ES MEJOR NO MENTIR.

Es mejor no mentir.

Por Mayra Gris de Luna.

Dice una frase que “se puede mentir por un tiempo pero no todo el tiempo”, es decir, tarde o temprano las mentiras se descubren y la verdad sale a la luz. Ejemplo de ello es esta curiosa anécdota. He cambiado los nombres por tratarse de una historia real.

Doña Felipa tiene una nieta de 14 años llamada Brígida a quien no le agrada mucho su nombre. Siempre deseó llamarse “Madeleine”. Así que hace un par de años, cuando le regalaron una perrita, así la llamó. La perrita ha crecido tanto y es tan brava que permanece enjaulada la mayor parte del tiempo.

Brígida también ha crecido y no le ha sido indiferente a Pepe, un jovencito que estudia en la misma secundaria que ella. Hace un par de semanas al salir de clases y después de pensarlo mucho, Pepe se decidió a hablarle a Brígida:

– ¡Hola! Le dijo sonriendo. Yo soy Pepe y tu ¿cómo te llamas?

Ella, avergonzada por su nombre respondió nerviosamente con lo primero que se le vino a la mente y fue aquel nombre que siempre le había gustado:

– “Madeleine”, contestó.

Así comenzó una amistad que probablemente podría convertirse en algo más.

Recientemente se suscitó una confusión cuando Doña Felipa escuchó el timbre de su puerta. Era Pepe.

– ¿Está Madeleine? Preguntó. (refiriéndose a la chica)

– ¿Madeleine? Dijo Doña Felipa con extrañeza.

– Si, está en su jaula. (refiriéndose a la perra) -¿Por qué la pregunta? Dijo la señora.

– ¿En… su… jaula? Pepe tragó saliva, y algo asustado contestó:

– Es que yo quería llevarla a dar un paseo.

– Un paseo? No gracias, ya la sacaron en la mañana. Dijo Doña Felipa.

– Bueno, Gracias. Dijo Pepe sintiéndose además de preocupado, un poco decepcionado pues al parecer “Madeleine” salía con alguien más.

A la hora de la cena, con toda la familia reunida, Doña Felipa platicó el extraño incidente:

-¿Ustedes creen, vino un tal Pepe diciendo que venía a buscar a la “Madeleine”, porque quería llevarla a pasear?

Brígida casi se ahoga con el agua que estaba tomando, y después de toser y recuperarse un poco, preguntó ansiosa: – y ¿qué le dijiste?

-Pues que estaba en su jaula…

Cuando se aclaró la confusión, todos morían de risa y Brígida de pena al pensar qué le diría a ahora a Pepe.

Moraleja: Es mejor no mentir.

Madeleine

“Madeleine”