MOPS Internacional, Inc
Zondervan Publishing House.

RISA EN LAS PAREDES. Poema.

 

Paso por muchas casas de camino a la mía.

Algunas son bonitas, otras caras, algunas atraen.

Pero mi corazón siempre da un vuelco

cuando doy vuelta en el camino

y veo mi casa frente a la colina.

Supongo que estoy especialmente orgulloso de la casa

y la forma en que se ve,

porque yo mismo dibujé los planos.

Comenzó siendo suficientemente grande para nosotros,

incluso tenía un estudio

donde ahora residen dos adolescentes.

Y tenía una habitación para huéspedes;

ahora mi niña y nueve muñecas

son sus huéspedes permanentes.

Tenía una habitación pequeña;

Peg había pensado que podría ser su cuarto de costura.

Pero dos chicos columpiándose en la puerta

han reclamado el cuarto para ellos.

Así que realmente en éste momento

no se ve como si tuviera mucho de arquitecto.

Pero será muy grande de nuevo

uno por uno, mis hijos se irán.

Al trabajo,

a la universidad,

al servicio,

a sus propias casas.

Y luego habrá espacio;

un cuarto de huéspedes,

un estudio,

y un cuarto de costura

solo para nosotros dos.

Pero no estará vacio.

Cada rincón, cada cuarto,

cada tarde en la mesa del café

se llenará con recuerdos.

Recuerdos de días de campo,

fiestas de cumpleaños, navidades,

pijamadas, veranos,

fogatas, inviernos,

Recuerdos de piecitos descalzos,

de las vacaciones, las conversaciones,

ojos negros, graduaciones,

sus primeras citas,

partidos, argumentos,

lavando los platos, bicicletas,

perros, paseos en barco,

llegar a casa de las vacaciones,

comidas, conejos,

y otras mil cosas de quienes después de ser dos,

llegaron a ser cinco.

Entonces Peg y yo,

nos sentaremos quietamente frente al fuego de la chimenea,

y escucharemos la risa en las paredes.

Original de Bob Benson.

“LAUGTHER IN THE WALLS”.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

RISA EN LAS PAREDES

MIS PALABRAS “MÁGICAS”.

 

Por Mayra Gris de Luna.

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.

Hebreos 4:12

Intranquilidad, sospecha, inquietud, temor, miedo, fobia, pánico, terror… diferentes niveles de la misma emoción…temor en sus diversas modalidades… y las he sentido todas.

¿Recuerdas tus primeros miedos?

¿Los míos? Muchos…

Miedos de niña…

Aún siento la mirada de aquella araña moviendo sus largas patas justo en el techo arriba de mi cama, los perros callejeros ladrando cerca de la puerta de la tienda. Recuerdo que mi abuelita me llevó al cine a ver una película de “Las momias de Guanajuato” y yo terminé escondida debajo del asiento. Días más tarde, rumbo a Guadalajara, pasamos un par de días a Guanajuato y ¡oh no!, mis papás deciden visitar el museo de las momias. Aquella noche en el hotel ha sido una de las más largas…

Miedos de joven…

Juventud, el divino tesoro lleno de vida, energía, ilusión, valentía, vigor… será por eso que no recuerdo temores. Uno siente que tiene al mundo en las manos.

Pero, ya recuerdo… tenía 18 años… en una camilla rumbo a la sala de operaciones cuando me quitaron las amígdalas, mis piernas empezaron a temblar. Me percato de ello y trato de controlar el movimiento pero no puedo, parece que el darme cuenta de ello hace que temblara más… instintivamente empiezo en mi mente a repetir las palabras del Salmo 23: “Jehová es mi pastor… nada me faltará…” llegamos al quirófano, y todavía me da tiempo de observar a los lados las bandejas con instrumental, grandes pinzas de varias formas y tamaños hacen que me percate de nuevo del temblorcito… así que continúo: “aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno porque Tú estás conmigo…”

Miedos de mujer…

Disfrutando mi Baby Shower de mi primera bebé, compartí con las demás mujeres mi alegría y gratitud por el embarazo y también el temor que me infundía pensar en el momento del parto. Una sabia mujer, mi amiga Janis Bears, a quien respeto y quiero mucho compartió conmigo las palabras del Salmo 56:3

“En el día que temo, yo en Ti confío”.

En los días siguientes, cada vez que sentía temor, repetía: “en el día que temo, yo en Ti confío”, y el resultado parecía mágico, el temor se fue tornando en confianza.

Sin confianza no hay gozo y sin gozo no hay paz.

Así fue como el Salmo 56:3 se convirtió en mi “Bibidi Babidi Bú” * . Como una  varita mágica, al momento de pronunciar las palabras,  penetraban en mi alma, en mi espíritu, en mis coyunturas y mis huesos, hasta inundar mis pensamientos de paz.

Y ya sé que cuando la paz llega a habitar en nuestra mente no llega sola. Trae un invitado inseparable: el gozo; y como el  “Ábrete Sésamo” *  abría las puertas de un lugar mágico y secreto lleno de riquezas; el gozo,  la paz y el amor se van multiplicando como un halo de chispas brillantes, en paciencia, benignidad, fe, mansedumbre, y templanza, llenando mi mente, mi corazón, mi ser entero, mi vida, y hasta mi casa.

¿Magía? No.  Es la obra del Espíritu Santo, el Consolador que mora en nosotros, quien produce el fruto.

No es magia, sino algo más extraordinario y sobrenatural el hecho de que la Palabra de Dios es viva, no son sólo palabras. No es un conjuro. Es la palabra de Dios. Santa e inspirada. Poderosa y eficaz.

Casi no podía recordar temores de mi juventud, pero ahora podría hacer una larga lista de los que rondan mi mente a veces.

Temor a la enfermedad, a la soledad, a la incapacidad física, a la vejez, a la falta de provisión, al porvenir de mis hijas, al dolor, a la muerte…

Así como Mary Poppins cantaba “Supercalifragilisticoespialidoso” * y el panorama lucía mejor y más divertido, yo repito mi Salmo 56:3 y en un abrir y cerrar de ojos, como “Mi bella genio” *, el temor simplemente… ¡se va!

EN EL DIA QUE TEMO YO EN TI CONFIO

EL CHISME Y SU PODER ANIQUILADOR.

COMPLETA PAZ

Cuando te encuentras en medio de una reunión o un desayuno con amistades, y se empieza a comentar un chisme, tengo 4 recomendaciones para enfrentar la situación:

1. Escucha y no digas nada.

2. Cambia sutilmente de tema.

3. Dí algo positivo de la persona en cuestión.

4. Retírate con discreción.

No es recomendable:

1. Participar como un “Chismoso activo”.

2. Tampoco es ético participar como “Chismoso pasivo”. ( La personas que dice: – mmm, si yo hablara…)

3. No te retires indignado. No vale la pena dañar nuestras amistades por un chisme.

Opiniones del Dr. Cesar Lozano en el Programa “HOY”.

Lunes 8 de Abril 2013.

Checa la frase matona del día y todas las demás haciendo click aquí:

FRASES MATONAS DE CESAR LOZANO.

AMOR QUE NO ABANDONA.

AMOR QUE NO ABANDONA

Por Mayra Gris de Luna.

Nos casamos en el mes de Abril. Veintiún años han pasado desde que mi esposo y yo hicimos un pacto. El pacto del matrimonio. Pronunciamos votos que son promesas. Promesas de fidelidad, de cuidado, de amor, de lealtad, de compromiso. Las hemos guardado hasta hoy. Y no porque los años pasen son menos importantes y no porque los años pasen las vamos a olvidar. Es bueno recordar que hicimos un pacto. Que firmamos un contrato legal. Que las promesas no sólo nos las hicimos nosotros. Las hicimos a Dios. Un Dios de pactos.

El matrimonio tiene diferentes sabores. A veces es exquisito y dulce. Otras es agrio. Hay momentos amargos y a veces hay momentos simples. Por supuesto que hay sabores que no nos agradan tanto. Pero así como en un banquete, para disfrutar del postre es necesario pasar por diferentes tiempos; saboreamos más la calma, después de la tempestad.

Matrimonio: Promesa eternaEn un tiempo en que la sociedad se ve afectada por tantos divorcios, es necesario que los matrimonios nos afiancemos de La Roca.  

Es importante que nos tomémos fuertemente de la mano de nuestro Dios, quien a su vez ha cumplido Su promesa de no abandonarnos no sólo porque El es fiel, sino porque nos ama.

Aprendamos de tal amor que se entregó hasta la muerte; de ese amor que cubre multitud de faltas: el amor que no abandona.

Amemos así a nuestra pareja. Abandonar no es una opción.

Comparto una porción de un escrito de Max Lucado, un escrito que no por ser bello deja de ser una fuerte exhortación para cumplir nuestra promesa matrimonial.

“Notable. Dios hizo un pacto con el hombre. Una y otra vez, Dios ha honrado ese pacto:

Cuando los hijos de Israel se quejaron en la esclavitud, Dios no los dejó.

Cuando después de haberlos liberado, ellos querían regresar a Egipto, Él no los dejó.

Cuando hicieron un becerro de oro y lo adoraron, Dios no los dejó.

Cuando su rey, el rey David adulteró, mintió, engañó, y cometió asesinato, Dios no abandonó a su pueblo tampoco.

Cuando los propios amigos de Jesús se quedaron dormidos mientras él agonizaba en oración en Getsemaní, Él no los abandonó.

Cuando uno de sus seguidores le dio el beso de la traición en su mejilla, Él no se fué.

Cuando un soldado romano hirió su espalda con el látigo hasta sangrarla, Jesús soportó, Jesús no se fué.

Cuando experimentó el quebranto del dolor en todo su cuerpo, Jesús no se fué.

Cuando regresó de la tumba después de haber resucitado  y encontró a sus apóstoles acurrucados juntos en medio de el miedo, Él no los dejó.

Esa es la clase de Dios que servimos.

Un Dios de pacto.

Es por eso que las promesas del pacto son importantes para Dios.

Dios cree que una promesa  es un pacto para ser honrado.

Como Hijos de Dios, guardar pactos es nuestra herencia.

Una herencia que nos llama a ser fieles, un ejemplo que nos obliga a guardar nuestra promesa y nuestro pacto no sólo a Dios, sino a nuestro cónyuge.

Si tu matrimonio necesita reconstrucción, tienes un Dios que te insta a invocarlo para ayudarte a reconstruir tu hogar.

Uno de los últimos mensajes que mi padre me dio fue garabateado en un trozo de papel mientras yacía en su cama de hospital: “Max, sé fiel a tu esposa”.

Tenemos una tradición de fidelidad.

No hay ninguna razón más para ser fiel a tu cónyuge que para honrar al Dios que ha sido fiel a ti”.

Hace veintiun años!

Gracias amor porque hasta hoy has permanecido a mi lado, fiel a tu promesa.
Te amo.

Poema de Máx Lucado traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

Obtenido de “Dark Country of Divorce”

EL SILENCIO DEL SÁBADO. Max Lucado

Jesús permanece en silencio el sábado. Las mujeres han ungido su cuerpo y lo pusieron en la tumba de José. El cadáver de Cristo es tan mudo como la piedra que lo protege. Habló mucho el viernes. Él va a liberar a los esclavos de la muerte el domingo. Pero el sábado, Jesús permanece en silencio.

Así es Dios. Se hizo oír el viernes. Arrancó las cortinas del templo, abrió las tumbas de los muertos, sacudió la tierra, bloqueó el sol del cielo, y sacrificó al Hijo del Cielo. La tierra ha oído hablar mucho de Dios el viernes.

Nada en sábado. Jesús permanece en silencio. Dios está en silencio. El sábado es silencioso.

Las conversaciones de fin de semana de Semana Santa suelen saltarse el sábado. El viernes y domingo captan la atención. La crucifixión y la resurrección son el centro de nuestros pensamientos. Pero no hay que pasar por alto el sábado. Nosotros tenemos nuestros “sábados” también.

Nuestros “sábados silenciosos”. El día entre la lucha y la solución, el día entre la pregunta y la respuesta, entre la oración hecha y la respuesta a nuestra petición.

El silencio del sábado nos atormenta. ¿Estará enojado Dios conmigo?
¿Acaso le he defraudado?

Dios sabe que Jesús está en la tumba, ¿por qué no hace algo? O, en su caso, Dios sabe que tu carrera está en picada, o tus finanzas andan por los suelos, o tu matrimonio está hecho un desastre. ¿Por qué Dios no actúa? ¿Qué se supone que debes hacer hasta que lo hace?

Uno hace lo que Jesús hizo. Quédarse quieto. Permanecer en silencio. Confíar en Dios. Jesús murió con esta convicción:

“Porque no dejarás mi alma en el Hades,
Ni permitirás que tu Santo vea corrupción”. ( Hechos 2:27 )

 Jesús sabía que Dios no lo dejaría solo en la tumba. Nosotros necesitamos saber que Dios no nos dejará solos en nuestras luchas. Su silencio no es ausencia, la inactividad no es  apatía. Los sábados en nuestra vida tienen su propósito. Nos dejarán sentir toda la intensidad de la fuerza de Dios. Si Dios hubiera resucitado a Jesús sólo quince minutos después de la muerte de su hijo, ¿habríamos apreciado el acto? Si fuera a resolver nuestros problemas en el segundo siguiente al que aparecen , apreciaríamos y valoraríamos de la misma forma Su fortaleza? 

Por Sus motivos, Dios inserta “sábados” entre nuestros “viernes” y nuestros “domingos”. Si hoy es uno para ti, sé paciente. Y así, como alguien que soportó el silencio del Sábado escribió:

“Ten paciencia, hermano, hasta la venida del Señor” (Santiago 5:7 RV).

Max Lucado,  30 de Marzo 2013

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

EL SILENCIO DEL SÁBADO

SEÑOR, SABES QUE TENGO PRISA.

Dios es eterno.

Señor, sabes que tengo prisa

y que la velocidad del reloj

a veces me parece insuficiente.

Que intento sacarle más horas a los días,

más minutos a las horas, 

más segundos a los minutos.

Señor, perdóname porque a veces atropello a la gente,

quiero que todo marche a mi ritmo

Señor, sabes que tengo prisa

pero aún no he aprendido a correr a Tu presencia

transforma mi impaciencia en un deseo ardiente

de encontrarme contigo cada día

dame prisa para buscarte

dame prisa para orar

dame prisa para escucharte

dame prisa para deleitarme en Ti,

Para todo lo demás, dame paciencia.

Suspiros para Mamá.

Patricia Adrianzén de Vergara.

Keila Ochoa Harris.

Ediciones Verbo Vivo

Perú, Abril 2012

PAZ EN LA MENTE Y EN EL CORAZÓN. Oración.

Dame paz en la mente y en el corazón.

Señor, dame paz en la mente y en el corazón.

Controla mi mente,

Que exagera, que inventa, que supone.

Corrige mi mente,

Que me dice inútil, fracasada, poca cosa,

Considera mi mente,

Que desea amarte, adorarte, servirte.

Señor, dame paz en la mente y en el corazón.

Tranquiliza mi corazón,

Nervioso, inquieto, abrumado.

Suaviza mi corazón,

Endurecido, necio, perturbado.

Orienta mi corazón,

Confundido, lejano, extraviado.

Señor, dame paz en la mente y en el corazón.

Que al estar con mis hijos los disfrute,

Que al estar con mis hijos les transmita paz.

Que al estar con mis hijos haya serenidad.

Señor, dame paz en la mente y en el corazón.

“Suspiros para mamá”.

Patricia Adrianzén de Vergara

Keila Ochoa Harris.

Ediciones Verbo Vivo E.I.R.L.

Perú, Abril 2012.

EL RESPETO AL DERECHO AJENO.

El  respeto al derecho ajeno es la paz FRASES de pensadoresPor Mayra Gris de Luna.

Una de las frases célebres mas conocidas, es la que dijo Don Benito Juárez, político mexicano nacido un día como hoy, 21 de Marzo, pero del año 1806.

La frase:

“Entre los individuos, como entre las naciones,

el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Aunque aprendí la frase desde niña, no ha sido sino hasta mi vida adulta cuando con frecuencia la recuerdo y la repito. Me ha animado ante la actitud crítica de otras personas. Me ha ayudado a disfrutar mis triunfos recordándome que tengo derecho a ellos. Me recuerda que tengo derecho a ser feliz, aún cuando otros no lo sean, sin sentirme culpable por ello. “Cada uno es el arquitecto de su propio destino”.

Don Benito Juárez me da mi “jalón de orejas” cada vez que siento que tengo el derecho de juzgar la vida de otros.

Cuando medito en sus palabras, me siento bien. Cuando finalmente aflojo mis brazos antes tensos en actitud de lucha, siento paz. Juárez sigue teniendo razón.

Permíteme compartir contigo, algunas preguntas que el concepto de Don Benito me provoca, inquietando mi alma, si, pero con la única y bendita intención de inundarme de paz.

El Respeto.

¿Reconozco y considero la valía de las personas? De todas ellas o ¿hago distinción clasificándolas de acuerdo a su cultura, raza, nivel económico y social?

¿Juzgo sus ideas, sus creencias, sus ideales, sus metas, sus actividades, su manera de expresarse?

¿Respeto todos los derechos de todas las personas?

El respeto se establece de manera recíproca. Es necesario respetar a los demás para que ellos nos respeten.

El Derecho.

¿A veces olvido que las personas tienen derecho a decidir, incluso a decidir mal?

Cuando no estoy de acuerdo, ¿recuerdo que las personas tienen derecho a pensar de la manera en que lo elijan?
¿Me siento bien al entender que todas las personas tienen derecho a triunfar, a ganar, a tener y disfrutar algo, aunque yo no lo tenga o lo disfrute?

¿Estoy consciente que mis derechos terminan cuando éstos atropellan los derechos de otros?

La Paz.

En cuanto dependa de mi ¿estoy en paz con todas las personas?

Si no tengo paz con alguien, ¿será a consecencia de que alguna vez le falté al respeto, no respetando las áreas en las que es una persona diferente a mi?

¿Si se perdió la armonía en la relación será porque no respeté su derecho a pensar diferente a mi?

¿Su derecho a ser mejor que yo en alguna área de la vida generó en mí envidia, crítica o resentimiento?

Si hay falta de armonía, ¿se originó a raíz de que esa otra persona no me respetó y violó mi derecho a …?

La frase está basada en principios y valores eternos. La Biblia ya  registraba lo dicho por Jesucristo, en Lucas 6:

3No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

41 ¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?

Tales conceptos pueden ayudarnos a caminar por esta vida de una manera más pacífica, algo que se reflejará en un vivir con mayor bienestar. Sin embargo no podemos ignorar el reto de encontrar, de manera muy creativa, formas positivas de ayudar a las personas a tomar conciencia de sus errores. Encontremos maneras respetuosas que nos permitan ser una buena influencia para que las personas que nos rodean tomen mejores decisiones.

Si que es un reto verdad? El reto de la paz.

RENUNCIO A MI PUESTO DE MUJER MODERNA.

Mail anónimo tomado del libro de Gaby Vargas: “Soy mujer, soy invencible y ¡estoy exhausta!. Editorial Aguilar.

Son las 6:00 a.m. El despertador no para de sonar y no tengo fuerzas ni para tirarlo contra la pared. Estoy acabada. No quiero ir al trabajo hoy. Quiero quedarme en casa, cocinando, escuchando música, cantando, etcétera. Si tuviera un perro, me gustaría pasearlo por los alrededores.

Quisiera saber quién fué la bruja, la precursora de las feministas que tuvo la idea de “reivindicar” los derechos de la mujer. Estaba todo tan bien en el tiempo de nuestras abuelas. Ellas todo el día bordaban, intercambiaban recetas y remedios caseros con sus amigas, leían buenos libros, decoraban la casa, plantaban flores, recogían legumbres de las huertas y educaban a sus hijos. La vida era un gran curso de manualidades, medicina alternativa y cocina. Además no se preocupaban tanto por su figura.

Hasta que vino una fulanita a quien no le gustaba el corpiño y se sentía frustrada y ¿qué hace? Decide contaminar a otras inquietas y rebeldes, con ideas raras sobre “vamos a conquistar nuestro propio espacio”. ¡Qué espacio ni que nada!

Ya teníamos la casa entera, todo el barrio y el mundo a nuestros pies. Teníamos el dominio completo sobre los hombres; ellos dependían de nosotras para comer, vestirse y presumir delante de sus amigos. ¿Qué rayos de derechos quiso brindarnos?

No aguanto mas tener que salir corriendo para quedarme embotellada en el tránsito y tener que resolver la mitad de los asuntos pendientes p0r el celular; correr el riesgo de ser asaltada, de morir embestida e instalarme todo el día frente a la computadora laborando como una esclava (moderna, claro), con un teléfono en el oído y resolviendo problemas, uno tras otro, para salir tarde, agotada, con los ojos irritados y un dolor de cabeza infernal.

Tambien estamos pagando el precio por estar siempre en forma, sin estrías, depiladas, sonrientes, perfumadas, uñas perfectas, sin hablar de perseguir un currículo impecable, lleno de maestrías, doctorados y especialidades. ¡Basta!

Quiero que alguien me abra la puerta al salir, que retire la silla cuando me voy a sentar o levantar, que me mande flores, cartitas con poemas, que me lleve serenatas. Si nosotras sabíamos que teníamos un cerebro y que lo podíamos usar, ¿para qué había que demostrárselo a ellos?

¿Piensas que ironizo? No, mi querida colega, inteligente, realizada, liberada, estresada y abandonada. Estoy hablando muy seriamente; estoy abdicando a mi puesto de “mujer moderna”. ¿Alguien más se suma?

 

UN DESAFÍO DE AMOR.

 MATRIMONIOS A PRUEBA DE FUEGO

Tomado del blog “Matrimonios a prueba de fuego”.

 link para ir al sitio original:  MATRIMONIOS A PRUEBA DE FUEGO

 EL AMOR SE DELEITA.

 “Goza de la vida con la mujer que amas todos los días de tu vida fugaz”.

 (Eclesiastés 9:9)

Una de las cuestiones más importantes que deberías aprender en este viaje que el amor te desafía es que no puedes simplemente seguir tu corazón. Debes guiarlo.

No debes permitir que tus sentimientos y emociones te conduzcan.

Debes colocarlos en el asiento trasero y decirles a dónde irás. En tu relación matrimonial, no siempre tendrás deseos de amar. Es poco realista esperar que tu corazón se estremezca al pensar en pasar cada momento con tu cónyuge. Nadie puede mantener un deseo ardiente de unión que depende solo de los sentimientos; pero también es difícil amar a alguien sólo por deber.

Un recién casado se deleita en la persona que ahora es su cónyuge. Su amor es fresco y joven, y en el corazón persisten esperanzas de un futuro romántico. Sin embargo, hay algo que tiene el mismo poder que ese amor fresco y nuevo. Viene de la decisión de deleitarte en tu cónyuge y de amarlo sin importar cuánto tiempo hayas estado casado. En otras palabras, el amor que decide amar tiene el mismo poder que el amor que tiene deseos de amar. En muchos aspectos, es un amor más maduro y verdadero porque tiene los ojos bien abiertos.

 Si depende de nosotros, con el tiempo, cada vez más nos inclinaremos a desaprobar al otro. Ella te crispará los nervios. Él te sacará de quicio. Pero tengamos en cuenta que nuestros días son demasiado cortos como para gastarlos discutiendo por nimiedades. La vida es demasiado fugaz. En cambio, es hora de guiar tu corazón una vez más a que se deleite en tu pareja.

 Disfruta de tu cónyuge.

Toma la mano de tu esposa y busca su compañía.

Desea conversar con tu esposo.

Recuerda por qué te enamoraste de su personalidad.

Acepta a esta persona (con sus peculiaridades y todo) y vuelve a recibirla con los brazos abiertos en tu corazón.

Una vez más, puedes elegir lo que atesoras. Tus preferencias no vienen programadas de nacimiento ni estás destinado a actuar de acuerdo a ellas. Si eres irritable, es porque decides serlo. Si no puedes funcionar sin una casa limpia, es porque has decidido que no puedes hacerlo de ninguna otra manera. Si fastidias a tu pareja más de lo que la elogias, es porque has permitido que tu corazón sea egoísta. Te has dejado llevar por la crítica. Así que ya es hora de sacar tu corazón de allí. Es hora de aprender a deleitarte en tu cónyuge una vez más, y podrás observar cómo tu corazón comienza a disfrutar de su persona.

 Quizá te sorprenda descubrir que la Biblia tiene muchas historias de amor romántico, y ninguna es tan evidente ni provocativa como la que aparece en los ocho capítulos del Cantar de los Cantares. Escucha cómo estos dos amantes se deleitan mutuamente en éste libro poético:

La esposa: “Como el manzano entre los árboles del bosque, así es mi amado entre los jóvenes. A su sombra placentera me he sentado, y su fruto es dulce a mi paladar.

Él me ha traído a la sala del banquete, y su estandarte sobre mí es el amor”

  Cantar de los Cantares 2:3-4. 

El esposo: “Levántate amada mía, hermosa mía, y ven conmigo. Paloma mía, en las grietas de la peña, en lo secreto de senda escarpada, déjame ver tu semblante, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce, y precioso tu semblante”

Cantar de los Cantares 2:13-14.

 ¿Demasiado sensiblero? ¿Demasiado empalagoso? No para los que guían su corazón a deleitarse en la persona que aman…aún cuando se acaba lo nuevo, aún cuando ella use rulos en la cabeza y él esté perdiendo el cabello.

 Es hora de recordar por qué te enamoraste una vez. Es hora de volver a reír; de volver a coquetear; de volver a soñar. Y de hacerlo con placer.

Este desafío puede llevarte a un cambio verdadero y radical en tu manera de pensar. En el caso de algunos, quizá solo sea necesario un pequeño paso para llegar al deleite. En el caso de otros, puede ser necesario un salto gigante desde la indignación constante. Lo cierto es que si alguna vez te deleitaste (y sí lo hiciste cuando te casaste) puedes volver a hacerlo. No importa si ha pasado mucho tiempo. No importa si han sucedido muchas cosas que cambiaron tu percepción.Tienes la responsabilidad de volver a encontrar lo que amas de esta persona a la que te has prometido para siempre.

EL DESAFÍO DE HOY: Con determinación, deja de lado una actividad que hagas en general para poder pasar tiempo de calidad con tu cónyuge. Hagan algo que a tu cónyuge le encantaría hacer o un proyecto en el que sabes que quiere participar. Simplemente, pasen tiempo juntos. Escribe lo que podrían hacer juntos, lo que podrías dejar de lado para poder llevarlo a cabo, el día y la hora. Y háganlo.

Después de hacerlo, regresa y lee de nuevo éste desafío y contesta lo siguiente:

¿Qué decidiste dejar de lado? ¿Qué hicieron juntos? ¿Cómo les fue? ¿Qué cosa nueva descubriste (o volviste a descubrir) sobre tu cónyuge?

“Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos”. (Proverbios 23:26)

EL DESAFÍO DEL AMOR.

LA CARGA DE LA PREOCUPACIÓN.

“El me guía hacia las aguas tranquilas”

Salmo 23:2

Imagina que tienes un hijo de diez años y está preocupado. Tan ansioso que no puede ni comer. Tan preocupado que no puede dormir. “¿Qué te pasa?” le preguntas. El niño mueve la cabeza y replica: “Ni siquiera tengo un plan para mi pensión”.

O a tu hijita de 4 años llorando en su cama y le preguntas: “¿qué pasa mi bebé? y te responde con aflicción: “Creo que nunca aprobaré la clase de química cuando curse la preparatoria”.

O a un niño de ocho años con el ceño fruncido enojado consigo mismo diciendo: “Seguramente no podré ser un buen padre. Que tal si no puedo dar un buen ejemplo a mis hijos”.

¿Cuál sería tu reacción ante tales declaraciones? Además de llevarlos con un buen psicólogo, tu respuesta sería enfática: “Estás muy pequeño para preocuparte de esas cosas. Cuando llegue el momento, sabrás que hacer”.

Afortunadamente, la mayoría de los chicos no tienen tales pensamientos.

Y desafortunadamente, los adultos los tenemos de sobra.

La preocupación es una de las mayores cargas que llevamos. Nuestra mente está llena de ” y si…” y “cómo le voy a hacer cuando…”

“Y si llueve durante mi boda?, ¿cómo sabré cuando disciplinar a mis hijos?, ¿y si me caso con alguien que ronca?, ¿cómo pagaré la inscripción de mi hijo en la universidad?

La carga de la preocupación: pesada como una bolsa de artillería, incómoda, fea, difícil de cargar. Irritante a mas no poder cuando insistes en llevarla a todos lados. Nadie quisiera cargar con tu pesada bolsa de preocupaciones. Y la verdad, a ti tampoco te gustaría cargar con las preocupaciones de otro.

No es necesario recordarte el alto costo de la ansiedad. (Pero de todas formas lo haré :))

La preocupación divide la mente. La palabra original de lo que en la Biblia se traduce como preocupación es “merimnao”. Es una palabra compuesta por dos palabras griegas: “merizo” que significa: dividir, y “nous” que significa mente. La ansiedad divide nuestra energía entre las prioridades del hoy, y los problemas del mañana. Parte de nuestra mente está en el ahora, y el resto en lo que no ocurre todavía. El resultado es como vivir con una mente a medias.

Y esa no es la única consecuencia. Preocuparse no es una enfermedad, pero si causa enfermedades. Está relacionada con la hipertensión arterial, problemas del corazón, migraña, gastritis, y muchas enfermedades mas.

La ansiedad es un hábito que resulta muy caro. Por supuesto valdría la pena su costo si sirviera de algo, pero no sirve para nada. Es totalmente inútil.

Jesús dijo: “Tu no puedes añadir tiempo a tu vida preocupándote por ello” (Mateo 6:27).

La preocupación nunca ha hecho que un día brille más, nunca ha resuelto algún problema o curado una enfermedad.

Un buen lugar para empezar a tratar con la preocupación y la ansiedad es ese lugar que describe la Biblia en el Salmo 23:2.

“Junto a aguas de reposo me pastoreará”.

Y si, por alguna razón no entendemos el punto, David enfatiza en el siguiente verso:

“Me guiará por sendas de justicia”.

“Me guiará”, “Me llevará”, “Me pastoreará”… Dios va delante de mi, animándome, diciendo “Vamos”, va por delante, despejando el camino, cortando la maleza, mostrando el camino. Justo antes de la curva, advierte: “Da vuelta por aquí”. Antes de la subida, te hace una señal: “Dale mas duro aquí”. Se para a un lado del acantilado con peligrosas rocas y te previene: “Cuida tus pasos aquí… ten mucho cuidado”.

El nos dirige. El nos dice lo que necesitamos saber cuando es necesario.

“Encontraremos gracia para el oportuno socorro” es decir, encontraremos gracia para ayudarnos cuando lo necesitemos. (Hebreos 4:16)

La ayuda de Dios es oportuna. El nos ayuda de la misma forma en que un papá le entrega los boletos de avión a su familia. Cuando yo viajo con mis niños, yo llevo los boletos y cuando llega el momento de abordar el avión, yo me paro en medio de la persona que pide los boletos y el hijo que va a abordar. Con cada hija que pasa, le pongo el boleto en su mano. Ellos los entregan en ese mismo momento.

Lo mismo que yo hago con mis hijos, es lo que Dios hace contigo. El se coloca en medio de ti y la necesidad. Y, en el momento preciso, te entrega tu boleto.

Esta es la lección que Dios le dió a sus hijos los israelitas. El prometió proveerles para comer cada día con un pan que caía del cielo llamado maná. Pero les dijo que recogieran solo una ración por día. Aquellos que desobededieran y recogieran para dos días, se encontrarían con un maná podrido. La única excepción a ésta regla era el día previo al Sabbath. El viernes ellos podían guardar doble ración. Resumiendo la lección: Dios les daría lo que necesitáran cuando lo necesitáran.

Dios nos lleva. Dios hará lo correcto en el tiempo correcto. Y esto es lo que hace la diferencia. Cuando sabemos que su provisión será oportuna, podemos disfrutar el presente.

 NO TE AFANES “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” Mateo 6:34

Dios te ayudará a enfrentar la situación cuando llegue el momento.

“No se qué haría si mi esposo muriera”… Lo sabrás, cuando llegue el momento.

“Cuando mis hijas se vayan de casa, no creo que podré soportarlo”… No será fácil, pero llegará la fortaleza cuando llegue el momento.

La clave es: Atiende los problemas de hoy con la fuerza de hoy. No pretendas empezar a satisfacer los problemas del mañana cuando el mañana aún no llega. No tienes todavía la fortaleza de mañana. Tienes solamente la fuerza para el hoy. Lo único que necesitamos saber es que Dios estará con nosotros.

Autor: Max Lucado

“Traveling light for mothers” The promise of Psalm 23

W Publishing Group.

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

El Dios de tu día.jpg

LA PRISION DEL “QUERER”.

LA PRISIÓN DEL “QUERER”, LA CARGA DEL DESCONTENTO.

Por Max Lucado.

“El Señor es mi Pastor, nada me falta”. 

Salmo 23:1 NVI

Ven conmigo a la prisión más poblada del mundo.

Las instalaciones tienen mas reclusos que literas; mas prisioneros que platos; mas residentes que recursos.

Acompáñame a la prisión más opresiva del mundo. Sólo pregunta a los reclusos y ellos te lo dirán. Están sobrecargados y desnutridos. Las paredes están rayadas y las literas son duras.

Ninguna otra prisión tiene tantos habitantes. La mayoría de los reclusos nunca se van. Nunca se escapan. Nunca se sienten aliviados. Ellos cumplen una sentencia perpetua en este desolado lugar.

¿El nombre de la prisión? Lo verás en la entrada. Pintada sobre la reja se ven las grandes letras de hierro donde se lee el nombre de este lugar:

Q -U -E -R -E -R 

La prisión del querer. Tienes que ver a los prisioneros. Ellos estan “queriendo”. Ellos quieren algo. Siempre quieren algo. Quieren algo más grande. Mas rápido. Más fino. Ellos quieren.

Tal vez ellos no “quieran” mucho hoy. Tal vez hoy solo quieren una cosa. Un carro nuevo. Una casa nueva. Una nueva esposa. No desean mucho. Solo “algo”.

Y cuando logren tener “eso”, se sentirán felices. Y de hecho, estarán felices. Cuando consiguen algo, entonces podrían abandonar la prisión. Pero entonces algo ocurre. El nuevo trabajo se vuelve viejo. El vecino compra un televisor mas grande. La nueva esposa tiene malos hábitos. El entusiasmo se esfuma y después de un tiempo de “libertad condicional” regresan a la cárcel.

¿Estás tu en prisión? Lo estás si tu te sientes mejor cuando tienes mas y peor cuando tienes menos.

Lo estás si tu alegría se encuentra a “un paquete” de distancia,  si depende del próximo depósito monetario que recibas, del premio que esperas, o el próximo cambio de imágen que deseas.

Si tu felicidad proviene de algo que gastas, manejas, tomas, o digieres, entonces enfréntalo- eres un prisionero, estás en la cárcel… la prisión del querer.

Esa es la mala noticia. Pero la buena noticia es que tienes una visita. Y tu visita tiene un mensaje: te puede conseguir la libertad condicional.

Te diriges hacia el salón de visitas. Tomas tu lugar en la silla y miras al otro lado de la mesa y ves que el visitante es el salmista David. Te hace una seña para que te acerques y susurra: “Tengo un secreto para ti”…”El secreto de la SATISFACCIÓN”.”El SEÑOR es mi Pastor. NADA ME FALTA” (Salmos 23:1 NVI).

David ha encontrado la clave donde el descontento puede morir. Es como si dijera “Lo que tengo en Dios es mucho más grande que lo me falta”.

¿Crees que tu y yo podríamos aprender a decir lo mismo?

Sólo por un momento piensa en las cosas que posees. Piensa en la casa que tienes, el auto que manejas, el dinero que has ahorrado. Piensa en las joyas que tienes en tu alhajero y la ropa que has comprado. Visualiza todo eso y déjame recordarte dos verdades bíblicas.

TUS COSAS NO SON TUYAS. Pregunta en las funerarias. Pregunta al embalsamador. Nadie se lleva algo cuando muere. Cuando uno de los hombres más prosperos en la historia, John D. Rockefeller, murió, uno de sus contadores  preguntó a otro de ellos: “¿Cuánto dejó el Sr. Rockefeller?” el otro contador respondió: “Todo”.

Tus cosas no te pertenecen, no podrás llevártelas. Y ¿sabes otra cosa?

TU NO ERES TUS COSAS. Quien tú eres no tiene nada que ver con la ropa que usas ni con el carro que manejas. Jesús dijo: “La vida no está definida por lo que tienes, incluso cuando tienes mucho” (Lucas 12:15 MSG).

Al cielo no le importa si tu eras la mujer de la casa enorme. Al cielo le importa tu corazón.

“El hombre ve lo que tiene delante de sus ojos, mas Jehová mira el corazón” 1 Sam. 16:7

 Cuando Dios piensa en ti, tal vez vea tu compasión, tu devoción, tu ternura o tu agilidad mental, pero no piensa en tus cosas.

Y cuando tu piensas en ti mismo, tampoco deberías pensarlo. Defínete a ti mismo por tus cosas y te sentirás muy bien cuando tienes mucho, y muy mal cuando tienes poco.

El contentamiento viene cuando nosotros podemos decir de una manera honesta junto con Pablo: “He aprendido a contentarme en la pobreza y en la abundancia” Filipenses 4:11-12

Tal vez estas esperando que un cambio en las circunstancias te traerá un cambio en tu actitud. Si es así, entonces estás en prisión, y tu necesitas aprender que lo que tienes en tu Pastor es mas grande que lo que no tienes.

¿Qué es lo que te hace sentir insatisfecho? Llena el espacio:

“Me sentire feliz cuando: ___________________

Tal vez piensas:  “Cuando sea sanado, cuando esté más delgada, cuando tenga un hijo, cuando mis hijos se vayan de casa, cuando sea rico”…

Con tu respuesta firmemente en mente, responde a esto: ¿y si nunca llega ese barco? es decir, si tu sueño nunca se convierte en realidad? Si esa situación nunca cambia, ¿podrías ser feliz? Si no, entonces estas durmiendo en la fría celda del DESCONTENTO. Estás en prisión. Y necesitas saber lo que tienes en tu Pastor, lo que tienes en el Señor.

Tienes un Dios que te escucha.

Tienes el poder del amor detrás de ti,

al Espíritu Santo dentro de ti,

y al cielo delante esperando.

Si tu tienes al Pastor, tu alcanzas la gracia que perdona cada pecado,

la dirección para cada camino,

la luz que te alumbra siempre,

y el ancla para cada tormenta.

Tienes todo lo que necesitas.


Y ¿alguien podría quitártelo? Podría la leucemia infectar tu salvación? ¿Podría la banca rota empobrecer tus oraciones? o un tornado podría llevarse tu casa terrenal, pero ¿podría arrebatarte tu hogar celestial?

Una vez un hombre acudió con un ministro para recibir un consejo. Estaba en medio de un colapso financiero.

“Lo he perdido todo” confesó al ministro.

“Oh, siento mucho que hayas perdido tu fé” dijo el ministro.

“No” le corrigió el hombre, “No he perdido mi fé”

“Bueno” dijo el ministro, “entonces siento mucho escuchar que has perdido tu carácter”

“Yo no dije eso” dijo el hombre “Todavía tengo mi carácter”.

“Siento mucho escuchar que has perdido tu salvación” dijo el ministro.

“Eso no es lo que dije” objetó el hombre. “Yo no he perdido mi salvación”

“Tu tienes tu fé, tu carácter, tu salvación. Me parece que no has perdido ninguna de las cosas que realmente importan” dijo el ministro.

Nosotros tampoco.

¿Qué podrías ganar con el CONTENTAMIENTO? Podrías ganar tu matrimonio. Podrías ganar preciosas horas con tus hijos. Podrías ganar auto respeto. Podrías ganar gozo. Podrías ganar la fé de decir “El Señor es mi Pastor. Nada me falta”.

Trata diciéndolo lentamente: “El Señor es mi Pastor. Nada me falta”.

Dilo otra vez: “El Señor es mi Pastor, Nada me falta”

De nuevo: “El Señor es mi Pastor, Nada me falta”.

Shhhh. ¿Escuchaste algo?… Creo que escuché algo… No estoy seguro…. pero creo que escuché que la reja de la cárcel se abrió…

Traducido y adaptado por Mayra Gris de Luna.

Autor: Max Lucado

Tomado del libro: “Traveling light for Mothers”

W Publishing Group

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GENTE SIMPLE.

Por Mayra Gris de Luna.

Cortar flores silvestres fue una actividad que disfruté con mi mamá. De muy pequeña íbamos juntas por las tardes a jugar con la pelota a un campo cercano. Antes de regresar a la casa, ella cortaba unas flores silvestres amarillas y rosas que crecían allí, mientras yo buscaba las “diente de león” para soplarles  y ver como volaban sus pétalos.

Ya en casa, ponía agua en un vaso grande y las ponía en el centro de la mesa. Mi corazón de niña se alegraba con éste acto de mi mamá; se contagiaba de esa alegría que ella desbordaba siempre.

Ahora, me gusta ver las flores en las casas. La mayoría son arreglos de flores artificiales montados en hermosos floreros. En algunas puede haber coloridas y finas flores naturales. Pero últimamente no he visto flores silvestres en un vaso. Eso es para gente sencilla, o, como diría mi mamá, son cosas de “gente simple”.

Recuerdo cuando ya de joven le comentaba a mi mamá lo que aprendía en un curso acerca de las reglas de etiqueta para poner la mesa. Le platicaba que si el filo de la vajilla era plateado, se utilizan cubiertos plateados y que en una mesa formal con vajilla de filo dorado, lo indicado era usar cubiertos dorados. Y que la maestra decía que el florero del centro no debía ser muy alto porque los comensales no podrían verse. Ella sólo dijo:

– “Todo eso es muy complicado. Yo soy gente simple”. Ahí comencé a darme cuenta que la sofisticación puede volver a la gente muy complicada.

Con el paso de los años, me he dado cuenta de que yo también me volví complicada. Muy complicada. Tantas reglas que cumplir, protocolos que seguir, expectativas que llenar, heridas que no se quieren tocar, temores latentes y sobre todo: el orgullo.

Todas las cosas que nos limitan, que nos presionan, que nos atrapan y matan nuestra sencillez de niñas, nuestra espontaneidad, nuestra simpleza.

Recuerdo a mi mamá como una persona siempre alegre. Y creo que pensando en ella me convenzo cada vez más de que es mejor ser “gente simple” que “gente complicada”.

Encontré varías características en la persona de mi madre, que la hacían simple si, y por ello feliz.

1. LA “GENTE SIMPLE” ENCUENTRA BELLEZA DONDE ES DIFÍCIL ENCONTRARLA.

Recordé un día en especial al ver una fotografía. Fuimos a la playa en Veracrúz, y de regreso, en la carretera, Mamá vió unas flores y le pidió a mi papá que orillara el auto. Bajamos a cortarlas. Eran del tipo de flores que se secan y pueden durar mucho tiempo luciendo intactas. Yo las recordaba hermosas hasta que observé en la fotografía que en realidad el lugar no era muy lindo. Me sentí admirada de la manera en que mi mamá pudo ver algo bello en medio de algo francamente feo. Los niños y niñas son así. Pueden ver un perrito roñoso y sucio y no dudan en cargarlo y decir: -“¡mira qué lindo!”.

2. LA “GENTE SIMPLE” LE DA MAS IMPORTANCIA A LAS PERSONAS QUE A LAS COSAS. SIEMPRE.

Mi mamá no solo me llevaba a jugar con la pelota. Jugamos a la tiendita y se tiraba con nosotras  sobre una colcha en el patio a ver las formas de las nubes. También estuvo con su madre y con su suegro al momento de morir porque cuidó de ellos. Fué madre no solo para nosotros sino para otras personas. Siempre se daba tiempo para platicar con alguien aun cuando hacía muchas otras cosas.

3. LA “GENTE SIMPLE” SE DA TIEMPO PARA DISFRUTAR DE LA VIDA.

Estamos demasiado ocupados como para cortar flores. No nos damos tiempo para hacer las cosas que nos gustan y que disfrutamos. ¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo solo para disfrutarlo? Ver una película romántica, un masaje relajante, reir a carcajadas.

Cuando no dedicamos tiempo para ello,  aparece la frustración, el resentimiento, y la “chispa” de la vida se va apagando.

4. LA “GENTE SIMPLE” NO LE DA TANTA IMPORTANCIA A LAS COSAS MATERIALES NI LE INTERESA IMPRESIONAR A LOS DEMÁS.

Las personas que conocieron a mi mamá le recuerdan como una mujer bella. Siempre admiré como lucía hermosa si en su tocador solo había un cepillo para el cabello, una sencilla crema “Nivea”, algún desodorante y un perfume.

Al respecto me gusta la traducción de la Biblia de Jerusalén de 1 Pedro 3:2 y 3 que dice:

 Que vuestro adorno no esté en el exterior, en peinados, joyas y modas,

 sino en lo oculto del corazón, en la incorruptibilidad de un alma dulce y serena:

esto es precioso ante Dios.

Cuando Jesús, el Rey de Reyes vivió en la tierra, eligió una vida sencilla. La Biblia dice que no tenía ni en qué recostar su cabeza. Su vida era simple. No así su misión. La más sublime, difícil y significativa de todas. La vida más trascendente enfocada en lo eterno, no en lo temporal.

Desde hace algún tiempo empecé a reestructurar mi vida para hacerla más simple. Eso implica menos de unas cosas y mas de otras.  

El resultado ha sido muy satisfactorio para mi. Me siento mas tranquila y más feliz.

Sin lugar a dudas una de mis metas es ser como decía mi mamá:  una “gente simple”.

 ¿Crees que tu calidad de vida mejoraría si fuera más simple?

¿Qué podrías eliminar o incrementar?

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10 ACTOS QUE PERJUDICAN NUESTRO HOGAR.

1. Ignorar o degradar las opiniones, los consejos o las creencias de la otra persona.

2. Concentrarnos en la televisión, el celular o la computadora cuando la otra persona está tratando de hablarnos.

3. Hacer bromas con respecto a las áreas débiles de la otra persona. El sarcasmo o las bromas hirientes actúan como poderosas metáforas emocionales que producen un daño permanente en una relación.

4. Atacar verbalmente a nuestros seres queridos en forma regular, criticándolos duramente, juzgándolos o sermoneándolos.

Ataque constante

5. Tratar a los parientes políticos como si no fueran importantes en nuestros planes.

6. Ignorar o simplemente no expresar aprecio por las cosas buenas que nos han hecho. No expresar reconocimiento ni agradecimiento por los buenos actos y cualidades de los demás.

7. Practicar hábitos desagradables delante de la familia, especialmente cuando se nos haya pedido que no lo hagamos.

8. Comprometernos de tal manera con otros proyectos o con otras personas que damos la impresión de que todo lo que se encuentra fuera del hogar es más importante que nuestra familia.

9. Luchar por el poder o el control haciendo sentir a la otra persona como si fuera un niño o como si lo estuvieran dominando duramente, haciéndole sentir incapaz.

10. La falta de disposición para admitir que estamos equivocados o para pedir perdón.

Basado en los conceptos de: “El amor es una decisión”, de Gary Smalley